Historia

PENTECOSTALES

El pentecostalismo es un fenómeno que ha aparecido en el ámbito de muchas comunidades cristianas durante el siglo XX. Expresa la convicción de que los cristianos contemporáneos pueden y tienen que gozar del fervor y de los dones que el Espíritu Santo concedió a la comunidad primitiva en Pentecostés. La renovación carismática en el ámbito del catolicismo romano y de otras comunidades de las más antiguas puede considerarse como parte de este fenómeno. El pentecostalismo hizo surgir además una rama separada en el cristianismo, que se deriva de las renovaciones de tipo espiritual que se llevaron a cabo en Bethel Bible College (Topeka, Kansas) en 1901 y en Azusa street Mission (Los Ángeles, California) en 1906. Una característica distintiva de estos movimientos de renovación espiritual era el don de la glosolalia o del hablar en lenguas (comp. Hechos 2:4,27-18; 10:46; 19:6; a otro, poder de milagros; a otro, profecía; a otro, discernimiento de espíritus; a otro, diversas clases de lenguas, y a otro, interpretación de lenguas.[…]1 Corintios 12:10). De estos dos movimientos surgieron muchas pequeñas congregaciones que sucesivamente se organizaron en Iglesias como las Asambleas de Dios, fundadas en 1914.

Posteriormente se formó un gran número de Iglesias pentecostales, muchas de las cuales no utilizan el nombre "pentecostal" en sus títulos, por lo que resulta difícil determinar cuántos cristianos pentecostales existen a nivel mundial.

El movimiento pentecostal centra su atención en la necesidad de una segunda experiencia de conversión después del bautismo, en la cual se renueva y transforma la persona gracias a los dones del Espíritu Santo. Esta experiencia era llamada la "segunda bendición" o "bautismo en el Espíritu Santo". El signo principal de la recepción auténtica de esta segunda bendición es el don de hablar en lenguas, aunque también son característicos de este movimiento los dones de profecía, de interpretación y de curación de enfermos (comp. 8 Pues a uno le es dada palabra de sabiduría por el Espíritu; a otro, palabra de conocimiento según el mismo Espíritu; 9 a otro, fe por el mismo Espíritu; a otro, dones de sanidad por el único Espíritu; 10 a otro, poder de milagros; a otro, profecía;[…]1 Corintios 12:8-10).

Desde el punto de vista doctrinal, las Iglesias pentecostales aceptan la Biblia como Palabra inspirada de Dios. Esta Palabra es la única y suficiente fuente de verdad cristiana y es interpretada por la mayor parte de los pentecostales de una forma relativamente literal. Los pentecostales aceptan las doctrinas trinitaria y cristológica del cristianismo tradicional y celebran el bautismo de los adultos por inmersión y la Cena del Señor, aun cuando sobre esta última hay varias interpretaciones. La conversión religiosa personal ocupa el centro de la atención.

La generación espiritual descrita en el Nuevo Testamento es de referencia para todos los cristianos. El culto pentecostal tiende a ser informal, espontáneo y emocional, favoreciendo el canto de himnos, la intercomunicación de testimonios personales y la predicación sobre la salvación concedida por el sacrificio de Cristo en la cruz.

Algunos grupos e individuos pentecostales colaboran en el movimiento ecuménico, como por ejemplo los que han participado en la Conversación internacional pentecostal-católico-romana. Sin embargo, muchos pentecostales ven con sospechas la unidad con otros cristianos que no comparten sus convicciones sobre la regeneración post-bautismal en el Espíritu Santo.