Educación
La galería de retratos de Proverbios

Vamos a empezar por lo peor. Pero dentro de lo peor, por lo menos malo, porque hay varios grados. En este caso se retrata a un personaje al que se denomina el simple. Por simple no se quiere decir alguien que es sencillo; más bien, simple aquí es lo que nosotros diríamos el bobo, el ingenuo, el incauto, el crédulo. De hecho, la palabra que se ha traducido como simple viene de una raíz que significa 'ser abierto', alguien que es amplio, que no tiene filtros, en lo que todo puede entrar, habiendo cabida para cualquier cosa, porque hay una puerta muy amplia, sin ningún tipo de vigilancia en ella. De esta idea gramatical es de donde viene la palabra para 'simple' y esta es la palabra que Proverbios va a utilizar para describir al joven. Es decir, el muchacho por naturaleza es simple, fácil de llevar y de engañar, porque está abierto sin medida, sin ninguna clase de tamiz. De ahí que pueda entrar en él tanto lo bueno como lo malo. Tan fácil como entra lo bueno, entra lo malo. Al simple le falta perspicacia y sagacidad. En 1:11, vemos los muchos peligros que acechan al simple: 'Si dijeren: ven con nosotros.' El pasaje retrata una pandilla que va a salir a cometer toda suerte de fechorías: 'Si dijeren: ven con nosotros, pongamos acechanzas para derramar sangre, acechemos sin motivo al inocente', siendo las promesas fáciles: 'Los tragaremos vivos como Seol y enteros como los que caen en un abismo, hallaremos riquezas de toda clase, llenaremos nuestras casas de despojos'; en otras palabras, el discurso es el siguiente: "Mira todo lo que vas a obtener si formas parte de nosotros; además, vamos a quedar impunes, no nos va a pasar nada, no hay riesgo ni peligro en lo que hagamos"; son ganancias fáciles y rápidas: "No tienes que esforzarte, no tienes que trabajar, hay maneras mucho mejores de obtener las cosas". Hay una apelación muy fuerte al joven, que necesita identidad, que precisa de la pertenencia a un grupo, de sentirse parte del mismo.
Pero aunque haya grandes presiones por parte del grupo, es el simple, por sí mismo, quien busca la tentación. No es la tentación la que le busca a él, sino que él la busca, él solo se mete en la boca del lobo y se pone en peligro, a lo que tiene predisposición. De nuevo aparece el simple en 7:6: 'Porque mirando yo por la ventana de mi casa, por mi celosía, vi entre los simples, consideré entre los jóvenes a un joven falto de entendimiento, el cual pasaba por la calle junto a la esquina e iba camino a la casa de ella, a la tarde del día, cuando ya oscurecía, en la oscuridad y tinieblas de la noche.' En ese texto es él, quien deliberadamente va a un lugar determinado, en una hora específica, para encontrarse con ella. El combate es desigual y el fin ya se conoce de antemano, al haber una depredadora, una devoradora, que es como la araña que ha estado tejiendo su tela; entonces aparece el incauto insecto, creyendo que se trata de un inocuo juego; pero va a quedar atrapado, recibiendo la picadura mortal, el veneno que acaba con su vida. Es el simple en estado puro. Muestra que es ignorante, irresponsable y despreocupado, hasta que es demasiado tarde.
Hay otros textos que nos hablan de este personaje, como 9:4: 'Dice a cualquier simple'; es la Sabiduría la que está hablando aquí, haciendo un llamamiento a esta clase de joven. En ese capítulo también está la Insensatez haciendo su llamamiento a los simples. Son dos llamamientos totalmente opuestos; uno es un banquete que la Sabiduría preside y el otro está presidido por la Insensatez, siendo realizado éste en los lugares altos y consistente en la idolatría y la fornicación. En este libro de Proverbios la Sabiduría no es un concepto abstracto, como lo era para los griegos, que concebían términos como la Verdad, la Justicia, la Belleza, la Sabiduría, etc. en forma genérica. En Proverbios la Sabiduría es una personificación, es el Verbo, la segunda persona de la Trinidad quien está hablando y dirigiéndose al joven, al simple, para que venga a Él.
En 14:15 dice: 'El simple todo lo cree' y por eso es simple, porque todo lo cree. Su ingenuidad lo va a exponer a múltiples peligros, a muchos engaños. Si no se aplica remedio, el simple va a avanzar hacia cotas más profundas de simpleza. Es decir, no se queda en un punto estático, sino que hay un avance a cotas mayores de simpleza, por eso se dice en 14:18: 'Los simples heredarán necedad' y la necedad, como vamos a ver luego, es un grado mucho más grave de simpleza. Así que los simples acaban convirtiéndose en necios.
El simple es capaz de aprender si atiende a esa palabra de sabiduría que se le está lanzando, a ese llamamiento antes mencionado. Pero también puede aprender si ve lecciones duras en otros. En 19:25 dice: 'Hiere al escarnecedor y el simple se hará avisado'; el escarnecedor es el burlador y es el grado más extremo de todos estos personajes que tenemos en esta galería de retratos. Prácticamente no tiene remedio. El burlador se ríe de todo y de todos, pero, como dice aquí, si el escarnecedor es herido, entonces el simple despierta y se hace inteligente.
El falto de entendimiento
Es otro personaje que aparece en el libro de Proverbios, al que podríamos definir como un "cabeza hueca". Al falto de entendimiento podríamos definirlo también como "el que no tiene dos dedos de frente." Es alguien que sólo aprende a golpes, como dice 10:13: 'En los labios del prudente se halla sabiduría, más la vara es para las espaldas del falto de cordura.' La vara es su instrumento de aprendizaje. El falto de entendimiento se cree superior a los demás, creeyendo que lo sabe todo, de ahí que no necesita que nadie le enseñe o le aconseje. En 11:12 dice: 'El que carece de entendimiento menosprecia a su prójimo, mas el hombre prudente calla.' El que carece de entendimiento tiene en poco a su prójimo, lo mira por encima del hombro, también a sus padres: "Qué me van a enseñar a mí estos viejos." Esta es una característica propia de todos estos personajes. El falto de entendimiento, el insensato, el necio, el burlador, todos ellos tienen en común esto: Desprecio a sus progenitores.
El falto de entendimiento vive en un mundo irreal, de fantasías, de sueños e ilusiones, pero que no tienen ningún fundamento; mundo que él solo se ha fabricado y que un día va a estallar como una burbuja, como un globo cuando se pincha. En 12:11 dice: 'El que labra su tierra se saciará de pan, mas el que sigue a los vagabundos es falto de entendimiento.' Los vagabundos representan las quimeras y ensueños. El falto de entendimiento hace acuerdos a la ligera, se compromete de forma muy liviana. En 17:18 dice: 'El hombre falto de entendimiento presta fianzas y sale por fiador en presencia de su amigo.' Si ocupa puestos de responsabilidad es un peligro, por lo que hay que tener mucho cuidado con darle cargos a alguien así, porque va a ser un quebradero de cabeza. En 28:16 dice: 'El príncipe falto de entendimiento, multiplicará la extorsión.' En este pasaje se habla de un gobernante que cuando llegue al trono, si es alguien que no tiene "dos dedos de frente", va a multiplicar el abuso sobre sus súbditos. Y el prototipo de falto de entendimiento en puesto de responsabilidad lo tenemos en Roboam. Su padre Salomón ha muerto, y él, joven aún, hereda el reino; allí está el consejo de los ancianos a su pregunta; es un consejo de sabiduría y prudencia, pero Roboam va dejar ese consejo, porque se cree más listo que ellos, y va a tomar el consejo de sus amigos, que le inducen a actuar en la forma contraria (6 El rey Roboam pidió consejo a los ancianos que habían servido a su padre Salomón cuando aún vivía, diciendo: ¿Qué me aconsejáis que responda a este pueblo? 7 Y ellos le respondieron, diciendo: Si hoy te haces servidor de este pueblo, y les sirves y[…]1 Reyes 12:6-14). Es un príncipe falto de entendimiento que va a multiplicar la extorsión; es una maldición sobre su pueblo, al ostentar un cargo de responsabilidad que se convierte en carga insoportable para los demás.
El insensato
Otro personaje en esta galería de retratos es el insensato. Podríamos definirlo como el mentecato, que es otra palabra que también le cuadra. En 10:14 dice: 'Los sabios guardan la sabiduría, mas la boca del necio es calamidad cercana.' En el momento que abre la boca viene la ruina. En este libro se habla mucho sobre la importancia de la lengua, que es otro tema fundamental en Proverbios. Las palabras pueden ser medicina, bendición, instrucción y ciencia o pueden ser ruina, destrucción y maldición. Bien, pues el insensato con su palabra lo que atrae es lo último. Se considera a sí mismo irreprensible. En 12:15 dice: 'El camino del necio es derecho en su opinión.' No tiene control de sus emociones, explota a la mínima; en el momento que alguien le lleva la contraria o le dice algo que no se ajusta a su criterio, reacciona mal. En 12:16 dice: 'El necio al punto da a conocer su ira.' Para el insensato todo lo que tenga que ver con el pecado y sus consecuencias le trae sin cuidado, es algo que "le entra por un oído y le sale por otro." En 14:9 leemos: 'Los necios se mofan del pecado.' Hay un desprecio a sus padres, como 15:5 dice: 'El necio menosprecia el consejo de su padre.' Vez tras vez, vemos que esto es peculiar a todos estos personajes.
¿Cuándo gana puntos el insensato? ¿Cuándo puede subir su valor? Solamente cuando está callado, cuando guarda silencio. Porque en el momento en el que abre la boca lo echa todo a perder; lo que había avanzado, lo estropea en ese instante. En 17:28 leemos: 'Aun el necio cuando calla es contado por sabio, el que cierra sus labios es entendido.' Su atmósfera natural, el ambiente en el que se siente cómodo, es la discordia, como dice 20:3: 'Todo insensato se envolverá en ella [en la discordia].' El insensato es incapaz de dar una palabra ponderada y justa, como dice en 24:7: 'Alta está para el insensato la sabiduría, en la puerta no abrirá él su boca.' La puerta se refiere aquí al lugar de los tribunales de justicia en el Antiguo Testamento, que se reunían en la puerta de las ciudades; ahora bien, en los tribunales hace falta sabiduría, porque hay cosas muy complejas que resolver. Pero el insensato es incapaz, en ese lugar, de levantarse y decir algo que tenga sentido y coherencia. Esto es aplicable, por supuesto, no sólo a gente joven, pues la insensatez si uno no la ha corregido en esos años juveniles, no desaparece automáticamente al llegar a la etapa adulta, sino que el insensato joven se convierte en insensato adulto.
Hasta tal punto la insensatez llena toda su personalidad, que ni siquiera reduciéndolo a átomos lograríamos separar de él la insensatez. Por eso dice en 27:22: 'Aunque majes al necio en un mortero entre granos de trigo majados con el pisón, no se apartará de él su necedad'; es decir, por más que lo desmenucemos y lo reduzcamos a la mínima expresión, siempre vamos a encontrar esa necedad.
Resumiendo, el perfil del insensato se percibe en sus palabras, que son reflejo de su carácter, en su actitud hacia otros, que es de desdén, y en su indiferencia moral.
Ya hemos visto al simple, al falto de entendimiento y al insensato, con lo que se va bajando por grados, cada vez más, el escalafón en esta galería de retratos.
El necio
Hay gran número de textos que hablan sobre este personaje. Como su colega el falto de entendimiento y el insensato, se pone en evidencia nada más abrir su boca. En 12:23 dice: 'El corazón de los necios publica la necedad.' No ve el peligro, no tiene conciencia del mismo, no tiene sentido del riesgo, aun habiendo peligros evidentes y patentes que cualquiera con un poco de entendimiento percibiría. Por ejemplo, en 14:16 dice: 'El sabio teme y se aparta del mal, mas el insensato se muestra insolente y confiado.' Es decir, no ve el mal ni su riesgo asociado. También, como sus colegas, desprecia a sus mayores. En 15:20 dice: 'El hombre necio menosprecia a su madre.' La disciplia le sirve de poco, porque ni con cien azotes aprende (17:10).
Hasta tal punto se habla del necio como de un peligro, que dice en 17:12: 'Mejor es encontrarse con una osa a la cual han robado sus cachorros, que con un fatuo en su necedad.' Una osa a la que han robado sus cachorros es terrible, pues está furiosa y al primero que se le ponga por delante lo va a destrozar; pues bien, dice Proverbios, esa posibilidad es más llevadera que estar ante un necio en la plenitud de su necedad; es más devastador, más destructivo. Al fin y al cabo, la osa es un animal que se mueve por instinto, lo cual es perdonable, y además es un instinto maternal; pero lo del necio en su necedad, no es excusable, no tiene eximente.
El necio nunca encuentra nada, siempre está buscando, como dice 17:24: 'En el rostro del entendido aparece la sabiduría, más los ojos del necio vagan hasta el extremo de la tierra.' Tiene la respuesta ahí delante, a mano, y, sin embargo, está siempre en busca de no se sabe qué.
Le gusta exhibirse y llamar la atención, ser el centro de todo. En 18:2 dice: 'No toma placer el necio en la inteligencia, sino en que su corazón se descubra.' Hay personas habladoras y parlanchinas que no paran de hablar. Están en medio de un grupo y son los dominantes de la conversación. A veces, lo único que dicen es una sarta de tonterías y sandeces, pero creen que son brillantes y ocurrentes y que están aportando algo.
El necio es derrochador y no sabe lo que tiene entre manos. En 21:20 dice: 'Tesoro precioso y aceite hay en la casa del sabio, mas el hombre insensato todo lo disipa.' De ahí la importancia de que en vez de preocuparte cuando te mueras de dejarle una cuenta corriente muy abultada a tus hijos, es mejor que les dejes una buena pedagogía, en cuanto a la formación de su carácter y personalidad, porque si tu hijo permanece siendo un insensato, lo va a disipar y derrochar todo. Por lo tanto, preocúpate y esfuérzate más por hacer de él un hombre o una mujer cabal, de manera que la necedad sea erradicada de su vida.
El necio es incapaz de valorar el razonamiento ponderado, de ahí el consejo en 23:9: 'No hables a oídos del necio, porque menospreciará la prudencia de tus razones.' El necio siempre plantea un dilema, porque si se responde con una necedad a su necedad, el que lo hace se pone a su misma altura, pero si no se responde a su necedad, parece que lleva razón, por eso dice en 26:4-5: 'Nunca respondas al necio de acuerdo a su necedad, para que no seas tú también como él. Responde al necio como merece su necedad, para que no se estime sabio en su propia opinión.' Hay un efecto boomerang en dar responsabilidad al necio, al repercutir el perjuicio en quien se la ha dado, como dice en 26:6: 'Como el que se corta los pies y bebe su daño, así es el que envía recado por mano de un necio.' Y también en 26:8: 'Como quien liga la piedra en la honda, así hace el que da honra al necio.'
Incluso lo útil se torna inservible en manos del necio, como dice en 26:7: 'Las piernas del cojo penden inútiles; así es el proverbio en la boca del necio.' Igual idea aparece en 26:9. Una y otra vez tropieza en la misma piedra, por lo que su necedad no es casual sino habitual, como dice en 26:11: 'Como perro que vuelve a su vómito, así es el necio que repite su necedad.'
El burlador
Al burlador se le llama también escarnecedor. Es obstinado y terco como él solo, 13:1: 'El hijo sabio recibe el consejo del padre, mas el burlador no escucha las reprensiones.' Se ríe del consejo y ni siquiera hacen mella en él las palabras duras, como la reprensión. El burlador sólo es útil en un caso, cuando es un escarmiento para otros, si bien es contra su voluntad, pero es la única ocasión en la que sirve para algo saludable, como dice 19:25: 'Hiere al escarnecedor y el simple se hará avisado.'
Está lleno de sí mismo, es un engreído, un insolente, como dice 21:24: 'Escarnecedor es el nombre del soberbio y presuntuoso que obra en la insolencia de su presunción.' Fijémonos, qué repetición de palabras: soberbio, presuntuoso, insolencia de su presunción. O sea, es la presunción elevada a la máxima potencia. El burlador es la soberbia multiplicada hasta el infinito.
Es pendenciero, le gusta la pelea, la discordia y el jaleo. No ama lo pacífico y lo tranquilo, sino que le gusta estar siempre metido en algún lío, como dice en 29:8: 'Los hombres escarnecedores ponen la ciudad en llamas.' Son los que encienden las guerras y los conflictos de toda índole.
El perezoso
En esta galería de personajes que estamos viendo hay uno que es tragicómico y es el perezoso, el holgazán. Aparece muchas veces; en algunas ocasiones saca de quicio a los que tiene a su alrededor, en otras provoca risa y en otras da pena. Es alguien que necesita todo el tiempo ser espoleado. Es decir, no tiene ninguna iniciativa propia. Hay que estar detrás de él siempre, diciéndole las cosas que tiene que hacer, recordándoselas en todo momento, pues de él no parte nada. De ahí lo que dice 6:6-7: 'Ve a la hormiga, oh perezoso, mira sus caminos y sé sabio, la cual no teniendo capitán ni gobernador ni señor [es decir, la cual no teniendo un jefe que le mande y que esté todo el tiempo detrás de ella], prepara en el verano su comida y recoge en el tiempo de la siega su mantenimiento.'
Si al holgazán se le da responsabilidad, solamente va a producir quebraderos de cabeza, como dice 10:26: 'Como el vinagre a los dientes y como el humo a los ojos, así es el perezoso a los que le envían.' Vinagre a los dientes y humo a los ojos son las dos metáforas que indican cuán desagradable e insufrible puede ser el perezoso a los que depositan confianza en él; es una molestia continua. Siempre se queda en deseos, de los cuales tiene muchos, y abunda en expectativas, pero de ahí no pasa, todo queda en el aire, nada lleva a cabo, como dice 13:4: 'El alma del perezoso desea [quiere, le gustaría ser, llegar, obtener] pero nada alcanza'; nunca llega a nada concreto, no termina nada, pues si empieza algo, si es que lo empieza, nunca lo acaba. Alguien ha de venir detrás de él para terminar las cosas que él ha empezado, como dice 19:24: 'El perezoso mete su mano en el plato [para comer se refiere] y ni aún a su boca la llevará', porque son dos movimientos, uno hacia el plato y otro hacia la boca; pero si uno ya es mucho, el segundo ya es demasiado. Fijémonos que es para comer, o sea, para algo vital, no para algo secundario. Pero ni las cosas vitales el holgazán las termina, es demasiado esfuerzo, pues se dejar vencer por cualquier dificultad, como dice 20:4: 'El perezoso no ara a causa del invierno', porque el invierno es duro y frío, hay que levantarse temprano, dejar la cama, salir al campo; en definitiva, hay muchas dificultades. Pero en el tiempo de la siega, no hallará nada, porque se ha dejado vencer por esas dificultades.
El perezoso es una contradicción en sí mismo, una tragedia, como dice 21:25: 'El deseo del perezoso le mata', porque como tiene muchos deseos pero no lleva a la práctica ninguno, sufre enormemente como resultado de su propia contradicción. Ve problemas por todos los sitios, pero son excusas; no son problemas reales, verdaderos, son simplemente pretextos que pone para retardar, para dejar de hacer las obligaciones, como dice en 22:13: 'Dice el perezoso: El león está fuera, seré muerto en la calle.' No salgo de casa, dice el perezoso, porque hay un león fuera. Pero ¿dónde está el león? No hay león alguno. El león es simplemente una excusa que él se inventa para decir: "Ahí fuera hay un león, me quedo acostado en la cama."
Su sitio por antonomasia es la cama, es su lugar, su hogar, como dice 26:14, y quien dice la cama dice el sofá: 'Como la puerta gira sobre sus quicios así el perezoso se vuelve en su cama.' La puerta está unida indisolublemente al quicio; no se puede concebir una puerta fuera del quicio, pues son dos cosas que van unidas entre sí; bien, pues lo mismo es el perezoso con la cama o con el sofá, son dos cosas unidas entre sí indisolublemente.
Esta es una parte de la galería de personajes de Proverbios, retratos que vamos viendo en esta sala y que no tienen nombre personal, pero describen muy bien ciertos caracteres. No son los únicos. Hay otros también. Está el impío, el prevaricador, el alcohólico, la ramera...
El impío
El impío aparece 40 veces en Proverbios, muchas veces en contraposición al justo. Su descanso consiste en hacer el mal, como dice 4:16: 'Porque no duermen ellos si no han hecho mal y pirden el sueño si no han hecho caer a alguno.' En eso radica su tarea en la vida. Pero sus miedos, porque tiene miedos a pesar de su arrogancia, serán cumplidos, como dice en 10:24: 'Lo que el impío teme, eso le vendrá.' Como todas sus metas son terrenales, con su último aliento también exhala toda su esperanza, como dice en 11:7: 'Cuando muere el hombre impío, perece su esperanza.' Su desaparación es motivo de alegría para los demás, porque también desaparece la maldad que hacían, como dice en 11:10: 'Cuando los impíos perecen hay fiesta.'
Sus palabras son violentas y desembocan en violencia, como dice en 12:6: 'Las palabras de los impíos son asechanzas para derramar sangre.' Pero no solamente sus palabras, también sus entrañas son duras, porque hay una armonía entre lo interior y lo exterior, como dice en 12:10: 'El corazón de los impíos es cruel.' En el caso de que tenga religión, su culto es repudiable a Dios, como dice en 15:8: 'El sacrificio de los impíos es abominación al Señor.' La obstinación del impío no tiene límite, porque como dice en 21:29: 'El hombre impío endurece su rostro.' Si es exaltado y elevado a puestos de importancia, es una desgracia para todos, porque como dice en 28:12: 'Cuando se levantan los impíos, tienen que esconderse los hombres.' Y lo mismo ocurre si es promovido a puestos de gobierno, porque su mando es una maldición, como en 28:15: 'León rugiente y oso hambriento es el príncipe impío sobre el pueblo pobre.'
La extraña y la ramera
En Proverbios también hay retratos femeninos perversos, como son la mujer extraña o ajena y la ramera, aunque en ocasiones ambas se solapan. Hay tres pasajes donde se describe a la mujer extraña (2:16-19; 5:2-14 y 6:24-35). En los tres se muestra la adulación y seducción que ejerce sobre el varón, lo cual es prometedor, para, a la postre, mostrarse el verdadero y definitivo resultado de enredarse con ella, que es la ruina. De igual modo, la ramera (7:5-27; 9:13-18) se sirve de sus artimañas para captar al varón, pero su final es letal.
Pero en la galería de retratos de Proverbios hay personajes inspiradores, entre los cuales estarían el prudente, el sabio y el justo, de los que hay muchos textos en Proverbios. Y así como había prototipos de personajes en la Biblia, como Roboam, para el falto de entendimiento, vemos prototipos de personajes prudentes, sabios y entendidos, como José o Daniel, pensando en gente joven, y en gente, tal vez no tan joven, como Abigail o Rut.

Una característica del prudente es pasar por alto la injuria, no responder a la provocación de la misma manera, no enzarzarse en la discusión, como dice 12:16: 'El necio al punto da a conocer su ira, mas el que no hace caso de la injuria es prudente.' Otra característica es que no hace alarde de su sabiduría. Al necio eso es lo que le gusta, destacar y llamar la atención. El prudente no hace eso, 12:23: 'El hombre cuerdo encubre su saber.' No necesita demostrar nada. No precisa andar llamando la atención sobre sí mismo. En 14:15: 'El simple todo lo cree mas el avisado [el prudente] mira bien sus pasos', considera, evalúa, reflexiona, piensa antes de hablar y de actuar. Es alguien que admite la disciplina, 15:5: 'El necio menosprecia el consejo de su padre, mas el que guarda la corrección vendrá a ser prudente.' Es decir, la prudencia es la herencia de los que aceptan la corrección. Por eso es tan necesaria la corrección para nuestros hijos, porque si la reciben y la aceptan, de simples van a pasar a la categoría de prudentes. El prudente 've el mal y se esconde', 22:3, que fue lo que José hizo ante la tentación.
El sabio
El sabio no es alguien que está en una elevada posición inmutable, en la que nada se le puede ya enseñar, sino que lo que le distingue es su disposición continua a ser enseñado y corregido, siendo la docilidad una peculiaridad suya, como dice 9:8: 'Corrige al sabio y te amará.' Mientras que las palabras de los insensatos son desvarío y producen daño, la conversación del sabio es beneficiosa, ya que de la abundancia del corazón habla la boca, como dice 12:18: 'La lengua de los sabios es medicina.' No desprecia el consejo, porque no es sabio en su propia opinión, sino que lo aprecia, de ahí que como dice 13:1: 'El hijo sabio recibe el consejo del padre.' Mientras que la compañía del necio hay que rehuirla, la del sabio es beneficiosa, porque su influencia es benigna, como dice 13:20: 'El que anda con sabios, sabio será.' El temor (de Dios) es su antídoto frente al mal, preservándolo de meterse en sus dominios, de lo cual está falto el insensato, como dice 14:16: 'El sabio teme y se aparta del mal.'
El justo
Del mismo modo que el sabio no está en una posición estática y suprema de sabiduría, sino que siempre aprende para avanzar, lo cual ya es sabiduría, así ocurre con el justo, que su justicia se va incrementando, como dice 4:18: 'Mas la senda de los justos es como la luz de la aurora, que va en aumento hasta que el día es perfecto.' Y la razón para ese crecimiento radica en que el justo es enseñable hasta el fin, como dice 9:9: 'Enseña al justo y aumentará su saber.' Es llamativo que estos nobles caracteres tienen, como característica marcada, esa actitud de siempre querer ser instruidos, lo cual requiere humildad, de la cual carecen totalmente los personajes innobles. Las palabras del justo son alimento para otros, como dice 10:21: 'Los labios del justo apacientan a muchos' y su conversación es edificante, como afirma 10:32: 'Los labios del justo saben hablar lo que agrada.' Lejos de imaginar que el justo está exento de pasar por malos momentos y dificultades, el realismo de Proverbios da por sentado que los pasará, pero también que saldrá de ellos, como dice 11:8: 'El justo es librado de la tribulación.' Si bien pareciera que la justicia del justo es sinónimo de rigidez, en realidad es compatible con la compasión, por lo que sus entrañas están llenas de la misma, como afirma 12:10: 'El justo cuida de la vida de su bestia.' Y cuando llega el momento supremo de la mayor prueba, la muerte, el justo no se derrumba, pues como dice 14:32: 'Mas el justo en su muerte tiene esperanza.'
La mujer valiosa
En 31:10-31 se describe a la mujer valiosa. El pasaje está elaborado en forma de acróstico, es decir, los 22 versículos comienzan con cada una de las 22 letras en orden del alfabeto hebreo, de modo que la composición es una obra de arte. En el pasaje se describe la actividad y personalidad de esta mujer. Es laboriosa, porque es emprendedora (31:14), esforzada (31:15), inteligente (31:16) y previsora (31:21), siendo su campo de actividad tanto el doméstico (31:19,24) como el comercial (31:16,18). Aunque popularmente se ha denominado a la mujer sexo débil, tal vez por su menor fuerza física, lo cierto es que esta mujer tiene una personalidad fuerte (31:17,25), siendo generosa (31:20), confiada (31:25), sabia y bondadosa (31:26).
Es una mujer a la que su marido no teme que le haga sombra (31:11), no habiendo una relación de rivalidad o competencia entre ambos (31:12). Es decir, él no se siente amenazado o acomplejado por ella y ella no usa su capacidad como arma contra él.
Esta mujer valiosa tiene una relación personal con Dios (31:30).
Este acróstico sobre la mujer valiosa pone de manifiesto la falsedad del machismo (denigración de la mujer) y del feminismo (subversión de la mujer).
La diferencia entre unos personajes y otros en esta galería de retratos de Proverbios, no se debe a la suerte o al azar, sino a la propia responsabilidad de cada cual y también al buen o mal trabajo que los progenitores hayan realizado. Que Dios nos ayude como padres en esta difícil tarea. Creo que ser padre es una de las funciones más complejas que hay en la vida; que puede provocar muchos sufrimientos, como dice 17:25: 'El hijo necio es pesadumbre de su padre y amargura a la que lo dio a luz', pero puede ser la causa de grandes satisfacciones y bendiciones, como en 23:24: 'Mucho se alegrará el padre del justo y el que engendra sabio se gozará con él.'