Teología

Curso de hermenéutica - Lección 2

Al escudriñar las Escrituras, debemos proceder de manera ordenada; comenzando con lo que es más claro y práctico y luego estudiar lo que es más difícil y oscuro.

Folio del papiro 46, conteniendo
Folio del papiro 46, conteniendo 11 33 pero me bajaron en un cesto por una ventana en la muralla, y así escapé de sus manos. 12 1 El gloriarse es necesario, aunque no es provechoso; pasaré entonces a las visiones y revelaciones del Señor. 2 Conozco a un hombre en Cristo, que hace ca[…]2 Corintios 11:33-12:9
Para recomendar este método, la primera parte de ambos Testamentos es principalmente histórica, declarando claramente qué cosas habían pasado y uniendo con claridad instrucciones sobre cómo deben realizarse los deberes más necesarios. De este tipo son los libros del Antiguo Testamento de Génesis a Ester inclusive y los primeros cinco libros del Nuevo Testamento, los cuales deben ser cuidadosamente estudiados, ya que hay múltiples referencias y alusiones a lo que está contenido en ellos en los otros libros. Más aún, incluso en las historias subsiguientes, hay mención frecuente o alusión a la creación, el diluvio, la liberación de Egipto, el cautiverio en Babilonia y el nacimiento, vida, muerte y resurrección de Cristo. La segunda parte de ambos Testamentos, es decir, de Job a Cantar de los cantares en el Antiguo, y todas las epístolas en el Nuevo, consisten principalmente de enseñanzas doctrinales de la naturaleza, perfecciones, propósitos y obras de Dios; de la persona y mediación de Jesucristo y del camino de salvación por su medio; y del hombre en su inocencia, caída, recuperación y estado eterno, unido con mandatos e instrucciones de cómo comportarse de manera responsable ante los tratos y providencias de Dios hacia nosotros; junto con múltiples señales del proceder de Dios y las experiencias de su pueblo. La última parte en ambos Testamentos es principalmente profética, declarando de antemano las misericordias y juicios que deberán tener lugar hasta el fin del mundo; pero unidos con muchas denuncias del pecado, que es la causa de los amenazadores juicios y con trazas históricas de las circunstancias o cumplimiento de las profecías e instrucciones sobre cómo andar rectamente. Esta parte, generalmente relacionada con las cosas del futuro, es naturalmente más oscura. Es necesario que así sea, para que las personas aludidas puedan ser inducidas a una cuidadosa expectativa y preparación para los acontecimientos y para que los hombres puedan ser menos capaces de falsificar o intentar impedir algunos de ellos.

Para obtener un conocimiento más correcto de la Escritura, especialmente en sus partes históricas y proféticas, es de gran ventaja entender la geografía, que marca la situación de los lugares donde ocurrieron los sucesos mencionados, entender la cronología, que sitúa el tiempo cuando sucedieron los sucesos, y entender la historia de las naciones, cuyo destino la Escritura narra o predice. Sin este conocimiento, nuestra comprensión de las historias o profecías de las Escrituras, será extremadamente escaso y confuso, ya que no podremos percibir los acontecimientos en sus propias circunstancias y relaciones. De ahí que un buen Atlas bíblico es una herramienta muy útil.

La capacidad de estudiar el texto bíblico en sus lenguas originales, con humildad de mente, abrirá a nuestro entendimiento, especialmente en el Antiguo Testamento, una escena de énfasis y gloria en miles de casos, que no puede percibirse en ninguna traducción y que muchos comentaristas no consideran. Un buen diccionario filológico de palabras bíblicas puede ser una útil herramienta, al ayudarnos a captar matices que se pierden en la traducción. Consultar algunos comentarios bíblicos de calidad puede resultar de ayuda, tal como An Exposition of the Old and New Testaments de Matthew Henry o The Treasury of David de Charles H. Spurgeon.