Historia

IGLESIA CATÓLICA ORIENTAL (UNIATA)

Se conoce con el nombre de Iglesia de Rito Oriental un grupo de Iglesias denominadas Iglesias uniatas y también Iglesia Católica Oriental, que traza sus orígenes hasta diversos cuerpos cristianos nacionales o étnicos en el este, pero que en el transcurso del tiempo se han unido a la Iglesia católica, aceptando la fe de Roma, manteniendo los siete sacramentos y reconociendo al papa como suprema cabeza de la Iglesia. No obstante, estas iglesias tienen un estatus especial dentro del catolicismo, en el sentido de que el rito propio de las mismas es conservado, lo que fue corroborado en el Concilio Vaticano Segundo (1962-65), en el decreto De ecclesiis catholicis orientalibus, promulgado el 21 de noviembre de 1964. A finales del siglo XX el número de católicos orientales en todo el mundo ascendía a más de 12 millones de personas.

Aunque en el concilio de Ferrara-Florencia en 1439 se intentó unir a los cristianos del este y del oeste sin éxito, los esfuerzos a tal fin continuaron. La Unión de Brest-Litovsk de 1596, en la cual todos, salvo dos obispos ortodoxos ucranianos, aceptaron la primacía del papa, señaló la incorporación efectiva de las iglesias de rito oriental. Antes de eso, los católicos orientales eran pocos y se limitaban a los italo-albanos en el sur de Italia y Sicilia, un gran número de maronitas (cristianos libaneses de rito siro-antioqueno) que se asociaron con Roma en el siglo XII y algunos armenios en la región entre Siria y Líbano que también se unieron a Roma en el siglo XII. Una cantidad de nestorianos se unieron también en 1551, rutenos (un pueblo de Europa central y oriental) en 1595, rumanos de Transilvania en 1698 y melquitas (cristianos sirios de rito bizantino) en 1724. Desde el punto de vista de la ortodoxia oriental, los católicos orientales son contemplados con sospecha, principalmente por la influencia latina en sus rangos, por eso la mayoría de iglesias ortodoxas y orientales independientes denominan a los católicos orientales como iglesias uniatas. Este término procede del ucraniano uniya, acuñado por los adversarios de la Unión Brest-Litovsk. El uniatismo significa mezcla, por la tendencia a la latinización y por lo tanto a la traición a la tradición propia nacionalista y antigua. Pero las iglesias de rito oriental prefieren ser consideradas iglesias unidas y no uniatas, con sus implicaciones negativas.

En el rito católico oriental se permite que los sacerdotes se casen y la admisión inmediata de los niños bautizados a los sacramentos de la eucaristía y la confirmación. La cabeza suprema de las iglesias de rito oriental es el papa, siendo el órgano central de la Santa Sede que se ocupa de las mismas la Congregación para las Iglesias Orientales, siendo el prefecto el papa y un cardenal quien realiza las funciones ordinarias de presidente. La Congregación es competente para las iglesias orientales en todos los asuntos (salvo ciertos casos especificados) y tiene jurisdicción exclusiva en países concretos de Europa oriental y Oriente Medio.

Las iglesias católicas orientales individuales están organizadas de manera diferente según su situación étnica e histórica, número de adherentes, grado de evolución, etc. Los patriarcados comprenden diversas diócesis de un solo rito, bajo la jurisdicción de un patriarca, el cual tiene ciertos derechos y privilegios especiales. En la estructura jerárquica están en igual categoría que los cardenales y por delante de los obispos. En el siglo XX había seis patriarcados católicos orientales: uno en Alejandría para los coptos, tres en Antioquía para los sirios, maronitas y melquitas griegos, uno en Babilonia para los caldeos y uno en Sis o Cilicia para los armenios. Los patriarcas de Babilonia y de Sis son denominados katholikos. Los metropolitanos gobiernan provincias eclesiásticas independientes de los patriarcas y grandes arzobispados y comprenden un cierto número de diócesis. Una de ellas es la metrópoli, siendo su arzobispo, el metropolitano, la cabeza de toda la metrópolis.

El término 'rito' en 'rito católico oriental' significa no sólo ceremonia litúrgica sino la organización total de las iglesias particulares. A finales del siglo XX había cinco tradiciones rituales orientales: la bizantina, la alejandrina, la antioquena, la caldea y la armenia, teniendo cada una de ellas, menos la última, dos o más ramas. El rito bizantino es el que incluye la mayor parte de las personas y territorios en todo el mundo. Su liturgia se basa en el rito de Jacobo de Jerusalén y en la iglesia de Antioquía, reformadas por Basilio y Juan Crisóstomo. Esta liturgia es usada por la mayoría de los católicos orientales y por la Iglesia ortodoxa oriental, que no está en comunión con Roma. La liturgia copta del rito alejandrino (conocida como liturgia de San Marcos) se deriva de la liturgia griega de Alejandría, modificada en varios elementos, incluyendo el rito bizantino de San Basilio. El rito antioqueno procede del libro 8 de las Constituciones Apostólicas y de la liturgia de Jacobo de Jerusalén. El rito caldeo, aunque deriva del antioqueno, es mencionado como rito distintivo por la Congregación para las Iglesias Orientales. El rito armenio, que usa la lengua litúrgica clásica armenia, se basa en la liturgia griega de San Basilio, modificada por elementos del rito antioqueno.

Es muy importante no confundir estas iglesias de rito oriental, que están en plena comunión con Roma, con las iglesias orientales independientes, como son la copta, la jacobita, la armenia y la etíope, que no están en comunión ni con Roma ni con la Iglesia Ortodoxa Oriental, sino que tienen un carácter independiente, habiéndose separado en el siglo V por razones de doctrina cristológica, al rechazar las conclusiones del concilio de Calcedonia que definió la dualidad de naturalezas y la unipersonalidad de Cristo. Estas iglesias orientales independientes son monofisitas.