Historia
LA CONTROVERSIA SOBRE LA FECHA DE LA PASCUA
La controversia sobre la fecha de la Pascua se desató al querer fijar la fecha exacta para observar esa fiesta. La divergencia procedía de si debía celebrarse en domingo o en el día del calendario lunar judío (el 14 de Nisán), cuando el cordero pascual era sacrificado. Algunas iglesias, como la de Roma, eran partidarias de la primera fecha, otras de la segunda.
| PARTIDARIOS DE LA FECHA JUDÍA | PARTIDARIOS DE LA FECHA OCCIDENTAL | SUCESOS NOTABLES | TEXTOS NOTABLES |
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| Policarpo de Esmirna (69-160) Polícrates de Éfeso (Siglo II) | Aniceto de Roma († 165) Víctor de Roma († 199) | Mientras Policarpo de Esmirna y Aniceto de Roma vivieron, hubo paz y armonía entre las iglesias a favor de una fecha y otra. 'Y cuando el bienaventurado Policarpo visitó Roma en tiempos de Aniceto, aunque tuvieron los dos pequeñas divergencias también en otras cuestiones, hicieron la paz inmediatamente, no teniendo deseo alguno de pelearse acerca de esta cuestión (la fecha de la Pascua). Aniceto no pudo persuadir a Policarpo para que no lo observara... tampoco pudo Policarpo persuadir a Aniceto que lo observara... Sin embargo tuvieron comunión entre sí, y en la iglesia Aniceto cedió la consagración de la eucaristía a Policarpo, evidentemente por deferencia, y se separaron en paz, y la paz fue mantenida en toda la iglesia tanto por los que lo observaban como por los que no lo hacían así.' Las hostilidades estallaron cuando Víctor de Roma quiso imponer su criterio a las demás iglesias, cosa a la que se opuso firmemente Polícrates de Éfeso. | 'En aquel tiempo surgió una controversia no pequeña, debido a que todas las iglesias de Asia retenían el día decimocuarto de la luna para celebrar la fiesta de la pasión del Salvador, el mismo día que los judíos sacrifican el cordero. En ese día se terminaba el ayuno, independientemente del día de la semana que fuera. Sin embargo, las iglesias del resto del mundo no lo terminaban ese día, sino que observaban, según la tradición apostólica, la costumbre de terminarlo el día de la resurrección de nuestro Salvador. Se celebraron sínodos y asambleas de obispos, y todos concordaron en la misma opinión: que el ayuno termina en el día de la resurrección de nuestro Señor.' (Eusebio, Historia Eclesiástica 5, 23) 'Pero los obispos de Asia, dirigidos por Polícrates, insistieron en retener la costumbre que les había sido transmitida. En una carta dirigida a Víctor y a la iglesia en Roma expone la tradición que les había sido encomendada: Así guardamos el día de manera exacta, sin añadir ni quitar nada. Grandes luminarias que reposan en Asia y resucitarán en el último día cuando venga el Señor, en la gloria celestial y llame a sus santos: como Felipe, uno de los doce... También está Juan, que se reclinó en el pecho del Señor... luego está Policarpo de Esmirna, obispo y mártir... A la vista de esto, Víctor, que presidía en la iglesia de Roma, intentó inmediatamente excomulgar a las iglesias de Asia y a las que estuvieran de acuerdo con ellas como heterodoxas, escribiendo cartas y declarando la exclusión de todos los hermanos de allá. Pero esta medida no agradó a los obispos, quienes exhortaron a Víctor que anduviera en los caminos de paz, unidad y amor. Las palabras de ellos, reprendiéndole duramente existen hasta el día de hoy. Uno de los que le escribieron fue Ireneo, quien en nombre de los hermanos de las Galias, mantuvo que el misterio de la resurrección del Señor debía celebrarse sólo en el día del Señor, pero exhorta a Víctor a que no corte la comunión con iglesias enteras de Dios por seguir la tradición antigua. Después prosigue: Porque la disputa no sólo tiene que ver con el día, sino también con la misma forma de ayunar, porque unos piensan que han de ayunar un día, otros dos y otros más... Esta variación no comenzó ahora, sino que viene de nuestros antecesores, quienes no observaron tan estrictamente la práctica en favor de la simplicidad. Y todos ellos vivieron en paz entre sí, confirmando su desacuerdo en el ayuno su acuerdo en la fe.' 'Y añade a esto una narración histórica que considero oportuno insertar aquí: Entre éstos había también los presbíteros antes de Sotero que presidieron la iglesia que tú presides ahora; me refiero a Aniceto, Pío, Telesforo y Sixto I. Ellos mismos no lo observaron ni permitieron a sus seguidores hacerlo, pero vivieron en paz con los que llegaban de las iglesias en las que sí se observaba... nadie fue jamás rechazado por esta causa... Y cuando el bienaventurado Policarpo estuvo en Roma en tiempos de Aniceto, aunque tuvieron pequeñas divergencias en otras cuestiones, inmediatamente hicieron la paz el uno con el otro, sin deseo de entrar en disputas acerca de esta cuestión.' (Eusebio, Historia Eclesiástica 5, 23-24) 'A Víctor, obispo de Roma, en relación con la controversia sobre la Pascua, le avisa (Ireneo) que no rompa a la ligera la unidad de la fraternidad, aunque Víctor creía que muchos obispos de Asia y el Oriente, que celebraban con los judíos la Pascua en el decimocuarto día de la luna nueva, eran culpables de condenación. Pero incluso los que diferían de ellos no apoyaban la opinión de Víctor.' |