Historia

GRANDES HEREJES DE LOS SIGLOS III-V

Los siglos III al V constituyen una etapa crucial en la historia de la Iglesia, porque en los mismos salen a la luz y cristalizan algunas de las herejías más mortíferas que haya habido. Naturalmente, dichas herejías tuvieron como promotores a ciertos personajes sobresalientes que fueron cabeza de las mismas y agentes principales en su difusión.

GRANDES HEREJES DE LOS SIGLOS III-V
NOMBREESCRITOSIDEAS NOTABLESHECHOS NOTABLESTEXTOS NOTABLES
Pablo de Samosata
(siglo III)
El único documento contemporáneo sobre Pablo de Samosata es una carta escrita por sus oponentes, según la cual era un clérigo mundano de origen humilde que fue obispo de Antioquía en el año 260.Según Pablo de Samosata el que nació de María fue un hombre a través del cual Dios dio su Palabra. Jesús no fue Dios hecho hombre sino un hombre que llegó a ser divino. Esta doctrina se conocerá después como monarquianismo dinámico.

La cristología de Pablo de Samosata es similar a la de los ebionitas y a la de Teodoto y Artemón de Roma, quienes fueron excomulgados.

Luciano de Antioquía y su escuela fueron influenciados por Pablo de Samosata. Una influencia que volverá a surgir en los paulicianos del siglo VII en Armenia, que tomaron sus enseñanzas y su nombre de él.

Entre los años 263 y 268 se celebraron tres concilios en Antioquía para debatir la ortodoxia de Pablo de Samosata, condenándose en el tercero su doctrina. Sin embargo, como gozaba del favor de la reina de Palmira, Zenobia, a la cual pertenecía Antioquía, no fue hasta el año 272, cuando el emperador Aureliano derrotó a Zenobia y sometió Antioquía a Roma, que la destitución no se llevó a cabo.
'Sabelio el libio, Fotino, Marcelo el gálata y Pablo de Samosata dicen que de la virgen nació un mero hombre, pero niegan abiertamente que el Cristo eterno sea Dios.'
(Teodoreto, carta 151)

'Fue un concilio de vanidad cuando Pablo de Samosata y su sucesor Fotino enseñaron que Cristo no nació del Padre antes del mundo sino que tuvo su principio de María y no creía que era Dios el que nació hombre, sino que el hombre fue hecho Dios.' (Rufino de Aquileya, Comentario al credo de los apóstoles, 39)

'Por cuanto ha abandonado el canon y se ha vuelto a doctrinas falsas y bastardas, no es necesario juzgar la conducta de uno que está fuera de la iglesia. Siendo que antes era pobre, no habiendo recibido una manera de vivir de sus antepasados ni habiendo adquirido nada por destreza u ocupación, ahora posee enormes riquezas por medio de acciones ilegítimas, con el saqueo de iglesias y la extorsión a los hermanos. Privando a las víctimas de injusticias de sus derechos, promete ayudarlos, a cambio de dinero, sólo para quebrantar su palabra, y gana dinero fácil con los metidos en pleitos que desean conseguir alivio de los que los acosan, pensando que la piedad significa ganancia. Sumamente ambicioso y arrogante, se adorna de honores terrenales y quiere ser llamado ducenarius en lugar de obispo, y se pasea ufano por las plazas, leyendo o dictando cartas mientras se pasea en público rodeado de una numerosa guardia personal. Como resultado, la fe es desacreditada y aborrecida debido a su vanidad hinchada y su orgullo.
Este charlatán organiza un espectáculo en las reuniones de la iglesia para deslumbrar a las almas sencillas, sentándose en una tribuna y trono elevado que ha diseñado para sí -¡qué cosa más inapropiada para un discípulo de Cristo!-, o en el secretum que dispuso imitando a los príncipes de este mundo. Se golpea el muslo con la mano y patea sobre la tribuna... A los intérpretes de la Palabra que dejaron esta vida los hace objeto de vulgares ataques en público, mientras que se jacta de sí mismo como si fuera un sofista o un charlatán, y no un obispo... Por cuanto se ha opuesto a Dios y ha rehusado ceder, nos hemos visto obligados a excomulgarlo y a designar a otro obispo para la iglesia católica en su lugar.'

(Eusebio, Historia Eclesiástica 7,30)

Sabelio
(† 260)
El sabelianismo era una forma de monarquianismo modalístico.

En Roma hubo una activa batalla entre los monarquianos o modalistas y los que afirmaban las distinciones personales en Dios. Los monarquianos, en su énfasis en la monarquía divina (la absoluta unidad e indivisibilidad de Dios) negaron que tales distinciones fueran permanentes o finales. Sabelio enseñó que Dios es una mónada, que se expresa a sí mismo en tres operaciones: como Padre en la creación, como Hijo en la redención y como Espíritu Santo en la santificación.

Al principio Calixto, obispo de Roma, miró con simpatía la enseñanza de Sabelio pero posteriormente la condenó y lo excomulgó.

Treinta años después la herejía volvió a surgir en Libia, siendo combatida por Dionisio de Alejandría. En el siglo IV, Arrio acusó a su obispo de sabelianismo y durante la controversia arriana, ese fue el cargo con el que fueron etiquetados los defensores de la fe nicena, cuyo énfasis en la unidad de sustancia del Padre y del Hijo fue interpretada por los arrianos como una negación de las distinciones personales en Dios.

Hacia el año 375 la herejía se renovó en Neocesarea, siendo atacada por Basilio el Grande. Prisciliano en España parece haber enseñado una doctrina de la unidad divina en términos sabelianos.

En el tiempo de la Reforma, el sabelianismo volvió a levantar cabeza por medio del español Miguel Servet, un teólogo y médico para quien Cristo y el Espíritu Santo son formas representativas del único Dios, el Padre. En el siglo XVIII el filósofo místico y científico sueco Emanuel Swedenborg también enseñó esta doctrina, fundando la Nueva Iglesia.

No se sabe mucho sobre la vida de Sabelio, aunque los años de su influencia fueron entre el 217 y el 220. Lo que sabemos procede en su mayor parte de la información que su contemporáneo y adversario Hipólito da sobre él. Probablemente fue presbítero en Roma.'En forma similar anatematizamos a los seguidores del error de Sabelio que dicen que el Padre y el Hijo son el mismo.'
(Teodoreto, Historia Eclesiástica 5,11)
Arrio
(† 336)
ThaliaEn síntesis la enseñanza de Arrio consistía en afirmar que Cristo fue creado. El arrianismo era una mezcla de neoplatonismo, que acentuaba la absoluta unidad de Dios, y un racionalismo literal hacia el Nuevo Testamento.Nacido hacia el año 250 en Libia y muerto en Constantinopla el año 336.

Arrio fue un sacerdote en Alejandría y padre de una de las mayores herejías que amenazaron al cristianismo de los primeros siglos. Era un dirigente ascético y moral que se atrajo muchos seguidores; sus ideas las publicó en el año 323 en una obra poética titulada Thalia (Banquete), siendo difundida mediante canciones populares escritas para la gente llana.

El Concilio de Nicea, celebrado en el año 325, declaró a Arrio hereje al negarse a suscribir la fórmula de fe que definía a Cristo de la misma naturaleza que a Dios.

Pero los apoyos en influencias que Arrio tenía en Asia Menor y de Constancia, la hija del emperador Constantino, resultaron en el retorno del exilio y su readmisión en la iglesia, tras consentir en una fórmula de compromiso. Poco después de ese acto, Arrio murió de forma súbita mientras caminaba por las calles de Constantinopla, lo cual fue visto por sus contendientes como una señal del juicio de Dios sobre él.

'Un cierto presbítero bajo su jurisdicción, cuyo nombre era Arrio, poseído de no poca lógica, imaginando que el obispo estaba enseñando sutilmente lo mismo que Sabelio de Libia, por amor a la controversia tomó la opinión opuesta a la del libio y se opuso vigorosamente a lo dicho por el obispo. 'Si el Padre' –dijo- 'engendró al Hijo, el que fue engendrado tuvo principio de existencia, de lo que es evidente que hubo un tiempo cuando el Hijo no era.'
(Sócrates, Historia de la Iglesia 1,5)

'Nos persiguen porque decimos que el Hijo tiene comienzo; pero que Dios es sin comienzo. Por esto nos persiguen; y, asimismo, porque decimos que es de la nada. Y esto lo decimos porque El no es ni parte de Dios ni (está hecho) de otra materia subyacente. Por esto nos persiguen; lo demás ya lo sabes. Adiós. Como condiscípulo en la escuela de Luciano y como hombre verdaderamente piadoso que eres, no olvides nuestros sufrimientos.'
(carta de Arrio a Eusebio de Nicomedia)

'Por consiguiente, el mismo Dios, en su propia naturaleza, es inefable para todos los hombres. Sólo El no tiene nadie que le sea igual o parecido o de igual gloria. Le llamamos ingénito a causa de Aquel que es engendrado por naturaleza. Le ensalzamos como a quien no tiene origen y le adoramos como eterno por razón de Aquel que empezó a existir en el tiempo. El que no tiene comienzo hizo al Hijo, comienzo de las cosas creadas. y se lo ofreció a Sí mismo como Hijo y lo adoptó. Nada tiene propio de Dios según su propia subsistencia, ya que no es igual ni consubstancial con El... Hay pruebas evidentes de que Dios es invisible para todos los seres que traen su origen del Hijo y es también invisible para el mismo Hijo. Diré claramente cómo ve el Hijo al Invisible: por aquel poder por el cual ve Dios y en su propia medida, así puede el Hijo ver al Padre, como es justo. Hay, pues, una Trinidad, pero no con glorias iguales; sus subsistencias no se entremezclan; una es infinitamente más Gloriosa que la otra. El Padre, por no tener origen, es, en cuanto a esencia, ajeno al Hijo. Comprende que la Mónada existía: en cambio, la Díada no existía antes de que empezara a existir. Ahora bien, aun no existiendo el Hijo, el Padre es Dios. Por consiguiente, no existiendo el Hijo, pues empezó a existir por voluntad del Padre, es Dios Unigénito y ajeno a los dos. La Sabiduría existió como sabiduría por beneplácito del Dios sabio. Se concibe, pues, de mil maneras; Espíritu, Poder, Sabiduría, Gloria de Dios, Verdad, Imagen y Palabra. Comprende que también se concibe como Resplandor y Luz. El Todopoderoso puede engendrar a uno que sea igual al Hijo, pero no es capaz (de engendrar) a otro más excelente, superior o mayor. Lo que es y cuanto es, el Hijo lo es por voluntad de Dios. Desde que ha existido y siempre que ha existido, ha existido de Dios. Siendo un Dios fuerte, alaba en parte al Superior. Para decirlo brevemente, Dios es inefable para su Hijo. Porque es para Sí mismo lo que es, es decir, inefable. De suerte que el Hijo no puede expresar nada de las cosas que son según la comprensión, porque no puede investigar al Padre tal cual es en Sí mismo. Porque el mismo Hijo no conoce su propia esencia. Pues, siendo Hijo, existió en realidad por voluntad del Padre. ¿Qué argumento hay para afirmar que quien procede del Padre no pueda conocer a su propio padre por comprehensión? Porque es evidente que uno que haya tenido comienzo no puede entender o comprender, tal como es, al que no tuvo principio.'
(Thalia)

Asterio el sofista
(† 341)
Syntagmation

Refutación de Marcelo

Comentarios y homilías sobre los Salmos

Considera que Cristo es la primera criatura creada por Dios, por medio de la cual hizo a las demás.

'Pero si las demás criaturas no podían soportar la acción de la mano poderosa del Increado, por eso solamente el Hijo fue creado por el Padre solo, y las demás criaturas fueron hechas por el Hijo, como obrero dependiente y asistente suyo: esto es lo que ha escrito Asterio el sacrificador, y Arrio lo ha copiado y entregado a los suyos. Desde entonces emplean esta clase de palabras, como una caña rota, sin darse cuenta, como unos locos, de su debilidad. Porque, si los seres creados no pudieron soportar la mano de Dios y sostenéis que el Hijo es uno de ellos, ¿cómo pudo soportar que le creara Dios solo? Y si era necesario un mediador para que los seres creados pudieran empezar a existir, y afirmáis que el Hijo es una criatura, en ese caso tuvo que haber un mediador antes que él, para que pudiera ser creado. Y siendo aquel mediador, a su vez, una criatura, se sigue que también él necesitó de otro mediador para su propia creación. Y aunque se inventara algún otro, habría que inventar primero su mediador, de suerte que caeremos en el infinito.'
Atanasio (Carta referente a los decretos del concilio de Nicea, 8)

Era originario de Capadocia, debiendo su apelativo al hecho de que fue filósofo, siendo ésa su profesión.

Se hizo discípulo de Luciano de Antioquía, pero durante la persecución de Maximino renegó de su fe, por lo que Atanasio se referirá a él como "el sacrificador".

'Aun cuando su Poder eterno y su Sabiduría, que, según demuestran los argumentos verdaderos, son sin principio y no han sido engendrados, sean sin duda una misma cosa, sin embargo son muchas las que han sido creadas por él una por una, siendo Cristo el Primogénito y el Unigénito. Todas dependen igualmente de su Poseedor, y con razón se llaman poderes suyos, es decir, de aquel que los creó y los usa. Por ejemplo, el profeta dice que la langosta, que fue un castigo divino por los pecados de los hombres, recibió del mismo Dios no sólo el nombre de poder de Dios, sino el de gran poder (2 1 Tocad trompeta en Sion, y sonad alarma en mi santo monte. Tiemblen todos los habitantes de la tierra, porque viene el día del SEÑOR, porque está cercano; 2 día de tinieblas y lobreguez, día nublado y de densa oscuridad. Como la aurora sobre los m[…]Joel 2,25). Y el bienaventurado David invita también en muchos salmos no sólo a los ángeles, sino también a las potestades, a alabar a Dios. A todos les invita a cantar himnos; coloca ante nosotros su multitud y no tiene reparo en llamarles ministros de Dios, y enseña que hacen su voluntad.'
(De Syntagmation, 18)

'El Hijo es uno de tantos, porque es el primero de las criaturas y una de las naturalezas intelectuales. Y así como entre las cosas visibles el sol es un fenómeno más y da su luz al universo entero según el precepto de su Hacedor, así también el Hijo, siendo una de las naturalezas intelectuales, ilumina y alumbra también él a todos los que están en el mundo intelectual.'
(De Syntagmation, 19)

Eusebio de Emesa
(300-359)
Contra los judíos, gentiles y novacianos

Homilías sobre los evangelios

Sermones

Comentarios bíblicoa

Aunque era anteniceno tampoco era arriano estricto.'Eusebio de Emesa, que tenía un agudo talento retórico, compuso innumerables obras dedicadas a ganar el aplauso popular; escribiendo históricamente es diligentemente leído por quienes practican la oratoria. Entre sus escritos los principales son Contra judíos, gentiles y novacianos y las Homilías sobre los evangelios, breves pero numerosas. Destacó en el reinado del emperador Constantino en cuyo reinado murió, siendo enterrado en Antioquía.'
(Jerónimo, de Viris 91)

'Eusebio descendía de la nobleza de Edesa en Mesopotamia, y desde niño estudió las Sagradas Escrituras, siendo después instruido en literatura griega por un maestro residente en Edesa y finalmente en los libros sagrados, que le fueron expuestos por Patrófilo y Eusebio, de los cuales el último presidía en Cesarea y el primero en Escitópolis. Cuando después moraba en Antioquía sucedió que Eustacio fue depuesto por la acusación de Ciro de Berea de mantener las posiciones de Sabelio. Entonces se asoció con Eufronio, sucesor de Eustacio, y evitando el episcopado se retiró a Alejandría, dedicándose al estudio de la Filosofía. A su vuelta a Antioquía hizo amistad con Plácido, sucesor de Eufronio. Finalmente fue ordenado obispo de Alejandría por Eusebio, obispo de Constantinopla...'
(Sócrates, Historia eclesiástica 2:9)

Basilio de Ancira
(† 364)
Tratado sobre la doctrina trinitaria

Contra Marcelo

Sobre la virginidad

Era semi-arriano, es decir, partidario de la fórmula 'semejante (homoiousios) según la esencia' en lo que respecta a la relación del Hijo con el Padre.

Sacó adelante en el síndodo de Sirmio la tercera fórmula, en la que se plasmaba esa postura.

Murió en el exilio, ante el triunfo momentáneo de las tesis homoianas, 'semejante según las Escrituras', en el sínodo de Rímini.

Sucedió a Marcelo, tras su destitución por el sínodo de Constantinopla, en el obispado de Ancira.

'Basilio, obispo de Ancira, doctor en medicina, escribió un libro contra Marcelo y sobre la virginidad y algunas otras cosas, siendo en el reinado de Constancio, con Eustacio de Sebaste, primado de Macedonia.'
(Jerónimo, de Viris 89)

'Para refutar a los que rechazan en absoluto el concilio (de Nicea), bastan estas breves observaciones. En cambio; a los que aceptan todo lo demás que se definió en Nicea y sólo titubean en lo de «consubstancial», no se les debe tratar como a enemigos. A éstos no les atacamos aquí como «maniáticos de Arrio» ni como adversarios de los Padres, sino que dialogamos con ellos como hermanos con hermanos que piensan como pensamos nosotros y que sólo discuten sobre la palabra. En efecto, reconociendo como reconocen que el Hijo es de la esencia del Padre y no de otra subsistencia, y que no es una criatura ni un producto, sino su progenie genuina y natural, que existe eternamente con el Padre como Palabra y Sabiduría suya, no están lejos de aceptar aun la expresión «consubstancial». Ahora bien, uno de éstos es Basilio, el que escribió desde Ancira sobre la fe.'
(Atanasio, De Synodis, 41)
Aecio de Antioquía
(† 367)
SyntagmationEra defensor de la idea matriz arriana: que el Hijo es anomoios (de distinta naturaleza) respecto al Padre.

Se basó en las Categorías de Aristóteles para demostrar la diferencia sustancial entre lo ingénito y lo engendrado.

Primero fue diácono en Antioquía y luego obispo en esa misma ciudad.

Fue tutor de Juliano el Apóstata, que luego sería emperador.

'En Antioquía de Siria surgió otro heresiarca, Aecio, apodado el Ateo. Concordaba en doctrina con Arrio y mantenía las mismas opiniones, pero se separó del bando arriano porque habían admitido a Arrio a la comunión. Pues Arrio, como antes he dicho, sostenía una opinión en su corazón y profesaba otra con sus labios; habiendo asentido hipócritamente y suscrito la forma de fe expuesta en el concilio de Nicea, con el fin de engañar al emperador reinante. Por esta causa, Aecio se separó de los arrianos. Pero él ya había sido un hereje y celoso defensor de los conceptos arrianos. Tras recibir una escasa instrucción en Alejandría, partió de allí y llegó a Antioquía de Siria, que era su lugar de nacimiento, donde fue ordenado diácono por Leoncio, que era entonces obispo de esa ciudad... Incluso en el día actual se encuentran algunos que por causa de él son denominados aecianos, pero ahora eunomianos. Porque algún tiempo después, Eunomio, que había sido su amanuense, habiendo sido instruido por su maestro en este modo herético de razonar, se convirtió en el jefe de la secta.'
(Sócrates, Historia eclesiástica 2,35)

'Mantenía, como Arrio, que el Hijo es un ser creado, que fue hecho de la nada y que es desigual al Padre.'
(Sozomeno, Historia eclesiástica 4,12)

Marcelo de Ancira
(† 374)
Tratado contra Asterio el sofista

Professio fidei

De sancta ecclesia

El Verbo era un poder divino impersonal, inmanente desde la eternidad en Dios, pero saliendo de él en el acto de la creación y entrando finalmente en relaciones con la persona humana de Jesús, llegando a ser Hijo de Dios.

Esta expansión de la unidad original divina será seguida por una contracción, cuando el Verbo se retire de Jesús y Dios sea de nuevo todo en todos.

Participó en el concilio de Nicea, formando un frente común con Atanasio frente a los arrianos.

Escribió un tratado en el que atacaba tanto a los arrianos como a los semi-arrianos, por lo que fue denunciado por éstos ante el emperador Constancio.

Un sínodo reunido en Constantinopla en el año 336 le condenó, siendo depuesto de su cargo de obispo de Ancira.

En Roma fue declarada nula su destitución, al serle reconocida su ortodoxia doctrinal.

En Sárdica otro sínodo (343-4) confirmó la decisión de Roma, siendo rehabilitado a su sede.

Pero en el año 347 el emperador Constancio le depuso nuevamente y le desterró.

El concilio de Constantinopla del año 381 le condenará como hereje.

'Marcelo, obispo de Ancira, destacó en los reinados de Constantino y Constancio, escribiendo muchos volúmenes de varias proposiciones, especialmente contra los arrianos. Las obras de Asterio y Apolinar contra él están en circulación, en las cuales le acusan de sabelianismo. Hilario también, en el séptimo libro de su obra Contra arrianos, le menciona como un hereje, pero él se defiende de la acusación por el hecho de que Julio y Atanasio, obispos de Roma y Alejandría, tuvieron comunión con él.'
(Jerónimo, De viris, 86)

'La fe de los 318 padres reunidos en Nicea, en Bitinia, no será desechada sino que permanecerá firme. Y toda herejía será anatematizada, particularmente la de los eunomianos o (anomeos, arrianos) eudoxianos y la de los semi-arrianos o pneumatómacos, y la de los sabelianos, y la de los marcelianos y la de los fotinianos y la de los apolinaristas.'
(II Concilio de Constantinopla, canon I)
Apolinar de Laodicea
(c.310-390)
Comentarios exegéticos

La Verdad

Obras polémicas

Profesión detallada de fe

Que Cristo es uno

De la encarnación del Verbo de Dios

Profesión de fe

De la unión corporal y divina en Cristo

De la fe en la encarnación

Himnos

Paráfrasis de los Salmos

Cartas

Apolinar negó la existencia de un alma racional en Cristo, lo cual hizo para combatir el arrianismo y así salvar el escollo de la posibilidad de que Cristo pudiera pecar.Apolinar nació hacia el año 310 y murió hacia el 390. Fue el autor de la herejía que ha pasado a la historia como apolinarismo, sobre la naturaleza de Cristo. Junto con su padre, Apolinar el Viejo, reprodujo el Antiguo Testamento en la forma de la poesía homérica y píndara y el Nuevo Testamento en el estilo de los diálogos platónicos, después de que el emperador Juliano prohibiera a los cristianos enseñar a los clásicos.

Excomulgado de la iglesia por su enseñanza, fue readmitido, pero en el año 346 fue excomulgado de nuevo, lo que no impidió que la congregación nicena de Laodicea le escogiera como obispo hacia el año 361. Muy hábil en lógica y hebreo y maestro de retórica, también enseñó en Antioquía.

'Un libro escrito por Apolinar ha caído en mis manos, en el cual la proposición sobrepasa toda forma de depravación herética. Afirma que la carne asumida por la transformación de nuestra naturaleza bajo la dispensación del unigénito Hijo de Dios no fue adquirida para este fin sino que esta naturaleza carnal existía en el Hijo desde el principio. Fundamenta esta malvada proposición en una mala aplicación de las palabras de la Escritura: “Ningún hombre ha ascendido al cielo.' De ese texto afirma que Cristo fue Hijo del hombre antes de que descendiera del cielo y que cuando descendió él trajo su propia carne que ya poseía en el cielo antes de los siglos a la que estaba unido esencialmente. También señala otro dicho apostólico: “El segundo hombre es del cielo”. Más aún, mantiene que el hombre que bajó del cielo estaba destituido de intelecto, pero que la Deidad del Hijo Unigénito suplió la naturaleza del intelecto y constituyó la tercera parte del compuesto humano. El cuerpo y alma formaban dos partes, como en cualquier otro hombre, pero no tenía intelecto, mas el Verbo de Dios llenó el lugar del intelecto. Pero no fue esto el fin del horrible espectáculo pues el punto más grave de la herejía es que afirma que el Dios Unigénito... sufrió en su propia Deidad y que en la resurrección del cuerpo al tercer día, la Deidad se levantó también de la muerte.'
(Sozomeno, Historia Eclesiástica 6,27)
Eunomio de Cícico
(† 395)
Apologías

Confesión de fe

Comentario a Romanos

Cartas

La base filosófica del sistema teológico de Eunomio es que el concepto está directamente relacionado con la realidad, de modo que el primero determina el segundo. Por lo tanto, los conceptos ingénito y engendrado deben referirse a realidades distintas. De ahí que el Padre, que es ingénito, es de naturaleza distinta al Hijo, que es engendrado.

La respuesta a esta tesis vendrá de la mano de Basilio el Grande y Gregorio de Nacianzo, quienes afirmarán que engendrado e ingénito son conceptos que no definen la esencia sino las relaciones de origen entre Padre e Hijo.
'...Pero la diferencia de manifestación, si puedo expresarme así, o más bien de sus relaciones mutuas, ha causado la diferencia de sus nombres.'
(Gregorio de Nacianzo, V discurso teológico, 9)

Eunomio se distingue de Arrio al afirmar que Cristo fue adoptado como Hijo desde el principio, no como recompensa a su virtud.

Innovó una fórmula bautismal nueva: "en el nombre del Creador y de la muerte de Cristo."

'Eunomio, obispo de Cícico y miembro del bando arriano, cayó tan abiertamente en su blasfema herejía que proclamó públicamente lo que otros habían callado. Se dice que todavía vive en Capadocia y que escribe mucho contra la iglesia. Le han replicado Apolinar, Dídimo, Basilio de Cesarea, Gregorio de Nacianzo y Gregorio de Nisa.'
(Jerónimo, de Viris 120)
Eusebio de Nicomedia
(† 412)
CartasEusebio rechazó admitir que Cristo es 'de la misma sustancia' (homoousion) que el Padre, de ahí que se convirtiera en el concilio de Nicea (325) en el opositor contra los homoousianos.Eusebio de Nicomedia fue obispo en la ciudad que acompaña a su nombre, habiendo pasado a la historia como uno de los personajes claves que defendió la doctrina arriana.

Tal vez conoció a Arrio en Antioquía, donde ambos estudiaron bajo la enseñanza de Luciano. Primero fue obispo de Beritus y luego hacia el año 318 de Nicomedia. En agosto del 323 Arrio escribió a Eusebio pidiéndole ayuda porque sus enseñanzas estaban siendo puestas en entredicho por Alejandro, obispo de Alejandría. Para ayudar a Arrio, Eusebio apeló a otros obispos y cuando fue condenado en un sínodo en Alejandría (septiembre del 323) Eusebio le protegió y organizó un sínodo (octubre del 323) en Bitinia que anuló la excomunión de Arrio.

Tras la negativa inicial, en el concilio de Nicea finalmente aceptó la cláusula que afirma que Cristo es de la misma sustancia que el Padre y firmó el credo, pero rechazando firmar el anatema que condenaba a los arrianos, porque dudaba si Arrio realmente había sostenido lo que el anatema le imputaba. Poco después del concilio renovó su alianza con Arrio y el emperador Constantino I lo exilió en la Galia, donde permaneció hasta que presentó una declaración de fe en el 328.

A causa de su amistad con Constancia, la hermana del emperador, consiguió que el arrianismo volviera a resurgir en los últimos años de Constantino, llegando a ser quien bautizara al emperador. Su implacable hostigamiento contra los dirigentes nicenos hizo que Constantino depusiera y exiliara a Atanasio, obispo de Alejandría, en un sínodo celebrado en Tiro en el año 335, siendo restaurado Arrio en otro sínodo en Jerusalén ese mismo año. Eusebio se vio favorecido también por el hijo y sucesor de Constantino, Constantino II, que era pro-arriano, siendo nombrado obispo de Constantinopla en el año 339. Presidió un sínodo en Antioquía en el 341, donde se elaboró un credo que omitía la cláusula del homoousion. Probablemente murió poco después.

'Eusebio, obispo de Nicomedia, como se dijo antes apoya la opinión de Arrio, junto con Theognis y Maris; de éstos el primero fue obispo de Nicea y Maris de Calcedonia en Bitinia. A éstos se opuso vigorosamente Atanasio, un diácono de la iglesia de Alejandría, que era altamente estimado por el obispo Alejandro, razón por la que era muy envidiado.'
(Sócrates, Historia Eclesiástica 1,8)

'Tras la muerte del emperador Constantino, Eusebio, obispo de Nicomedia, y Theognis de Nicea, imaginando que la ocasión era propicia hicieron todos los esfuerzos para extirpar la doctrina del homoousion, e introducir el arrianismo en su lugar.'
(Sócrates, Historia Eclesiástica 2,2)

Nestorio
(† 451)
Bazar de Heráclides

Doce contraanatematismos

Tragedia

Theopaschitas

Sermones

Cartas

Nestorio ha sido considerado uno de los principales herejes, cuyos conceptos sobre Cristo fueron condenados en el concilio de Éfeso en el año 431.

Tal como era entendido el nestorianismo en aquel entonces, consistía de dos personas en Cristo, la una humana y la otra divina. Mientras que la fe nicena sostenía que en Cristo hay dos naturalezas, divina y humana, unidas inefablemente en un sola persona o hipóstasis, el nestorianismo recalcaba tanto su independencia que parecía sugerir que había dos personas yuxtapuestas por una unión moral. Eso significa que se niega la realidad de la unidad de la encarnación y se presenta a Cristo como Dios uniéndose al hombre Jesús.

Sin embargo, es dudoso si Nestorio llegó o pretendió enseñar eso, porque él repudió tales conceptos y el ataque de Cirilo estaba basado en un mal entendido. El hecho es que Nestorio afirmó repetidamente la perfecta unidad del Cristo encarnado y rechazó cualquier insinuación de que hubiera dos personas co-existentes en su ser. Tal vez Nestorio puede ser entendido desde el prisma de su intolerante personalidad y de la crudeza retórica de su exposición que le hizo ser el perdedor en la rivalidad entre dos grandes sedes episcopales.

Aunque el nestorianismo desapareció del Imperio Romano, sobrevivió y destacó fuera de sus fronteras, llegando a convertirse en una de las grandes fuerzas misioneras de su tiempo. En Persia se convirtió en iglesia nacional, al obtener protección de sus gobernantes que lo veían como una religión diferente a la de sus enemigos romanos. El nestorianismo sigue existiendo hoy en día, aunque sus adherentes son pocos y están esparcidos por Irak, Irán, India, Siria y América.

'No pasó mucho tiempo antes de que el emperador convocara a todos los obispos a una asamblea en Éfeso. Inmediatamente tras la fiesta de la Pascua llegó Nestorio acompañado por una gran multitud de partidarios, hallando que muchos obispos ya estaban allí. Cirilo, obispo de Alejandría se retrasó y no llegó hasta Pentecostés. Cinco días después de Pentecostés, Juvenal, obispo de Jerusalén, llegó. Mientras Juan de Antioquía estaba todavía ausente los que estaban congregados entraron a considerar la cuestión, comenzando Cirilo de Alejandría una afilada estrategia de palabras con el propósito de amedrentar a Nestorio, ya que le tenía una fuerte animadversión. Cuando muchos declararon que Cristo era Dios, Nestorio dijo: “No puedo llamar Dios a quien tuvo dos o tres meses de edad. Estoy limpio de vuestra sangre y no me reuniré más con vosotros.” Habiendo dicho estas palabras salió de la asamblea, reuniéndose con los obispos que sostenían posiciones similares a la suya. Consecuentemente los presentes se dividieron en dos facciones. La parte que apoyaba a Cirilo, habiéndose constituido a sí misma en concilio, exhortó a Nestorio, pero él rehusó reunirse con ellos y los dejó hasta la llegada de Juan de Antioquía. Los partidarios de Cirilo procedieron al examen de los discursos públicos de Nestorio que había predicado sobre el tema en disputa y tras estimar que contenían distintas blasfemias contra el Hijo de Dios, lo depusieron. Los partidarios de Nestorio se constituyeron a sí mismos en concilio y depusieron a Cirilo y con él a Memnon, obispo de Éfeso. No mucho después Juan obispo de Antioquía apareció y siendo informado de lo que había ocurrido censuró a Cirilo como autor de esta confusión al proceder precipitadamente a la destitución de Nestorio. Aprovechándose de esto, Cirilo se unió a Juvenal para vengarse de Juan y le depusieron. Al ver Nestorio la confusión que se había alcanzado hasta llegar a la destrucción de la comunión, en amargo lamento clamó: “Que María sea llamada Theotocos si queréis y que cese la disputa.” Pero aunque se retractó no se tomó nota de ello y no se revocó su deposición, siendo expulsado al oasis donde permanece todavía. Ésta fue la conclusión del Sínodo. Estas cosas ocurrieron el 28 de junio bajo el consulado de Basso y Antíoco. Cuando Juan volvió a su episcopado y teniendo convenio con varios obispos depuso a Cirilo que había vuelto a su sede, pero poco después dejando su enemistad y aceptándose uno a otro como amigos se reinstalaron mutuamente en la silla episcopal. Tras la deposición de Nestorio prevaleció una poderosa agitación por todas las iglesias de Constantinopla, pues el pueblo estaba dividido a causa de las que hemos denominado desafortunadas declaraciones y el clero unánimemente le anatematizó.'
(Sócrates, Historia Eclesiástica 7,34)

Nestorio era miembro de una familia persa, pero estudió en Antioquía, probablemente teniendo como maestro a Teodoro de Mopsuestia. Tras ser ordenado sacerdote adquirió una gran reputación por su ascetismo, ortodoxia y elocuencia. Gracias a esta reputación, Nestorio fue nombrado por el emperador Teodosio II para ser obispo de Constantinopla en el año 428. Su comienzo no pudo ser más tormentoso al pretender extirpar toda clase de herejías, mostrando tolerancia sólo hacia los pelagianos.

Pero una crisis iba a comenzar cuando Anastasio, ayudante de Nestorio, predicó un sermón en el que objetaba del título theotokos, madre de Dios, dado a María. Nestorio consideraba que ese título comprometía la plena humanidad de Cristo, pero muchos consideraban que Nestorio al negarlo comprometía su divinidad, contemplando a Cristo como mero hombre al que Dios había adoptado como hijo. Como resultado de esta controversia los adversarios de Nestorio encontraron un aliado en Cirilo, obispo de Alejandría, cuya intervención puso en movimiento una serie de sucesos que finalmente terminaron con la caída de Nestorio.

El motivo de Cirilo al atacar a Nestorio era doble: por un lado pensaba que Nestorio estaba minando la pureza de la fe, porque al rechazar el término madre de Dios se negaba la unidad del Dios-hombre. Por otro lado, la sede de Cirilo, Alejandría, era rival directo de la sede de Nestorio, Constantinopla, como ya había quedado claro en el caso de su predecesor en el cargo, Teófilo, con Juan Crisóstomo. De manera que el asunto tenía una doble componente: teológica y política.

Ambas partes apelaron a Roma, donde Celestino I ya estaba molesto con la falta de tacto de Nestorio. En agosto del año 430 Celestino convocó un concilio en Roma que se inclinó a favor de la cristología que usaba el término Theotokos y exigió a Nestorio que abjurara de sus errores. Cuando Cirilo, autorizado a ejecutar la sentencia sobre Nestorio, elaboró una serie de anatemas que Nestorio tenía que suscribir o enfrentar la excomunión, éste persuadió al emperador Teodosio para que convocara un concilio, en el que Nestorio esperaba que Cirilo sería condenado. Pero cuando el concilio se convocó en Éfeso en el año 431, Nestorio fue derrotado por las maniobras de Cirilo.

Su enseñanza fue condenada y desposeído de su cargo. El emperador fue inducido a ratificar la condena y Nestorio fue relegado al monasterio de donde salió antes de ser nombrado obispo. Tras languidecer en el exilio durante cuatro años (431-435) fue llevado al Gran Oasis en el desierto libio y de allí a Panopolis, en Egipto. Durante su exilio escribió una defensa de su enseñanza y una historia de su vida. En 1895 se descubrió una traducción de esta obra al siríaco. En Panopolis murió en el año 451, sosteniendo su ortodoxia.

'Nestorio tenía un ayudante a quien trajo de Antioquía, un presbítero llamado Anastasio; a este hombre le tenía en gran estima y le consultaba para la gestión de sus asuntos más importantes. Una vez predicando este Anastasio en la iglesia dijo: “Que nadie llame a María Theotocos, porque Maria fue sólo una mujer y es imposible que Dios naciera de una mujer.” Esas palabras provocaron un gran impacto y turbaron a muchos tanto clérigos como laicos, que estaban enseñados a reconocer a Cristo como Dios y en ninguna manera separaban su humanidad de su divinidad a causa de la economía de la encarnación... Nestorio deseando reafirmar la proposición de Anastasio, pues no quería que su hombre de confianza fuera hallado culpable de blasfemia, desarrolló varios discursos públicos sobre la cuestión, en los que asumía una actitud controversial y rechazaba totalmente el epíteto Theotocos.'
(Sócrates, Historia Eclesiástica 7,32)

'Nestorio el heresiarca fue apreciado, mientras era presbítero de la iglesia en Antioquía, como un improvisado maestro, componiendo muchos tratados sobre diversas cuestiones, en las cuales ya en ese tiempo había inoculado ese mal sutil, velado bajo la exhortación moral, que después se convertiría en el veneno de la impiedad reconocida. Pero después, recomendado por su elocuencia y sobriedad, fue consagrado pontífice de la iglesia en Constantinopla, mostrando abiertamente lo que durante tiempo había escondido, convirtiéndose en enemigo declarado de la iglesia al escribir un libro sobre la encarnación del Señor, formado por sesenta y dos páginas de la Escritura divina usada en manera perversa. Lo que sostienen en ese libro se puede encontrar en el catálogo de herejías.'
(Genadio, Vidas de hombres ilustres 54)

'...de tal manera que algunos presbíteros de entre nosotros, unos por impericia, otros por fraude herético oculto de antiguo en ellos, como en otros muchos casos en tiempos de los Apóstoles, enferman como herejes y blasfeman abiertamente que el Verbo Dios, de la misma esencia (homoousios) que el Padre, tomó principio de la Virgen madre de Cristo (christotocos), fue edificándose juntamente con su templo y fue sepultado con la carne; y que la carne no siguió siendo carne tras la resurrección, sino que adquirió naturaleza divina. Para decirlo en pocas palabras: ponen en relación la divinidad del Unigénito con el origen de la carne con la que se une, y la hacen sufrir con la carne; en cambio la carne unida a la deidad blasfeman que pasa a ser divinidad, usando la palabra "deificación", lo cual no es más que corromper lo uno y lo otro. A la Virgen madre de Cristo (christotocos) se han atrevido a divinizarla en cierto modo, porque no sienten horror de llamarla madre de Dios (theotocos), siendo así que los santos e inefables padres en Nicra no dijeron de la santa Virgen sino que nuestro señor Jesucristo se encarnó por obra del Espíritu Santo en María Virgen. Y no me detengo en citar las Escrituras, en las que en todas partes ángeles y apóstoles predican a la Virgen madre de Cristo, no de Dios Verbo.

Supongo que ya habrá llegado a tu Beatitud cuántas contiendas hemos mantenido por todo esto; pero conviene que sepa también que no hemos luchado en vano, porque, por gracia del Señor, se han enmendado muchos de los que se habían pervertido, apartándose de nosotros [...] Si alguien propone esta expresión "madre de Dios" (theotocos) no por la que da a luz, sino por haber nacido la humanidad unida al Verbo Dios, afirmamos que este vocablo no es conveniente en la que da a luz (porque lo conveniente es que una verdadera madre sea de la misma esencia que el que nace de ella), aunque se puede consentir el vocablo si solamente se le aplica a la Virgen porque de ella proviene el templo inseparable del Verbo Dios, no porque ella sea madre del Verbo Dios, pues nadie da a luz a quien le es anterior...'
(primera carta de Nestorio a Celestino).

'...mucho trabajo tenemos aquí tratando de eliminar en la iglesia de Dios la sucia impiedad de la pésima doctrina de Apolinar y de Arrio. Porque no sé cómo, algunos eclesiásticos se han hecho una imagen mezclada de la divinidad y la humanidad del Unigénito y padecen la enfermedad de los predichos herejes, en cuanto que se atreven a verter las pasiones del cuerpo sobre la divinidad del Unigénito y pretenden que la inmutabilidad de la divinidad se transfiera a la naturaleza del cuerpo. A una y otra naturaleza que, por conjunción suma e inconfundible adoramos en una sola persona, las unen mezclándolas en la mutabilidad, ciegos que no recuerdan las enseñanzas de los santos padres, que claman abiertamente diciéndoles: creemos en un señor Jesucristo, Hijo de Dios, encarnado por obra del Espíritu Santo y María Virgen. [...] en cambio la humanidad nació posteriormente de la santa Virgen, la cual [humanidad], por su conjunción con la divinidad, es adorada por ángeles y hombres...'
(segunda carta de Nestorio a Celestino).

Pelagio
(354-¿418?)
Libellus fidei ad Inocentium

Carta a Demetrio

Catorce libros sobre las epístolas de san Pablo

El hombre posee por naturaleza la capacidad para decidirse libremente por Dios, observar los mandamientos e imitar a Cristo y así alcanzar la salvación.

El pecado de Adán es solamente achacable a él, siendo un mal ejemplo para sus descendientes. No hay pecado original.

La gracia de Dios se recibe según los méritos.

Pelagio fue un monje y teólogo británico cuyo sistema teológico es conocido como pelagianismo, en el que se recalca la primacía de la iniciativa humana en la salvación.

Al llegar a Roma hacia el año 380, Pelagio, sin ser sacerdote, se convirtió en un director espiritual muy estimado entre clérigos y laicos. El ascetismo riguroso de sus partidarios era diametralmente opuesto a la relajación moral de muchos cristianos romanos. En la doctrina de la gracia que escuchó de un obispo citando a las Confesiones de Agustín, vio Pelagio al culpable de la liviandad moral de Roma. En su oración por continencia, Agustín suplica a Dios que le conceda en su gracia lo que le manda. Pelagio atacó esta enseñanza señalando que ponía en peligro la ley moral, ganando pronto muchos adeptos en Roma. Su más cercano colaborador se llamaba Celestio.

Tras la caída de Roma en el año 410, Pelagio y Celestio se marcharon a África, donde se encontraron con la crítica de Agustín quien publicó varias cartas denunciando su doctrina, particularmente la insistencia de Pelagio en la bondad natural del hombre y en la capacidad propia de la voluntad para escoger el ascetismo cristiano para el avance espiritual.

Hacia el año 412, Pelagio salió para Tierra Santa, donde fue acusado de herejía en el año 425 en un sínodo en Jerusalén. No obstante, Pelagio se defendió con habilidad y evitó la censura. En respuesta a los escritos de Agustín y de Jerónimo, Pelagio escribió De libero arbitrio en el año 416, que resultó en la condenación de su enseñanza por dos concilios africanos. En el año 417 Inocencio I reafirmó la condenación y excomulgó a Pelagio y a Celestio. El sucesor de Inocencio I, Zósimo, al principio lo declaró inocente a causa de un escrito de Pelagio titulado Libellus fidei, pero después de una investigación en el concilio de Cartago en el año 418, Zósimo confirmó los nueve cánones del concilio condenándole. Tras esa fecha nada más se sabe de la vida de Pelagio.

'Pelagio el heresiarca, antes de ser declarado hereje escribió obras de valor práctico para los estudiantes: tres libros sobre la fe en la Trinidad y uno de Selecciones de las Sagradas Escrituras sobre la conducta en la vida cristiana. Este último iba precedido por una tabla de contenidos, según el modelo del mártir San Cipriano. Sin embargo, tras ser declarado hereje, escribió obras defendiendo su herejía.'
(Genadio, Vidas de hombres ilustres 43)