Historia
IGLESIA ETÍOPE

La iglesia etíope reconoce el primado honorífico del patriarca copto de Alejandría, teniendo su sede en Addis Abeba.
Etiopía fue evangelizada por dos hermanos de Tiro: Frumencio, que fue luego consagrado primer obispo, y Edesio. Ambos se ganaron la confianza del rey Ezana en Aksum, poderoso reino en el norte de Etiopía, y obtuvieron el permiso de evangelizar. Hacia finales del siglo V, nueve monjes de Siria, probablemente monofisitas, introdujeron el monasticismo en Etiopía e impulsaron la traducción de la Biblia a la lengua etíope, si bien la tradición dice que fue Frumencio el traductor.
Cuando la controversia cristológica se desató, la iglesia etíope siguió los pasos de la copta, al ser su doctrina condenada en Calcedonia. En el siglo VII las conquistas musulmanas aislaron la iglesia etíope del resto de sus vecinos cristianos. En los siglos siguientes la iglesia absorbió varias creencias sincretistas, aunque el contacto con el mundo cristiano exterior se mantuvo por medio del monasterio etíope en Jerusalén. A comienzos del siglo XII, el patriarca de Alejandría nombró un arzobispo etíope, conocido como abuna (árabe 'nuestro padre'), que hasta entonces había sido siempre un monje copto egipcio, lo cual creó una rivalidad con el abad nativo de la fuerte comunidad monástica etíope. De tiempo en tiempo se hicieron varios intentos para deshacerse del control episcopal copto egipcio, pero no fue hasta 1929 cuando se alcanzó un compromiso: un monje egipcio fue de nuevo nombrado abuna pero cuatro obispos etíopes fueron consagrados como auxiliares. En 1950 un nativo etíope fue nombrado abuna y en 1959 un patriarcado autónomo etíope fue establecido.
Los pueblos amhara y tigré de las tierras altas del norte y el centro han sido históricamente adherentes de la iglesia ortodoxa etíope y las formas y creencias culturales religiosas de esa iglesia han sido el elemento dominante en la cultura amhara. Bajo la monarquía etíope de dominación amhara, la iglesia ortodoxa etíope fue declarada la iglesia estatal, siendo el armazón del régimen del emperador Haile Selassie, pero tras la caída de la monarquía en 1975, la iglesia perdió sus extensas propiedades territoriales y privilegios institucionales. Aunque fue puesta al mismo nivel de igualdad que el islam y otra religiones, nunca perdió su influencia sobre la nación.
El clero está compuesto de sacerdotes y diáconos, quienes dirigen los oficios religiosos, y debtera, quienes sin ser ordenados, ejecutan la música y la danza en la iglesia y también funcionan como astrólogos, escribas y adivinos. Hay una mezcla de conceptos cristianos de Dios, los santos y los ángeles con creencias no cristianas en espíritus malévolos y benévolos. Se recalca mucho el Antiguo Testamento. La circuncisión se practica casi en general, siendo guardado el sábado, además del domingo, por algunos devotos creyentes. El arca es un elemento esencial en cada iglesia y el ayuno riguroso es practicado todavía.
En general, el sacerdocio no está demasiado preparado, aunque existe un seminario teológico en Addis Abeba y en Harer. El monasticismo está ampliamente difundido, siendo los monasterios lugares de enseñanza de temas especiales como teología o música sacra. Cada comunidad tiene su propia escuela, que hasta 1900 era la única fuente de aprendizaje en Etiopía. La liturgia y las Escrituras están en ge'ez, la antigua lengua etíope, aunque también han sido traducidas al amhárico, la principal lengua de Etiopía. A finales del siglo XX la iglesia contaba con unos 29 millones de miembros en Etiopía y casi 2 millones en Eritrea.