Historia

NACIMIENTO Y DESARROLLO

El monasticismo cristiano es un movimiento cuyos miembros buscan llevar una vida que esté por encima de la norma que cumplen los demás cristianos. Normalmente se caracteriza por un voto triple de por vida: obediencia (a los superiores jerárquicos), pobreza (desprendimiento de los bienes materiales) y castidad (permanencia en celibato). El siguiente texto de Jerónimo nos muestra un buen ejemplo de la vida en común de los primeros monjes:
'...Vengamos a los que en número mayor habitan en comunidad, es decir, a los que hemos dicho que se llaman cenobitas. El primer compromiso entre ellos es obedecer a sus superiores y hacer cuanto se les manda. Están divididos por decurias y centurias, de manera que al frente de cada nueve hombres hay un decano y, a su vez, los nueve decanos están bajo las órdenes de un centurión. Viven separados, pero en celdas contiguas. Hasta la hora nona hay una especie de vacación judicial: nadie puede ir a la celda de otro, excepto los que hemos llamado decanos, que, si ven que alguno fluctúa en sus pensamientos, lo consuelan con sus palabras. Después de la hora de nona se juntan todos, se cantan los salmos, se lee según costumbre las Escrituras y, terminadas las oraciones, se sientan todos, y el que está en medio y ellos llaman padre les comienza a hacer una plática. Mientras él habla reina tal silencio que nadie se atreve a mirar a otro ni a escupir. El reconocimiento hacia el orador consiste en las lágrimas de los oyentes. [...] Después de esto se disuelve la asamblea, y cada decuria, con su padre, se dirige a la mesa, a la que todos sirven sucesivamente por semanas. Durante la comida no se produce ruido alguno, nadie habla mientras come. Se vive de pan, legumbres y hortalizas, que se condimentan con sal y aceite. Vino sólo lo beben los viejos. A éstos y a los más jóvenes se les pone a menudo un desayuno, a los unos para sostener su edad ya fatigada y a los otros para que no se les quebrante en los mismos comienzos. Después se levantan todos a una y, rezando el himno de acción de gracias, vuelven a sus estancias. Allí, hasta el atardecer, cada uno habla con los suyos [...] La tarea del día está fijada, y una vez hecha se entrega al decano, y éste la lleva al mayordomo, el cual, a su vez, cada mes, rinde cuentas von gran temor al padre de todos. El mayordomo es también el que prueba las comidas una vez preparadas. Y como a nadie es lícito decir: "No tengo túnica ni capa ni jergón de juncos", él lo dispone todo de manera que nadie tenga que pedir nada ni a nadie le falte nada. Si alguno se pone enfermo, se le traslada a una sala más amplia, donde es atendido por los viejos, con tan solícito cuidado, que no echa de menos las comodidades de la ciudad ni el cariño de la propia madre. Los domingos se dedican exclusivamente a la oración y la lectura. Cosa, por lo demás, que hacen el resto de los días una vez terminadas las tareas. Cada día aprenden algo de las Escrituras. El ayuno es igual todo el año, excepto la cuaresma, en que se permite mayor rigor. Por Pentecostés, las cenas se convierten en comida de mediodía, a fin de satisfacer a la tradición eclesiástica y no cargar el vientre con doble comida. Así describen a los esenios Filón, imitador del estilo platónico, y Josefo, el Livio griego, en la segunda historia de la cautividad judaica.
Y ya que tratando de las vírgenes he introducido casi innecesariamente el tema de los monjes, voy a pasar al otro género, a los llamados anacoretas, los cuales, saliendo de los cenobios, se van por los desiertos sin más viático que pan y sal. El iniciador de este género de vida fue Pablo; Antonio lo perfeccionó, y, remontándonos más arriba, el primero de todos fue Juan Bautista [...] En otra ocasión, si lo deseas, te explicaré en detalle los trabajos y manera de vida de estos que, estando en la carne, no pertenecen a la carne.'
(Jerónimo, Epístola 22,34-36, traducción de J. B. Valero).
Toma de hábito de un monje, en el monasterio de Montecassino
Toma de hábito de un monje, en el monasterio de Montecassino
Aunque pueden ya señalarse algunas huellas de anacoretismo en torno a mediados del siglo III, lo que determinó el desarrollo de esta forma ascética parece ser que fueron las conversiones en masa al cristianismo típicas del siglo IV con el consiguiente deterioro del fervor espiritual y la necesidad de apartarse de las seducciones de una sociedad que no había logrado transformar la nueva religión.

Así pues, en el anacoretismo cristiano hay una tendencia reactiva y una necesidad de huida de la ciudad: considerada como lugar de pecado. Los anacoretas se caracterizaban por su aislamiento casi total, por su abstinencia sexual, sus penitencias, el trabajo manual y la falta de un superior. A juicio de Jerónimo, el que instituyó este tipo de vida fue Pablo y el que le dio fama fue Antonio y, remontándonos más arriba, el promotor fue Juan Bautista (Epist. 22, 361). Aparte de estas afirmaciones la cuestión sobre el origen del anacoretismo sigue sin resolverse por falta de fuentes. Por el contrario, puede demostrarse la rápida difusión de esta forma ascética en Egipto, Tierra Santa, Siria y Asia Menor.

En la fase primitiva del monasticismo cristiano, a la que seguirá la forma de vida asociada o cenobítica, el anacoretismo lleva la huella de su tierra de origen y asumió diversas formas de comportamiento. Baste pensar en el fenómeno de los "estantes" o estacionarios, que se imponían la inmovilidad absoluta; de los "dendritas", que habitaban en los árboles; de los "acemetas", que no dormían para asegurar la alabanza perenne a Dios; de los "selvosos" que vivían como animales paciendo la hierba; de los "estilitas", que pasaban la vida sobre una columna; de los "reclusos", que se dejaban amurallar en cuevas, sepulcros o casas construidas ex profeso para ello.

Los diversos géneros de vida anacoreta que hemos recordado encontraron seguidores no sólo entre los hombres sino también entre las mujeres. Teodoreto de Ciro en su Historia de los monjes de Siria, 29-30, recuerda a tres: Mamna, Cira y Domnina.

NACIMIENTO Y DESARROLLO DEL MONASTICISMO
TIPOLUGARPERSONAJES DESTACADOSHECHOS NOTABLESESCRITOSCARACTERÍSTICAS NOTABLES

Anacoretas

EgiptoAntonio (250-356)

'Tras la muerte de sus padres se quedó solo con una hermana pequeña; tendría unos dieciocho o veinte años y hubo de hacerse cargo del hogar y de la hermana. Seis meses después de la muerte de sus padres y yendo según su costumbre a la casa del Señor iba reflexionando cómo los apóstoles dejaron todo y siguieron al Salvador y cómo en los Hechos vendieron sus posesiones y las pusieron a los pies de los apóstoles para distribuirlos entre los necesitados. Pensando en esto entró en la iglesia y sucedió que la lectura del evangelio era la palabra que el Señor dio al rico: 'Si quieres ser perfecto vende todo lo que tienes y dalo a los pobres... y ven sígueme tomando tu cruz.'

'Antonio, salió de la iglesia sabiendo que el pasaje leído era para él... vendió todo... y el dinero lo dio a los pobres, reservando una pequeña cantidad para su hermana.'

'El enemigo sugería pensamientos obscenos, pero Antonio los disipaba con sus oraciones. El maldito demonio incluso se atrevió a presentarse bajo el aspecto de una mujer. Era como si los demonios atravesaran las cuatro paredes de la pequeña estancia e irrumpieran en ella bajo la forma de bestias y reptiles. De repente el espacio estaba lleno de ilusorios leones, osos, leopardos, toros, serpientes, áspides, escorpiones y lobos. Antonio dijo: "Es una indicación de vuestra impotencia el que adoptéis la forma de bestias".'
(Atanasio, Vida de Antonio)

Ante el peligro de secularización por el giro constantiniano (siglo IV), se produce un éxodo al desierto de individuos que huyen del mundo, tratando de preservar la autenticidad de su fe.

Antonio, el padre del monasticismo, nació en el Egipto Central de padres cristianos y a la muerte de los mismos vendió sus posesiones, repartió el dinero a los pobres y se retiró a un lugar abandonado.

El ejemplo de Antonio hizo que muchos fueran atraídos al desierto como forma ideal de vivir la vida cristiana.

Atanasio escribió una Vida de Antonio que gozó de gran popularidad y animó a muchos a seguir su ejemplo.

Antonio murió con más de cien años, la mayor parte de los cuales los pasó en soledad.

'Antonio, el monje, sobre cuya vida escribió una extensa obra Atanasio obispo de Alejandría, envió siete cartas en copto a varios monasterios, cartas verdaderamente apostólicas en idea y lenguaje, las cuales han sido traducidas al griego... Vivió durante el reinado de Constantino y sus hijos.'
(Jerónimo, De Viris 88)

Los anacoretas (de anacore = subir, del Nilo al desierto) o ermitaños viven en soledad, dedicados al ascetismo y a la oración.

En su etapa más temprana son fuertemente enemigos del saber, el estudio y la literatura.

Algunos, como los “santos estilitas”, convierten su retiro en una prueba de resistencia física y espiritual.

Ante la desaparición del martirio, se busca el ideal cristiano en la confrontación espiritual con los demonios, que viven en regiones apartadas, y en una vida de perfección.

En la mente de muchos, los ermitaños serán los sucesores de los mártires, como héroes y cristianos ejemplares.

EgiptoMacario el Egipcio (300-390)Macario nació en una aldea del Alto Egipto. A la edad de 30 años se retiró al desierto de Escete, donde pasó 60 años en soledad.

Debido a sus cualidades naturales, juicio y discernimiento, y espirituales, curaciones y predicciones, se le unieron muchos seguidores.

'Macario, el monje egipcio, distinguido por sus milagros y virtudes, dirigió una carta a los jóvenes de su profesión en la que les enseña que puede servir perfectamente a Dios, quien conociendo la condición de su creación, se entrega a todos los trabajos y lucha contra todas las cosas agradables de esta vida, implorando al mismo tiempo la ayuda de Dios para obtener la pureza y continencia natural.'
(Genadio, De Viris 10)

Homilías espirituales

Cartas

Gran carta

Sobre la perfección

Sobre la oración

EgiptoEvagrio Póntico († 399)A diferencia de sus antecesores, Evagrio fue un escritor prolífico y ejerció, por sus escritos, notable influencia en la posteridad.

Vivió parte de su vida en el desierto, donde llegó a ser conocido por sus milagros.

Tiene una deuda muy grande con Orígenes en su teología.

'Evagrio el monje, discípulo íntimo del mencionado Macario, educado en literatura profana y sagrada y distinguido, pues el libro titulado Vida de los padres lo denomina hombre erudito y continente, escribió muchas cosas útiles para los monjes, entre las que se encuentran: Sugestiones para los ocho principales pecados... Vivió hasta avanzada edad, poderoso en señales y prodigios.'
(Genadio, De Viris 11)

Antirrhetikos

Monachikos

Sobre la oración

Comentarios bíblicos

Cartas

Problemas gnósticos

EgiptoPaladio (363-431)Nació en Galacia donde recibió una esmerada educación.

Se trasladó a Egipto, donde entró en contacto con los ermitaños.

Por lo frágil de su salud hubo de abandonar Egipto, instalándose primero en Tierra Santa y después en Bitinia.

Fue el más eminente historiador del monasticismo egipcio.

Historia Lausiaca

Diálogo sobre la vida de Juan Crisóstomo

Sobre el pueblo de la India y los brahmanes

SiriaSimeón el Estilita (338-?)

'Yo, por encima de todos estos prodigios, admiro su fortaleza de ánimo. En efecto, noche y día se mantiene de pie a la vista de todos. Como hizo quitar las puertas y demoler una parte bastante grande del muro de cierre, se presenta ante todos cual espectáculo nuevo y maravilloso, tanto manteniéndose en pie durante mucho tiempo como haciendo frecuentes inclinaciones y ofreciendo a Dios su adoración. Muchos de los que están allí cuentan sus prosternaciones. Una vez, uno de los que me acompañaban, después de haber contado 1.244, dejó de prestar atención y contar. Cuando se inclina, acerca siempre su frente a los dedos de los pies. En efecto, su estómago, que sólo recibe alimento una vez a la semana y en pequeña cantidad, permite a su espalda curvarse fácilmente.'
(Teodoreto de Ciro, Historia Religiosa 26,22).

'Su fama se extendía por todas partes, todo el mundo venía hacia él, no sólo gentes de las cercanías, sino también los que estaban a varios días de viaje. Unos traían paralíticos, otros pedían salud para los enfermos, otros le pedían ayuda para llegar a ser padres, y pretendían conseguir por su mediación lo que no era posible según la naturaleza. Y cuando los recibían y sus ruegos eran escuchados, entonces regresaban con alegría. Cuanto más proclamaban los beneficios obtenidos, mayor era el número de gente que venía con peticiones. Y así llegaban de todos los sitios, los caminos convertidos en ríos confluyendo en un mar humano en torno a él. Pues no sólo afluyen los habitantes de nuestro Imperio, sino también los ismaelitas [árabes], los persas y los armenios, que están bajo su control, los iberos [gentes que habitaban entre el mar Negro y el Caspio], los homeritas [habitantes del sudoeste de Arabia] y los pueblos que están más al interior que éstos. Vienen también muchos habitantes del extremo Occidente, hispanos, britanos y galos. En cuanto a Italia, no merece la pena hablar, pues, según se dice, [Simeón] se ha hecho tan célebre en la gran Roma que a la entrada de todas las tiendas se le ha erigido un retrato sobre una columna para asegurar a los habitantes protección.'
(Teodoreto de Ciro, Historia Religiosa 26,11. Trad. de M. Marcos).

Simeón el Estilita, quien tuvo relación con el emperador Teodosio, pasó gran parte de su vida subido en lo alto de un pilar (stilos), desafiando el frío y el calor y entregado plenamente al ascetismo.
EgiptoIsidoro de Pelusio (360-435)Isidoro fue reconocido por sus conocimientos de las Escrituras, en sus cartas sigue el método histórico-gramatical de exégesis.

Llamó la atención a Cirilo de Alejandría por su proceder en Éfeso, si bien en otra carta le exhorta a permanecer en su doctrina.

Cartas
CenobiosEgiptoPacomio († 346)

'Pacomio el monje, un hombre investido con gracia apostólica, tanto en enseñanza como en la realización de milagros y fundador de los monasterios egipcios, escribió un manual de disciplina, apto para ambas clases de monjes, el cual recibió por dictado angélico. Escribió cartas también a los obispos asociados de su distrito en un alfabeto encubierto por los sacramentos místicos y que sobrepasa el conocimiento humano y sólo manifestado a los de gracia especial.'
(Genadio, De viris 7)

De padres paganos, Pacomio se convierte a la edad de 20 años, bajo la influencia de un ermitaño.

Antes de fundar (320) el primer monasterio cenobítico, Pacomio vivió siete años como anacoreta.

Tras fundar el primer cenobio en Tabennisi, a la orilla derecha del Nilo, creó otros ocho nuevos centros para hombres y dos para mujeres.

Sobre todos ellos, Pacomio era director espiritual o abad.

A él se debe la primera Regla, o código de convivencia que rige una comunidad de este tipo.

Regla

Cartas

Como la vida en soledad absoluta resulta insana, los ermitaños comienzan a buscar la compañía ocasional con otros colegas; especialmente los jóvenes buscarán el consejo y supervisión de los más experimentados. Esto conducirá al establecimiento del monacato cenobítico (koinós bíos = vida en común).

Para poder vivir en comunidad se precisan unas normas mínimas; es el comienzo de la Regla.

La Regla obliga por igual a todos los miembros, también al director o abad de la comunidad.

La pobreza, castidad y obediencia, no son votos todavía.

Se valora el trabajo manual, el estudio y la oración.

Los monasterios cenobíticos están en el desierto, alejados de las ciudades.

EgiptoTeodoro († c. 368)Fue ayudante de Orsiesio y fundó varios monasterios.

'Ya me he enterado de la muerte del bienaventurado Teodoro, y la noticia me ha causado gran ansiedad, sabiendo, como sé, el valor que encerraba para vosotros.... No debemos afligirnos por uno que ha ido al lugar donde no hay aflicción. Esto os lo escribo a todos en general, pero especialmente a ti, mi querido y muy deseado Orsiesio, a fin de que, ahora que él ha caído dormido, tú asumas todos los cuidados y tomes su puesto entre los hermanos.'
(Carta de Atanasio a Orsiesio)

'Teodoro, sucesor de la gracia y el liderazgo del mencionado Pacomio, dirigió a otros monasterios cartas escritas en la lengua de la Santa Escritura, en las cuales menciona frecuentemente a su maestro Pacomio y presenta su vida y doctrina como ejemplos... Tres cartas de exhortación están en circulación.'
(Genadio, De viris 8)

Cartas
EgiptoOrsiesio († c. 380)Sucesor de Pacomio y autor del desarrollo de las bases que pusiera Pacomio.

'Orsiesio el monje, compañero de Pacomio y Teodoro, hombre enseñado en la perfección de la Escritura, compuso un libro sazonado con la divina sal y formado de las esencias de la disciplina monástica, en el que casi todo el Antiguo y el Nuevo Testamento se muestran en sólidas disertaciones, todas ellas relacionadas con las necesidades especiales de los monjes.'
(Genadio, De Viris 9)

Doctrina de instituione monachorum
EgiptoShenute de Atripe (383-466)Fue abad del Monasterio Blanco de Atripe en el desierto de Tebas.

Dirigió una red de monasterios que, bajo su mandato, se extendieron con profusión.

El primer abad que exigió a los monjes una profesión escrita de obediencia.

Asistió al concilio de Éfeso (431) donde se condenó a Nestorio.

Cartas

Sermones

ConventosMontecassinoBenito de Nursia († c. 555)
Benito se retiró de Roma a hacer vida de ermitaño durante tres años, en los que las tentaciones y los hechos prodigiosos se sucedieron.

Debido a su fama, muchos discípulos se acercaron a él para que les dirigiera espiritualmente.

En Montecassino fundó el monasterio que lleva ese nombre y que nunca abandonaría.

'Un monasterio debe, si es posible, estar dispuesto de forma que todo lo necesario, es decir, agua, molino, jardín y panadería, esté a mano.
Para dormir, un colchón, una manta de lana para cubrirse, otra debajo y una almohada serán suficientes.
Leo que el vino no es adecuado para los monjes. Pero, ya que hoy por hoy no es posible convencerles de ello, que beban, aunque por lo menos sin excederse. Creemos que medio litro de vino al día será suficiente.
Para la comida del mediodía, que haya dos platos cocinados a fin de que, si ocurre que a uno no le apetezca uno de ellos, pueda comerse el otro. Evitad los excesos; por encima de todo, que ningún monje se vea aquejado de indigestión.
Cuando los hermanos se levanten para los oficios divinos, que uno incite amablemente al otro, a fin de que quienes se quedaron dormidos puedan excusarse.'

Regla
La vida conventual, a diferencia de la cenobítica, se produce en una clausura (clausura/claustrum = recinto cerrado) en medio de las ciudades, si bien con la casa cerrada al mundo exterior.

La quintaesencia del monacato benedictino se resume en la frase 'Ora et labora'.

Trabajo para Benito no es sólo el manual sino también el intelectual: lectura y estudio.