Estudios bíblicos
Otros utensilios

'También sus despabiladeras y sus platillos, de oro puro.' (Y sus despabiladeras y sus platillos serán de oro puro.[…]Éxodo 25:38).
'Sobre la mesa de la proposición extenderán un paño azul, y pondrán sobre ella las escudillas, las cucharas, las copas y los tazones para libar; y el pan continuo estará sobre ella.' (Sobre la mesa del pan de la Presencia tenderán también un paño azul, y en él pondrán las fuentes, las cucharas, los tazones para los sacrificios y los jarros para hacer libación; el pan perpetuo estará sobre él.[…]Números 4:7).
'Tomarán un paño azul y cubrirán el candelero del alumbrado, sus lamparillas, sus despabiladeras, sus platillos, y todos sus utensilios del aceite con que se sirve.' (Tomarán entonces un paño azul y cubrirán el candelabro del alumbrado, las lámparas, las despabiladeras, los platillos y todos los utensilios para el aceite con que lo sirven;[…]Números 4:9).
Además de los grandes e importantes objetos del tabernáculo, como el altar, el candelabro, el arca, etc. había también una serie de ellos que prácticamente podían pasar desapercibidos, dada la menor relevancia que tenían y la escasez de datos que hay recogidos sobre ellos. Pero su importancia queda establecida por el hecho de ser necesarios para el uso de los objetos más grandes. De hecho, los objetos más grandes podrían ser inutilizables sin los pequeños. Si el candelabro no se limpia, si no se recarga el aceite, si no se corta la mecha gastada, no alumbrará. De manera que lo grande necesita de lo pequeño. Una lección que tenemos la tendencia a olvidar.
Dios tiene en cuenta esos objetos pequeños, como demuestra el hecho de que fueran contabilizados a la hora de recoger el tabernáculo, habiendo quienes estaban encargados de tal responsabilidad. Si él valora lo pequeño tengamos cuidado nosotros de no infravalorarlo. También es factible que nosotros hagamos acepción de personas entre el pueblo de Dios, midiendo, según nuestros criterios, a unos como grandes y hasta imprescindibles y a otros como secundarios y prescindibles. Pero estos utensilios y vasos pequeños del santuario deberían enseñarnos a no hacer esa clase de discriminaciones que Dios no hace.
A estos utensilios se refiere el pasaje de Y Moisés los envió a la guerra, mil de cada tribu, y a Finees, hijo del sacerdote Eleazar, a la guerra con ellos, con los vasos sagrados y las trompetas en su mano para la alarma.[…]Números 31:6 en el que Finees, nieto de Aarón y quien ya había dado pruebas de su celo por Dios (7 Y cuando lo vio Finees, hijo de Eleazar, hijo del sacerdote Aarón, se levantó de en medio de la congregación, y tomando una lanza en su mano, 8 fue tras el hombre de Israel, entró en la alcoba y los traspasó a los dos, al hombre de Israel y a la mu[…]Números 25:7-8), va a la guerra con los vasos del santuario.