Estudios bíblicos
1 Juan

Juan escribió tres cartas, de las cuales esta primera es, con diferencia, la más larga. Al igual que ocurre con la de Hebreos no contiene una salutación personal, sino que se adentra desde el mismo comienzo en su materia. Pudo ser escrita a finales del siglo I, al igual que el evangelio, las otras dos cartas y el Apocalipsis, probablemente en Éfeso, donde el apóstol vivió en la última etapa de su vida, por lo que los destinatarios serían los cristianos de Asia Menor.
Hay muy poco en la carta que ayude a determinar exactamente a sus destinatarios, aunque teniendo en cuenta que el apóstol Juan vivió en la última parte de su vida en Asia Menor y que las herejías que combate en la carta eran comunes en esa región, se puede concluir que los destinatarios originales fueron los mismos.
No hay información definida sobre la condición de los lectores originales, pero es evidente que se trataba de una comunidad que brillaba en medio de las tinieblas del mundo y que se distinguía de los injustos por guardar los mandamientos de Dios. Pero había peligrosas herejías de las que tenían que ser avisados. La perniciosa doctrina de que Jesús no era el Cristo, el Hijo de Dios, amenazaba a los creyentes y el sutil error de que se puede ser justo sin hacer justicia, ponía en peligro la pureza de su vida cristiana.
La gran afinidad de esta carta con el evangelio de Juan llama la atención. Ambos son muy similares en la concepción general de la verdad, en la forma específica de presentar las cosas y en el estilo y expresión. Además hay varios pasajes en ambos documentos que son mutuamente explicativos:
Las palabras y frases fundamentales se repiten en la carta y en el evangelio, tales como verdad, amor, luz, ser nacido de Dios, permanecer en Dios, etc. y la construcción se caracteriza por su gran simplicidad.
La palabra amor y sus derivados dominan la carta (5 pero el que guarda su palabra, en él verdaderamente el amor de Dios se ha perfeccionado. En esto sabemos que estamos en El. 10 El que ama a su hermano, permanece en la luz y no hay causa de tropiezo en él. 15 No améis al mundo ni las cosas que está[…]1 Juan 2:5,10,15; 3:1,10,11,14,16,17,18,23; 4:7,8,9,10,11,13,16,17,18,19.20,21; 5:1,2,3), clasificándose en tres categorías; primera, el amor de Dios hacia nosotros (1 Mirad cuán gran amor nos ha otorgado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios; y eso somos. Por esto el mundo no nos conoce, porque no le conoció a El. 16 En esto conocemos el amor: en que El puso su vida por nosotros; también nosotros debe[…]1 Juan 3:1,16; 4:9,10); segunda, el amor de nosotros hacia Dios (4:19); tercera, el amor a nuestro prójimo (14 Nosotros sabemos que hemos pasado de muerte a vida porque amamos a los hermanos. El que no ama permanece en muerte. 16 En esto conocemos el amor: en que El puso su vida por nosotros; también nosotros debemos poner nuestras vidas por los hermanos. […]1 Juan 3:14,16,23; 4:7,11,12,21). Pero resulta destacable que la palabra pecado también abunda en la carta (7 mas si andamos en la luz, como El está en la luz, tenemos comunión los unos con los otros, y la sangre de Jesús su Hijo nos limpia de todo pecado. 8 Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos y la verdad no está en nosotros. […]1 Juan 1:7,8,9,10; 2:1,2,12; 3:4,5,6,8,9; 4:10; 5:16,17,18), lo cual indica que el amor de Dios no se basa en una miopía por la que no ve nuestro pecado, lo que se aprecia en la palabra propiciación (El mismo es la propiciación por nuestros pecados, y no sólo por los nuestros, sino también por los del mundo entero.[…]1 Juan 2:2; 4:10), que enseña que el amor de Dios es acorde con su justicia. Ambos aspectos están resumidos en las dos definiciones de Dios que se dan en la carta, siendo una que Dios es luz (Y este es el mensaje que hemos oído de El y que os anunciamos: Dios es luz, y en El no hay tiniebla alguna.[…]1 Juan 1:5) y la otra que Dios es amor (El que no ama no conoce a Dios, porque Dios es amor.[…]1 Juan 4:8).
Los verbos saber y conocer son frecuentes (3 Y en esto sabemos que hemos llegado a conocerle: si guardamos sus mandamientos. 5 pero el que guarda su palabra, en él verdaderamente el amor de Dios se ha perfeccionado. En esto sabemos que estamos en El. 11 Pero el que aborrece a su hermano, está[…]1 Juan 2:3,5,11,13,14,18,20,21,29; 3:1,2,6,14,16,20,24; 4:2,6,7,8,13,16; 5:2,15,18,20). Exclusivo de Juan es el término anticristo (18 Hijitos, es la última hora, y así como oísteis que el anticristo viene, también ahora han surgido muchos anticristos; por eso sabemos que es la última hora. 22 ¿Quién es el mentiroso, sino el que niega que Jesús es el Cristo? Este es el anticristo[…]1 Juan 2:18,22; 4:3), también en Pues muchos engañadores han salido al mundo que no confiesan que Jesucristo ha venido en carne. Ese es el engañador y el anticristo.[…]2 Juan 1:7. Entre las palabras típicas de 1 Juan, que también aparecen en su evangelio, están mundo (2 El mismo es la propiciación por nuestros pecados, y no sólo por los nuestros, sino también por los del mundo entero. 15 No améis al mundo ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él. 16 Porque todo lo[…]1 Juan 2:2,15,16,17; 3:1,13,17; 4:1,3,4,5,9,14,17; 5:4,5,19); luz (5 Y este es el mensaje que hemos oído de El y que os anunciamos: Dios es luz, y en El no hay tiniebla alguna. 7 mas si andamos en la luz, como El está en la luz, tenemos comunión los unos con los otros, y la sangre de Jesús su Hijo nos limpia de todo[…]1 Juan 1:5,7; 2:8,9,10); tinieblas (1:5,6; 2:8,9,11); testimonio ((pues la vida fue manifestada, y nosotros la hemos visto y damos testimonio y os anunciamos la vida eterna, la cual estaba con el Padre y se nos manifestó);[…]1 Juan 1:2; 4:14; 5:6,7,9,10,11); vida (1 Lo que existía desde el principio, lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros ojos, lo que hemos contemplado y lo que han palpado nuestras manos, acerca del Verbo de vida 2 (pues la vida fue manifestada, y nosotros la hemos visto y damos te[…]1 Juan 1:1,2; 2:16,25; 3:14,15,16; 5:11,12,13,16,20); muerte (Nosotros sabemos que hemos pasado de muerte a vida porque amamos a los hermanos. El que no ama permanece en muerte.[…]1 Juan 3:14; 5:16,17); verdad (6 Si decimos que tenemos comunión con El, pero andamos en tinieblas, mentimos y no practicamos la verdad; 8 Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos y la verdad no está en nosotros. […]1 Juan 1:6,8; 2:4,21; 3:18,19; 4:6; 5:6); mentira (Si decimos que no hemos pecado, le hacemos a El mentiroso y su palabra no está en nosotros.[…]1 Juan 1:10; 2:4,21,22; 4:20; 5:10).
Es característico de Juan el empleo del término hijitos, para dirigirse a sus destinatarios (1 Hijitos míos, os escribo estas cosas para que no pequéis. Y si alguno peca, Abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo. 12 Os escribo a vosotros, hijos, porque vuestros pecados os han sido perdonados por su nombre. 18 Hijitos, es la ú[…]1 Juan 2:1,12,18,28; 3:7,18; 4:4; 5:21), palabra llena de ternura; también usa el vocablo amados (2 Amados, ahora somos hijos de Dios y aún no se ha manifestado lo que habremos de ser. Pero sabemos que cuando El se manifieste, seremos semejantes a El porque le veremos como El es. 21 Amados, si nuestro corazón no nos condena, confianza tenemos del[…]1 Juan 3:2,21; 4:1,7,11).
También son propias de esta carta las expresiones si decimos o el que dice (6 Si decimos que tenemos comunión con El, pero andamos en tinieblas, mentimos y no practicamos la verdad; 8 Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos y la verdad no está en nosotros. 10 Si decimos que no hemos pecado, le hacem[…]1 Juan 1:6,8,10; 2:4,6,9), para señalar la contradicción inadmisible entre palabra y conducta; todo aquel (23 Todo aquel que niega al Hijo tampoco tiene al Padre; el que confiesa al Hijo tiene también al Padre. 29 Si sabéis que El es justo, sabéis también que todo el que hace justicia es nacido de El. […]1 Juan 2:23,29; 3:3,4,6,9,10,15; 4:7; 5:1,18), que establece un principio uniforme y general sobre determinada cuestión crucial, y en esto (Y en esto sabemos que hemos llegado a conocerle: si guardamos sus mandamientos.[…]1 Juan 2:3; 3:10,16,19; 4:2,6,9,10,13,17; 5:2), con la que se especifica un criterio seguro que sirve de guía para demostrar una verdad.
Igualmente es característico de esta carta el empleo de la conjunción si (6 Si decimos que tenemos comunión con El, pero andamos en tinieblas, mentimos y no practicamos la verdad; 7 mas si andamos en la luz, como El está en la luz, tenemos comunión los unos con los otros, y la sangre de Jesús su Hijo nos limpia de todo pec[…]1 Juan 1:6,7,8,9,10; 2:1,15,19,24,29; 3:20,21; 4:11,12,20; 5:9,14,15,16), para expresar una condición que desemboca en una conclusión.
Los errores que condena la carta son de dos categorías. Uno tiene que ver con la identidad y la obra de Jesús, al negarse su obra como Cristo (¿Quién es el mentiroso, sino el que niega que Jesús es el Cristo? Este es el anticristo, el que niega al Padre y al Hijo.[…]1 Juan 2:22) y la realidad de su encarnación (y todo espíritu que no confiesa a Jesús, no es de Dios; y este es el espíritu del anticristo, del cual habéis oído que viene, y que ahora ya está en el mundo.[…]1 Juan 4:3). El otro error que condena es la petulancia de quienes declaran que no tienen pecado (8 Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos y la verdad no está en nosotros. 10 Si decimos que no hemos pecado, le hacemos a El mentiroso y su palabra no está en nosotros. […]1 Juan 1:8,10) y al mismo tiempo viven en pecado (Si decimos que tenemos comunión con El, pero andamos en tinieblas, mentimos y no practicamos la verdad;[…]1 Juan 1:6; 2:4), de ahí la nítida raya de separación que traza entre quienes viven en pecado y quienes son hijos de Dios (6 Todo el que permanece en El, no peca; todo el que peca, ni le ha visto ni le ha conocido. 7 Hijos míos, que nadie os engañe; el que practica la justicia es justo, así como El es justo. 8 El que practica el pecado es del diablo, porque el diablo ha […]1 Juan 3:6-9), que, por serlo, no viven en pecado.
Juan abre su carta como testigo directo de la manifestación del Verbo, nombre que él emplea de forma exclusiva para referirse a Jesús, tanto aquí como también en su evangelio y en Apocalipsis. Pero para que nadie imagine que el Verbo es una entidad abstracta o una idea, tal como los griegos lo concebían, añade inmediatamente que se trata del Hijo del Padre, de Jesucristo. El propósito de Juan es que sus lectores tengan comunión con el Padre, con el Hijo y con los demás creyentes (1 Juan 1:14).
Pero hay una condición para que tal comunión se produzca y es la de andar en la luz, dado que Dios es luz. Así como hay un antagonismo total entre la luz y las tinieblas físicas, también la hay entre la luz y las tinieblas espirituales, por lo que es imposible pretender tener comunión con Dios y andar en tinieblas. Como el pecado es una realidad que se mueve en las tinieblas, es preciso poner a la luz el pecado, esto es, confesarlo, para que la sangre de Jesús limpie al pecador. El pecado no confesado es pecado oculto y, por tanto, no perdonado. Negar el pecado es engañarse (5 Y este es el mensaje que hemos oído de El y que os anunciamos: Dios es luz, y en El no hay tiniebla alguna. 6 Si decimos que tenemos comunión con El, pero andamos en tinieblas, mentimos y no practicamos la verdad; 7 mas si andamos en la luz, como E[…]1 Juan 1:5-10).
En los tribunales humanos el abogado está tan de parte del acusado, que puede recurrir a las medias verdades o mentiras encubiertas con tal de conseguir ventajas para su cliente. Pero el abogado que es Jesús no es de esa categoría, porque es un abogado justo. Pero ¿cómo puede ser justo y también ser abogado? Porque él se ha hecho cargo de la responsabilidad penal del pecador, respondiendo por él y, por tanto, puede, en consecuencia, defenderlo. Es decir, es justo, porque no escamotea el pecado, y es abogado, porque sale en favor del pecador, mediante su muerte que es satisfacción de la justicia y liberación del pecador (1 Hijitos míos, os escribo estas cosas para que no pequéis. Y si alguno peca, Abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo. 2 El mismo es la propiciación por nuestros pecados, y no sólo por los nuestros, sino también por los del mundo ent[…]1 Juan 2:1-2).
La prueba para saber si alguien conoce a Jesús y permanece en él es la obediencia, no las palabras, ni declaraciones huecas, por más convincentes que parezcan (3 Y en esto sabemos que hemos llegado a conocerle: si guardamos sus mandamientos. 4 El que dice: Yo he llegado a conocerle, y no guarda sus mandamientos, es un mentiroso y la verdad no está en él; […]1 Juan 2:3-4).
La comprobación para conocer si alguien anda en la luz, aparte de la relación vertical con Dios, es la relación horizontal con el hermano, porque el aborrecimiento es incompatible con la luz (7 Amados, no os escribo un mandamiento nuevo, sino un mandamiento antiguo, que habéis tenido desde el principio; el mandamiento antiguo es la palabra que habéis oído. 8 Por otra parte, os escribo un mandamiento nuevo, el cual es verdadero en El y en […]1 Juan 2:7-11).
El apóstol se dirige a los distintos rangos de edad dentro de la iglesia, para confirmarlos en la realidad del perdón de pecados, del conocimiento de Jesús, de la victoria sobre el maligno y del conocimiento del Padre (12 Os escribo a vosotros, hijos, porque vuestros pecados os han sido perdonados por su nombre. 13 Os escribo a vosotros, padres, porque conocéis al que ha sido desde el principio. Os escribo a vosotros, jóvenes, porque habéis vencido al maligno. Os h[…]1 Juan 2:12-14).
La incompatibilidad entre el amor al mundo, con sus tres elementos constituyentes: carne, ojos y vanagloria, y el amor del Padre, ha de suponer el abandono del primero y la retención del segundo, dado que el mundo y sus deseos acaban, pero no el que hace la voluntad de Dios (15 No améis al mundo ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él. 16 Porque todo lo que hay en el mundo, la pasión de la carne, la pasión de los ojos y la arrogancia de la vida, no proviene del Padre, s[…]1 Juan 2:15-17).
El engaño que estaba circulando por las iglesias sobre Jesús, propagado por quienes Juan llama anticristos, consistía en negar la verdad cardinal de la fe, esto es, que él es el Cristo. Tal negación no sólo va dirigida contra Jesús mismo, sino también contra el Padre, porque la relación única que hay entre el Hijo y el Padre supone que negar a uno es negar también al otro (18 Hijitos, es la última hora, y así como oísteis que el anticristo viene, también ahora han surgido muchos anticristos; por eso sabemos que es la última hora. 19 Salieron de nosotros, pero en realidad no eran de nosotros, porque si hubieran sido de […]1 Juan 2:18-29).
La esperanza cristiana tiene fundamento, no siendo una construcción en el aire, y ese fundamento es que ya aquí y ahora Dios nos ha dado el nombre de hijos, lo cual supone que cuando estemos en su presencia se producirá una transformación gloriosa, consistente en ser semejantes a él (1 Mirad cuán gran amor nos ha otorgado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios; y eso somos. Por esto el mundo no nos conoce, porque no le conoció a El. 2 Amados, ahora somos hijos de Dios y aún no se ha manifestado lo que habremos de ser. P[…]1 Juan 3:1-3).
El pecado es violación de la ley, por lo cual el que permanece en Cristo no vive en pecado, pues vivir en pecado es sinónimo de pertenecer al diablo. Una manifestación del pecado es no hacer justicia y no amar al hermano, del mismo modo que una prueba de haber pasado de muerte a vida es el amor al hermano (4 Todo el que practica el pecado, practica también la infracción de la ley, pues el pecado es infracción de la ley. 5 Y vosotros sabéis que El se manifestó a fin de quitar los pecados, y en El no hay pecado. 6 Todo el que permanece en El, no peca; to[…]1 Juan 3:4-24).
De nuevo vuelve el apóstol a incidir en la alerta sobre el peligro de los engañadores, cuya enseñanza consiste en negar la encarnación de Jesús. Esa negación supone que Jesús no era plenamente humano, siendo la consecuencia que su obra de salvación no es real, porque esa obra depende de su muerte y resurrección, que son hechos propios de su naturaleza humana (1 Amados, no creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus para ver si son de Dios, porque muchos falsos profetas han salido al mundo. 2 En esto conocéis el Espíritu de Dios: todo espíritu que confiesa que Jesucristo ha venido en carne, es de Dio[…]1 Juan 4:1-6).
Hay dos definiciones sobre Dios en esta carta, una que es luz (Y este es el mensaje que hemos oído de El y que os anunciamos: Dios es luz, y en El no hay tiniebla alguna.[…]1 Juan 1:5) y la otra que es amor (El que no ama no conoce a Dios, porque Dios es amor.[…]1 Juan 4:8), siendo ambas complementarias, porque se equilibran la una a la otra. Para que nadie pervierta el amor de Dios y lo convierta en otra cosa, el apóstol identifica ese amor con la entrega de su Hijo como propiciación por nuestros pecados, de manera que su amor es compatible con su justicia (7 Amados, amémonos unos a otros, porque el amor es de Dios, y todo el que ama es nacido de Dios y conoce a Dios. 8 El que no ama no conoce a Dios, porque Dios es amor. 9 En esto se manifestó el amor de Dios en nosotros: en que Dios ha enviado a su Hi[…]1 Juan 4:7-10). Resultado de ese amor vertical de Dios hacia nosotros, ha de ser el amor horizontal entre los hermanos (11 Amados, si Dios así nos amó, también nosotros debemos amarnos unos a otros. 12 A Dios nadie le ha visto jamás. Si nos amamos unos a otros, Dios permanece en nosotros y su amor se perfecciona en nosotros. 13 En esto sabemos que permanecemos en El y[…]1 Juan 4:11-21).
La fe en Cristo y el amor a Dios son los dos elementos esenciales que el apóstol ha tratado en su carta y que resume, siendo el primero señal del nuevo nacimiento y de victoria sobre el mundo y el segundo de obediencia (1 Todo aquel que cree que Jesús es el Cristo, es nacido de Dios; y todo aquel que ama al Padre, ama al que ha nacido de El. 2 En esto sabemos que amamos a los hijos de Dios: cuando amamos a Dios y guardamos sus mandamientos. 3 Porque este es el amor […]1 Juan 5:1-5).
El testimonio de un testigo veraz tiene fuerza legal; pues bien, el testimonio que Dios ha dado sobre su Hijo tiene la fuerza que procede de la máxima autoridad, alcanzando tal testimonio también a la promesa de vida eterna que nos ha dado en él. Rechazar su testimonio es rechazar a quien lo ha dado y rechazar también esa vida (6 Este es el que vino mediante agua y sangre, Jesucristo; no sólo con agua, sino con agua y con sangre. Y el Espíritu es el que da testimonio, porque el Espíritu es la verdad. 7 Porque tres son los que dan testimonio en el cielo: el Padre, el Verbo y[…]1 Juan 5:6-12). La razón de la carta es asegurar a los que han creído en Jesús que tienen vida eterna, habiendo solución para quien ha caído momentáneamente en pecado (13 Estas cosas os he escrito a vosotros que creéis en el nombre del Hijo de Dios, para que sepáis que tenéis vida eterna. 14 Y esta es la confianza que tenemos delante de El, que si pedimos cualquier cosa conforme a su voluntad, El nos oye. 15 Y si s[…]1 Juan 5:13-17). La carta termina con tres certezas, tres sabemos, esto es, que el nacido de Dios no vive en pecado, que es de Dios y que el mundo entero está bajo el maligno, y que el Hijo ha venido para que conozcamos al verdadero (18 Sabemos que todo el que ha nacido de Dios, no peca; sino que aquel que nació de Dios le guarda y el maligno no lo toca. 19 Sabemos que somos de Dios, y que todo el mundo yace bajo el poder del maligno. 20 Y sabemos que el Hijo de Dios ha venido y […]1 Juan 5:18-20).
La despedida es una palabra de advertencia sobre los ídolos, dicha nada más afirmar que Jesucristo es el verdadero Dios (Hijos, guardaos de los ídolos.[…]1 Juan 5:21).
El permanente valor de esta carta es que describe idealmente la comunidad de creyentes, una comunidad de vida en comunión con Cristo, basada en la palabra de los apóstoles, que es el Verbo de vida. Esa comunidad es la esfera de vida y luz, de santidad y justicia, de amor a Dios y a los hermanos, en contraposición al mundo, con sus tinieblas y muerte, su contaminación e injusticia, su aborrecimiento y engaño. Todos los que han sido introducidos en esa esfera deben ser santos y justos, llenos de amor, debiendo evitar al mundo y sus deseos. Deben probar los espíritus para saber si son de Dios y rehuir todo error anti-cristiano. La carta describe para la Iglesia de todas las edades la naturaleza y criterio de la comunión, avisando a los creyentes de mantenerse sin mancha del mundo.
| Fecha | Emperador | Mateo | Marcos | Lucas | Juan | Pablo | Desconocido | Santiago | Pedro | Judas |
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| 53 | Claudio | 1 y 2 Tesalonicenses | ||||||||
| 57 | Nerón | 1 Corintios 2 Corintios Gálatas | ||||||||
| 58 | Romanos | Carta | ||||||||
| 61 | Colosenses Efesios Filemón Filipenses | |||||||||
| 63 | Evangelio | |||||||||
| 64 | 1 Carta | |||||||||
| 65 | Hechos | 1 Timoteo Tito | ||||||||
| 66 | Evangelio | 2 Carta | ||||||||
| 67 | Evangelio | 2 Timoteo | Hebreos | Carta | ||||||
| 95 | Domiciano | Apocalipsis | ||||||||
| 98 | Trajano | Evangelio Cartas |