Teología
Curso de hermenéutica - Lección 3

La exhortación que dirige el apóstol sobre la importancia de las sanas palabras (Retén la norma de las palabras sanas que has oído de mí, en la fe y el amor en Cristo Jesús.[…]2 Timoteo 1:13) ha de ser un principio cardinal en el intérprete que quiera rectamente entender la palabra, dado que el valor de las mismas no puede ser exagerado. La sustitución o alteración del significado de determinadas palabras o de su esencia, solo puede llevar al error. De ahí que términos como gracia, pecado, salvación, condenación, reconciliación, justificación, adopción, santificación y otros, han de ser retenidos por encima de todo.
No solo cada texto debe entenderse en armonía con la analogía de la fe o el plan general de la verdad revelada, sino también de acuerdo con la intención y la tendencia del pasaje, capítulo o libro donde se encuentra.
Por lo tanto, esta intención debe ser seriamente escudriñada y tenida en cuenta en una observación precisa de los contenidos de cada libro o capítulo. El alcance de los libros históricos del Antiguo Testamento es presentar la trayectoria del pueblo hebreo; por lo tanto, cada texto debe entenderse de acuerdo a ello. El alcance de los Salmos es expresar los ejercicios de los santos y reconocer a Dios como bendito en sí mismo y autor de toda bendición para los hombres. El alcance de Proverbios es enseñar a los hombres sabiduría y discreción; de Eclesiastés, mostrar la insuficiencia de todos los placeres para hacer felices a los hombres; de Cantar de los cantares, mostrar la comunión preciosa entre Cristo y su pueblo. El alcance de las partes proféticas en ambos Testamentos, es advertir a la Iglesia del peligro al que se expone si persevera en el pecado y alentar sus esperanzas de preservación bajo las mayores tribulaciones. El alcance de los evangelios es mostrar a Jesucristo como el Hijo de Dios y Mesías prometido, para que podamos creer en él para salvar nuestra alma. El alcance general de las epístolas es señalar nuestra necesidad de un Salvador y las bendiciones que por su medio recibimos e indicarnos cómo vivir en nuestra práctica personal, deberes sociales y comunión eclesiástica. Más particularmente, el alcance de las epístolas de Romanos y Gálatas es establecer la doctrina de la justificación mediante la justicia imputada de Cristo y enseñarnos a andar de acuerdo a ella. El alcance de las dirigidas a los corintios es corregir las disputas y desórdenes entre los miembros de la iglesia; las de Timoteo y Tito es instruir a los oficiales de la iglesia; la de Hebreos manifestar la jefatura de Cristo sobre la Iglesia y su cumplimiento y sabia abolición de las ceremonias; la de Santiago mostrar la vanidad de una fe fingida, sin ejercer buenas obras; las de Pedro y Judas enseñar a soportar el sufrimiento y advertir sobre las falsas enseñanzas; las de Juan a examinarse por completo. Los textos particulares deben, por lo tanto, entenderse siempre en referencia al alcance manifiesto de cada epístola.
Los diversos textos que son similares, ya sea en palabras o en significado, o incluso que presentan un tema similar, deben ser cuidadosamente comparados.
Sobre casi cada tema se encontrarán multitud de frases que, comparadas, ilustran asombrosamente y, por así decirlo, se apoyan mutuamente. La verdad que está más oscuramente presentada en un pasaje, se presenta más claramente en otros. Como parte de los atributos o las circunstancias de personas o cosas están presentadas en un texto y parte de ellos en otro, solo indagando en las diversas partes y poniéndolas en relación podremos obtener una comprensión verdadera o justa de los mismos. En particular los prototipos del Antiguo Testamento deben ser comparados con sus cumplimientos en el Nuevo. Las profecías deben compararse con la historia de su cumplimiento y el pasaje en el cual la cuestión es tratada a propósito, debería ser obtenido principalmente de la comparación; como 1 En el principio creó Dios los cielos y la tierra. 2 Y la tierra estaba sin orden y vacía, y las tinieblas cubrían la superficie del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la superficie de las aguas. 3 Y dijo Dios: Sea la luz. Y hubo luz. 4 Y […]Génesis 1 sobre la creación; 1 ¿Cuál es, entonces, la ventaja del judío? ¿O cuál el beneficio de la circuncisión? 2 Grande, en todo sentido. En primer lugar, porque a ellos les han sido confiados los oráculos de Dios. 3 Entonces ¿qué? Si algunos fueron infieles, ¿acaso su infide[…]Romanos 3, 4 y 5 sobre la justificación, etc. Llevar esta comparación de los textos de las Escrituras, uno con otro, a una debida extensión o a un debido grado de exactitud, tal vez parezca muy difícil; pero cuanto más se practique, se convertirá en más fácil y agradable. La ventaja inexpresable que se obtiene, compensará más que infinitamente el esfuerzo. El investigador serio tiene al Espíritu de Dios como su tutor y los vivos oráculos de Dios por su comentario. Tiene el placer de descubrir la verdad por sí mismo a la luz de Dios. Y este descubrimiento, mediante la búsqueda humilde en las Escrituras, es inexpresablemente más agradable que simplemente haberlo encontrado al azar en algún comentarista. Al ser adquirido mediante esfuerzo y trabajo, generalmente se fija mucho más firmemente en la mente. Y mientras estamos ocupados en comparar varios textos, podemos esperar humildemente que el Espíritu Santo los ilumine todos con su gloria y los aplique al corazón.
Nunca debemos contentarnos con una idea general de cualquier texto o de las palabras del mismo, consideradas de manera abstracta, sino que deberíamos escudriñar lo que allí pretende de forma principal y categóricamente el Espíritu de Dios de manera particular.
Así aparecerán miles de inesperados tesoros a nuestra vista. Nunca se ven los oráculos o verdades de Dios en su real y múltiple gloria sino cuando son vistos en sus relaciones apropiadas. La gloria de la gracia redentora nunca es concebida en su totalidad, a menos que sea vista abundantemente donde había abundado el pecado, reinando para vida eterna donde el pecado había reinado para muerte (1 Mictam de David. Protégeme, oh Dios, pues en ti me refugio. 2 Yo dije al SEÑOR: Tú eres mi Señor; ningún bien tengo fuera de ti. 3 En cuanto a los santos que están en la tierra, ellos son los nobles en quienes está toda mi delicia. 4 Se multiplicar[…]Salmo 16; 1 Entonces vino a mí la palabra del SEÑOR, diciendo: 2 Hijo de hombre, haz saber a Jerusalén sus abominaciones, 3 y di: "Así dice el Señor DIOS a Jerusalén: 'Por tu origen y tu nacimiento eres de la tierra del cananeo, tu padre era amorreo y tu madre[…]Ezequiel 16; 20; 1 ¿Cuál es, entonces, la ventaja del judío? ¿O cuál el beneficio de la circuncisión? 2 Grande, en todo sentido. En primer lugar, porque a ellos les han sido confiados los oráculos de Dios. 3 Entonces ¿qué? Si algunos fueron infieles, ¿acaso su infide[…]Romanos 3; 5; 1 Y El os dio vida a vosotros, que estabais muertos en vuestros delitos y pecados, 2 en los cuales anduvisteis en otro tiempo según la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de […]Efesios 2). La maldad de los hombres nunca se percibe en su totalidad sin verla en relación con ese Dios contra quien es cometida y en relación con su bondad (1 Oíd, oh cielos, y dejadme hablar; y escuche la tierra las palabras de mi boca. 2 Caiga como la lluvia mi enseñanza, y destile como el rocío mi discurso, como llovizna sobre el verde prado y como aguacero sobre la hierba. 3 Porque yo proclamo el nom[…]Deuteronomio 32; ¿O tienes en poco las riquezas de su bondad, tolerancia y paciencia, ignorando que la bondad de Dios te guía al arrepentimiento?[…]Romanos 2:4). La santidad del evangelio nunca es rectamente entendida sino cuando se ve en relación con ese estado de salvación que se efectúa mediante los principios, motivos, manera y fin en los que brilla la misericordia. La historia de personas o sucesos arquetípicos y la forma de las ordenanzas arquetípicas, nunca se entienden adecuadamente sino en relación con sus cumplimientos. Nunca podremos discernir la soberanía de la gracia o la pertinencia de las misericordias o juicios de Dios, sin observar cuidadosamente la relación de cuándo, dónde y después de qué sucedieron la misericordia o el juicio acontecidos. Es más, nunca son los oráculos de Dios correctamente recibidos sino cuando se ven en su relación adecuada con Jesucristo, como autor, materia y fin de ellos. Esta relación de los oráculos sagrados a menudo está contenida en una partícula gramatical pequeña, como y, luego, entonces, porque, en, por, para, etc., y a veces hemos de recogerlas del lugar en que están puestas una con otra. Por lo tanto, no solo debemos sopesar cada palabra del Espíritu Santo sino cuidadosamente observar cómo se unen las unas con las otras. De ahí que al observar el contexto de Y SI EL JUSTO CON DIFICULTAD SE SALVA, ¿QUE SERA DEL IMPIO Y DEL PECADOR?[…]1 Pedro 4:18 entendemos que la salvación con dificultad del justo está relacionada con la escena de Matad a viejos, jóvenes, doncellas, niños y mujeres hasta el exterminio, pero no toquéis a ninguno sobre quien esté la señal. Comenzaréis por mi santuario. Comenzaron, pues, con los ancianos que estaban delante del templo.[…]Ezequiel 9:6 y que comer con duda de Pero el que duda, si come se condena, porque no lo hace por fe; y todo lo que no procede de fe, es pecado.[…]Romanos 14:23 tiene que ver con comidas comunes, no con la Cena del Señor.