Historia

PADRES POST-NICENOS

Grandes figuras de esa época fueron Basilio el Grande, Gregorio de Nacianzo y Gregorio de Nisa, llamados los Padres Capadocios, por proceder de Capadocia, zona de Asia Menor. Ellos desarrollaron considerablemente la doctrina de la Trinidad, especialmente en lo referente a la Persona del Espíritu Santo.

Especialmente destacado es Agustín de Hipona, quien es una de las figuras cimeras de toda la historia de la Iglesia; su producción fue tan vasta y de tanto alcance que, prácticamente, tocó todos los grandes temas de la teología: la Trinidad, la salvación, la Iglesia, pero, por encima de todos sobresale en uno: el de la gracia. De sus tesis echaron mano algunos reformadores, siglos más tarde, para corroborar sus enseñanzas sobre la predestinación.

También brillan con luz propia hombres como Jerónimo, el gran traductor de la Biblia, Crisóstomo, tal vez el mayor predicador que haya existido, Cirilo, a quien debemos mucho de la cristología del concilio de Calcedonia, etc.

En conjunto en estos siglos de lo que se trata es de poner muros de contención frente a los embates del error, sobre cuestiones tan fundamentales como Dios, Cristo, la naturaleza humana, el pecado, etc. De ahí la gigantesca labor que algunos de estos hombres hicieron. Ciertas cuestiones eran, y son, tan sutiles que se requerían mentes clarificadoras, analíticas y sistemáticas; pero también hacían falta corazones sensibles, generosos y amplios para tener paciencia con los oponentes y, sobre todo, con aquellos que sin estar abiertamente del lado del error, todavía no entendían plenamente las intrincadas cuestiones a debate. En este sentido, no siempre se estuvo a la altura requerida; en medio de estos conflictos algunas veces no sólo había cuestiones teológicas, había mucho de rencillas personales, celos ministeriales, luchas por el poder y cosas semejantes. Solamente la eternidad nos revelará las motivaciones, excesos y mezquindades que se cometieron, y puede ser que nos llevemos más de una sorpresa.

PADRES POST-NICENOS
NOMBREESCRITOSHECHOS NOTABLESIDEAS NOTABLESTEXTOS NOTABLES
Hilario de Poitiers
(291-371)
De Trinitate

De synodis

Liber ad Constantium

Liber II ad Constatium

Liber contra Constatium

Contra Auxentium

Fragmenta historica

Comentario de Mateo

Comentario de los Salmos

De mysteriis

Himnos

'Hilario, obispo de Poitiers en Aquitania, fue miembro del partido de Saturnino, obispo de Arlés. Deportado a Frigia por el sínodo de Beziers compuso doce libros Contra los arrianos y otro Sobre Concilios escrito a los obispos galos y Comentarios a los Salmos... Murió en Poitiers durante el reinado de Valentiniano y Valente.'
(Jerónimo, De viris 100)
Elaboró una teología trinitaria propia.

En todo momento depende de la revelación bíblica y apenas tiene en consideración la filosofía.

La generación del Hijo no significa posterioridad cronológica respecto al Padre, porque se trata de una generación intemporal e incomprensible para nosotros, que estamos sumergidos en el tiempo. El Hijo es engendrado ab aeterno.

'Dice: Este estaba en el principio junto a Dios (El estaba en el principio con Dios.[…]Juan 1:2). Si estaba en el principio, no está contenido en el tiempo. Puesto que es Dios, no se hace mención de un simple sonido. Y si está junto a Dios, no se altera ni se elimina nada, pues su ser no se disuelve en otro y se afirma que está junto al único Dios ingenerado del que procede él mismo, único Dios unigénito.'
(De Trinitate 2:16)

'Por tanto, cuando leemos: Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza (Y dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y ejerza dominio sobre los peces del mar, sobre las aves del cielo, sobre los ganados, sobre toda la tierra, y sobre todo reptil que se arrastra sobre la tierra.[…]Génesis 1:26), porque las dos palabras hagamos y nuestra indican que Dios no es solitario, pero tampoco diverso, nosotros no debemos confesarlo ni como solitario ni como diverso, ya que la palabra nuestra imagen y no "nuestras imágenes" indican una sola naturaleza en la propiedad personal de cada uno.'
(op. cit. IV, 18).

'Dios, que ama al mundo, presentó esta prueba de su amor a él, le dio a su Hijo unigénito. Si da fe de este amor el haber entregado una criatura a las criaturas, haber dado al mundo lo que es del mundo y haber ofrecido a aquel que tuvo su existencia de la nada para redimir lo que existe de la nada, entonces el sacrificio de algo vil y despreciable no es demostración de ningún gran mérito. En cambio, es de gran valor lo que muestra la caridad, y lo grande sólo se puede medir con lo grande. Dios, al amar al mundo, dio al Hijo; no al adoptivo, sino al suyo, al unigénito.'
(op. cit. VI, 40)

Cirilo de Jerusalén
(315-387)
Instrucciones catequéticas

Carta al emperador Constancio

Homilías

'Cirilo, obispo de Jerusalén expulsado varias veces de la iglesia y finalmente recibido, tuvo el episcopado durante ocho años consecutivos en el reinado de Teodosio. Están en circulación ciertas charlas catequéticas suyas compuestas en su juventud.'
(Jerónimo, de Viris 112)
El bautismo se realiza tres veces por inmersión (una por cada persona de la Trinidad y también como símbolo de los tres días que Jesús estuvo en el sepulcro.

Defiende la divinidad de Cristo y la del Espíritu Santo

Defensor de la transformación del pan y del vino en el cuerpo y sangre de Cristo.

'Siendo engendrado por el Padre, es Hijo de Dios por naturaleza, no por adopción... Ahora bien, cuando oigas hablar de que Dios engendra, no empieces a pensar en términos corpóreos ni te pongas en peligro de blasfemar, imaginando una generación corruptible. «Dios es espíritu» (Dios es espíritu, y los que le adoran deben adorarle en espíritu y en verdad.[…]Juan 4:24). La generación divina es espiritual. Los cuerpos son engendrados por los cuerpos y necesitan un intervalo de tiempo para perfeccionarse. En cambio, el tiempo no entra en la generación del Hijo por el Padre. Los cuerpos son engendrados en estado imperfecto, mas el Hijo de Dios fue engendrado perfecto. Lo que es ahora, fue engendrado eternamente desde el principio. Nosotros somos engendrados de forma que nos vamos desarrollando desde la infancia hasta el uso de razón. Siendo como eres hombre, tu primer estado es imperfecto y tu progreso es por etapas. Pero no imagines nada de esto en la generación divina, ni atribuyas falta de poder al Padre. En efecto, atribuirías falta de poder al Padre si es que el Engendrado al principio fue imperfecto y luego, con el tiempo, alcanzó la perfección, es decir, si es que el Engendrador no le concedió desde el principio lo que se le otorgó, según hipótesis, después de cierto lapso de tiempo. No pienses, pues, en términos de generación humana, como cuando Abraham engendró a Isaac. Porque Abraham engendró en verdad a Isaac; pero lo que él engendró no era producto de su voluntad, sino lo que otro le diera. En cambio, cuando Dios Padre engendró, no lo hizo como desconociendo lo que sería o sólo después de deliberarlo algún tiempo. Sería una enorme blasfemia decir que Dios no sabía a quién iba a engendrar, y no sería menor blasfemia el afirmar que el Padre se hizo Padre después de deliberarlo. Pues que Dios no fue primeramente sin Hijo, y luego, después de cierto tiempo, vino a ser Padre, sino que tuvo a su Hijo desde toda la eternidad, pero no engendrándole como los hombres engendran a los hombres; sino como sólo sabe quien le engendró, verdadero Dios antes de todos los tiempos. Siendo el Padre Dios verdadero, engendró a su hijo semejante a El, Dios verdadero.'
(Catequesis 11)

'No separes al Hijo del Padre (como hiciera Arrio), ni, confundiendo los dos conceptos, creas en la filio-paternidad (como hizo Sabelio); sino que cree que el Hijo es el Unigénito del único Dios, que es el Verbo, Dios antes de todos los siglos.'
(Catequesis 4:7-8)

'Lo que parece pan no es pan, aunque así sea sentido por el gusto, sino el cuerpo de Cristo, y lo que parece vino no es vino, aunque el gusto así lo quiera, sino la sangre de Cristo.'
Catequesis 22,9)

'Y se os preguntó a cada uno de vosotros si creía en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Y después de confesar esto, fuisteis sumergidos por tres veces en el agua, y otras tantas sacados; y con esto significasteis la sepultura de los tres días del mismo Jesucristo.'
(20,4)

'En estos mismos días de la santa fiesta de Pentecostés, en las nonas de mayo, hacia la hora tercera, una gigantesca cruz luminosa apareció en el firmamento por encima del santo monte Gólgota. que se extendía hasta el santo monte de los Olivos. No fueron uno o dos los que la vieron, sino que se dejó ver con toda claridad por toda la población de la ciudad. Ni tampoco desapareció inmediatamente, como alguno podría creer, como fruto de la imaginación, sino que estuvo visible sobre la tierra durante algunas horas, brillando más que los rayos del sol; a buen seguro hubiera sido dominado y ocultado por ellos si es que no hubiera presentado a los que lo vieron un brillo más potente que el del sol. Así es que todos los habitantes de la ciudad corrieron raudos al martirio, presa de temor mezclado con alegría por la celeste visión. Jóvenes y ancianos, hombres y mujeres, de toda edad, llegaron... no sólo cristianos, sino también paganos de fuera que estaban en Jerusalén. Todos ellos, como con una sola boca, elevaron un himno de alabanza a Jesucristo nuestro Señor, Hijo unigénito de Dios, hacedor de milagros.'
(Carta a Constancio)

Serapión de Thmuis
(† 362)
Contra los maniqueos

Eucologio

Cartas

'Atanasio, siendo informado de que había confabulaciones contra él en la corte, estimó prudente no presentarse al emperador, ya que sabía que su vida estaba amenazada ni sería de utilidad hacerlo. Seleccionó, pues, a cinco obispos egipcios, entre los que estaban Serapión, obispo de Thmuis, un prelado distinguido por la maravillosa santidad de su vida y el poder de su elocuencia, y los envió con tres presbíteros de la iglesia al emperador, quien estaba en el Occidente.'
(Sozomeno, Historia Eclesiástica 4,9)
Rebate la idea maniquea de dos principios originales, uno bueno y otro malo, demostrando su falta de lógica e inconsistencia.

Nunca aplica a Jesús el homoousios niceno, sino solamente el homoios, si bien en una de sus cartas emplea la expresión "Trinidad consubstancial."

'Serapión, obispo de Thmuis, quien a causa de su cultivado genio fue digno del apelativo escolástico, era íntimo amigo de Antonio el monje. Publicó un excelente libro Contra los Maniqueos y también otro Sobre los títulos de los Salmos, así como valiosas cartas a diferentes personas. En el reinado del emperador Constancio era renombrado como confesor.'
(Jerónimo, De Viris 99)
Gelasio de Cesarea
(† 395)
Historia eclesiástica

Explicación del Símbolo

Contra los anomeos

Fue nombrado obispo de Cesarea tras Eusebio y Acacio.

Era sobrino de Cirilo de Jerusalén.

Durante el reinado de Valente fue depuesto de su cargo, si bien volvió al mismo cuando Teodosio subió al trono.

'Gelasio, obispo de Cesarea en Tierra Santa tras Acacio, del que se dice que escribe en un estilo más o menos cuidadosamente acabado pero no publica sus obras.'
(Jerónimo, de Viris 130)

Defiende la fe de Nicea y la cristología ortodoxa.'Y si quieres escuchar a los antiguos de Tierra Santa, dispón tus oídos al admirable Gelasio, quien diligentemente administró la iglesia en Cesarea. Sus palabras en su homilía en la fiesta de la Epifanía son las siguientes: "Aprende la verdad de las palabras de Juan el Pescador '...y el Verbo se hizo carne.' no habiendo experimentado cambio sino habiendo tomado su morada con nosotros. La morada es una cosa; el Verbo es otra. El templo es una cosa y Dios que lo habita es otra.'
(Teodoreto, Diálogos 1)
Dídimo el Ciego
(313-398)
Sobre la Trinidad.

Sobre el Espíritu Santo.

Contra los maniqueos.

Numerosos comentarios bíblicos (perdidos).

Perdió la vista a la edad de cuatro años.

Fue un prodigio de conocimientos a pesar de su ceguera y de no haber ido nunca a la escuela.

Estuvo al frente de la escuela de Alejandría.

Vivió una vida ascética.

'Dídimo, de Alejandría, se quedó ciego cuando era muy joven y por lo tanto sin acceso a los rudimentos del aprendizaje, pero demostró una tal inteligencia suficiente para aprender dialéctica e incluso geometría, ciencias que requieren la visión. Escribió muchas obras admirables: Comentarios sobre los Salmos, Comentarios sobre los evangelios de Mateo y Juan, Sobre las doctrinas, también dos libros Contra Arrianos y un libro Sobre el Espíritu Santo que yo he traducido al latín, dieciocho volúmenes Sobre Isaías, tres libros de comentarios Sobre Oseas dirigidos a mí y cinco libros Sobre Zacarías, escritos por mi petición, también comentarios sobre Job y muchas otras cosas, dar un registro de las mismas sería ya una obra en sí. Vive todavía y tiene más de ochenta y tres años.'
(Jerónimo, De Viris 109)

En sus controversias utiliza con frecuencia la expresión una sustancia y tres hipóstasispara definir la Trinidad.

En Cristo se unen la humanidad y la divinidad, de manera que hay en él dos naturalezas y dos voluntades, una divina y otra humana.

Afirma que el Espíritu Santo es increado, igual que el Hijo y por lo tanto no es criatura.

'Está probado que hay en todo una sola e idéntica operación del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Ahora bien, donde no hay más que una operación, hay también una sola substancia.'
(Espíritu Santo, 17)

'El que se pone en comunicación con el Espíritu Santo comunica, sin más, con el Padre y con el Hijo. Y el que tiene el amor del Padre, lo tiene por el Hijo, comunicado por el Espíritu Santo. A su vez, el que participa de la gracia de Jesucristo, tiene esa misma gracia recibida del Padre a través del Espíritu Santo. Porque está probado que no hay en todo más que una sola e idéntica operación del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.'
(Op.cit. 17)

'En efecto, Mateo y Lucas, refiriendo el mismo pasaje del evangelio, uno de ellos dice: ¿Cuánto más vuestro Padre celestial dará bienes a aquellos que se los pidan! (Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará cosas buenas a los que le piden?[…]Mateo 7:11). Y el otro: ¿Cuánto más vuestro Padre celestial dará su Espíritu Santo a los que se lo pidan! (Pues si vosotros siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan?[…]Lucas 11:13). De estos pasajes se deduce que el Espíritu Santo es la plenitud de los dones de Dios y que todo lo que es dado de un modo divino sin él no tendría subsistencia, porque todos los beneficios que se reciben de la gracia de los dones de Dios fluyen de esta fuente.'
(Op. Cit. 12)

'Puesto que estas personas tienen derecho al mismo honor y realizan la misma operación, tienen también la misma naturaleza, y no se diferencian entre sí en divinidad ni en poder.'
(Trinidad 2,6,4)

'En el bautismo, la criatura es ungida con óleo creado y santificado. El Salvador, por ser Dios, fue ungido por el Espíritu Santísimo e increado como él, por encima de sus compañeros, es decir, de nosotros. Si el Espíritu Santo fuera una criatura, el que es increado no hubiera sido ungido por él.'
(Op. cit.2,23)

'Se demostró que el Espíritu Santo no sólo es Dios, sino igual y semejante al Padre y al Hijo, porque al igual que ellos y de una manera parecida tiene al hombre como templo y porque el que es morada del Padre tiene también al Hijo y al Espíritu de Dios morando dentro de sí, así también el que ha sido considerado digno de que moren en él el Hijo o el Espíritu Santo, tiene también absolutamente al Padre.'
(Op. cit.2,10)

Teófilo de Alejandría
(† 412)
Canon pascual

Cartas pascuales

Contra Orígenes

Homilías

'Teófilo, obispo de Alejandría, escribió una gran obra Contra Orígenes, en la que condena sus dichos claramente... También escribió Contra los antropomorfitas, herejes que dicen que Dios tiene forma humana y miembros, refutándolos en una larga discusión y usando testimonios de las Escrituras.'
(Genadio, De Viris 34)

Instigador de la destitución y destierro de Juan Crisósotomo, acusándolo calumniosamente.

'Nosotros, siguiendo la regla de las Escrituras, prediquemos con toda la valentía de nuestro corazón que ni su carne ni su alma existieron antes de que él naciera de María; y que su alma no moró en el cielo antes de que él la uniera a sí mismo; porque el Señor, viviendo del cielo, no trajo nada consigo que perteneciera a nuestra condición.'
(A los obispos de Egipto)
Cirilo de Alejandría
(376-444)
Comentarios sobre el Antiguo Testamento

Comentarios sobre el Nuevo Testamento

Cartas pascuales

Sermones

Tesoro de la santa y consustancial Trinidad.

Sobre la santa y consustancial Trinidad.

Cinco tomos contra Nestorio.

Sobre la verdadera fe.

Los doce anatemas contra Nestorio.

Contra Diodoro y Teodoro.

Que Cristo es uno.

Apología contra Juliano.

Originario de Alejandría, era sobrino del patriarca de esa ciudad, Teófilo.

Acompañó a su tío al “Sínodo de la Encina” (403), que destituyó a Juan Crisóstomo, y le sucedió en el 412 en la sede de Alejandría.

Usó la fuerza y la astucia contra sus adversarios: cristianos y no cristianos.

Durante su patriarcado fue asesinada la filósofa Hipatia en la escalinata de una iglesia, por un grupo de cristianos fanatizados.

Combatió las enseñanzas de Teodoro de Mopsuestia y de Nestorio sobre Cristo.

No descansó hasta ver a Nestorio, patriarca de Constantinopla, depuesto y deportado.

El concilio de Éfeso (431) condenó a Nestorio y respaldó a Cirilo.

Campeón de la cristología que el Concilio de Calcedonia (451) sancionaría después como correcta.

La motivación de su actuación fue doble: política, por la rivalidad existente entre los patriarcados de Alejandría y de Constantinopla, y teológica, por la confrontación doctrinal entre Alejandría y Antioquía.

En su lucha contra sus adversarios teológicos, introduce de forma sistemática “la prueba de los Padres”; es decir, aducir textos patrísticos, además de textos escriturales, para demostrar la veracidad de una doctrina.

Acuñador de la expresión unión hipostática para expresar la unidad de las dos naturalezas de Cristo en su Persona.

Rechaza con vehemencia la terminología de los nestorianos para describir esa unidad:inhabitación, conexión, participación permanente.

Ferviente impulsor del título theotokos aplicado a María, en el que ve un compendio verdadero de cristología.

La dualidad en Cristo proviene de sus naturalezas, la unidad de su Persona.

De Cristo se pueden decir cosas que corresponden tanto a su humanidad como a su divinidad, por la comunicación de propiedades existente entre ambas naturalezas a través de su Persona.

La naturaleza humana de Cristo no tiene existencia propia, sino que subsiste en el Verbo.

'No decimos que la naturaleza del Verbo se hizo carne sufriendo un cambio o que se transformó en un hombre completo y perfecto, compuesto de cuerpo y alma. Decimos más bien que el Verbo, habiendo unido a sí mismo personalmente una carne animada de un alma viviente, se hizo hombre de manera inefable e inconcebible y se llamó Hijo del hombre... Siendo distintas las naturalezas que se unieron en esta unidad verdadera, de ambas resultó un solo Cristo, un solo Hijo: no en el sentido que la diversidad de las naturalezas quedara eliminada por esta unión, sino que la divinidad y la humanidad completaron para nosotros al único Señor Jesucristo e Hijo con su inefable e inexpresable conjunción en la unidad. De esta manera, aunque él subsistía y era engendrado por el Padre antes de los siglos, se dice de él que nació también de una mujer según la carne; no que su naturaleza divina empezara a existir en la santa Virgen... decimos que el Verbo ha nacido según la carne, porque asumió personalmente la naturaleza humana “por nosotros y por nuestra salvación”.'
(Carta 4)

'Se sometió a una generación como la nuestra y, como hombre, procedió de mujer, sin renunciar a lo que era, y, aun cuando se hizo hombre al tomar carne y sangre, continuó siendo lo que era: Dios por naturaleza y de verdad. Tampoco decimos que la carne se convirtiera en naturaleza divina ni, por cierto, que la naturaleza inefable del Verbo de Dios se rebajara y se cambiara en la naturaleza de la carne, porque es inmutable e inalterable y siempre permanece idéntico a sí mismo, según las Escrituras. Cuando se hizo visible y estaba aún envuelto en pañales, como infante, y en el regazo de su madre virgen, llenaba, como Dios que era, toda la creación y estaba sentado con su Padre.'
(Carta 17,3)

'Hay, pues, un solo Cristo e Hijo y Señor, no como si fuera un hombre que tiene con Dios simplemente una relación que consiste en una unidad de dignidad o autoridad: la igualdad de honor no une naturalezas... tampoco entendemos este modo de unión como una yuxtaposición, porque no basta a constituir una unión de naturalezas. Ni tampoco a manera de una participación permanente, como “cuando nos allegamos al Señor”, según está escrito, “nos hacemos un espíritu con él” (Pero el que se une al Señor, es un espíritu con El .[…]1 Corintios 6:17). Por el contrario, nosotros rechazamos de plano el término conexión” por considerarlo insuficiente para expresar la unión.'
(Op. cit.4-5)

'Como la santa virgen engendró según la carne a Dios unido personalmente a la carne, por eso decimos de ella que es “la madre de Dios” (θεoτόκoς), no en el sentido que la naturaleza del Verbo tomara de la carne el comienzo de la existencia, porque él “era en el principio”, y “el Verbo era Dios y el Verbo estaba en Dios”, y él es el Hacedor del mundo, coeterno con el Padre y Creador del universo, sino porque, como hemos dicho antes, habiendo asumido personalmente la naturaleza del hombre, aceptó el ser engendrado de su seno según la carne.'
(Op.cit.11)

Basilio el Grande
(329-379)
Contra Eunomio.

Sobre el Espíritu Santo.

Hijo de Basilio, que era a su vez hijo de Macrina, quien fue discípula de Gregorio el Taumaturgo.

Su madre, Emelia, hija de un mártir, trajo al mundo diez hijos, tres de los cuales llegaron a ser obispos: el propio Basilio, Gregorio de Nisa y Pedro de Sebaste.

Estudió filosofía en Atenas.

Llegó a ser obispo de Cesarea en Capadocia.

Estableció la diferencia entre las palabras esencia y persona en lo referente a la Trinidad.

'Basilio, obispo de Cesarea en Capadocia, antiguamente llamada Mazaca, compuso libros admirables Contra Eunomio, un volumen Sobre el Espíritu Santo, nueve homilías Sobre los días de la creación, también una obra Sobre el ascetismo y cortos tratados sobre diversos temas. Murió en el reinado de Graciano.'
(Jerónimo, De viris 116)

Definió el significado de las palabras ousia e hypostasis, que hasta entonces eran manejadas de manera ambivalente en la controversia trinitaria, sosteniendo que la única fórmula aceptable era una ousia y tres hypostasis.

El Espíritu Santo procede del Padre por medio del Hijo. Esa procedencia no es por generación sino que es el aliento de su boca.

'Perdí mucho tiempo en tonterías y pasé casi toda mi juventud en trabajos vanos, dedicados a aprender las disciplinas de una sabiduría que Dios hizo necedad.'

'En la investigación de la naturaleza divina hemos de dejarnos guiar por fuerza de sus operaciones. Si vemos que las operaciones del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo se diferencian las unas de las otras, de la diversidad de operaciones deduciremos que son diversas también las naturalezas que operan. Porque es imposible que seres que son distintos en lo que a su naturaleza se refiere, estén asociados en cuanto a la forma de sus operaciones... si, pues, percibimos que la operación del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo es una única e idéntica operación, que no presenta ninguna diferencia o diversidad en nada, es fuerza que de esta identidad de operación deduzcamos la unidad de naturaleza... por tanto, la identidad de operación en el Padre, en el Hijo y en el Espíritu Santo arguye claramente la semejanza de naturaleza.'

'La distinción entre ousía e hipóstasis es la misma que existe entre lo común y lo particular, como la que hay entre el ser animal y el hombre individual. Por esa razón confesamos que hay en la Divinidad una ousía, a fin de que no haya una diferencia en lo que se dice en cuanto al ser. Pero afirmamos una hipóstasis distinta, a fin de que resulte clara la idea del Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Si nuestra idea de las características particulares de la paternidad la filiación y la santificación no es clara, sino que confesamos a Dios sólo a partir de la idea común del ser, no podremos en modo alguno expresar rectamente la fe. Por consiguiente, debemos confesar la fe uniendo lo particular a lo común. Lo común es la divinidad; y lo particular la paternidad. Luego, uniendo ambas, debernos decir: «Creo en Dios Padre». Y luego debemos hacerlo mismo al confesar al Hijo, uniendo lo particular a lo común y diciendo: «Creo en Dios Hijo». E igualmente con respecto al Espíritu Santo, hemos de hablar de acuerdo al nombre, diciendo: «Creo también en Dios el Espíritu Santo». De este modo se salva la unidad mediante la confesión de la divinidad única, y se confiesan también las propiedades particulares de las personas. Por otra parte, los que dicen que la ousía y la hipóstasis son idénticas se ven obligados a confesar sólo tres personas y, puesto que no pueden afirmar las tres hipóstasis, resultan incapaces de evitar el error de Sabelio.'
(Epístola 236, 6)

Gregorio de Nacianzo
(330-390)
Discursos.

Cartas.

Hijo del obispo de Nacianzo.

Su madre, Nonna, tuvo una influencia decisiva en la conversión de su hijo.

Amigo íntimo de Basilio.

Llamado el “Demóstenes cristiano” por su elocuencia.

Combatió al arrianismo.

'Gregorio, obispo de Nacianzo, hombre elocuente y mi maestro en las Escrituras, compuso obras, contándose hasta treinta mil líneas, entre las que se cuentan: Sobre la muerte de su hermano Cesareo, Sobre la caridad, En alabanza de los macabeos, En alabanza de Cipriano, En alabanza de Atanasio... dos libros contra Eunomio, un libro Sobre el Espíritu Santo y uno Contra el emperador Juliano... Habiendo en vida ordenado a su sucesor en el episcopado, se retiró al campo, donde hizo vida de monje y murió hace tres años o más, durante el reinado de Teodosio.'
(Jerónimo, De viris 117)

Define las propiedades en la Trinidad, que son ingénito, engendrado y procedente.

La identidad de las tres personas en la Trinidad es completa, salvo en sus relaciones de origen

Afirma la completa humanidad de Cristo, que consta de cuerpo y alma

La maternidad divina de María, como madre de Dios, es el eje de la doctrina sobre Cristo y la salvación.

'Te doy esta profesión de fe para que te sirva de compañera y protectora durante toda la vida: Una sola divinidad y un solo poder, que se encuentran conjuntamente en los tres y que comprende a los tres por separado; no es distinta en substancias o naturalezas ni aumenta ni disminuye por adiciones o sustracciones; es igual bajo todos los conceptos, idéntica en todo: la conjunción infinita de tres infinitos, siendo cada cual Dios si se le considera aparte, tanto el Padre como el Hijo como el Espíritu Santo, conservando cada cual su propiedad; los tres un solo Dios cuando se les contempla conjuntamente; lo primero por razón de la consustancialidad, lo segundo por razón de la monarquía...

...Porque para nosotros hay un Dios Padre, de quien son todas las cosas, y un Señor Jesucristo, por quien son todas las cosas, y un Espíritu Santo en quien son todas las cosas. Pero estas palabras de, por, en, no señalan una distinción de naturaleza... sino que caracterizan las personas de una naturaleza que es una y sin confusión...

'El Padre es Padre sin principio, porque no procede de nadie. El Hijo es Hijo y no es sin principio, porque procede del Padre. Pero si hablas de principio en el tiempo, también él es sin principio, porque es el Hacedor del tiempo y no está sometido al tiempo. El Espíritu Santo es Espíritu de verdad, que procede del Padre, pero no a manera de filiación, porque no procede por generación, sino por procesión.'
(Oratio XXIX)

'Concilios, congresos; los saludamos de lejos, de los cuales hemos sufrido tantos males (para usar una expresión moderada). No me sentaré yo en uno de estos concilios de gansos y patos; volaré lejos de cada reunión de obispos; porque jamás vi que ninguna de ellas acabara bien, antes al contrario, significaron siempre una adición de males.'
(Contra falsos obispos, 92)

'Si alguien cree en El como hombre sin razón humana, el tal sí carece de razón y no es digno de la salvación. Porque lo que El no ha asumido no lo ha sanado, sino que ha salvado lo que también unió a su divinidad. Si sólo la mitad de Adán cayó, entonces es posible que lo que Cristo asume y salva sea sólo la mitad. Pero si toda su naturaleza cayó, es que toda ella es unida a la totalidad del Engendrado a fin de ser salvado como un todo.'
(Epístola CI)

Gregorio de Nisa
(335-394)
Contra Eunomio.

Contra Apolinar.

Contra los pneumatómacos.

Hermano de Basilio el Grande.

Influenciado por Orígenes.

Combatió grandemente al arrianismo.

Fue ordenado obispo en contra de su voluntad.

Llevó una vida ascética.

Utiliza la filosofía pagana en su teología, hasta el punto de que es posible encontrar profundas huellas de neoplatonismo en sus escritos.

Por eso utiliza categorías platónicas para conciliar la unidad y la pluralidad en Dios, anticipando el realismo de la Edad Media.

Seguidor de Orígenes al creer en la restauración universal de todas las cosas.

También siguió al alejandrino en su interpretación de la muerte de Cristo, como un pago al diablo.

'El Padre no hace por sí solo nada en que no tome parte el Hijo con él; tampoco el Hijo tiene ninguna operación propia independientemente del Espíritu. Por el contrario, todas las operaciones se extienden de Dios a la creación y reciben distintos nombres según las distintas maneras que tenemos de concebirlas; tienen su origen en el Padre, proceden a través del Hijo y se perfeccionan en el Espíritu Santo.'
(Ad simplicium de fide)

Anfiloquio de Iconio
(c.340-c.394)
Carta sinodal

Contra los apotactitas y gemelitas

Epistula iambica ad Seleucum

Homilías

Sobre el Espíritu Santo

Fue amigo de los tres capadocios.

En su juventud fue alumno del sofista Libanios en Antioquía.

Se retiró a vivir en soledad, pero Basilio le apoyó para que fuera consagrado obispo de Iconio.

Participó en el concilio de Constantinopla del 381.

'Anfiloquio, obispo de Iconio, me leyó recientemente un libro Sobre el Espíritu Santo, afirmando que es Dios, que debe ser adorado y que es omnipotente.'
(Jerónimo, de Viris 161)

'...en Licaonia, Anfiloquio, luchó en la vanguardia por la fe nuestros padres, repeliendo el asalto de nuestros enemigos.'
(Teodoreto, Historia eclesiástica 4,27)

'...A la vuelta del emperador, el admirable Anfiloquio, a quien ya he mencionado varias veces, vino para suplicarle que las congregaciones arrianas pudieran ser expulsadas de las ciudades. El emperador pensó que la petición era demasiado severa y la rechazó... La próxima vez que entró al palacio, el emperador tenía a su lado a su hijo Arcadio, quien posteriormente sería emperador, pero Anfiloquio saludó a Teodosio como era su costumbre, pero no a Arcadio. El emperador, pensando que esta negligencia era por olvido, mandó acercarse a Anfiloquio y saludara a su hijo. "Señor", dijo "el honor que os he dado es suficiente." Teodosio indignado ante la descortesía le dijo: "El deshonor hecho a mi hijo es una falta hacia mí mismo." Entonces, y no hasta entonces, el muy sabio Anfiloquio explicó la causa de su conducta y dijo en alta voz: "Veis, señor, que no podéis soportar el deshonor hecho a vuestro hijo, y estáis amargamente enfadado con quien ha sido rudo con él. Creed por tanto que el Dios de todo el universo abomina de aquellos que blasfeman de su Hijo Unigénito y les aborrece como desagradecidos a su Salvador y Benefactor." Entonces el emperador entendió la intención del obispo, admirándose de lo que había hecho y dicho. Sin más dilación emitió un edicto prohibiendo las congregaciones de herejes.'
(Teodoreto, Historia eclesiástica 5,16)

Defendió la fe contra los arrianos, mesalianos y encratitas.

También combatió a los que repudiban el matrimonio, el vino, la carne, etc.

'Bendito sea Dios, que en cada generación escoge a los que le son gratos y da a conocer a sus vasos de elección y se sirve de ellos para el ministerio de los santos. Ahorate ha tendido el lazo a ti y te ha cazado en las redes de su gracia, de donde no es posible escapar, precisamente cuando, según confesión tuya, estás tratando de eludir, no ya a nosotros, sino la llamada que suponías que te hiciera por nuestro medio. El te ha traído al centro de Pisidia para que puedas hacer cautivos a los hombres para el Señor y sacar de los abismos a los que han sido ya hechos cautivos por el demonio, llevándolos a la luz, según la voluntad de Dios.'
(Carta de Basilio a Anfiloquio)
Teodoro de Mopsuestia
(350-428)
Numerosos comentarios bíblicos.

Sobre la Encarnación.

Contra Eunomio.

'Teodoro presbítero de la iglesia de Antioquía, investigador cauto y de oratoria inteligente, escribió contra los apolinaristas y anomeos Sobre la Encarnación del Señor, conteniendo quince libros y quince mil versos, en los cuales muestra por el razonamiento y el testimonio de la Escritura que así como el Señor Jesús tuvo la plenitud de la divinidad, también tuvo la plenitud de la humanidad. Enseñó que el hombre consiste sólo de dos sustancias, alma y cuerpo y que el sentido y el espíritu no son sustancias diferentes, sino facultades inherentes del alma por medio de las cuales es inspirada y tiene racionalidad y el cuerpo puede sentir.'
(Genadio, De Viris 12)
Principal representante de la escuela de Antioquía.

Enfatizó el método histórico-gramatical para interpretar la Escritura.

Se opuso a la interpretación alegórica.

Maestro de Nestorio.

Condenado como hereje más de un siglo después de su muerte.

'No fue sólo Dios ni sólo hombre, sino que es, en verdad, por naturaleza, “en los dos”, Dios y también hombre. Es Dios Verbo el que asumió, pero es hombre el que fue asumido... Por consiguiente, el que asumió no era el mismo que fue asumido, ni el que fue asumido era el mismo que asumió, sino que el que asumió es Dios, mientras que el asumido es hombre. Y el que asumió es por naturaleza lo mismo que Dios Padre... Mas el que fue asumido es por naturaleza lo mismo que eran David y Abraham.'

Juan Crisóstomo
(347-407)
Sobre el sacerdocio.

Sobre la vida monástica.

Sobre la virginidad y la viudez.

Acerca de la educación de los hijos.

Sobre el sufrimiento.

Contra paganos y judíos.

Homilías sobre el Génesis.

Homilías sobre los Salmos.

Homilías sobre Isaías.

Homilías sobre Mateo.

Homilías sobre Juan.

Homilías sobre Hechos.

Homilías sobre Romanos.

Homilías sobre 1 y 2 Corintios.

Homilías sobre Gálatas.

Homilías sobre Efesios.

Homilías sobre Filipenses.

Homilías sobre Colosenses.

Homilías sobre 1 y 2 Tesalonicenses.

Homilías sobre Timoteo, Tito y Filemón.

Homilías sobre Hebreos.

Homilías sobre ocasiones especiales.

Panegírico.

Catequesis bautismales.

Nacido en una familia acomodada de Antioquía, quedó huérfano de padre siendo niño.

Su piadosa madre, Antusa, ejerció una beneficiosa influencia sobre Juan en sus primeros años.

Fue bautizado a los 22 años.

Se retiró por 2 años a una cueva donde memorizó grandes porciones de la Escritura.

Vuelto a Antioquía, fue discípulo de Diodoro de Tarso y amigo de Teodoro de Mopsuestia.

Ejerce como predicador de la iglesia de Antioquía durante 12 años.

Recibió el apelativo de Crisóstomo que significa “boca de oro”.

Al fallecer Nectario, patriarca de Constantinopla, lo llama el emperador a ocupar el puesto vacante.

Para tal menester fue consagrado obispo por Teófilo, tío de Cirilo y patriarca de Alejandría.

Sin miramientos con la política, el poder o las riquezas, se propuso purificar la iglesia de Constantinopla.

Al deponer a seis obispos culpables de simonía, se ganó la enemistad de una parte del clero y de los poderosos.

La emperatriz Eudoxia lo odiaba al sentirse aludida por sus predicaciones.

Teófilo de Alejandría, resentido por haberle tenido que consagrar, y con la ayuda de la emperatriz, condenó a Crisóstomo con acusaciones falsas.

Depuesto de su cargo y desterrado de Constantinopla, murió en el exilio.

La Iglesia occidental lo considera uno de los cuatro grandes doctores de la Iglesia oriental, junto con Atanasio, Basilio y Gregorio de Nacianzo.

Toda su predicación se basa en las Sagradas Escrituras.

Aunque fue discípulo de Diodoro de Tarso y compañero de Teodoro de Mopsuestia en la escuela de Antioquía, no asumió sus tendencias cristológicas.

Recalca la divinidad completa y perfecta de Cristo contra los arrianos y la humanidad perfecta y completa frente a los apolinaristas.

A pesar de la dualidad de naturalezas, no hay más que un solo Cristo.

Nunca aplica a María el título Theotokos de los alejandrinos, pero tampoco emplea la expresión Christotokos o Anthropotokos, de los antioquenos.

Acérrimo defensor de la presencia corporal de Cristo en la eucaristía y del valor sacrificial de la misma.

Convencido del carácter sublime y excelso del ministerio cristiano, entre cuyas responsabilidades están: protección de vírgenes y viudas, ejercicio de la justicia, predicación de la Palabra de Dios, defensa de la fe y responsabilidad por la salvación de otros.

Abierto enemigo de los juegos circenses, el teatro y las supersticiones de la celebración de año nuevo.

'Pues qué, ¿no bastaba un solo evangelista para contarlo todo? Bastaba ciertamente; mas el ser cuatro los que escriben y el no haberlo hecho ni en el mismo tiempo, ni en los mismos lugares, ni después de reunirse y ponerse entre sí de acuerdo, y, sin embargo, hablar todos como por una misma boca, he ahí la prueba máxima de verdad.'
(Homilía sobre Mateo I, 5-6).

'Para mostrar que estas normas valen para todos, aun para los sacerdotes y monjes, y no exclusivamente para hombres ocupados en negocios seculares, lo ha puesto bien claro desde el principio, diciendo: “Sométase toda persona a las autoridades superiores”, aunque seas apóstol, evangelista o profeta, en cuanto esta sujeción no sea subversiva de la religión... ¿Puede decirse entonces que todo gobernante ha sido elegido por Dios? Yo no digo eso... No hablo ahora de gobernantes individuales, sino de la cosa en sí... Por eso no dice: “No hay gobernante sino de parte de Dios”, sino que habla de la cosa en sí y dice: “No hay autoridad sino de parte de Dios.”.'
(Hom. Romanos, 23)

'Por la unión y por la conjunción, el Dios Verbo y la carne son uno, no porque haya ocurrido una mezcla ni una destrucción de las substancias, sino por cierta unión inefable e inconcebible. No preguntes cómo.'
(Hom. Sobre 1 Al tercer día se celebró una boda en Caná de Galilea, y estaba allí la madre de Jesús; 2 y también Jesús fue invitado, con sus discípulos, a la boda. 3 Cuando se acabó el vino, la madre de Jesús le dijo*: No tienen vino. 4 Y Jesús le dijo*: Mujer, […]Juan 2, 11)

'Por eso os exhorto, ruego y pido que confeséis a Dios constantemente. No te llevo al círculo de tus consiervos ni te obligo a revelar tus pecados a los hombres. Desdobla tu conciencia delante de Dios, muéstrale a él tus heridas y pídele a él las medicinas. Muéstrale a él, que no te reprochará, sino que te curará.'
(Contra anomeos 5,7)

'Reflexiona, ¡oh hombre!, qué sacrificio vas a tocar, a qué mesa te vas a acercar. Piensa que, aunque seas tierra y ceniza, recibes la sangre y el cuerpo de Cristo.”
(Hom. Navidad 7)

'”¿Quién es mi madre y quiénes son mis hermanos?” Al hablar así el Señor, no es que se avergonzara de su madre... Lo que el Señor quería manifestar es que, de no haber ella hecho cuanto debía hacer, de nada le hubiera servido su maternidad carnal. Y, a la verdad, lo que la madre de Jesús intentó entonces procedía de ambición superflua, pues quería hacer alarde ante el pueblo de cómo mandaba en ella y tenía autoridad sobre su Hijo, del que tampoco tenía todavía muy alta idea. De ahí la importunidad con que se presentó... Porque no quería el Señor confundir en modo alguno a su madre, sino librarla de la más tiránica de las pasiones y llevarla poco a poco a concebir de él la idea de que no sólo era su Hijo, sino también su Señor.'
(Hom. Mat. 44, 1)

Ambrosio de Milán
(339-397)
Expositio Evangelii secundum Lucam

Hexaemeron

De paradiso

De Cain et Abel

De Noe

De Abraham

De Isaac et anima

De bono mortis

De fuga saeculi

De Iacob et vita beata

De Ioseph

De patriarchis

De Nabuthae historia

De Tobia

De virginibus

De fide ad Gratianum

De Spritu sancto

De incarnationis dominicae sacramento

Expositio fidei

De mysteriis

De sacramentis

De paenitentia

Discursos

Cartas

Himnos

Fue criado por su madre viuda y su hermana mayor que era monja. Siendo gobernador de Emilia-Liguria fue elegido obispo de Milán por aclamación popular en el año 374, pasando por todas las órdenes en el plazo de ocho días.

Se opuso a la pretensión del Senado de restaurar el altar de la diosa Victoria a la curia.

Rechazó la petición de los arrianos de que les fuera entregada para su culto una basílica, ocupándola a pesar del asedio impuesto por las autoridades.

Sometió al emperador Teodosio a penitencia pública por haber mandado exterminar a una multitud en Tesalónica.

Introdujo nuevas melodías orientales en la himnodia occidental.

Aunque pareciera que Ambrosio quería imponer su autoridad sobre los emperadores, en realidad lo que pretendía era preservar a la iglesia de ser invadida por los dictados de los poderosos de turno.

'No hay por qué asombrarse, pues, si Dios, que no tiene comienzo, dió principio a todas las cosas, y lo que no existía comenzó a existir. No hay por qué sorprenderse de que Dios, que todo lo contiene en su potencia y todo lo abraza en su incomprensible majestad, haya hecho las cosas visibles, habiendo creado también las invisibles.'
(Hexámeron 1,5,8)

'Dios ordenó que todas las cosas fueran producidas, de modo que hubiera comida en común para todos, y que la tierra fuese la heredad común de todos. Por tanto, la naturaleza ha producido un derecho común a todos; pero la avaricia lo ha vuelto el derecho de unos pocos.'

'Dime, oh hereje... si hubo un tiempo cuando Dios Todopoderoso no era Padre y sin embargo era Dios. "Yo no hablo del tiempo" es tu respuesta. ¡Buena y sutil objeción! Porque si el tiempo entra en disputa te condenas a ti mismo, al ver que tienes que reconocer que hubo un tiempo cuando el Hijo no existía, aunque el Hijo es el gobernante y creador del tiempo. Él no puede haber comenzado a existir después de su obra. Por lo tanto, tienes que permitirle que sea el gobernante y hacedor de su obra.
"Yo no digo", es tu respuesta, "que el Hijo no existió antes del tiempo; sino que cuando lo llamo Hijo declaro que su Padre existió antes de él, porque, como dices, el padre existe antes del hijo." Pero ¿qué significa esto? Tú niegas que el tiempo era anterior al Hijo y sin embargo tendrás que introducir algo que precedió a la existencia del Hijo, algún tiempo creado, y muestras etapas de generación interviniendo, por las que nos enseñas que la generación del Padre fue un proceso en el tiempo. Y si él comenzó a ser Padre, entonces en primer lugar fue Dios y después llegó a ser Padre. ¿Cómo, entonces, es Dios inmutable? Porque si primero fue Dios y luego Padre es seguro que ha estado sujeto al cambio en razón del acto de generación posterior.'

(Expositio fidei 1,9)'

Epifanio de Salamis
(315-403)
Ancoratus

Hexaemeron

Panarion

Sobre pesos y medidas

Sobre las doce preciosas

Cartas

Tres tratados contra las imágenes

Conocedor de cinco lenguas: griego, siríaco, hebreo, copto y latín.

Fundador y director de un monasterio durante 30 años.

En el año 367 fue elegido obispo de Salamis, en Chipre.

Expulsó a los monjes egipcios partidarios de Orígenes, los 'Hermanos Largos', que fueron recibidos por Juan Crisóstomo en Constantinopla.

Por este motivo también se opuso a este último.

'Epifanio, obispo de Salamis en Chipre, escribió obras contra las herejías y muchas otras que son ávidamente leídas por los entendidos, a causa de sus temas, y también por la gente sencilla, a causa de su lenguaje. Todavía vive y en su extrema vejez ha compuesto varias obras breves.'
(Jerónimo, de Viris 114)

Adversario de las especulaciones teológicas, se convirtió en un enérgico detractor de Orígenes, a quien consideraba el responsable de todas las herejías.

Apela continuamente a la Escritura y a la tradición.

Fuerte enemigo de las imágenes.

'Pero si uno desea conocer los nombres de las diversas sectas, puede hacerlo fácilmente leyendo el libro titulado Ancoratus, compuesto por Epifanio, obispo de Chipre.'
(Sócrates, Historia eclesiástica 5, 24)

'Epifanio a causa de su extraordinaria piedad, siendo un hombre de mente y maneras sencillas, fue fácilmente influenciado por las cartas de Teófilo; habiendo convocado un concilio de obispos en la isla de Chipre, emitió una prohibición sobre la lectura de las obras de Orígenes.'
(Sócrates, Historia eclesiástica 7, 10)

'Llegué a una villa llamada Anablata y, según pasaba, vi que ardía allí una lámpara. Pregunté qué lugar era aquél y, al enterarme de que era una iglesia, entré a orar y encontré allí una cortina que pendía en las puertas de dicha iglesia, teñida y bordada. Llevaba una imagen de Cristo o de un santo: no recuerdo exactamente cuál. Al verla, irritado de que una imagen pudiera pender en la iglesia de Cristo en contra de la doctrina de las Escrituras, la desgarré y aconsejé a los guardianes del lugar que la usaran como mortaja para alguna persona pobre.'
(Epifanio, Cartas)

'Si alguien se atreve, usando como excusa la encarnación, a mirar la divina imagen del Logos Dios pintada con colores terrenos, sea anatema.'
(Epifanio, Testamento)

Sinesio de Cirene
(370-413)
Discurso sobre la realeza

Sobre la providencia

Dion o su modo de vida

La alabanza de la calvicie

Sobre los sueños

El don

Cartas

Himnos

Dos discursos

Homilías

Nació en Cirene, donde recibió sus primeros estudios.

Posteriormente se trasladó a Alejandría, donde fue alumno de Hipatia, la filósofa, que ejercería una gran influencia sobre él, hasta el punto de que se referirá a ella como su maestra y su madre.

Fue elegido obispo de la Pentápolis y consagrado por Teófilo.

Su teología tiene más de platonismo que de Revelación.

Cree en la preexistencia del alma, en la resurrección espiritual y en la eternidad de la creación.

'Yo nunca admitiré ciertamente que el alma es posterior en existencia al cuerpo. No afirmaré que el mundo y todas sus partes desaparecerán al mismo tiempo. La resurrección, de la cual tanto se habla, la considero una cosa sagrada e inefable, y estoy lejos de compartir la idea de la masa en este punto... Si me llaman al episcopado, no pienso que sea justo el que se me obligue a que pretenda sostener opiniones que realmente no sostengo.'
(Carta 105)
Jerónimo
(345-420)
Traducciones bíblicas.

Traducciones de obras de trabajo.

Traducciones de Orígenes y de Dídimo.

Comentarios bíblicos.

Homilías.

Los santos ermitaños.

Obras polémicas.

Contra Joviniano.

Contra Rufino.

Diálogo contra los pelagianos.

Contra Vigilancio.

Contra Juan de Jerusalén.

Diálogo contra los luciferianos.

Epistolario.

Nacido en una pequeña ciudad en el nordeste de Italia, estudió las disciplinas clásicas, siendo bautizado en Roma. Tras viajar por la Galia se hizo monje, uniéndose a una comunidad cerca de su lugar de nacimiento en Aquileya. Más tarde en Antioqouía, tuvo una visión en la que era criticado por ser un 'seguidor de Cicerón y no de Cristo'. Tras ello se retiró al desierto, donde llevó una vida ascética, aprendiendo hebreo y traduciendo manuscritos bíblicos.

Tras ser ordenado en Antioquía, viajó a Constantinopla, donde estudió con Gregorio de Nacianzo en el año 380. En el 382 es secretario del papa Dámaso I en Roma, siendo comisionado por éste para mejorar la traducción de la Biblia al latín.

Tras la muerte de Dámaso, visitó Antioquía, Egipto y Tierra Santa, asentándose allí y quedándose en Belén donde pasaría el resto de sus días, dedicado a la traducción de la Biblia y a la composición de comentarios sobre sus libros.

'No soy tan estúpido como para pensar que cualquiera de las palabras del Señor necesitan corrección o no son divinamente inspiradas; pero los manuscritos latinos de las Escrituras son deficientes por las variantes que se encuentran en todos ellos. Mi objetivo ha sido restaurarlos a la forma griega original, de la cual mis críticos no niegan que han sido traducidos.'

'El libro de Jesús, hijo de Sirac; la Sabiduría de Salomón, Judit, Ester, Tobías y los Macabeos se leen para edificación, pero no gozan de autoridad canónica.'
(Prólogo a Proverbios)

'He aquí que de improviso me llega una noticia: Pammaquio y Marcela han perecido durante el asedio de Roma; muchos también de nuestros hermanos y hermanas han muerto en el Señor. Yo he caído en tal abatimiento que día y noche sólo pensaba en la salvación común; me consideraba como cautivo de los santos; no podía decir una palabra antes de recibir la confirmación, y, pendiente entre la esperanza y la desesperación, padecía el martirio de las desgracias ajenas. Pero cuando la más brillante antorcha de la tierra se apagó; cuando el Imperio romano fue herido en su misma capital; cuando, para hablar más exactamente, la tierra entera recibió un golpe mortal con esta sola ciudad, yo quedé mudo; quedé totalmente anonadado y me faltaban las palabras buenas; mi corazón se estrujó dentro de mí, y en mis reflexiones se encendió el fuego (Ardía mi corazón dentro de mí; mientras meditaba, se encendió el fuego; entonces dije con mi lengua:[…]Salmos 39:3). Y me vino a la mente aquella sentencia: La música en el duelo está fuera de tiempo. (Eclesiástico 22:6)'
(prólogo al profeta Ezequiel)

¡Oh, cuántas veces, estando yo en el desierto y en aquella inmensa soledad que, abrasada de los ardores del sol, ofrece horrible asilo a los monjes, me imaginaba hallarme en medio de los deleites de Roma! Me sentaba solitario, porque estaba rebosante de amargura. Contemplaba con espanto mis miembros deformados por el saco; mi sucia piel había tomado el color de un etíope. Todo el día llorando, todo el día gimiendo. Y si, contra mi voluntad, alguna vez me vencía un sueño repentino, daba contra el suelo con mis huesos, que apenas si estaban ya juntos. De la comida y de la bebida prefiero no hablar, pues hasta los mismos enfermos sólo beben agua fría, y tomar algo cocido se considera un lujo. Así, pues, yo, que por miedo al infierno me había encerrado en aquella cárcel, compañero únicamente de escorpiones y fieras, me hallaba a menudo metido entre danzas de muchachas. Mi rostro estaba pálido por los ayunos; pero mi alma ardía en deseos dentro de un cuerpo helado, y muerta mi carne antes de morir yo mismo, sólo hervían los incendios de los apetitos.'
(Epístola 22,7).

Agustín de Hipona
(354-430)
Autobiográficos:

Confesiones.

Retractaciones

Apologéticos:

La Ciudad de Dios

Dogmáticos:

La Trinidad.

Exegéticos:

De doctrina cristiana.

Numerosos comentarios bíblicos.

Polémicos:

Contra los maniqueos

Contra los donatistas

Contra los pelagianos

De la predestinación de los santos.

Del pecado original.

De la gracia y el libre albedrío.

De la corrección y de la gracia.

En su niñez fue catecúmeno, aprendiendo la fe cristiana de su madre Mónica, si bien en su juventud vivió una vida de disipación y desorden.

En el año 373 una obra de Cicerón le atrajo a la sabiduría divina, pero la aparente tosquedad de la Biblia le repelió. Se hizo maniqueo y durante nueve años estuvo bajo esa influencia.

Desilusionado fue a Roma donde por un tiempo compartió el escepticismo de los académicos sobre la posibilidad de alcanzar el conocimiento.

En el año 384 fue nombrado retórico imperial en Milán, donde conoció a Ambrosio, obispo de esa ciudad.

De Ambrosio aprendió que la fe puede ser elocuente e inteligente y descubrió que las dificultades del Antiguo Testamento pueden ser contempladas como alegorías.

El neoplatonismo le enseñó las perfecciones espirituales de Dios y a indagar en su interior por la contemplación.

Su conversión se produjo mientras leía 13 Andemos decentemente, como de día, no en orgías y borracheras, no en promiscuidad sexual y lujurias, no en pleitos y envidias; 14 antes bien, vestíos del Señor Jesucristo, y no penséis en proveer para las lujurias de la carne. […]Romanos 13:13-14 en un jardín de Milán.

A su vuelta a África, formó una comunidad monástica para el estudio y la contemplación en su ciudad natal, Tagaste. Pero en el año 391 fue ordenado sacerdote y en el 396 elegido obispo de la ciudad de Hipona.

El resto de su vida fue un pastor, predicador y escritor de innumerables obras de contenido teológico y bíblico.

El mal es carencia del bien. No ha lugar a la pretensión maniquea de dos principios eternos en constante pugna.

Encuentra una huella de la Trinidad en el alma del ser humano, que tiene un esquema ternario: ser, conocer y querer. El alma que es, se hace una imagen de sí misma y gracias a esta imagen se ama a sí misma. De modo similar, el Padre se conoce a sí mismo, produce una imagen de sí mismo que es igual a él y que es persona (el Hijo), ama a su imagen que lo ama a su vez, por ser persona. Este amor es también persona: el Espíritu Santo.

La tres personas divinas son el mismo ser mismo y por lo tanto no se distinguen por la esencia sino por sus relaciones: Padre - principio y no engendrado; Hijo - palabra e imagen del Padre; Espíritu Santo - don y amor.

La traducción 'tres personas' no le satisfacía porque 'persona' no es un concepto de relación sino de unidad. Pero admite la palabra a pesar de su deficiencia porque de otro modo sería necesario guardar silencio.

Define la cristología con una sucinta expresión: una persona en otra naturaleza.

El pecado original está compuesto de estado de enemistad hacia Dios y concupiscencia. Se transmite como culpa hereditaria.

La gracia es quien mueve nuestra voluntad para que queramos lo que Dios quiere. De ahí que la salvación sea resultado de ella.

'Cuando Pedro bautiza, bautiza Cristo; cuando Pablo bautiza, bautiza Cristo; sí, incluso cuando Judas bautiza, bautiza Cristo.'
(Comentario a Juan VI,7)

'Procuremos entender bien esta vocación, con que son llamados los elegidos; no que sean elegidos porque antes creyeron, sino que son elegidos para que lleguen a creer.'

'Nos eligió Dios, por tanto, antes de la creación del mundo, predestinándonos en adopción de hijos, no porque habríamos de ser santos e inmaculados por nuestros propios méritos, sino que nos eligió y predestinó para que lo fuésemos.'

'Para producir en nosotros un acto de voluntad, él tiene la iniciativa de la obra. Luego, independientemente de nosotros, obra para que queramos; mas cuando queremos y queremos eficazmente, coopera con nosotros; con todo, sin el concurso suyo para que queramos o sin su cooperación cuando queremos, nada podemos sin él para las obras saludables.'

'El primero nos perdió a nosotros en sí mismo, ejecutando su voluntad en lugar de la de aquel por quien había sido hecho, el segundo nos hizo salvos en sí mismo, no haciendo su voluntad, sino la de aquel por quien había sido enviado; en la cuestión de estos dos hombres (Adán y Cristo) consiste principalmente la fe.'

'La gracia de Dios... no anula la voluntad humana, sino que de mala la hace buena y luego le ayuda.'

'Y estas tres facultades, memoria, inteligencia y voluntad, así como no son tres vidas, sino una vida, ni tres mentes, sino una sola mente, tampoco son tres sustancias, sino una sola sustancia... Son tres según sus relaciones recíprocas; y si no fueran iguales, no sólo cuando una dice habitud a otra, sino incluso cuando una de ellas se refiere a todas, no se comprenderían mutuamente. Se conocen una a una, y una conoce a todas ellas. Recuerdo que tengo memoria, inteligencia y voluntad; comprendo que entiendo, quiero y recuerdo; quiero querer, recordar y entender, y al mismo tiempo recuerdo toda mi memoria, inteligencia y voluntad.'
(La Trinidad X,11,18)

'Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo son una naturaleza propia e invisible. Se apareció cuando quiso, a quien quiso. Pero no como es, sino como quiso, pues todo está a su servicio. Tu alma es invisible en tu cuerpo; para revelarse da una voz, y esa voz en que aparece tu alma cuando hablas, no es la sustancia de tu alma; una cosa es ésta y otra cosa es la voz, y, sin embargo, aparece en esa realidad diferente de ella. Pues del mismo modo Dios, aunque apareció en el fuego, no es fuego; si apareció en el humo, no es humo, si apareció en un sonido, no es sonido. Estas realidades no son Dios, sino que indican a Dios.'
Sermón 7,4)

'Confesemos la doble naturaleza de Cristo, a saber: la divina por la que es igual al Padre; y la humana por la que el Padre es mayor que él. La una y la otra unidas son, no dos, sino un solo Cristo, para que Dios sea una Trinidad y no una cuaternidad. Porque, así como el alma y el cuerpo son un solo hombre, así Dios y el hombre son un solo Cristo.'
(Tratados sobre el evangelio de Juan, 78, 3)

León Magno
(400-474)
Cartas

Sermones

Tomus ad Flavianum

'León, obispo de Roma, escribió una carta a Flaviano, obispo de la iglesia de Constantinopla contra Eutiques el presbítero, quien en ese tiempo, a causa de su ambición por el episcopado, trataba de introducir novedades en la iglesia. En esa carta aconseja a Flaviano, si Eutiques confiesa su error y promete enmendarse, que lo reciba, pero si persiste en la carrera que ha iniciado, sea condenado junto con su herejía. En esta carta también enseña y confirma mediante el testimonio divino que el Señor Jesucristo ha de ser considerado verdadero Hijo del Padre divino e igualmente ha de ser considerado verdadero hombre con naturaleza humana, es decir, que el tomó un cuerpo de carne de la carne de la Virgen y no como Eutiques afirma, que mostró un cuerpo celestial. Murió en el reinado de León y Majorianus.'
(Genadio, De viris 71)
Con León comienza a elaborarse una teología del primado de Roma que lo convierte, de facto, en el primer papa.

Ayuda a esto el desmoronamiento del Imperio romano occidental y la extraordinaria capacidad política de León, que hace de la Iglesia de Roma la única entidad capaz de asumir las tareas sociales, culturales y políticas que deja el Imperio.

León salvó a Roma en dos ocasiones: cuando Atila entró en Italia en el 452 se entrevistó con él, logrando su retirada. En el 455 se entrevistó con el rey de los vándalos Genserico, que estaba a las puertas de la ciudad.

El único obispo de Roma que junto con Gregorio I ha pasado a la Historia con el sobrenombre de Magno.

'Estos son los que te elevaron a tal gloria, porque haciéndote una nación santa, un pueblo escogido, un estado sacerdotal y real y la cabeza del mundo por medio de la santa sede del bienaventurado Pedro, te hicieron alcanzar por la adoración de Dios una preponderancia mucho más amplia que la conseguida por el gobierno terreno. Porque aun cuando fuiste aumentada por muchas victorias, y extendiste tu soberanía en tierra y mar, con todo, lo que conseguiste por la guerra es mucho menos que lo conquistado por la paz de Cristo.'
(Sermón 82)

'Quedando, pues, a salvo la propiedad de una y otra naturaleza y uniéndose ambas en una sola persona, la humildad fue recibida por la majestad, la flaqueza, por la fuerza, la mortalidad, por la eternidad, y para pagar la deuda de nuestra raza, la naturaleza inviolable se unió a la naturaleza pasible. Y así -cosa que convenía para nuestro remedio- uno solo y el mismo mediador de Dios y de los hombres, el hombre Cristo Jesús [Porque hay un solo Dios, y también un solo mediador entre Dios y los hombres, Cristo Jesús hombre,[…]1 Timoteo 2:5], por una parte pudiera morir y no pudiera por otra. En naturaleza, pues, íntegra y perfecta de verdadero hombre, nació Dios verdadero, entero en lo suyo, entero en lo nuestro.
Entra, pues, en estas flaquezas del mundo el Hijo de Dios, bajando de su trono celeste, pero no alejándose de la gloria del Padre, engendrado por nuevo orden, por nuevo nacimiento. Por nuevo orden: porque invisible en lo suyo, se hizo visible en lo nuestro; incomprensible, quiso ser comprendido; permaneciendo antes del tiempo, comenzó a ser en el tiempo; Señor del universo, tomó forma de siervo, oscurecida la inmensidad de su majestad; Dios impasible, no se desdeñó de ser hombre pasible, e inmortal, someterse a la ley de la muerte. Y por nuevo nacimiento engendrado: porque la virginidad inviolada ignoró la concupiscencia, y suministró la materia de la carne. Tomada fue de la madre del Señor la naturaleza, no la culpa; y en el Señor Jesucristo, engendrado del seno de la Virgen, no por ser el nacimiento maravilloso, es la naturaleza distinta de nosotros. Porque el que es verdadero Dios es también verdadero hombre, y no hay en esta unidad mentira alguna, al darse juntamente la humildad del hombre y la alteza de la divinidad. Pues al modo que Dios no se muda por la misericordia, así tampoco el hombre se aniquila por la dignidad. Una y otra forma, en efecto, obra lo que le es propio, con comunión de la otra; es decir, que el Verbo obra lo que pertenece al Verbo, la carne cumple lo que atañe a la carne. Uno de ellos resplandece por los milagros, el otro sucumbe por las injurias. Y así como el Verbo no se aparta de la igualdad de la gloria paterna; así tampoco la carne abandona la naturaleza de nuestro género.'

(Tomus ad Flavianum)

'El mismo que es Dios verdadero es también hombre verdadero... como la divinidad no cambia por la condescendencia, tampoco la majestad engulle al hombre.'
(Op. cit. 91-93)