Historia
GRUPOS DE HEREJES

Entre los tres grupos de herejes medievales: paulicianos, bogomiles y cátaros, hay doctrinas que ya aparecieron en los primeros siglos de la Iglesia, de mano de los maniqueos y otros.
| GRUPO | ENSEÑANZAS CARACTERÍSTICAS | HECHOS NOTABLES | TEXTOS NOTABLES |
|---|---|---|---|
| PAULICIANOS | Dualistas. Enfatizaron las cartas de Pablo. Enseñanzas similares a las de Marción. El Dios del cielo se opone a lo material y para salvar a los espíritus de las personas del mal físico del mundo, el Dios verdadero envió un ángel que apareció como hombre: Jesús. Rechazaban el Antiguo Testamento y las cartas de Pedro. Todas las ceremonias externas rechazadas, junto con jerarquía, imágenes, iconos, incienso, velas y reliquias. Rechazo del bautismo infantil, bautizándose a los 30 años. Dos categorías: Perfectos, que se abstenían de relaciones sexuales, y oyentes. Extremadamente ascetas. | Nacen en el siglo VII. Su fundador, Constantino, rechazó el formalismo de la Iglesia ortodoxa. Constantino se cambió el nombre a Silvano (Silas), uno de los compañeros de Pablo. Tras ser apedreado, el siguiente dirigente de la secta tomó el nombre de Tito. Tras ser quemado vivo, sus sucesores se llamaron Timoteo y Tíquico. Restringidos a la Iglesia oriental fueron perseguidos por la misma, especialmente cuando la emperatriz Teodora ordenó la masacre de miles de ellos. En respuesta a las persecuciones, se organizaron en ejércitos que demostraron ser eficientes en el combate. Los emperadores los desplazaron de su hogar armenio a los Balcanes, donde predicaron sus creencias entre los búlgaros. | |
| BOGOMILES | Dualistas. Enseñaban que el primogénito de Dios fue Satanael, quien a causa de su orgullo fue expulsado del cielo. Entonces creó un nuevo cielo en la tierra en la que puso a Adán y Eva. Satanael y Eva fueron los padres de Caín, la fuente de todo el mal humano. Moisés y Juan el Bautista eran siervos de Satanael. Pero Dios envió el Logos, su segundo hijo, para salvar a la humanidad del control de Satanael y aunque éste mató al Logos encarnado, su cuerpo espiritual fue resucitado y volvió a la diestra de Dios, siendo así Satanael derrotado. Ascetas. Concepto sabeliano de la Trinidad. Rechazaron los sacramentos. | Tal vez deben su nombre a un sacerdote llamado Bogomil, que significa 'amado de Dios'. Crecieron grandemente en Europa oriental. Perseguidos por la autoridad civil bizantina. | |
| CÁTAROS (Albigenses) | Dualistas. Docetas (Cristo no tenía cuerpo real). Rechazaron sacramentos. Extremadamente ascetas, con ayunos prolongados. Vegetarianos. Activos misioneros, predicando y produciendo literatura en lengua vernácula. Opuestos al matrimonio por generar hijos cuyas almas están encarceladas en los cuerpos. En eso consistía el árbol de la ciencia del bien y del mal. Enseñanzas similares a las de los maniqueos. Creían ser la única y verdadera iglesia. Divididos en Perfectos (célibes, no juran, no guerrean, no tienen propiedades) y Creyentes (se casan y tienen propiedades). Creían en la reencarnación (reservada para los que no habían recibido el rito de consolación) y negaban la resurrección. Rechazaban el purgatorio y las indulgencias. Algunas veces se suicidaron por inanición. Pacifistas. | Nacen en el siglo XI. Fueron un producto de los paulicianos y los bogomiles. Sus adeptos fueron quemados en la hoguera por toda Europa. Su mayor influencia estaba en el sur de Francia, concretamente en el triángulo formado por las ciudades de Toulouse, Albi y Carcasona. Fueron cruelmente masacrados por la Inquisición y por varias cruzadas, una de ellas convocada por Inocencio III y mandada por Simón de Monfort. Tuvieron éxito en ganar adeptos entre la nobleza. | 'Por ello hemos de admitir necesariamente que hay otro principio, el del mal, el cual obra pérfidamente contra el Dios verdadero y su criatura; tal principio parece incitar a Dios contra su criatura y a la criatura contra su Dios: el mismo hace que Dios quiera y desee cuanto por sí mismo jamás habría querido. Así, a causa de la turbación provocada por el enemigo malvado, el propio Dios verdadero quiere y sufre, se arrepiente, sirve a sus propias criaturas y es por ellas ayudado. De ahí que el Señor diga a su pueblo por boca de Isaías: "Me has convertido en siervo con tus pecados y me has cansado con tus iniquidades" (1 Mas ahora, así dice el SEÑOR tu Creador, oh Jacob, y el que te formó, oh Israel: No temas, porque yo te he redimido, te he llamado por tu nombre; mío eres tú. 2 Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo, y si por los ríos, no te anegarán; cuand[…]Isaías 43: 24)... La respuesta es fácil. Pues si Dios no quiere todas las cosas malvadas, ni mentir ni destruirse a sí mismo, resulta indudable que no puede hacerlas porque aquello que, como absoluto que es, no puede hacer, no lo quiere... Por consiguiente, se ha de creer firmemente que, dado que Dios no es poderoso en el mal como para dar existencia a las cosas malvadas, hay otro principio, el del mal, que es poderoso en el mal y del cual provienen todas las cosas malvadas que fueron, son y serán.' (El libro de los dos principios) 'Y si tiene que ser "consolado" de inmediato, haga su melhorament y tome el Libro de manos del anciano. El anciano debe exhortarlo e instruirlo con testimonios de las Escrituras y con palabras apropiadas a un consolament. Háblele así: "Pedro, queréis recibir el bautismo espiritual, mediante el cual se da el Espíritu Santo en la Iglesia de Dios, con la santa oración, con la imposición de manos de los buenos hombres... |
El siguiente documento hace una descripción, desde el lado de la jerarquía católica, de los grupos que la amenazaban. Es de notar que en la primera parte del documento se menciona, aunque sin nombrarlos, a los cátaros, mientras que en la segunda parece referirse más a los valdenses.
Carta de Evervin, preboste de Steinfeld, a Bernardo sobre los herejes de Renania (1143).
'Recientemente, entre nosotros, cerca de Colonia, se han descubierto herejes, algunos de los cuales, para nuestra satisfacción, han regresado a la Iglesia. Dos de ellos, a saber, el que ellos llamaban obispo y su compañero, se nos han resistido en una asamblea de clérigos y laicos. Estando presente el señor arzobispo con personas de la alta aristocracia, defendían su herejía con palabras de Cristo y de los apóstoles. Pero viendo que no llegaban a nada, pidieron que se les acordara un receso, para que pudiesen traer hombres expertos en su fe. Prometían regresar a la Iglesia si veían que sus maestros se quedaban sin respuesta; y de todas formas preferían morir que faltar a esta palabra.
Cuando esto fue oído, se les amonestó por tres veces, pero rechazaron llegar al arrepentimiento; entonces, a pesar nuestro, fueron prendidos por un pueblo demasiado celoso, lanzados al fuego y quemados. Y lo más admirable es que entraron en el fuego y soportaron sus tormentos no sólo con paciencia, sino hasta con gozo. Sobre este punto, santo Padre, yo quisiera, si es posible, saber tu respuesta: ¿Cómo se explica que estos hijos del diablo puedan encontrar, en su herejía, un coraje similar a la fuerza que la fe de Cristo inspira a los verdaderos religiosos?
Véase cuál es su herejía. Dicen de ellos mismos que son la Iglesia, porque sólo ellos siguen a Cristo; y que siguen siendo los verdaderos discípulos de la vida apostólica, porque no buscan el mundo y no poseen ni casa, ni campo, ni ningún dinero. Como Cristo no poseía nada él mismo, no permite a sus discípulos poseer nada.
"Pero vosotros -nos dicen ellos- añadís la casa a la casa y el campo ol campo, y buscáis lo que es de este mundo; aunque incluso los que, entre vosotros, son tenidos por los más perfectos, es decir, los monjes y los canónigos regulares, lo que no poseen como propio, lo poseen en común, es decir, que lo poseen".
De ellos mismos dicen: "Nosotros, pobres de Cristo, errantes, huyendo de ciudad en ciudad [Mt 10, 23], como las ovejas en medio de lobos [Mt 10, 16], sufrimos la persecución con los apóstoles y los mártires; sin embargo llevamos una vida santa y muy estricta, en ayuno y en abstinencias, dedicando día y noche a orar y a trabajar, preocupándonos de no retirar de este trabajo más que lo es necesario para vivir. Soportamos todo esto porque no somos de este mundo; pero vosotros, que amáis el mundo, estáis en paz con el mundo porque sois de este mundo [paráfrasis de Si fuerais del mundo, el mundo amaría lo suyo; pero como no sois del mundo, sino que yo os escogí de entre el mundo, por eso el mundo os odia.[…]Juan 15:19]. Los falsos apóstoles que han adulterado las palabras de Cristo, rebuscando lo que les pertenece, os han hecho desviaron, a vosotros y a vuestros padres. Nosotros y nuestros padres, del linaje de los apóstoles, hemos permanecido en la gracia de Cristo y permaneceremos en ella hasta el fin de los siglos. Para distinguirnos, vosotros y nosotros, Cristo ha dicho: Por sus frutos los reconoceréis [Mt 7, 16]. Nuestros frutos son las huellas de Cristo".
En sus comidas, prohíben toda leche y producto lácteo y todo lo que se reproduce por coito. Ellos nos oponen esto en sus discursos. En cuanto a sus sacramentos, se disimulan tras un velo; sin embargo, nos han confesado claramente que en su mesa, cada día, mientras comen, a ejemplo de Cristo y de los apóstoles, consagran por la oración dominical su comida y su bebida en cuerpo y en sangre de Cristo, para alimentarse así de los miembros y del cuerpo de Cristo. Dicen que nosotros, en materia de sacramentos, no tenemos realmente la verdad, sino una ilusión de tradición humana.
Confiesan también públicamente que bautizan y son bautizados, no en el agua, sino en el fuego y el Espíritu, invocando este testimonio de Juan Bautista, bautizando en el agua y diciendo de Cristo: "Éste os bautizará en el Espíritu Santo y en el fuego [Yo a la verdad os bautizo con agua para arrepentimiento, pero el que viene detrás de mí es más poderoso que yo, a quien no soy digno de quitarle las sandalias; El os bautizará con el Espíritu Santo y con fuego.[…]Mateo 3:11]" [...] Y que tal bautismo por imposición de las manos debe ser practicado [...] Y a cualquiera entre ellos bautizado así lo llaman elegido y dicen que tiene el poder de bautizar a otras personas que fueran dignas y de consagrar, en su mesa, el cuerpo y la sangre de Cristo [...]
Condenan el matrimonio, pero no he podido hacerles decir por qué, sea porque no se han atrevido a confesarlo, sea más bien porque lo ignoraran.
Hay otros herejes en nuestra región, que están siempre querellándose con estas gentes. Los hemos descubierto a través de sus perpetuos debates y discordias. Sostienen que el cuerpo de Cristo no se hace en el altar, por el hecho de que ninguno de los sacerdotes de la Iglesia ha sido consagrado. Dicen que la dignidad apostólica ha sido corrompida por implicarse en los asuntos seculares y que el trono de san Pedro, al dejar de combatir por el bien como lo había hecho Pedro, se ha despojado a sí mismo del poder de consagrar que le había sido dado a Pedro. Después de que la Iglesia perdiera este poder, los arzobispos, que viven de manera mundana en el interior de la Iglesia, no pueden recibirlo ni consagrar a otros. Para apoyar su argumentación, citan las palabras de Cristo: "Los escribas y los fariseos se han sentado en la silla de Moisés: lo que os digan, hacedlo" [2 Y he aquí, se produjo un gran terremoto, porque un ángel del Señor descendiendo del cielo, y acercándose, removió la piedra y se sentó sobre ella. 3 Su aspecto era como un relámpago, y su vestidura blanca como la nieve; […]Mateo 28:2-3]; así les habría sido concedido el poder de hablar y de predicar, pero nada más. Por eso evacuan el poder sacerdotal de la Iglesia y condenan los sacramentos, salvo el bautismo, y sólo para los adultos, que dicen estar bautizados por Cristo, cualquiera que sea el ministro del sacramento. Del bautismo de los niños pequeños, no creen lo que está escrito en el Evangelio: "El que haya creído y haya sido bautizado, será salvado" [El que crea y sea bautizado será salvo; pero el que no crea será condenado.[…]Marcos 16:16. Llaman a todo matrimonio fornicación, aparte del que se ha contraído entre dos personas vírgenes, hombre y mujer, refiriéndose así a las palabras del Señor, en respuesta a los fariseos: "Lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre"; y así estarán unidos por Dios como fue el caso de los primeros hombres [...]
No creen en la intercesión de los santos; los ayunos y todas las penitencias que se hacen por los pecados, dicen que no son necesarias para el justo, ni siquiera para el pecador, puesto que, mientras se arrepienta, todos sus pecados le serán remitidos. A todas las observancias de la Iglesia, que no están fundadas en la enseñanza de Cristo o de los apóstoles, las llaman supersticiones. No creen en el fuego del purgatorio después de la muerte, puesto que las almas, justo tras dejar el cuerpo, ganan la eternidad, sea del descanso, sea de la pena, según las palabras de Salomón: "El árbol, de cualquier lado que caiga, hacia el norte o al sur, permanece allí" [Ecl 11, 3]. Rechazan así las oraciones o las ofrendas de los fieles para los difuntos.
Hago apelación a vos, santo Padre, para despertar vuestra vigilancia contra estos demonios de múltiples cabezas, y para que dirijáis vuestra pluma contra estas bestias de presa. Y no nos respondáis que la torre de David, hacia la cual nos replegamos, está suficientemente provista de obras de defensa, que mil escudos cuelgan de ella, que está toda armada por los valientes. [...] Sabed en efecto, monseñor, que los herejes que han regresado a la Iglesia nos han dicho que son una gran multitud, extendida casi en el mundo entero, y que tienen entre ellos a buen número de nuestros clérigos y nuestros monjes. Los que fueron quemados nos dijeron, en su defensa, que esta herejía había permanecido oculta hasta nuestros días desde el tiempo de los mártires, y que se había mantenido en Grecia y en otras tierras. Y éstos son estos herejes que se llaman a sí mismos apóstoles y que tienen su papa. Los otros rechazan nuestro papa, pero, al menos, no pretenden tener otro en su lugar. Estos apóstoles de Satanás tienen entre ellos mujeres, continentes (según ellos pretenden), viudas, vírgenes o sus esposas, unas en el número de las elegidas, otras de las creyentes, y esto a ejemplo de los apóstoles, a quienes les fue permitido llevar mujeres.'