Historia

LAS COLONIAS AMERICANAS

Mapa de las trece colonias - Tribus indias
Mapa de las trece colonias - Tribus indias
En el siglo XVII era peligroso ser calificado como no conformista, lo que en el contexto religioso inglés significaba no conformarse a la Iglesia anglicana y al Libro de Oración Común. Una pequeña congregación de no conformistas en Nottingham se reunió secretamente en los primeros años del mencionado siglo para decidir lo que era recto a los ojos de Dios. Si se quedaban en Inglaterra tendrían que escoger entre abdicar de sus conciencias o perder sus profesiones y posiblemente sus vidas. Si se iban de Inglaterra la cuestión era ¿A dónde? Como Holanda era en aquellos años la nación europea con un índice mayor de tolerancia y estaba cerca de las costas inglesas, el grupo determinó que allí emigrarían. Sería una emigración temporal hasta que las cosas en Inglaterra cambiaran. Pero el tiempo pasaba y los cambios no venían, por lo que comenzaron a pensar en regresar a su hogar de nuevo. La coyuntura en la que se encontraban no era fácil: por un lado quedarse en Holanda significaba perder su identidad nacional, aparte de que sus hijos crecían en un ambiente que no era el más edificante, por otro volver a su patria significaba perder su identidad religiosa. El dilema sólo tenía una solución: América.

Así fue como el 6 de septiembre de 1620 una nave, la Mayflower, con 102 pasajeros que procedían de los no conformistas ingleses que se habían ido a Holanda, partió del puerto de Plymouth en busca de la nueva tierra a la que llegaron 66 días después, atracando en Cape Cod, bastante al norte de su intención original, que era la costa septentrional de la colonia de Virginia. En la colonia Plymouth, que así la llamaron, comenzaron a plantar, pescar, cazar y cultivar, para lo cual los indios de la región fueron providenciales, al enseñarles cómo cultivar maíz. Las dificultades del primer año se reflejan en el hecho de que de los 26 cabezas de familias que llegaron solo 12 sobrevivieron hasta la primavera y de las 18 mujeres casadas solo 3 pasaron el invierno. El otoño de 1621 fue el primer Acción de Gracias que los peregrinos celebraron para reconocer que habían sobrevivido por la bondad de Dios.

Llegada de los peregrinos a Plymouth el 22 de diciembre de 1620, por Currier & Ives
Llegada de los peregrinos a Plymouth el 22 de diciembre de 1620,
por Currier & Ives
Estos peregrinos se veían a sí mimos como parte de la Iglesia anglicana, no deseando el cisma sino la revitalización de esa Iglesia mediante su purificación, cortando las amarras con los resabios de catolicismo y tomando una dirección más calvinista. Venían con la intención de establecer una comunidad santa mediante un pacto entre ellos mismos y Dios, en lo que sería el cumplimento de una comisión, de un mandato divino. Esa comunidad habría de ser como una ciudad edificada sobre un monte, con una forma de gobierno apropiada en lo civil y lo eclesiástico.

Sin embargo, el paso del tiempo demostraba la dificultad para mantenerse dentro de la autoridad de la Iglesia anglicana. El férreo sistema episcopal era un impedimento demasiado pesado para sobrellevar y el uso del Libro de Oración Común era una violación del segundo mandamiento. La autoridad de la Iglesia, pues, no debía ser nacional sino congregacional, es decir, no era el rey ni el arzobispo la máxima autoridad sino la congregación misma. Eso significaba que ser miembro de la iglesia no se obtenía por razones de nacionalidad sino de evidencia testimonial. Finalmente, la iglesia estaba constituida por los miembros que habían decidido entrar en pacto mutuo los unos con los otros y con Dios.

Las colonias de Massachusetts, Connecticut y New Hampshire, quedarían así fundadas por razones de fe, no económicas, anhelando el establecimiento de la comunidad cristiana ideal. Nunca fue la idea de estos puritanos abrir estas colonias a otras disidencias religiosas, ni crear una sociedad donde cualquier creencia tuviera los mismos derechos. Es decir, aunque ellos vinieron buscando libertad de conciencia a América, venían buscándola para sí mismos, por lo que no eran hipócritas al negársela a otros. Nunca fue su intención crear una sociedad multirreligiosa ni secular. De la misma manera que Israel en Canaán, así serían ellos en Nueva Inglaterra.

Aparte de las características teológicas de estos puritanos, destaca en ellos también otra faceta importante: el lugar que daban a la educación. Fruto de ese interés fue la fundación en 1636 del colegio Harvard, en la colonia de Massachusetts, según el nombre de un ciudadano que había donado 800 libras y una biblioteca para su fundación. Los candidatos debían saber latín y griego para ser admitidos, siendo el propósito de cada estudiante conocer a Dios y a Jesucristo, estando preparados para dar testimonio de su avance no solo en cuestiones teóricas sino también en las concernientes a la práctica de la vida espiritual. En 1701 Connecticut vería la fundación de otro colegio que con el tiempo sería famoso: Yale.