Historia

LAS HEREJÍAS TRINITARIAS

Las relaciones Padre-Hijo fueron el corazón de este debate; en lo que todos los contendientes estaban de acuerdo es que el Padre es Dios por naturaleza, pero la cuestión que surgía era ¿cuál es la posición del Hijo?. Por un lado la Biblia enseña el monoteísmo (creencia en un solo Dios), por otro la misma Biblia habla del Hijo en términos divinos; ¿cómo se reconcilian ambas cosas? Esta fue la ardiente cuestión a la que había que dar una respuesta. En ello no solamente estaba en juego una cuestión de palabras, sino el mismo fundamento de la fe cristiana; en efecto, si Cristo es una mera criatura hacemos depender nuestra salvación no de Dios, sino de una criatura, con lo cual le estamos quitando el fundamento esencial que la Biblia enseña: que la salvación es de Dios. Pero si admitimos la Deidad de Cristo ¿no estaremos cayendo en el politeísmo (creencia en más de un Dios)?.

Para Arrio la solución estaba clara: para mantener la unidad de Dios, sacrificó la Deidad de Cristo. A su entender el Hijo era simplemente la primera criatura del Padre hecha de la nada. Solamente el Padre tiene por naturaleza la propiedad divina, y si del Hijo en alguna ocasión se dice que es Dios, es solamente una forma de hablar, un título, pero en realidad algo que no corresponde a la realidad misma de su naturaleza. A primera vista esto parecía ser la solución más fácil para dar una respuesta al problema planteado; incluso tenía una ventaja: era una solución racionalista, entendible por cualquiera. El problema es que tenía un fallo fatal, que fue lo que Atanasio vislumbró: hacía depender nuestra salvación de una criatura, y, por lo tanto, echaba abajo el mismo cimiento de nuestra salvación.

El Hijo, sostenía Atanasio, no ha sido creado como decía Arrio, ha sido engendrado. Es decir, es de la misma sustancia que el Padre como bien indica el nombre de Hijo, y si es de la misma sustancia eso quiere decir que participa de los mismos atributos que el Padre tiene: eternidad, omnipotencia, omnisciencia, omnipresencia, santidad, inmutabilidad, etc. La palabra clave para Atanasio es homoousios (consubstancial), y todo lo que sea menos que eso supone rebajar al Hijo y convertirlo en un dios de segunda categoría. Esa palabra es la que en el Concilio de Nicea se impone para definir la comunidad de naturaleza que hay entre el Padre y el Hijo. Detrás de esa palabra está la afirmación de Cristo:'Yo y el Padre somos uno.' (Yo y el Padre somos uno.[…]Juan 10:30) De este texto se servirá no solamente Atanasio, sino también Hilario y Agustín, entre otros, para enseñar la comunidad de naturaleza entre Padre e Hijo.

La elección de las palabras para definir los conceptos y las ideas era crucial; de ahí que se comiencen a acuñar algunas de ellas: naturaleza, sustancia y esencia, que corresponden a las palabras griegas phisis y ousia, las cuales hacen referencia a lo que hay de común entre Padre e Hijo, y por otro lado, se acuña también la palabra persona que es la traducción más cercana a las palabras griegas hipóstasis y prosopon. De esta forma se trata de fijar con vocablos dos cosas: aquello de lo que Padre e Hijo participan y que es una naturaleza o esencia para ambos, y aquello que los distingue y que es la propiedad personal que cada uno tiene: el primero ser ingenerado y el segundo ser generado.

No siempre en estos debates los términos y las palabras eran entendidas de la misma forma por los contendientes; hubo muchos malentendidos a causa de esto. Además mientras la parte oriental de la Iglesia era de habla griega, la parte occidental era latina, con lo cual había que traducir correctamente todos esos términos para que no hubiera confusión.

La cuestión de las relaciones Padre-Hijo mantuvo mucho tiempo ocupados a los Padres de aquella época, hasta el punto de que apenas se prestó atención al Espíritu Santo; solamente de forma muy esporádica y secundaria se trataba sobre él porque en aquel momento todos los esfuerzos iban dirigidos a definir la relación Padre-Hijo. Pero una vez que esto se hizo se dirigió la atención hacia el Espíritu Santo. ¿Cuál era su lugar, su naturaleza y su función? Para algunos era un simple agente impersonal que Dios usaba para hacer su obra; esto es lo que enseñaba Macedonio obispo de Constantinopla, por ejemplo. Aquí es donde entran en juego, muertos ya Atanasio y los hombres de Nicea, los Padres Capadocios. Fueron ellos los que llevaron hasta sus últimas consecuencias la enseñanza de que el Espíritu Santo no es una criatura ni un poder, sino que es una Persona dentro de la Trinidad. El Espíritu Santo es consubstancial con el Padre y con el Hijo y tiene una nota que lo distingue de ambos: su procesión. Cada una de las tres Personas de la Trinidad tiene una nota distintiva, algo que la distingue de las otras dos: la del Padre es ser ingenerado, la del Hijo ser generado y la del Espíritu ser procedente.

Con Agustín de Hipona se culmina toda esta etapa de definición de la Trinidad y de las relaciones entre las tres Personas; la conclusión a la que se llega es a la igualdad absoluta del Padre, Hijo y Espíritu Santo en todo lo que concierne a su esencia. En cada una de ellos tenemos a Dios por entero, solamente que desde un ángulo particular.

Ahora bien, en esta doctrina se salvaguarda, por un lado la unidad de Dios, y por otro las distinciones personales que hay en Dios. Es una doctrina equidistante de dos errores: el de borrar las distinciones personales y el de quebrar la unidad de esencia. Ya hemos visto cómo Arrio con su enseñanza quebraba la unidad de esencia porque hacía al Hijo de una naturaleza diferente alPadre. Pero al otro extremo estaba Sabelio quien suprimía las distinciones personales en Dios. Para él Padre, Hijo y Espíritu Santo eran solamente modos de manifestarse una sola y misma persona. Hubo un tiempo cuando Dios se manifestó como Padre, luego se manifestó como Hijo y ahora como Espíritu Santo; de esta manera fue el Padre mismo el que actuó como Hijo en la cruz y murió por nosotros. Para Sabelio la Trinidad es simplemente una cuestión de nombre, no de realidad. Se podría comparar al actor que en una parte de la obra ejecuta un papel, luego en otra parte ejecuta otro y finalmente otro diferente. Es una sola persona haciendo varias representaciones. El error de Sabelio consiste en reducir a cada una de las Personas de la Trinidad a meras entidades ficticias y temporales. A ese sistema se le puede argüir una pregunta para ver lo absurdo de su posición: ¿con quién hablaba Cristo cuando oraba?.

CONTROVERSIA TRINITARIA
HEREJÍAPRINCIPALES DEFENSORESTEXTOS NOTABLESRESUMENPROBLEMAS PLANTEADOS
Monarquianismo (Adopcionismo)Pablo de Samosata (siglo III)'(Pablo de Samosata) dio el nombre de Padre al Dios que creó todas las cosas; de Hijo, al que era meramente hombre, y el de Espíritu, a la gracia que residía en los apóstoles.'

'Mantenía acerca de Cristo una opinión baja, contraria a la enseñanza de la iglesia, considerándolo sólo un hombre ordinario.'
(Eusebio, Historia Eclesiástica 7:27)

El Verbo fue consubstancial con el Padre, pero no era una persona distinta en la Deidad. El Verbo podía ser identificado con Dios porque existía en Dios, así como la razón humana existe en el hombre. Este poder divino, habiendo penetrado progresivamente la humanidad de Jesús, la deificó gradualmente.Se despoja a Cristo de divinidad personal; la cual se reserva únicamente para el Padre. No hay trinidad de personas en Dios.
Sabelianismo (modalismo, patripasianismo)Sabelio († 260)

Práxeas

'...el mismo Padre descendió a la virgen, nació de ella, sufrió; él fue en realidad Jesucristo.'

'La doctrina que emana ahora de Tolemaida en la Pentápolis es impía, una descarada blasfemia contra el Dios omnipotente, Padre de nuestros Señor Jesucristo; una absoluta incredulidad en su unigénito Hijo...; e indiferencia al Espíritu Santo.'
(Eusebio, Historia Eclesiástica 7:6)

Un Dios que se revela a sí mismo en tres modos (prosopon) o manifestaciones.Se destruye la distinción de personas en Dios; solamente hay una persona que unas veces actúa como Padre, otras como Hijo y otras como Espíritu Santo.
ArrianismoArrio († 336)

Eudoxio

Eunomio († 395)

'El Hijo salió del Padre fuera del tiempo, creado y constituido antes de los siglos, no existía antes de nacer, sino que, nacido fuera del tiempo antes de todas las cosas, recibe el ser él solo del Padre solo. Pero no es eterno, ni coeterno, ni increado juntamente con el Padre...'

'El que no tiene comienzo hizo al Hijo, comienzo de las cosas creadas, y se lo ofreció a sí mismo como Hijo y lo adoptó. Nada tiene propio de Dios según su propia subsistencia, ya que no es igual ni consubstancial con él...'

Cristo es de naturaleza distinta (anomoios) al Padre.Se mutila a Cristo de su naturaleza divina; solamente se le da un rango superior que a las demás criaturas, pero en comparación al Padre hay un abismo entre ambos.
Semi-arrianismo (Eusebianismo)Eusebio de Nicomedia († 341)

Eusebio de Cesarea (c. 265-c. 339)

Basilio de Ancira († c. 360)

Gregorio de Laodicea

'... es evidente para todos que lo que ha sido hecho no existía antes de su creación, sino que lo que vino a ser tiene un comienzo de existencia.'

Cristo es de naturaleza semejante (homoiousios), pero no igual al Padre.La naturaleza divina de Cristo está rebajada y se establece una jerarquía de autoridad y de esencia dentro de la Trinidad.
Macedonianismo (Pneumatomaquismo)Macedonio'Los arrianos, habiendo asesinado a Pablo, o más bien habiéndolo enviado al cielo, promovieron a Macedonio en lugar suyo, el cual imaginaban que tendría su mismo parecer y pertenecía a su facción, porque él igual que ellos blasfemaba del Espíritu Santo. Pero poco después le depusieron también porque rehusaba llamar criatura a quien la Sagrada Escritura afirma ser Hijo de Dios. Tras su separación de ellos se convirtió en dirigente de su propia secta. Enseñaba que el Hijo de Dios no es de la misma sustancia que el Padre sino que es como él en cada aspecto. También afirmaba abiertamente que el Espíritu Santo es una criatura.'
(Teodoreto, Historia Eclesiástica, 45)
El Espíritu Santo es una criatura del Hijo.El Espíritu Santo no es Dios sino un instrumento creado que Dios utiliza.