Historia
EL CULTO A MARÍA

Bernardo fue instrumento para diseminar el culto a María en Europa: 'Si teméis al Padre, ahí está el Hijo de mediador. Si lo teméis a él, ahí está su madre. Ella os escuchará, el Hijo la escuchará a ella y el Padre a él.'
Lo que en principio comenzó siendo un impulso nacido más de las emociones y del corazón necesitaba una sanción teológica y doctrinal que le diera carta de fundamentación. Paulatinamente, el culto a María se verá confirmado por la enseñanza de que ella ha quedado asociada a la obra redentora de su Hijo, con quien tiene una clase de unión especial, de manera que ella es Mediadora de todas las gracias.
El siguiente es un texto de Alfonso X el Sabio (1221-1284) en su obra Cantigas de Santa María:
'Milagros hermosos y maravillosos hace por nosotros santa María.
Hace milagros hermosos y maravillosos, para que creamos en Dios y lo temamos más; por ello, es bien que digamos de los más piadosos. [...] Este sucedió en la tierra que llaman Berrie [Viviers], de un hombre afligido a quien ardía un pie y yacía en su iglesia, ante el altar, entre otros desgraciados. [...] Aquel mal de la lepra tanto lo atormentaba, que con dolor suyo, mandó que le cortasen el pie, y después se contaba entre los lisiados y de los más astrosos [...] pero, con todo, siempre confiaba en santa María, clamando por su merced y pidiendo que fuese mostrado en él un milagro, y no de los que tardan, [...] diciendo:
-Ay Virgen, tú que eres escudo de los afligidos querrás que sea socorrido por ti; si no, seré hoy tenido por uno de los más castigados.
Luego, santa María, cuando él estaba durmiendo, le pasó la mano muchas veces, yendo y viniendo, por el pie, llenándole de carne y con nervio en los dedos. [...] Y, cuando despertó, se sintió muy bien curado, miró el pie, y después, cuando se cercioró, ya no parecía, andando por aquel llano, de los más perezosos. [...] Cuantos éstos oyeron luego vinieron allí y dieron gracias a la Virgen santa y sus milagros, entre los otros, tuvieron por los más gloriosos.'