Estudios bíblicos
Otros utensilios

'Harás también sus calderos para recoger la ceniza, y sus paletas, sus tazones, sus garfios y sus braseros; harás todos sus utensilios de bronce.' (Harás asimismo sus recipientes para recoger las cenizas, y sus palas, sus tazones, sus garfios y sus braseros. Todos sus utensilios los harás de bronce.[…]Éxodo 27:3)
'Todos los utensilios del tabernáculo en todo su servicio, y todas sus estacas, y todas las estacas del atrio, serán de bronce.' (Todos los utensilios del tabernáculo usados en todo su servicio, y todas sus estacas, y todas las estacas del atrio serán de bronce.[…]Éxodo 27:19)
'...las estacas del tabernáculo, y las estacas del atrio y sus cuerdas.' (las estacas del tabernáculo y las estacas del atrio y sus cuerdas;[…]Éxodo 35:18)
Es evidente que un objeto tan importante como era el altar de bronce necesitaba algunos utensilios adicionales para que fuera posible ministrar en él. Los garfios para trinchar la carne, las paletas para retirar la ceniza y demás artilugios que hicieran posible su uso eran primordiales. Por otro lado, igualmente importantes eran las estacas, donde iban sujetadas las cubiertas del tabernáculo y las cortinas del atrio, mediante las cuerdas. De la importancia de estos objetos da cuenta el cuidado que había que tener con ellos, como lo demuestra el hecho de que al desmontar el tabernáculo se les menciona, debiendo anotarse sus nombres para que no se pierdan (14 Y le pondrán encima todos los utensilios con que sirven en relación con él: los braseros, los garfios, las palas y los tazones, todos los utensilios del altar. Y extenderán sobre él una cubierta de piel de marsopa y colocarán sus varas. 32 las col[…]Números 4:14,32).
Todo esto es una gran lección que Dios quiere darnos sobre el valor que para él tienen las cosas pequeñas y también los instrumentos diminutos. Los humanos tendemos a medirlo todo en términos de imagen, tamaño y ostentación, pero Dios nos muestra la importancia que le da a lo aparentemente insignificante. Será una lección que Jesús tendrá que volver a repetir a sus seguidores, cuando les proponga a un niño como medida de la verdadera grandeza (Marcos 9:36-37).