Historia

EL CAMPO DE BATALLA

Las guerras de religión fueron la consecuencia en el campo de batalla de los enfrentamientos teológicos que sobrepasaron la esfera de lo intelectual para entrar en el terreno de lo político y lo militar. Ante los horrores originados por las mismas, una de las consecuencias fue relegar todo lo religioso a la esfera de lo privado, sin relevancia en lo público, lo que se conoce como secularismo.

LAS GUERRAS DE RELIGIÓN
GUERRAFECHALUGARPRINCIPALES PROTAGONISTASDIRIGENTES DESTACADOSRESULTADOTEXTOS NOTABLES
Guerra del Campesinado1524-1525AlemaniaCampesinos - NoblesThomas Münzer

Felipe de Hesse

Brutal represión de los campesinos.

Doce Artículos.

'1.º Que se les permitiese escoger sus pastores de entre los que no predicasen más que el Evangelio puro. 2.° Que no se les cobrase diezmo más que sobre el trigo y que su producto se emplease, parte en mantener a los ministros de la Palabra y parte en socorrer a los pobres.
3.° Que no se les tratase como a esclavos, puesto que habían sido redimidos por la sangre de Jesucristo.
4.° Que se les permitiese la caza y la pesca, puesto que el Señor en la persona del primer hombre les había dado el imperio sobre todos los animales.
5.° Que los bosques fuesen comunes y que se permitiese a todo el mundo cortar la leña necesaria para calentarse y para construir casas.
6.° Que se moderasen los tributos con arreglo a la caridad evangélica.
7.° Que se les permitiese tener propiedades y vivir de ellas, y se les asegurase por medio de contratos un justo salario por las tierras ajenas que ellos quisiesen cultivar.
8.° Que los impuestos no excediesen a los rendimientos de tierras para que no se volviese a ver a los campesinos reducidos a la mendicidad.
9.° Que en las multas se atendiese más a la justicia que al odio y al favor.
10.° Que cesasen las usurpaciones de los prados y de los pastos comunes que la nobleza se atribuía.
11.° Que se aboliese la costumbre de pagar a los señores cierto tributo a la muerte de un padre de familia, pues con esto las viudas y huérfanos se veían reducidos a la miseria.
12.° Que si se engañaban en las peticiones que hacían, estaban dispuestos a conformarse con citas claras pie la Palabra de Dios, en cuyo caso los señores tendrían también derecho de exigir cuanto les pareciese conforme con los textos de los libros santos.'

(Doce Artículos)
Guerras de Cappel1529,1531SuizaCatólicos - ProtestantesHuldreich Zwinglio
Muerte de Zwinglio y derrota de los protestantes.
Guerra de Esmalcalda1546-1555AlemaniaProtestantes alemanes - Sacro Imperio RomanoCarlos V

Felipe de Hesse

Juan Federico de Sajonia

Mauricio de Sajonia

Derrota de los protestantes en Mühlberg.

Imposición del Interim de Augsburgo.

Hostilidades renovadas.

Reconocimiento legal de los luteranos.

Paz de Augsburgo.

Cuius Regio, Eius Religio.

'Es verdad que Dios no nos justifica por las obras de justicia que hayamos hecho, sino según su misericordia, y esto gratuitamente, es decir, sin mérito nuestro, de tal modo que si queremos gloriarnos no nos gloriemos sino en Cristo, por cuyos solos méritos somos redimidos del pecado y justificados. Empero, Dios misericordioso no trata al hombre como a un leño: al moverlo, no violenta su albedrío. Un hombre adulto, en efecto, no recibe los beneficios de Cristo sino una vez que, por la acción previa de la gracia, su entendimiento y su voluntad son llevados al odio del pecado... En seguida, esa misma gracia divina endereza el entendimiento hacia Dios por medio de Cristo, y tal es el impulso de la fe, por la cual el creyente da un asentimiento sin vacilaciones a las Sagradas Escrituras y a las promesas allí contenidas... El hombre que cree así, y que, pasando más allá del temor de la justicia divina, por el cual es sacudido eficazmente, se pone a considerar la misericordia de Dios y la redención por la sangre de Cristo, queda levantado, y, mediante el movimiento de la gracia, concibe confianza y esperanza para atenerse, no a su propio mérito, sino a la misericordia prometida, atribuyendo la gloria a Dios, y así es conducido a la caridad... [Entonces el alma. es santificada y renovada], pues esa fe alcanza el don del Espíritu Santo, mediante el cual se derrama la caridad en nuestros corazones; y cuanto más se añade la caridad a la fe y a la esperanza, tanto más somos verdaderamente justificados gracias a la justicia inherente. Esta justicia consiste a tal punto en las virtudes de fe, esperanza y caridad, que si una de ellas se le quitara, quedaría mutilada del todo... La fe sin la caridad puede ser auténtica, en cuanto asentimiento dado a la revelación; pero está muerta: De la caridad, máximo don de Dios, manan las buenas obras como de una fuente. Para ser verdaderamente buenas, las obras deben ser fruto de la gracia. Pero mediante ellas, quienes son justos se hacen más justos y más dignos de los premios prometidos por Dios a quien las cumple.'
(Interim)
Revolución holandesa1568-1648Países BajosEspaña - HolandaFelipe II

Guillermo el Taciturno

Los Países Bajos divididos entre la Unión Protestante de Utrecht al Norte (Holanda) y la Liga Católica de Arras al Sur (Bélgica).
Guerra de los Treinta Años1618-1648Alemania y Europa CentralSacro Imperio Romano, Alemania, Dinamarca, Suecia, Francia y EspañaFederico V

Emperador Fernando

Gustavo Adolfo

Duque Maximiliano de Baviera

Johan Tilly

Christian IV

Albrecht Wallenstein

Paz de Westfalia.

Fijadas las fronteras políticas y religiosas.

Cierta tolerancia religiosa aprobada.

Los jesuitas expulsados de los países protestantes.

El calvinismo reconocido.