Historia

LAS CATEDRALES

Arco de medio punto
Arco de medio punto
Las catedrales permanecen como uno de los grandes símbolos de la sociedad cristiana de la Edad Media. Técnicamente una catedral era una mera iglesia que contenía una cátedra o asiento en el que se sentaba el obispo. Con el paso del tiempo la palabra adquiriría el significado que ahora tiene de templo caracterizado por su magnificencia y esplendor. Solamente en Francia se construyeron ochenta catedrales en un espacio de dos siglos, a la vez que unas quinientas iglesias de considerable tamaño. La fuerza mayor tras esta fiebre constructora era el fervor religioso de los tiempos, no faltando también el orgullo nacional o regional y la rivalidad.

El propósito original de la catedral era proporcionar una iglesia en la que el obispo y su séquito de sacerdotes pudieran celebrar la misa y cantar los servicios diarios. Gradualmente los obispos estaban cada vez más envueltos en la administración de sus diócesis y a veces también empleados en los negocios de los reyes, por lo que visitaban sus catedrales solo en ocasiones especiales. El séquito de sacerdotes era el 'capítulo' de la catedral, haciéndose cargo de su administración y servicios.

La catedral era construida tanto en tamaño y magnificencia más allá de su propósito original, de ahí que constara de diversos espacios como el coro, donde estaba el altar mayor, la cátedra del obispo y asientos para los cantores, la nave, donde se situaba el pueblo, el púlpito y el bautisterio, además de otras salas adyacentes, donde había altares dedicados a santos en los que podían decirse misas también.

Pero la catedral era mucho más que un edifico religioso. Al ser el edifico más grande de la población donde estaba situada se convertía en el centro de la actividad social, cultural e incluso económica. En su interior y exterior se exponía el arte sacro, tanto en vidrieras, imágenes, pinturas y grabados, que era vehículo de la enseñanza de la Iglesia de aquel entonces, pues como alguien dijera en el siglo XIII: 'Los cuadros y ornamentos en las iglesias son las lecciones y escritura de los laicos.'

Arco ojival
Arco ojival
En la medida que en teología se levantaba el impresionante edifico intelectual que el escolasticismo representaba, en arquitectura surgía también la formidable estructura física de las catedrales. Dos estilos predominaron durante la Edad Media: el románico y el gótico. El románico de los primeros tiempos cargaba todo el peso de las bóvedas sobre los muros que requerían ser muy gruesos para poder sostener el techo. Pero con el tiempo se descubrió que el estilo románico podía ser mejorado por la introducción de las bóvedas de cañón, consistentes en un arco de medio punto repetido hasta formar una bóveda. El arco de medio punto es un semicírculo de piedra, de manera que las piedras de arriba transmiten su empuje a los lados más bien que verticalmente. Para sostener el arco es preciso que las paredes no se abran, de ahí que sean necesarias gruesas paredes que lo sostengan, lo cual es la característica del estilo románico. A causa de esta estructura las ventanas tenían que ser pocas y pequeñas, tendiendo la atmósfera a ser oscura en el interior de la catedral. El estilo románico alcanzó su cima hacia el año 1150 y continuó hasta el siglo XIII.

Pero el estilo gótico vino para corregir los problemas del románico, dando forma ojival a las bóvedas, colocando soportes para las columnas a una pequeña distancia con brazos llamados arbotantes. Con tal sistema podía elevarse el techo a mucha altura y las piedras parecían perder peso. Caracterizadas por su estilización, altura y luz las catedrales góticas parecían querer ascender al cielo. El estilo gótico comenzó en 1137 y alcanzó su cenit en 1250. Al igual que ocurre con la competencia moderna entre ciudades por ver cuál levanta el rascacielos más alto, así ocurría en aquel tiempo para ver qué catedral superaba a las demás en altura, pero también en tamaño y esplendor.