Historia
PERSONAJES
Posiblemente el caso de Bartolomé de Carranza, arzobispo de Toledo y primado de España, sirva como ejemplo ilustrativo de hasta qué punto llegó el celo por erradicar todo lo que oliera, aunque fuera de lejos, a protestantismo. Era dominico y predicó en el auto de fe en el que Francisco de San Román fuera quemado como hereje. Luego asistió al concilio de Trento, donde defendió las tesis católicas que en el mismo fueron propuestas. Durante tres años vivió en Inglaterra, a fin de que esta nación volviera al seno del catolicismo, siendo conocido por la dureza de sus actuaciones hasta el punto de ser llamado el 'monje negro'. También en Flandes continuó su labor de lucha contra el protestantismo, por todo lo cual en 1557 Felipe II le nombró arzobispo de Toledo, la más alta magistratura religiosa de España.
¿Cómo es posible que un hombre así pudiera caer bajo sospecha de herejía? Según parece, todo comenzó cuando asistió al moribundo Carlos V en su lecho de muerte. Los testigos que estuvieron presentes afirmaron que le dijo al emperador, señalando un crucifijo: 'Vuestra Majestad puede confiar con toda seguridad, que si hay pecados, la pasión de Cristo sola es suficiente para borrarlos.', repitiendo 'Este es el que ha pagado por todos; ya no hay más pecados; ¡todo está perdonado! ¡Mírele a él, quien ha sufrido por nosotros, y nos puede salvar!'.
Sin embargo, sus enemigos se basaron en un escrito de Carranza publicado en 1558; se trataba de un catecismo que, curiosamente, compuso para proteger al pueblo de la herejía protestante. Melchor Cano y Fernando de Valdés, gran inquisidor, entresacaron de esta obra 141 tesis heréticas.
Tras muchas pesquisas, Carranza fue encarcelado siendo, tras un largo proceso, condenado a abjurar por sospechoso de herejía de 16 tesis. Tras abjurar murió unos días después, reafirmando su lealtad a la Iglesia católica, su jerarquía y doctrinas.
| NOMBRE | FECHA | CIUDAD | ESCRITOS | HECHOS NOTABLES | TEXTOS NOTABLES |
|---|---|---|---|---|---|
Juan de Valdés![]() | 1541 † | Cuenca | Diálogo de la lengua. | Estudió en la universidad de Alcalá de Henares derecho canónico. Mantuvo correspondencia con Erasmo. Se fue a Nápoles donde enseñó y predicó. Es una de las grandes figuras de las letras castellanas. | 'Habéis de saber que la fe y la confianza que en Jesucristo ponemos, lanza fuera toda confianza de propia sabiduría, justificación y virtud (1 Por tanto, habiendo sido justificados por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo, 2 por medio de quien también hemos obtenido entrada por la fe a esta gracia en la cual estamos firmes, y nos gloriamos en la esperanza[…]Romanos 5) porque nos enseña que si Jesucristo no hubiera muerto por nosotros, ni nosotros mismos, ni ninguna otra criatura, nos pudiera dar verdadera felicidad.' (Diálogo de doctrina cristiana) 'Dice Sant Pablo que la Ley se dio para que mostrase el pecado, quiere decir, para que nos mostrase cómo en muchas cosas cada día pecamos, porque del pecado de nuestro primer padre cobramos esta mala inclinación de ser aparejados para mal. Esta mala inclinación no la conocimos hasta que vino la Ley, la cual nos la mostró, e nos mostró asimesmo el bien. Pero no era bastante para darnos fuerzas para obrarlo; solamente ganábamos con ella que nos daba a conocer nuestra miseria, poquedad e mala inclinación, para que con este conocimiento nos humillásemos delante de Dios y nos conociésemos por pecadores. Y así dice Sant Pablo que no conociera la concupiscencia si no le dijera la Ley: No cobdiciarás. Veis aquí el oficio de la Ley. Después, venido Jesucristo, danos spíritu con que obremos aquello que la Ley nos muestra que es bueno, y de aquí nos viene que conocemos que lo que por nuestras fuerzas y industria no pudíamos hacer, mediante el favor de Jesucristo podamos cumplir, y así conocemos por experiencia cómo nosotros por nuestra propia naturaleza no podemos hacer cosa perfectamente buena, y que por el favor de Jesucristo podamos hacer y cumplir todo lo que conocemos ser bueno. Y así, desconfiando totalmente de nuestras propias fuerzas, aprendemos a confiar enteramente en el favor y gracia divinal... De lo dicho podéis colegir la diferencia que hay entre la Ley y el Evangelio.' |
| Francisco de San Román | 1542 † | Burgos | En viaje de negocios por Alemania escuchó las doctrinas evangélicas. Investigado por la Inquisición fue encarcelado en Amberes. Tras salir de la prisión fue a Lovaina donde conoció a Francisco de Enzinas. Exhortó a Carlos V en Ratisbona. Quemado vivo en un auto de fe en Valladolid. | 'Os he dicho que soy sencillamente cristiano y que no quiero confesar ante vosotros otra cosa que a Cristo y Cristo crucificado. Por lo demás, ninguna cosa creo ahora ni he de creer nunca si no es lo que la verdadera Iglesia de Cristo, esparcida por todo el orbe de la tierra, de aquí a sus comienzos ha creído, ha enseñado y todavía ahora profesa... ' '...estas ataduras, estos hierros, esta ignominiosa cautividad que ahora sufro por la Iglesia de Nuestro Señor Jesucristo, me granjearán ante Dios un triunfo mucho más grandioso que todo ese boato que hayas podido ver nunca en la Corte Imperial. ¿Ves este cuerpo atado por doquier con cadenas de hierro y puesto en lugar abyecto y ruin? Ya ahora vive en la gloria del Señor.' | |
| Juan Gil (Dr. Egidio) | 1556 † | Olvera (Cádiz) | Comentarios sobre libros de la Biblia (perdidos) | Estudió en Alcalá de Henares. En 1537 es nombrado canónigo magistral de Sevilla. Amigo de Constantino Ponce de la Fuente. En 1552 se retractó de sus creencias. En el auto de fe de 1560 fue desenterrado su cadáver, confiscados sus bienes y quemado en efigie. | |
| Constantino Ponce de la Fuente | 1560 † | San Clemente (Cuenca) | Summa de doctrina christiana. Catecismo Sobre la doctrina de la fe Confesión | Estudió en Alcalá de Henares. Tuvo gran fama como predicador. Carlos V le hizo su capellán y predicador. Canónigo magistral de Sevilla. Encarcelado por la Inquisición murió en prisión. En el auto de fe de 1560 salió en efigie y sus huesos fueron quemados. | 'Señor, acordaos de mí pues que estáis en vuestro reino, no tengo más que alegar para mí justicia, de conocer cuán injusto soy. No tengo con qué moveros sino con que veáis mis grandes miserias. No tengo más derecho para el remedio de vuestra mano, sino no tener otro remedio. De mi parte, no hay otro sacrificio sino mi espíritu atribulado y mi corazón afligido; y aun éste no tuviera si no me hubierais despertado para que conociese mi grande peligro.' (Confesión) 'Lo que era imposible al hombre, que es ser justificado y ser amigo de Dios, y era imposible por parte de la flaqueza y rebelión de su carne, es fácil por parte del Hijo de Dios que, tomando nuestra carne, crucificó en ella nuestra flaqueza y condenó nuestro pecado, para que la justificación que pide la Ley y la obra de sus mandamientos fuese cumplida en nosotros?' 'Yo pensaba que no había más de un género de perfección, que es la de aquellos que no sólo guardan los mandamientos, mas guardan también los consejos. Dicen que si no quieren ser perfectos, nadie los obliga; pueden dejar los consejos y tomar los mandamientos. Pues también me parece que se usa otra manera de perfección, y si no se usa en el dicho, a lo menos en el hecho. Ya hallaréis gente que se tiene por cristiana sin guardar los mandamientos, a lo menos como ellos se deben de guardar. Débeles de parecer que también esto es consejo; que está en su libertad tomarlo y en ella misma dejarlo; que guardar los mandamientos de la manera que se pide la guarda de ellos es cosa de grande santidad, quieren decir: de sobrada perfección, que es para los muy estirados y espirituales; para los que no quieren ser tan santos, sino solamente entrar en el cielo, bastan otras santidades, otras devociones, y cosas con que ellos mismos se canonizan; con que les parece que pueden pasar y vivir a su placer. Esto no se platica tan claramente como yo lo digo, mas no se puede decir sino que se pone en obra tan claramente como lo digo.' |
| Julianillo Hernández | 1559 † | Villaverde (Castilla la Vieja) | Era de extracción humilde. En 1557 transportó clandestinamente dos grandes toneles de Nuevos Testamentos desde Ginebra y los repartió por Sevilla. Aunque fue atormentado durante tres años por la Inquisición no pudieron doblegarlo. Quemado vivo en el auto de fe de Sevilla de 1559. | 'Habiendo dado cima a estas diversas obras (las del doctor Pérez), quedaba por superar la gran dificultad de introducirlas en España, a causa de la excesiva vigilancia que había en aquellos tiempos en que imperaba con todo su poder el terrible tribunal de la Inquisición, sin que hubiese español bastante osado que se atreviese a pasar los libros a la parte de acá de los Pirineos. Por fin, se encontró una persona que, con valor sin igual, acometió el negocio, Julián Hernández, natural de Villaverde en tierra de Campos, al cual llamaban comúnmente Julianillo, a causa de la pequeñez de su estatura. Hernández encerraba en su cuerpo chico alma y mente elevadas. Enterado de los principios de la religión reformada en Alemania, trató y se unió en Ginebra con el doctor Juan Pérez, al cual sirvió allí en calidad de amanuense y corrector de pruebas. Viendo que ningún medio se les presentaba para la conducción de los libros, y movido por un ardentísimo deseo de esparcir el conocimiento del Evangelio en su patria y no solicitado por otros, resolvió llevar él mismo una gran cantidad de ejemplares de la traslación de las Escrituras en español y de varios libros protestantes, e introducirse con ellos en España. Puso los libros dentro de dos pipas o barriles de vino, y tomando la vía de Flanes, procedió con tal sagacidad y sangre fría, que logró eludir en todos puntos la vigilancia de los emisarios de la Inquisición. Depositó su preciosa carga en Sevilla, sana y salva, en casa de don Juan Ponce de León (que murió quemado en 24 de Septiembre de 1559), y este ilustre caballero fue el que distribuyó dichos libros entre sus amigos, dentro y fuera de la ciudad.' (Luis de Usoz y Río, Datos biográficos insertos en la reimpresión de la Epístola Consolatoria, de Juan Pérez de Pineda) «Habida interrogatoria con el presunto reo acusado de fautor de herejía luterana, que dice llamarse Julián Hernández, según declara, de... años de edad, natural de Villaverde, en Tierra de Campos, de oficio impresor, preso en estas cárceles del Santo Oficio de Sevilla, y no pudiendo obligarle a declarar los nombres de sus cómplices, aunque consigna que tiene muchos, y habiéndosele ocupado algunos libros de la secta luterana, unos sin firma y otros con las firmas de reconocidos herejes residentes en países extranjeros: | |
| Juan Pérez de Pineda | 1567 † | Montilla (Córdoba) | Catecismo. Epístola consolatoria. | Era amigo de Egidio y de Constantino Ponce. Perseguido por la Inquisición huyó a Ginebra donde pastoreó una iglesia de habla española. Tradujo el Nuevo Testamento y los Salmos al castellano. Al morir legó todos sus bienes para la impresión de la Biblia del Oso. | 'Lo que nosotros creemos no es ninguna doctrina nueva; nosotros seguimos la doctrina de nuestro bautismo y no servimos a ningún otro Dios que al Dios Trino en cuyo nombre hemos sido bautizados, mas el diablo es causa de la idolatría, del culto a imágenes y santos, las indulgencias, los votos monásticos, el celibato, la misa y cualesquiera otros abusos y pecados que pueden existir. Nosotros en cambio creemos que sacrificio de Cristo, ofrecido una vez por los pecados de todo el mundo, es completamente suficiente. Esa es nuestra confesión de fe, que no debe llamarse luterana sino cristiana.' (Carta a Felipe II) 'Todas las palabras de Dios fueron scriptas con un espíritu, y son todas de gran virtud, más los Psalmos tienen una energía de tanta fuerza, que penetran el corazón, y descubren aún hasta los más ocultos y más delicados affectos que en él están, y por una maravillosa manera los sacan a luz, y se los descubren al hombre, poniéndoselos tales quales son, delante de los ojos... Las escripturas humanas pueden consolar en los trabajos y dar alivio tal cual en las necesidades. Mas el consuelo y alivio que dellas se recibe es de poca dura, no passa de las orejas adentro: luego se desvanece, y se queda el hombre en las mismas tristezas y miserias que antes, o por ventura en mayores. Privilegio de sola la palabra divina es penetrar hasta lo más íntimo y secreto del corazón: curar y medicinar allí dentro las llagas que en él están... Toda la Escriptura divina hace tales effectos, más los Psalmos singularmente son aventajados en esto. Por ellos se minan todas las cuevas y profundidades del corazón, se desenvuelven los affectos y pasiones que fatigan y afligen al ánima, y se reciben otros nuevos affectos venidos del cielo, con que el Christiano revive y despierta de la tristeza del sueño que le acarrea la tribulación... Los Psalmos nos son como una áncora firmíssima para tenernos siempre en la unidad de la fe y del Espíritu de Dios, y no ser apartados de la unión de su Iglesia, con las muchas sectas y errores que hay por el mundo... De los Psalmos unos son como guiones para encaminarnos a Dios: otros muchos como espuelas para hacemos aguijar a demandarle socorro en la aflicción: otros como freno con que refrenar nuestras concupiscencias y todo lo que en nosotros contradice a la ley divina... Son como poemas de suavísimo olor.' 'La otra de las causas que me movieron a este trabajo, fue por servir a la gloria de mi nación... que se gloría de estar la más limpia y la más pura de todas las otras naciones, quanto a los errores que se han levantado en el Mundo contra la Religión Christiana... Cada qual de la nación debe trabaxar quanto pudiere en que tal gloria no se pierda. Yo por mi parte he procurado de dar los defensivos, con que esté siempre guardada de mal, y que los errores no hallen lugar ni entrada en ella...' |
| Francisco de Enzinas | 1520-1570 | Burgos | Estudió en Lovaina donde conoció los escritos de Lutero y Melanchthon. En 1541 se matriculó en la universidad de Wittenberg. Tradujo el Nuevo Testamento al castellano. Encarcelado en Bruselas. Profesor de griego en Cambridge. | "Respecto a la situación del Estado, no os puedo escribir sin tristeza lo que ayer oí. No hace mucho que en Bélgica se ha dado a conocer un nuevo edicto del emperador, según los sentimientos de los teólogos de Lovaina y por orden del mismo emperador, por el cual se han prohibido toda clase de libros santos: también está prohibido, bajo amenaza de pena de muerte y confiscación de bienes, leer la Biblia o tenerla, ya sea en griego, latín, alemán o francés... Pues califican a este libro de fuente y origen de todas las herejías. ¡Oh, blasfemia inaudita, merecedora de destrucción por fuego del cielo! Y encima este impío tirano se atreve aún a prometer la victoria, o el quedar sin castigo por tales crímenes, mientras intenta hacer la guerra a Dios." (Epístola V) 'El 1º de febrero de 1545, después de haber estado largo tiempo a la mesa, más triste que de ordinario, me dirigí a la primera puerta de la prisión, acerqué la mano y la abrí fácilmente. La segunda estaba abierta del todo. La tercera no se cerraba sino a medianoche; di las gracias a Dios por tan feliz aventura, y viéndome solo en la calle, en noche muy oscura> no sabía adónde dirigirme; todo me parecía sospechoso. Tenía muchos amigos en la ciudad, pero desconfiaba de ellos y no quería ponerlos a prueba. Dios me inspiró una excelente determinación. Había en la ciudad un hombre fiel, conocido mío, a quien resolví dirigirme; no estaba en casa; mas, por voluntad de Dios, le encontré en la misma calle, le conté mi negocio y le pedí consejo. Me ofreció su casa, pero insistí en que me convenía salir de la ciudad aquella misma noche por el trozo de la muralla que fuera más fácil de escalar. Tomó su capa y me siguió. De camino me despedí de algunos amigos y nos fuimos derechos a la muralla. A las ocho estábamos ya en salvo y pude llegar a Malinas a las cinco, mucho antes que se abriesen las puertas. Cerca de la hostería había un carro, y en él un hombre y una mujer. Les pregunté adónde iban. Me respondieron que a Amberes, ofreciéndome el carro si quería subir. Mi compañero aceptó; yo tomé en la hostería un caballo, y a las dos horas estaba en Amberes. ¡Cuál fue mi sorpresa al saber, por un amigo que llegó aquella tarde en el carro, que su compañero de viaje había sido Luis de Zoete, secretario del Emperador y uno de los que instruían el proceso contra mí!... En la hostería donde yo paraba, dos bruseleses me contaron mi propia evasion como un milagro del Santísimo Sacramento.' | |
Cipriano de Valera![]() | 1531-? | Sevilla | Dos tratados | Mientras estudió en Sevilla fue condiscípulo de Benito Arias Montano. Ingresó en el monasterio jerónimo de S. Isidro del Campo. Huyó de la Inquisición y fue a Londres donde contrajo matrimonio. Tradujo al castellano y publicó las Instituciones de Calvino. Pasó veinte años en la revisión de la Biblia del Oso. La imprimió en Ámsterdam en 1602. Fue profesor en Oxford. Quemado en efigie en el auto de fe de 1562 y puesto en el Índice. | 'Yo dedico este mi trabajo á todos los fieles de la nazion Española, sea que aun giman so el yugo de la Inquisizion, ó que sean esparzidos i desterrados por tierras ajenas. Las causas que me han movido á esto, han sido tres prinzipales. La primera es la gratitud que debo á mi Dios i padre zelestíal, al cual le plugo por su infinita misericordia sacarme de la potestad de las tinieblas, i traspasarme en el reino de su amado hijo nuestro Señor: el cual nos manda, que siendo convertidos, confirmemos á nuestros hermanos. La segunda causa es, el grande i enzendido deseo que tengo de adelantar por todos los medios que puedo, la conversion, el conforto i la salud de mi nazion: la cual á la verdad tiene zelo de Dios, mas no conforme á la voluntad i palabra de Dios. Porque ellos ignorando la justizia de Dios, i procurando de establezer la suya por sus proprias obras, méritos i satisfacziones humanas, no son sujetos á la justizia de Dios, i no entienden que Cristo sea el fin de la Lei para justizia á cualquiera que cree. La terzera causa que me ha movido, es la gran falta, carestía i nezesidad que nuestra España tiene de libros que contengan la sana doctrina, por los cuales los hombres puedan ser instruidos en la doctrina de piedad, para que desenredados de las redes i lazos del demonio sean salvos. Tanta ha sido la astuzia i malizia de nuestros adversarios, que sabiendo mui bien que por medio de buenos libros sus idolatrías, superstiziones, i engaños serian descubiertos, han puesto (como nuevos Antiocos) toda dilijenzia para destruir i quemar los buenos libros, para que el mísero pueblo fuese todavía detenido en el captiverio de ignoranzia, la cual ellos sin vergüeza ninguna, han llamado Madre de devozion. En lo cual directamente contradizen á Jesu Cristo, que enseña mui espresamente en el Evanjelio la ignoranzia ser causa i madre de errores, diziendo á los Saduceos: Errais ignorando las Escrituras i la potenzia de Dios.' (A todos los fieles de la nazion española) 'Muy amados hermanos en el Señor tanto de palabra como de obra, tengo por muy cierto que el Padre de toda misericordia en poco tiempo os ha demostrado esta gracia, que aun siendo vosotros unos pobres y miserables cautivos, ocupados de día y de noche en grandes aflicciones y trabajos corporales, y además de esto no siendo vosotros ejercitados en la lección de la Sagrada Escritura, mas antes muy ajenos a ella, y por tanto cristianos solamente de nombre. Su Majestad, movido no por vuestros méritos, ni por vuestras buenas obras que hubieseis hecho, sino por Su gran misericordia, clemencia y bondad, conforme a Su eterno consejo y decreto os ha querido sacar de la ignorancia en que fuisteis criados y os ha dado a conocer a Jesucristo nuestro redentor. Vuestra fe que antes teníais, no era sino una fe histórica, una fe muerta, Vuestra fe era fundada no sobre la Palabra de Dios, sino sobre sueños y falsos milagros como son los que confirman el purgatorio, los que confirman la transubstanciación; y da el honor que corresponde únicamente a Dios, a María y los santos y aun al papa. ¡Qué blasfemia es cuando el sacerdote dice del agua bendita: "Aqua benedicta, sit vobis salus et vita".' ¡Qué estupidez es el bautizar las campanas, lo que solamente puede hacer el obispo y la superstición que va acompañándolo! ¡Cuántos engaños saben aplicar los sacerdotes (apariciones de difuntos del purgatorio y cosas por el estilo) para sacarles a los creyentes el dinero del bolso! El verdadero culto no necesita tales artes y necedades; éste sabe que únicamente le agrada a Dios aquello que El mismo ha mandado. El papa es el Anticristo; él prohíbe leer la Palabra de Dios y de ahí resulta toda superstición; en cambio los padres de la iglesia, todos insisten en que se lea la Sagrada Escritura.' |
| Antonio del Corro | 1527-1591 | Sevilla | Carta enviada a su majestad el Rey de las Españas | Monje jerónimo en el monasterio de S. Isidro del Campo. Huye de la Inquisición y en 1560 pastorea una iglesia en Aquitania. En 1567 predica en Amberes. Dio clases de español al futuro Enrique IV de Francia durante las breves estancias que estuvo en la corte. Abogó por la libertad religiosa y la tolerancia para todos. Quemado en efigie en el auto de fe de 1562 y puesto en el Índice. | 'Si pues la divina Palabra y Santas Escrituras es una doctrina salida de la boca de Dios, diremos que no hay ninguna razon para que ella tome su autoridad de los papas, ni de los concilios; sino más bien diremos que si los concilios son asambleas de la Iglesia de Jesucristo, deben de ser autorizados y hacerse valer por esta divina Palabra.' (Carta a Felipe II) 'El efecto de esta operacion y obra del Espíritu de Dios en el corazon, entendimiento y voluntad del hombre pecador y penitente, llamamos fe, la cual no es una frívola persuasion ó acogida de la palabra de Dios, sino una cosa viva que produce efectos vivos; á saber, verdadera y cierta seguridad que Dios nos ama y quiere hacernos herederos de todos sus bienes celestiales y que para hacernos capaces de semejante herencia, perdida en la persona de Adan, quiere que gocemos de la inocencia, justicia, cumplidísima satisfaccion y obediencia del segundo y celestial Adan. Además, por medio de esta fe estamos segurísimos que el Dios que nos ha recibido en gracia y reconciliacion aborrece toda injusticia é iniquidad, y que la salvacion que nos ha dado, habiéndonos librado del poder de nuestros enemigos, es para que desde ahora, despojados de todo temor servil, vivamos santa y justamente delante de él. (1 Y aconteció en aquellos días que salió un edicto de César Augusto, para que se hiciera un censo de todo el mundo habitado. 2 Este fue el primer censo que se levantó cuando Cirenio era gobernador de Siria. 3 Y todos se dirigían a inscribirse en el c[…]Lucas 2. 1 Pero en cuanto a ti, enseña lo que está de acuerdo con la sana doctrina. 2 Los ancianos deben ser sobrios, dignos, prudentes, sanos en la fe, en el amor, en la perseverancia. 3 Asimismo, las ancianas deben ser reverentes en su conducta: no calumnia[…]Tito 2.) |
Casiodoro de Reina![]() | 1594 † | Sevilla | Confesión de fe Catecismo Apología de la Concordia de Wittenberg | Era de origen morisco. Monje jerónimo de S. Isidro del Campo. En 1563 pastorea una iglesia de habla española en Londres. En 1567 va a Estrasburgo, preparando la edición de la Biblia del Oso con los fondos de Juan Pérez de Pineda. Empleó en la traducción doce años. En 1569 sale de la imprenta la Biblia del Oso, primera traducción al castellano de toda la Biblia a partir del texto hebreo y griego. Quemado en efigie en el auto de fe de 1562 y puesto en el Índice. | 'El estudio de la divina palabra es cosa encomendada y mandada de Dios a todos por tantos y tan claros testimonios del Viejo y Nuevo Testamento, que sin muy largo discurso no se podría, aquí recitar; de donde queda claro que no puede ser sin impiedad inexcusable que el mandamiento de Dios, tantas veces repetido y tan necesario a los hombres, sea dejado y anulado por una tan flaca razón; y que al fin ningún pretexto, por santo que parezca, pueda excusar, que si Dios la dio para todos, no sea una tiranía execrable que a los más la quiten.' (Amonestación al lector) 'Primeramente declaramos no haber seguido en esta translación en todo y por todo la vieja Translación Latina que está en el común uso, porque aunque su autoridad por la antigüedad sea grande, ni lo uno ni lo otro le excusan los muchos yerros que tiene, apartándose del todo innumerables vezes de la verdad del texto Hebraico: otras añadiendo: otras, trasponiendo de unos lugares en otros, todo lo qual, aunque se puede bien porfiar, no se puede negar... Aunque la consultamos como a cualquiera de los otros ejemplares que tuvimos... Seguimos comúnmente la translación de Santes Pagnino, que al voto de todos los doctos en la lengua Hebraica es tenida por la más pura que hasta ahora hay. En los lugares que tienen alguna dificultad, por pequeña que sea, ni a ésta ni a otra ninguna hemos dado tanta autoridad que por su solo afirmar la siguiésemos, antes hemos tenido recurso al mismo texto Hebraico, y conferidos entre sí los diversos pareceres hemos usado de nuestra libertad de escoger lo que nos ha parecido lo más conveniente... y para satisfacer en este caso a todos gustos, en los lugares de más importancia añadimos en el margen las interpretaciones diversas, que no pudimos poner en el texto... De la vieja Translación Española del Viejo Testamento impresa en Ferrara, nos avemos ayudado en semejantes necesidades más que de ninguna otra que hasta ahora hayamos visto... En el Eclesiástico y Sabiduría y en las historias de Tobías y Judith procuramos retener lo que la vieja Translación Latina pone demás en muchas partes, y hazer contexto dello con lo que estaba en las versiones Griegas, en lo qual no pusimos poco trabajo y diligencia, porque aunque hallamos que esto mismo habían intentado otros antes de nos, no los hallamos tan diligentes que nos excusasen todo el trabajo que esta diligencia requería... En el Nuevo Testamento... algunas vezes hallamos que la vieja versión Latina añade sin ninguna autoridad de texto griego, y aun esto quesimos dexar, por parecernos que no es fuera de propósito, y que fue posible haber tenido también texto Griego de no menor autoridad que los que ahora se hallan...' |


