Historia

LAS CRUZADAS

cruzadas
Se conocen con el nombre de cruzadas las expediciones militares que fueron llevadas a cabo entre los siglos XI al XIII en Tierra Santa con el fin de rescatar los Lugares Santos que se encontraban bajo el poder musulmán. Bajo la inspiración de los papas de aquellos siglos se organizaron varias guerras santas, con el propósito mencionado. La palabra cruzado procede del distintivo usado por los participantes directos, consistente en una cruz roja, formada por dos bandas de tela cosidas sobre el hombro derecho. Las cruzadas pueden considerarse una amalgama de diversas motivaciones, expresadas en los integrantes que participaban en las mismas. Estaban los caballeros que, al mando de los ejércitos cruzados, entendían en términos militares la vida cristiana. Se encontraban los desheredados y aventureros, que buscaban un golpe de fortuna que les sacara de una vida cuyo horizonte era bien sombrío. También había los fervorosos que creían estar haciendo la voluntad de Dios, animados por las promesas de indulgencia plenaria. Todos los que se uniesen al ejército cruzado debían hacer espontáneamente el voto de marchar hacia Jerusalén sin retroceder jamás, sin importar los obstáculos. Un voto inviolable bajo pena de excomunión.

LAS CRUZADAS
CRUZADAFECHASPRINCIPALES IMPULSORESPARTICIPANTES NOTABLESMETASRESULTADOSTEXTOS NOTABLES
Primera cruzada1096-1099Urbano II

Pedro el Ermitaño

Pedro el Ermitaño

Godescalco

Raimundo de Toulouse

Godofredo de Bouillon

Tancredo

Roberto de Normandía

Liberar a Jerusalén de los turcos.Los cruzados capturaron Nicea, Antioquía, Edesa, Jerusalén y establecieron reinos feudales cruzados.

A su paso por Hungría se dieron al pillaje y a las matanzas. Las poblaciones judías fueron objeto de sus desmanes.

La Orden del Temple creada para asegurar la estabilidad del reino de Jerusalén.

'Cuando la santa ciudad de Jerusalén fue conquistada a los enemigos de la Cruz y restaurada en el poder de la fe en Jesucristo, en el año de la encarnación de Nuestro señor Jesucristo de 1099... y cuando los príncipes y barones eligieron por rey y señor del reino de Jerusalén al duque Godofredo de Bouillón, y cuando él hubo recibido el señorío... escogió por el consejo del patriarca de la santa ciudad e iglesia de Jerusalén y por el consejo de los príncipes y barones... hombres prudentes que inquirieran y supieran de las gentes de diversas tierras que allí estaban, cuáles eran los usos de sus tierras; y tan pronto como cada uno de los que él había escogido para ese menester pudo saber y aprender esos usos, los apuntaron y pusieron por escrito, y llevaron este escrito ante el duque Godofredo, y éste reunió al patriarca y a los otros antedichos y les mostró e hizo leer ante ellos ese escrito; y después, por su consejo y por su consentimiento, concilió de cada uno de los escritos lo que le pareció bueno, e hizo las assises y usos que se deberían tener, mantener y usar en el reino de Jerusalén, por las cuales él y sus gentes y su pueblo y todas las otras maneras de gentes que vayan y vengan y permanezcan en su reino serían gobernadas, guardadas, tenidas, mantenidas, y conducidas y juzgadas por la razón y el derecho en el dicho reino.'
(Jean d'Ibelin, Livre des Assises de la Haute Cour)

'Con las espadas desenvainadas recorrimos toda la ciudad. No dimos cuartel a nadie, ni siquiera a los que imploraban gracia. Si hubieras estado con nosotros, tus pies se habrían manchado de sangre hasta los tobillos. ¿Qué más podría decirte? A ninguno se le permitió seguir con vida. Ni siquiera fueron perdonados las mujeres y los niños.
Los caballos chapoteaban en sangre que les llegaba a los corvejones, más todavía, hasta las bridas. Era un justo y maravilloso juicio divino.'

Segunda cruzada1147-1148Bernardo de Clairvaux

Eugenio III

Conrado III, emperador

Luis VII, rey de Francia.

Rescatar Edesa de los turcos.En 1144 el gobernante seléucida Zangī arrebató la ciudad de Edesa a los cruzados. Eugenio III, sabedor de esta noticia, impulsó la segunda cruzada. Los ejércitos dirigidos por el emperador Conrado III y por el rey Luis VII de Francia unieron sus fuerzas en Jerusalén, en la primavera de 1148 y con 50.000 hombres pusieron sitio a Damasco, pero fueron obligados a retirarse por Nureddin, sucesor de

Zangī. El sobrino de Nureddin, Saladino, tomó el control de Egipto en 1169 y ocupó Alepo en 1183, rodeando a los Estados cruzados. En 1187 destruyó la mayor parte del ejército de Jerusalén en una batalla cerca del Mar de Galilea, capturando Jerusalén y las mayoría de las fortalezas cruzadas.

'Es una nueva milicia. Jamás se conoció otra igual, porque lucha sin descanso combatiendo a la vez en un doble frente: contra los hombres de carne y hueso, y contra las fuerzas espirituales del mal. Enfrentarse sólo con las armas a un enemigo poderoso, a mí no me parece tan original y admirable. Tampoco tiene nada extraordinario -aunque no deja de ser laudable- presentar batalla al mal y al diablo con la firmeza de la fe; así vemos por todo el mundo a muchos monjes que lo hacen por este medio. Pero que una misma persona se ciña la espada, valiente, y sobresalga por la nobleza de su lucha espiritual, esto sí que es para admirarlo como algo totalmente insólito.
El soldado que reviste su cuerpo con la armadura de acero y su espíritu con la coraza de la fe, ése es verdadero valiente y puede luchar seguro en todo trance. Defendiéndose con esta doble armadura no puede temer ni a hombres ni a los demonios. Porque no se espanta ante la muerte el que la desea. Viva o muera, nada puede intimidarle a quien su vida es Cristo y su muerte su ganancia. Lucha generosamente y sin la menor zozobra por Cristo; pero también es verdad que desea morir y estar con Cristo porque le parece mejor.
Marchad, pues, soldados, seguros al combate y cargad valientes contra los enemigos de la cruz de Cristo, ciertos de que ni la vida ni la muerte podrá privarnos del amor de Dios que está en Cristo Jesús, quien os acompaña en todo momento de peligro diciéndoos: Si vivimos, vivimos para el Señor, y si morimos, morimos para el Señor. ¡Con cuánta gloria vuelven los que han vencido en una batalla! ¡Qué felices mueren los mártires en el combate! Alégrate, valeroso atleta, si vives y vences en el Señor; pero salta de gozo y de gloria si mueres y te unes íntimamente con el Señor. Porque tu vida será fecunda y gloriosa y tu victoria; pero una muerte santa es mucho más apetecible que todo eso. Si son dichosos los que mueren en el Señor ¿no lo serán mucho más los que mueren por el Señor?'

(Bernardo de Clairvaux, Elogio de la nueva milicia templaria)
Tercera cruzada1189-1192Alejandro IIIFederico Barbarroja

Felipe Augusto

Ricardo Corazón de León

Rescatar Jerusalén de Saladino y los sarracenos.

Ante la caída de Jerusalén, Gregorio VIII llama a la tercera cruzada. El ejército cruzado más numeroso estaba al mando del emperador Federico Barbarroja, pero su muerte por ahogo retrasó la confrontación con las huestes de Saladino. En 1191 Ricardo Corazón de León conquistó Chipre y se unió a Felipe Augusto de Francia en el sitio de Acre. En julio de ese año Acre cayó en manos de los cruzados y sus habitantes fueron degollados.

En 1192 Ricardo llegó a un acuerdo de paz con Saladino que permitía a los peregrinos europeos acceder a los Lugares Santos.

'Felipe, rey de Francia por la gracia de Dios, y Ricardo, rey de Inglaterra por la gracia de Dios, duque de Normandía y de Aquitania, conde de Anjou, a todos sus vasallos que reciban esta carta, salud. Ya sabéis que nos hemos reunido formalmente y decidido, por consejo de los prelados y barones de nuestros reinos, que haremos juntos, y guiados por Dios, el viaje a Jerusalén y que nos hemos comprometido recíprocamente a respetar las reglas de la amistad y la lealtad: yo, Felipe, rey de Francia, para con Ricardo, rey de Inglaterra, mi amigo y vasallo; y yo, Ricardo, rey de Inglaterra, para con Felipe, rey de Francia, mi soberano y amigo. Así, pues, hemos decidido que, excepto aquellos que permanezcan por orden nuestra o con nuestro consentimiento, todo aquel que pertenezca a nuestras tierras partirá, antes que nosotros, o con nosotros, el domingo después de Pascua. Si alguno decidiera quedarse por cualquier otro motivo, será excomulgado por los prelados de ambos reinos, y sus bienes serán materia de interdicto. Así, pues, queremos, decidimos y ordenamos que los que se queden al frente de nuestros reinos se presten, si hay lugar a ello, asistencia mutua.
Los bienes de quienes se pongan en camino antes que nosotros o con nosotros no deberán sufrir, al igual que los nuestros, mengua ni menoscabo. Si alguien intentase atentar contra su integridad, nuestros jueces y bailes deberán exigir de él reparación, según la costumbre de nuestros reinos. Si alguien intentase hacernos la guerra en cualquiera de nuestras provincias durante nuestra ausencia o hacer la guerra a alguno de nuestros vasallos y no se somete a la justicia, en primer lugar será excomulgado y, si en los cuarenta días siguientes a la excomunión no nos da reparación alguna, entonces dispondremos que él y sus herederos sean desposeídos, a perpetuidad, de sus bienes. Los feudos de quien, por este motivo, haya sido desposeídos pasarán a ser propiedad del señor de la vecindad, quien ejercerá su poder sobre ellos. Quienquiera que haya cometido un crimen en el reino de uno cualquiera de nosotros y no haya dado la correspondiente reparación no podrá encontrar asilo en el reino del otro. Si dan con él, será entregado a los jueces del reino en que haya cometido la sanción. Por tanto, queremos y ordenamos que nuestros jueces y bailes se comprometan y sujeten recíprocamente a aplicar estas disposiciones hasta nuestro regreso, en cumplimiento del juramento de fidelidad que nos han prestado.'

(Dado el 30 de diciembre en Nonancourt (1189)
Cuarta cruzada1200-1204Inocencio III
Thibaut de Campagne

Luis de Blois

Balduino de Flandes

Simon de Montfort

Enrico Dandolo

Debilitar el poder sarraceno invadiendo Egipto.Ante la incapacidad del ejército cruzado para pagar los barcos venecianos, capturan la ciudad de Zara, dirigiéndose luego hacia Constantinopla, que cayó el día 13 de abril de 1204, siendo completamente saqueada, razón por la cual Inocencio III excomulgó a los cruzados. Los cruzados y venecianos establecieron el Imperio Latino de Constantinopla, que duró algo más de 60 años. Sin embargo esta cruzada acabó con cualquier esperanza de unión entre las iglesias latina y bizantina. Igualmente hirió de muerte al propio Imperio Bizantino.'Se ha levantado un hijo de perdición, el falso profeta Mahoma,quien por medios mundanos y placeres carnales ha desviado a muchos de la verdad; y aunque su impostura aún continúa floreciendo, confiamos sin embargo en el Señor, que ya nos ha dejado una señal; el final de la Bestia se acerca; porque su número, de acuerdo con el Apocalipsis de San Juan está limitado a 666, y será pronto destruido por la operación de los siete Espíritus, quienes con la llama de la caridad encenderán los corazones de los fieles, ahora fríos. De aquel número casi ya han pasado los seiscientos años...'

'No fue contra los infieles, sino contra los cristianos que desenvainasteis vuestras espadas. No fue Jerusalén lo que capturasteis, sino Constantinopla. Ni era en las riquezas del cielo en lo que pensabais, sino en las terrenales. Nada ha sido sagrado para vosotros. Habéis violado a casadas, a viudas y hasta a monjas. Habéis saqueado los sagrarios de la Iglesia de Dios, robado los objetos sagrados de lo altares y requisado incontables imágenes y reliquias de santos. No es nada sorprendente que la Iglesia griega vea en vosotros la obra del mismo demonio.'
(Inocencio III)

Cruzada de los niños1212Nicolás

Esteban

Conquista sobrenatural de Tierra Santa por "los puros de corazón".La mayor parte de los niños murieron ahogados, vendidos como esclavos o asesinados.
Quinta cruzada1219-1221Honorio IIGuillermo de Holanda

Juan de Brienne

Debilitar el poder sarraceno invadiendo Egipto.Los cruzados tuvieron éxito en tomar Damieta en Egipto, pero pronto la perdieron.
Sexta cruzada1229Federico II, emperador
Reconquistar Jerusalén.Los cruzados hicieron un tratado con el sultán por el que Federico II tenía control sobre Jerusalén. Por esta causa fue excomulgado.
Séptima cruzada1248Luis IX
Liberar Tierra Santa por medio de la invasión de Egipto.Los cruzados fueron derrotados en Egipto.