Historia
LA CONTRARREFORMA CATÓLICA

La Inquisición romana fue creada en 1542 para combatir la herejía, teniendo más éxito en controlar la doctrina y la práctica que otros organismos similares en países donde los príncipes protestantes tenían más poder que la Iglesia católica. Varios teólogos, especialmente el jesuita Roberto Bellarmino, atacaron las posiciones doctrinales de los reformadores, pero ninguno fue de la talla de Lutero o Calvino. Los católicos tendieron a recalcar las creencias y devociones que los protestantes atacaron, como la presencia real de Cristo en la eucaristía o la figura de María.
Un énfasis principal de la Contrarreforma fue la empresa misionera en otras partes del mundo, especialmente en los territorios colonizados por países católicos. La obra de hombres como Francisco Javier y otros en Asia y de los misioneros en el Nuevo Mundo, produjo millones de bautismos, sin olvidar que hubo intentos de recuperar regiones del mundo que una vez fueron católicas, como Inglaterra o Suecia.
| PAPA | HECHOS NOTABLES | IDEAS NOTABLES | TEXTOS NOTABLES | ||
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Adriano VI (1522-1523) | A la muerte de León X, quien excomulgó a Lutero, fue elegido como sucesor Adriano de Utrecht, antiguo preceptor de Carlos V. De costumbres intachables quiso imponer orden denunciando los escándalos y la mundanalidad de tantos clérigos, pero no encontró más que obstáculos e impopularidad. Envió al legado Chieregati a Alemania a confesar que la curia era responsable de la mayor parte de los males provenientes de la etapa medieval. Desde los cardenales hasta los funcionarios, resistieron y se burlaron de sus intentos de reformar su Iglesia. Murió desconsolado. | Para Adriano la fuente de muchos males en la Iglesia de Roma provenía de la Curia y su sistema de extraer dinero: reservas, indultos, prebendas, exenciones, etc. Toda la maquinaria burocrática corrompida alrededor de este sistema quedaría sin fuente de ingresos. Quiso reformar la práctica de las indulgencias eliminando el dinero de por medio. Se le hizo ver que la misma corte papal necesitaba la venta de indulgencias para su sostenimiento. Adriano no simpatizaba con las ideas de infalibilidad y superioridad papal sobre toda ley eclesiástica, más bien creía que allí estaba la raíz de muchos males. | 'Dios ha permitido este castigo con el fin de advertir a su Iglesia de los pecados de los hombres y, en especial, de los que cometen clérigos1 1Se refiere a la caída de Belgrado y Rodas a manos de los turcos. (Adriano VI a la Dieta de Nuremberg, enero de 1523) 'Es triste que haya épocas en las que el más honesto se vea obligado a sucumbir.' | ||
Clemente VII (1523-1534) | Perteneciente a la poderosa familia Médicis, Clemente VII nunca pudo evitar mezclar los intereses de su familia con los de su Iglesia. Sus devaneos políticos y continuos cambios de bando en la política europea, provocaron las iras de Carlos V. En 1527 se produjo el “saco” de Roma a mano de las tropas imperiales. Enemigo de la celebración de un concilio, pedida por la inmensa mayoría de los católicos. Excomulgó a Enrique VIII por su matrimonio con Ana Bolena. | ||||
Pablo III (1534-1549)![]() | Pablo III pertenecía a la familia de los Farnesio, una de las más poderosas que se disputaban la tiara. Su hermana Giulia había sido amante de Alejandro VI. Él mismo tenía tres hijos bastardos, elevando al cardenalato, nada más ser elegido papa, a dos de sus nietos. Lanzó un entredicho contra Inglaterra (1538) por el divorcio de Enrique VIII. Animó a Francisco I de Francia a usar medidas duras contra los protestantes (1535) cuando aparecieron en París los primeros Placards. Estimuló en Alemania a los príncipes católicos a unirse contra la protestante Liga de Esmalcalda. Encargó a una comisión de hombres escogidos el estudio de los problemas y la solución de propuestas: Sadoleto, Pole, Contarini y Caraffa, entre otros. Bajo el consejo del cardenal Caraffa, y tal vez de Loyola, Pablo III restaura la Inquisición romana (1542), al frente de la misma está el cardenal Caraffa. Pablo III establece el Índice, lista de libros considerados nocivos con penas severas para los que trafiquen con ellos. Una vez asegurada por estas medidas su posición, Pablo III empuja la convocatoria de un concilio. Tras varias tentativas fracasadas, el concilio se inaugura (1545) en la ciudad de Trento. | '[En el pasadol indicamos el concilio ecuménico y general de aquellos Obispos, y la junta de otros Padres a quienes tocase concurrir, para la ciudad de Mantua, en el año de la Encarnación del Señor de 1537... asignando su abertura para el día el 23 de mayo... Pero como siempre arma lazos el enemigo del humano linaje contra todas las obras piadosas, se nos denegó primeramente contra toda nuestra esperanza y expectación, la ciudad de Mantua... Entretanto, nuestro cruel y perpetuo enemigo el Turco invadió la Italia con una grande y numerosa escuadra, tomó, destruyó y saqueó algunos lugares en las costas de Apulia... Creyendo que era muy conducente, así para su celebración [del concilio], como para toda la Cristiandad, que los Príncipes cristianos tuviesen entre sí paz y concordia, insistimos en rogar y suplicar a nuestros carísimos hijos en Cristo Carlos Emperador de Romanos siempre Augusto, y Francisco Rey Cristianísimo, ambos columnas y apoyos principales del nombre cristiano, que concurriesen a un coloquio entre sí y con Nos... [Aunque] no se pudo, por nuestros pecados, efectuar una verdadera y perpetua paz entre los Príncipes, se hicieron no obstante treguas por diez años; y esperanzados Nos de que con esta oportunidad se podría celebrar cómodamente el sagrado concilio,... insistimos con los Príncipes que concurriesen personalmente a él, [y] condujesen los prelados que tenían consigo... [pero se excusaron] los príncipes en una y otra instancia de una cosa y la otra... Deseando así atender a la salud eterna de todos los cristianos, como a la comodidad de la nación Alemana, en la elección del lugar que habíamos de hacer para celebrar el nuevo concilio, y aunque se propusieran otros lugares, conocíamos que los alemanes deseaban se eligiese la ciudad de Trento; Nos, aunque juzgábamos que se podía tratar más cómodamente todos los negocios en la Italia citerior, conformamos no obstante, movidos de nuestro amor paternal, nuestra determinación a sus peticiones... para que puedan concurrir a él los obispos y prelados de Alemania y de otras naciones inmediatas con suma facilidad, y los de Francia, España y provincias restantes más remotas, sin especial dificultad... En particular, es absolutamente conforme a justicia que el mismo Dios y Nos alcancemos de los Prelados y Príncipes de Alemania... que habiéndose indicado el concilio principalmente por su causa y deseos, y en la misma ciudad que ellos han pretendido, tengan todos a bien celebrarlo y darle esplendor con su presencia.' (Initio nostri, bula de Pablo III convocando el concilio para el 1 de noviembre (mayo de 1542). | |||
Pablo IV (1555-1559)![]() | Tras el paso por la sede romana de Julio III y Marcelo II (veinte días), asciende al solio pontificio el cardenal Caraffa, quien fue inquisidor bajo Pablo III. Durante su juventud perteneció al Oratorio del Amor Divino, origen de los teatinos, que propugnaba la reforma del clero secular. Enemigo de la continuidad del Concilio de Trento, suspendido por avatares políticos, Pablo IV echa mano de otras medidas (bulas y decretos) para hacer las reformas. Pero el primer instrumento de las reformas de Pablo IV será echar mano de la Inquisición, “la niña de sus ojos, la favorita de su corazón”. El prior dominico Ghislieri, futuro Pío V, nombrado encargado de la Inquisición. Se establece el catálogo oficial de libros delÍndice. Entre las víctimas de la Inquisición de este período figuran los cardenales Aquilea, Morone, Pole y el primado de España, Bartolomé de Carranza. Concretamente, el cardenal Morone fue encarcelado por manifestar que la violencia en cuestiones religiosas nunca da buenos resultados. Pablo IV animó a las grandes potencias a poner en marcha sus propios tribunales inquisitoriales: Francia se negó, pero España se entregó a ello de lleno. Bajo su pontificado miles de libros fueron pasto de las llamas, pero también la hoguera alcanzó a todos los sospechosos. El día de la muerte de Pablo IV, el pueblo romano atropelló el convento de los dominicos y el palacio de la Inquisición, abriendo las puertas de la cárcel, profiriendo insultos contra el difunto y derribando su estatua. | Se confieren poderes extraordinarios a la Inquisición; se le encomienda perseguir hasta la misma apariencia de herejía, de no recurrir jamás a la mansedumbre y de no vacilar en castigar aun a los más altos personajes. | 'La violencia del papa es siempre grande, pero cuando se trata de la Inquisición es indecible. Ningún poder del mundo podría impedirle consagrarse por entero al día fijado -el jueves- para la reunión de la comisión. Recuerdo que el día en que los españoles conquistaron Anagni y mientras toda Roma corría a las armas, temblando por sus vidas y sus bienes, Pablo IV iba a presidir, impasible, el Santo Oficio, tratando de las cosas del orden del día como si los enemigos no estuvieran a las puertas de la ciudad.' 'El Papa tiene el deber de impedir el magisterio del error. | ||
Pío IV (1559-1565)![]() | Pío IV nombra cardenal y Secretario de Estado a su sobrino Carlo Borromeo. Cierta mitigación en el endurecimiento de la Inquisición y del Índice. Reanudación (1561) de los trabajos del Concilio de Trento que concluye en diciembre de 1563. | 'Profeso que el verdadero Dios es ofrendado en la misa, sacrificio conveniente y propiciatorio para vivos y muertos; y que en la Sagrada eucaristía están presentes verdadera y substancialmente el cuerpo y la sangre, además del espíritu y la divinidad de Nuestro Señor Jesucristo; y que la entera substancia del pan se convierte en su cuerpo y la entera substancia del vino en su sangre; y que a dicha conversión la Iglesia llama transubstanciación. Confieso también que Cristo enteramente, así como el verdadero sacramento se toman bajo una sola especie. Sostengo firmemente que hay un purgatorio y que las almas que allí se detienen reciben ayuda por intercesión de los fieles. Asimismo, que los santos que reinan con Cristo deben ser venerados e invocados, y que ofrecen plegarias a Dios por nosotros y que sus reliquias deben ser objeto de veneración. Afirmo que el poder de las indulgencias lo otorgó Cristo a la Iglesia y que su uso es muy beneficioso para los cristianos. Reconozco a la Santa Católica y Apostólica Iglesia de Roma como madre y señora de todas las iglesias, y juro y declaro obediencia verdadera al romano pontífice, sucesor de san Pedro, cabeza de los apóstoles y representante de Jesucristo.' (De la bula de Pío IV, Injunction nobis, noviembre de 1564) | |||
T | SESIÓN CUARTA | Decreto sobre las Escrituras Canónicas | Dos son las fuentes de la Revelación: La Sagrada Escritura y las Tradiciones orales. Al proceder ambas del mismo Dios tienen el mismo valor. El canon de la Sagrada Escritura se define concretamente incluyendo los libros deuterocanónicos. Las Tradiciones son la revelación oral que, procediendo de Cristo o del Espíritu Santo, ha pasado, a través de los apóstoles, a los sucesores de éstos, los obispos. Obviamente, estas Tradiciones no se definen concretamente cuáles son. | 'El sacrosanto, ecuménico y universal Concilio de Trento, legítimamente reunido en el Espíritu Santo, bajo la presidencia de los tres mismos Legados de la Sede Apostólica, poniéndose permanentemente ante sus ojos que, quitados los errores, se conserve en la Iglesia la pureza misma del evangelio que, prometido antes por obra de los profetas en las Escrituras Santas, promulgó primero por su propia boca Nuestro Señor Jesucristo, Hijo de Dios y mandó luego que fuera predicado por ministerio de sus Apóstoles a toda criatura como fuente de toda saludable verdad y de toda disciplina de costumbres; y viendo perfectamente que esta verdad y disciplina se contiene en los libros escritos y las tradiciones no escritas que, transmitidas como de mano en mano han llegado hasta nosotros desde los apóstoles, quienes las recibieron o bien de labios de Cristo mismo, o bien por inspiración del Espíritu Santo; siguiendo los ejemplos de los padres ortodoxos, con igual afecto de piedad e igual reverencia recibe y venera todos los libros, así del Antiguo como del Nuevo Testamento, como quiera que un solo Dios es autor de ambos, y también las tradiciones mismas que pertenecen ora a la fe ora a las costumbres, como oralmente por Cristo o por el Espíritu Santo dictadas y por continua sucesión conservadas en la Iglesia católica...' | |
| Decreto sobre la edición y uso de los libros sagrados | Se sanciona la Vulgata latina como la versión oficial. Queda invalidada la pretensión protestante del principio del libre examen. Solamente la Iglesia, es decir la jerarquía, tiene la autoridad para interpretar correctamente la Biblia. Se restringe grandemente la impresión y edición de la Biblia, poniéndolo siempre bajo la supervisión de la autoridad eclesiástica. | 'Por encima de todo, el sacrosanto Concilio.. ordena y declara que la mencionada y antigua Vulgata, que por el uso de tantos años ha sido aprobada por la Iglesia, sea, en lecturas públicas, disputaciones, sermones y exposiciones, tenida como auténtica, y que nadie se atreva o presuma rechazarla bajo ningún pretexto. Más aún, para refrenar los espíritus petulantes, decreta que nadie, descansando en su propia capacidad, torcerá -en asuntos de fe y de moral que pertenecen a la edificación de la doctrina cristiana- las Sagradas Escrituras según su propio criterio, presumiendo interpretar las mencionadas Sagradas Escrituras contrariamente al sentido que le da y le ha dado la santa madre iglesia, quien es el juez del verdadero sentido e interpretación de las Santas Escrituras, o en sentido contrario al consenso unánime de los Padres... los que contravengan... serán castigados con las penas establecidas por la ley.' | |||
| SESIÓN QUINTA | Decreto sobre el pecado original | '...siguiendo los testimonios de las Sagradas Escrituras, de los santos Padres, de los muy aprobados concilios y el juicio y consenso de la Iglesia misma, ordena, confiesa y declara estas cosas tocante al pecado original: 1. Si alguno no confiesa que el primer hombre, Adán, al transgredir el mandamiento de Dios en el paraíso, perdió inmediatamente la santidad y justicia en que había sido constituido, e incurrió por la ofensa de esta prevaricación en la ira e indignación de Dios y, por tanto, en la muerte con que Dios antes le había amenazado y, junto con la muerte, la cautividad bajo el poder de quien tenía el imperio de la muerte, es decir, el diablo, y que Adán entero, por la ofensa de su prevaricación fue cambiado, en cuerpo y alma, para lo peor, sea anatema.' | |||
| SESIÓN SEXTA | Decreto sobre la justificación | 'Can. 11. Si alguno dijere que los hombres se justifican o por sola imputación de la justicia de Cristo o por la sola remisión de los pecados, excluída la gracia y la caridad que se difunde en sus corazones por el Espíritu Santo y les queda inherente; o también que la gracia, por la que nos justificamos, es sólo el favor de Dios, sea anatema. Can. 12. Si alguno dijere que la fe justificante no es otra cosa que la confianza de la divina misericordia que perdona los pecados por causa de Cristo, o que esa confianza es lo único con que nos justificamos, sea anatema. Can. 13. Si alguno dijere que, para conseguir el perdón de los pecados es necesario a todo hombre que crea ciertamente y sin vacilación alguna de su propia flaqueza e indisposición, que los pecados le son perdonados, sea anatema.' | |||
Pío V (1566-1572)![]() | El hasta entonces inquisidor general, Michele Ghislieri, asciende al pontificado. Inmediatamente pone manos a la obra para ejecutar las decisiones disciplinarias del Concilio de Trento: Curia, obispos, cardenales y párrocos son metidos en cintura. Tras cinco años de preparación aparece (1566) el Catecismo en el que queda reflejado el espíritu y la enseñanza de Trento. Tomás de Aquino proclamado doctor de la Iglesia y su línea doctrinal sancionada como oficial. Orden, a través de la Bula In coena Domini, a todos los gobernantes de poner en marcha los medios necesarios para extirpar el protestantismo de sus países. Amenaza de excomunión al emperador Maximiliano II por pretender poner en pie de igualdad a católicos y protestantes en Alemania. Excomunión a Isabel I de Inglaterra y liberación a sus súbditos del deber de obedecerla. El duque de Alba, que luchaba contra los protestantes en los Países Bajos, recibe el aliento y la bendición de Pío V. Excomunión a Catalina de Suecia por tomar la comunión bajo dos especies. Ejecuciones en Florencia, Venecia y Mantua. María de Médicis es apoyada con un contingente de tropas proveniente de Roma para su persecución de los protestantes en Francia. Pío V organiza la Santa Alianza, al estilo de las antiguas cruzadas, para pelear contra los turcos que se habían convertido en una seria amenaza militar para Europa Occidental. La batalla de Lepanto (1571) supone la victoria de la Alianza (Génova, el papa, Malta, Austria y España). | '1. Estando mandado por precepto divino a todos los que tienen encomendada la cura de almas que conozcan a sus ovejas, ofrezcan sacrificio por ellas, las apacienten con la predicación de la divina palabra, con la administración de los Sacramentos... cuiden paternalmente de los pobres y otras personas infelices y se dediquen a los demás ministerios pastorales; cosas todas que de ningún modo pueden ejecutar ni cumplir los que no velan por su rebaño, ni le asisten, sino que lo abandonan como mercenarios o asalariados; el sacrosanto concilio les amonesta y exhorta a... que no pase por ninguna circunstancia el tiempo de ausencia, sea continuo o sea interrumpido, en cada un año de dos meses o, a lo más, tres. 7. Convoque [el obispo] a la ciudad a todos los que pretendieren ascender al sagrado ministerio en la feria cuarta próxima a las mismas órdenes... [y] averigüe y examine con diligencia el mismo ordinario, el linaje de los ordenandos, la persona, la edad, la crianza, las costumbres, la doctrina y la fe. 12. Ninguno en adelante sea promovido... a diácono antes de veintitrés [años], ni a sacerdote antes de veinticinco. Sepan no obstante los obispos, que no todos los que se hallen en esta edad deben ser elegidos para las sagradas órdenes, sino sólo los dignos... 14. [Aquellos que]... son promovidos al orden sacerdotal, han de tener testimonios favorables de su conducta... [y] de que han servido de diáconos un año entero... [y] que se distingan por su piedad y pureza de costumbres, que se pueda esperar de ellos ejemplos sobresalientes de buena conducta y saludables consejos de buena vida. Cuide también el Obispo que celebren misa a lo menos en los domingos y días solemnes... 17. Observen toda suerte de personas, cualesquiera que sean, por cualquier título que tengan, aunque estén distinguidas con la preeminencia de Cardenales, que en adelante únicamente se confiera un solo beneficio eclesiástico a cada particular; y si éste no fuese suficiente para mantener con decencia la vida de la persona a quien se confiere, sea permitido en este caso conferir a la misma otro beneficio simple suficiente, con la circunsiancia de que no pidan los dos residencia personal... Y los que al presente obtienen muchas iglesias parroquiales, o una catedral y otra parroquial, sean absolutamente precisados a renunciar dentro del tiempo de seis meses a todas las parroquiales, reservándose únicamente sólo una parroquial o una catedral; sin que obsten en contrario ningunas dispensas, ni uniones hechas de por el tiempo de su vida, a retener sólo uno de ellos.' | |||



