Historia

EL ASCETISMO

Durante la Edad Media el monasticismo fue una columna vertebral de la Iglesia católica, al constituir su fuerza intelectual y misionera. En efecto, los monasterios fueron, en esa época de ignorancia, lugares de preservación y difusión del conocimiento, siendo las mentes más conspicuas de esa época frailes en su gran mayoría.

El neófito, grabado de Gustavo Doré
El neófito, grabado de Gustavo Doré

LAS GRANDES ÓRDENES MONÁSTICAS
CLASIFICACIÓNORDENFUNDADORFECHALUGAR DE ORIGENMIEMBROS DESTACADOSHECHOS NOTABLESTEXTOS NOTABLES
BenedictinosBenito de Nursia
529MontecassinoBeda

Bonifacio

La primera orden monástica.

Basada en la Regla de Benito de Nursia.

'Es sabido que hay cuatro clases de monjes. La primera es la de los cenobitas, esto es, la de aquellos que viven en un monasterio y que militan bajo una regla y un abad o una priora.
La segunda clase es la de los anacoretas o ermitaños, quienes, no en el fervor novicio de la vida religiosa, sino después de una larga probación en el monasterio, aprendieron a pelear contra el diablo, enseñados por la ayuda de muchos. Bien adiestrados en las filas de sus hermanos para la lucha solitaria del desierto, se sienten ya seguros sin el consuelo de otros y son capaces de luchar con sólo su mano y su brazo, y con el auxilio de Dios, contra los vicios de la carne y de los pensamientos.
La tercera es una pésima clase de monjes: la de los sarabaítas. Éstos no han sido probados como oro en el crisol por regla alguna en el magisterio de la experiencia, sino que, blandos como el plomo, guardan en sus obras fidelidad al mundo y mienten a Dios con su tonsura. Viven de dos en dos o de tres en tres, o también solos, sin pastor, reunidos, no en los apriscos del Señor, sino en los suyos propios. Su ley es la satisfacción de sus gustos: llaman santo a lo que se les ocurre o eligen y consideran ilícito lo que no les gusta.
La cuarta clase de monjes es la de los giróvagos, que se pasan la vida viviendo en diferentes provincias, hospedándose tres o cuatro días en distintos monasterios. Siempre vagabundos, nunca permanecen estables. Son esclavos de sus deseos y de los placeres de la gula y peores en todo que los sarabaítas. De la misérrima vida de todos éstos, es mejor callar que hablar Dejándolos, pues, de lado, vamos a organizar, con la ayuda del Señor, el fortísimo linaje de los cenobitas.'

(Regla)

ÓRDENES MILITARES

Caballeros de la Orden de San Juan (Hospitalarios)Raimundo de Puy1113JerusalénQuerían proteger a los peregrinos y más tarde lucharon en la Cruzadas.

En 1530 se convirtieron en los Caballeros de la Orden de Malta.

Suprimidos en 1798 por Napoleón.

Reestablecidos en 1834.

Caballeros TemplariosHugo de Payens

Godofredo St. Omer

1119JerusalénDefendían a los peregrinos por la fuerza.

Fueron ricos y poderosos.

Suprimidos en 1312.

Caballeros TeutonesPeregrinos alemanes1190AcreMantuvieron hospitales en Tierra Santa.

Hicieron obra misionera en Alemania.

Suprimidos en 1523, se trasladaron y conquistaron Prusia oriental.

BENEDICTINOS

CluniacensesGuillermo de Aquitania910Cluny, FranciaGregorio VII

Urbano II

Fueron el resultado de la reforma de la orden benedictina.

Siguieron la Regla benedictina.

CisterciensesRoberto Molesme1098Citeaux, FranciaEugenio III

Benedicto XII

Bernardo

Siguieron la Regla benedictina.

Los trapenses son una rama de esta orden.

Suprimidos en 1790.

AGUSTINOSAgustinosTomás de Kempis

Gérard Groote

Martín Lutero

Gregorio de Rímini

Siguieron la Regla de Agustín de Hipona.

Algunos eran mendicantes.

premonstratensesNorberto1119Premontre, FranciaSiguieron la Regla de Agustín de Hipona.
INDEPENDIENTESCartujosBruno1082Chartreuse, FranciaHugo de LincolnSiguieron su propia Regla.

Muy estrictos; practicando la auto-flagelación. Tres días de ayuno a la semana. Silencio.

'Nuestro empeño principal y nuestra vocación consisten en atender al silencio y a la soledad en la celda. Ésta es la tierra santa, el lugar en que Dios y su siervo intercambian frecuentes coloquios, como tiene lugar entre amigos. Y es ahí donde el Verbo de Dios se une al alma fiel, la esposa al esposo, la tierra al cielo, lo humano a lo divino. Pero la ruta es larga, el camino hasta llegar al manantial, a la tierra de la promesa, árido y desolado. Por eso el que vive en la celda tiene que estar vigilante con mucho cuidado para no crearse o aceptar ocasiones de salir de ella.'
(Estatutos de Guigo)
CarmelitasBertoldo1156Monte CarmeloTeresa de Ávila
Intentaron trazar sus orígenes hasta el profeta Elías.

Más tarde se hicieron mendicantes.

'Decimos en testimonio de la verdad que desde los tiempos de los profetas Elías y Eliseo, que vivieron piadosamente en el Monte Carmelo, algunos Santos Padres del Antiguo y del Nuevo Testamento se sintieron atraídos a la soledad del mismo para la contemplación de las cosas celestiales. Allí, junto a la fuente de Elías, perseveraron laudablemente en santa penitencia, constantemente acompañada de actos de virtud. Alberto, patriarca de Jerusalén, en el tiempo de Inocencio III, reunió a sus sucesores en comunidad, y les dio una Regla, la cual Inocencio y muchos otros papas confirmaron con sus bulas y aprobaron. Nosotros, sus seguidores, observando esta misma Regla, servimos al Señor, hasta el día de hoy, en diversas partes del mundo.'
(Contistitutiones cap. Londinensis anni 1231)

'Porque la vida del hombre sobre la tierra es tiempo de tentación, y todos los que quieren llevar una vida fiel a Cristo se ven sujetos a persecución, andando además nuestro adversario el diablo como león rugiente dando vueltas a nuestro alrededor, buscando a quien devorar, procurad con toda diligencia revestiros de la armadura de Dios para que podáis resistir a las asechanzas del enemigo.
Ceñid vuestros lomos con el cíngulo de la castidad, fortaleced vuestro pecho con pensamientos santos, pues está escrito: El pensamiento santo te guardará. Revestíos la coraza de la justicia, de manera que améis al Señor nuestro Dios con todo el corazón, con toda la mente, con todas las fuerzas, y a vuestro prójimo como a vosotros mismos.
Empuñad en todo momento el escudo de la fe y con él podréis apagar los encendidos dardos del maligno, pues sin fe es imposible agradar a Dios. Cubríos la cabeza con el yelmo de la salvación, de manera que sólo la esperéis del Salvador, que es quien salvará a su pueblo de sus pecados. Finalmente, la espada del Espíritu, es decir, la Palabra de Dios, habite en vuestra boca y en vuestros corazones en toda su riqueza. Y lo que debáis hacer, hacedlo conforme a la palabra del Señor.'

(Regla de los carmelitas, de Alberto de Jerusalén, entre 1206 y 1214)

'Esta vida perfecta encierra dos fines: uno lo podemos alcanzar nosotros con nuestro esfuerzo y el ejercicio de las virtudes ayudados de la gracia divina. Conseguimos este fin cuando somos ya perfectos y estamos en caridad. [...] El otro fin de la vida santa eremítica es un don totalmente gratuito de Dios que él comunica al alma. Consiste en que, no sólo después de la muerte, sino todavía en esta vida mortal, da ya a gustar algo sobrenatural del poder de la presencia de Dios y del deleite de la eterna gloria en el afecto del amor y en el gozo de la luz del entendimiento. Esto significa beber del torrente de la delicia divina. Dios prometió este fin a Elías cuando le dijo: y allí beberás del torrente.
Para conseguir estos dos fines, el monje ha de abrazar la vida profética y eremítica, como el Profeta lo dice: En esta tierra desierta, intransitable y sin agua, me pongo en tu presencia, como si me hallara en el santuario para contemplar tu poder y tu gloria.
Por lo mismo que eligió vivir en esa tierra, desierta, intransitable y sin agua, para presentarse de esa manera como en un santuario delante del Señor, que es el corazón limpio de pecado, señala el primer fin de la vida solitaria elegida, que es ofrecer a Dios el corazón santo y limpio de todo pecado actual.
En lo que sigue, para contemplar tu poder y tu gloria, expresa clara mente el segundo fin de la vida eremítica, que dijimos consistía en experimentar de alguna manera en esta vida o ver místicamente dentro del alma algo del poder de la divina presencia y gustar de la dulzura de la eterna gloria.'

(Libro de la institución de los primeros monjes)

MENDICANTESDominicosDomingo de Guzmán
1216España

Alberto Magno

Tomás de Aquino

Johannes Eckhart

Johann Tauler

Bartolomé de las Casas

Savonarola

Tomás de Torquemada

Siguieron la Regla de Agustín de Hipona.

Usados por los papas para extirpar las herejías.

Dirigieron la Inquisición.

'Nosotros enseñamos a los pueblos, enseñamos a los prelados, enseñamos a los sabios y a los ignorantes, a los religiosos y a los legos, a los clérigos y a los seglares, a los nobles y a las gentes del pueblo, a los grandes y a los chicos; enseñamos los mandamientos, los consejos, las cosas difíciles, las verdades ciertas, los caminos de la perfección, enseñamos todas las clases de virtud [...] Los grandes nos llaman como consejeros y nos dan un asiento junto a ellos, los prelados nos invitan a hacer sus preces, nos favorece y nos defiende la santa Madre Iglesia, por doquier el pueblo manifiesta hacia nosotros una extraordinaria devoción.'
(Humberto de Romans, 1260)
FranciscanosFrancisco de Asís
1223ItaliaBuenaventura

Raimundo Lulio

Duns Escoto

Guillermo de Occam

Roger Bacon

Nicolás de Lira

Su Regla original fue tomada de la Escritura (7 Y cuando vayáis, predicad diciendo: "El reino de los cielos se ha acercado." 8 Sanad enfermos, resucitad muertos, limpiad leprosos, expulsad demonios; de gracia recibisteis, dad de gracia. 9 No os proveáis de oro, ni de plata, ni de cobre para llev[…]Mateo 10:7-13; 16:24; 19:21; 2 Y los envió a proclamar el reino de Dios y a sanar a los enfermos. 3 Y les dijo: No toméis nada para el camino, ni bordón, ni alforja, ni pan, ni dinero; ni tengáis dos túnicas cada uno. […]Lucas 9:2-3).

Hicieron voto de pobreza absoluta.

Los capuchinos fueron una rama suya en 1525.

'1. Esta es la regla y camino de vida de los Hermanos Menores: observar el santo evangelio de nuestro Señor Jesucristo, viviendo en obediencia, sin pertenencias personales y en castidad...
2. Si alguno desea tomar este camino de vida y unirse a nuestros hermanos se le remitirá a los superiores provinciales... y los superiores le examinarán cuidadosamente en la fe católica y en los sacramentos de la iglesia. Y si creen todo ello y lo confiesan fielmente y lo observan firmemente hasta el fin, y si no tienen esposa o si la que tienen ha entrado a un convento... los superiores les dirán, en palabras del evangelio, ve y vende todo lo que tienes y dalo a los pobres. Pero si no son capaces de hacer esto, su buena intención es suficiente... Y cuando el año de prueba haya pasado, serán recibidos en obediencia, prometiendo observar siempre esta forma de vida y la regla...
3. Los hermanos clérigos realizarán el servicio divino según el rito de la santa iglesia romana... Pero alerto, aviso y exhorto a mis hermanos en el Señor Jesucristo que, cuando vayáis al mundo, no disputaréis ni contenderéis con palabras ni os juzgaréis unos a otros. Sino sed amables, pacíficos, modestos, misericordiosos y humildes, como corresponde.
4. Estrictamente mando que los hermanos no reciban monedas ni dinero, ya sea directamente o por intermediarios. Los superiores y guardianes harán provisión, por amigos espirituales, para las necesidades del enfermo y de los hermanos que necesitan ropa.
6. Los hermanos no poseerán nada, ni casa, ni finca, ni cosa alguna.
11. Estrictamente encargo a todos los hermanos que no sostengan conversación con mujeres, que puedan levantar sospecha, ni tomar consejo con ellas...
12. Cualquiera de los hermanos que por inspiración divina desee ir entre los sarracenos y otros infieles, buscará el permiso de sus superiores provinciales. Pero los superiores no darán permiso a ninguno sino a aquellos que sean aptos para la misión.'

(Regla de San Francisco)

'Altísimo, omnipotente, buen Señor: tuyas son las alabanzas, la gloria, y el honor y toda bendición: a ti sólo, Altísimo, convienen, y ningún hombre es digno de hacer de ti mención.
Loado seas, mi Señor, con todas tus creaturas, especialmente por el señor hermano sol el cual nos trae el día y por el cual nos iluminas, y es bello y radiante con grande esplendor: de ti, Altísimo, lleva significación:
Loado seas, mi Señor, por la hermana luna y las estrellas: en el cielo las has formado claras, preciosas y bellas.
Loado seas, mi Señor, por el hermano viento, y por el aire, y el nublado, y el sereno, y todo tiempo, por el cual a tus creaturasdas el sustento.
Loado seas, mi Señor, por la hermana agua, la cual es muy útil, y humilde, y preciosa y casta. Loado seas, mi Señor, por el hermano fuego, por el cual alumbras la noche, y es bello y jocundo, robusto y fuerte!
Loado seas, mi Señor, por nuestra hermana la madre tierra, la cual nos sostiene y gobierna, y produce frutos diversos con vistosas flores y hierbas!
Loado seas, mi Señor, por los que perdonan por tu amor, y soportan enfermedad y tribulación; dichosos aquellos lo sobrellevan con paz, pues por ti, Altísimo, coronados serán.
Loado seas, mi Señor, por nuestra hermana la muerte corporal, de la cual ningún hombre viviente puede escapar: ¡ay de aquéllos que mueren en pecado mortal! ¡dichosos aquellos a quienes hallará en tu santísima voluntad, porque la muerte segunda no les hará mal!
¡Alabad y bendecid a mi Señor, y dadle gracias y servidle con grande humildad!'

(Cántico de las creaturas)