Historia
PENSILVANIA

Otro asunto en el que Penn quería que la colonia se diferenciara del resto fue en el de sus relaciones con los indios, a los que otras colonias habían ofendido y combatido, estableciendo un tratado amistoso con ellos para regular pacíficamente las relaciones. La fundación de la ciudad de Filadelfia (amor fraterno) representaba todo ese noble espíritu de altos ideales. Los cuáqueros vinieron en considerable número a Pensilvania, pero también menonitas, amish y después luteranos y reformados alemanes, presbiterianos escoceses, bautistas galeses, católicos irlandeses y misioneros anglicanos, dando a la colonia en su conjunto una diversidad que atraía o repelía.
No todo era paz y felicidad y Penn mismo sufrió decepción tras decepción, pues hasta los cuáqueros contendían entre sí. Muchos recién llegados confundieron libertad con libertinaje y anarquía, añadiendo más quebrantos a la salud de William Penn quien moriría entristecido y agotado.
El pacifismo cuáquero, unido al de los menonitas, amish, schwenkfeldianos, moravos y otros, significaba que en la colonia había un desproporcionado número de personas que no estaban dispuestas a tomar un arma ni siquiera en defensa propia, lo cual levantó protestas por parte de aquellos que no sostenían tales principios, sintiendo que se dejaba una carga sobre unos pocos hombros. Ya en las guerras entre indios y franceses de 1756-1763 surgió este problema que sería agravado con la guerra de independencia de las colonias contra Gran Bretaña. Una solución intermedia fue la adoptada por los menonitas, quienes estuvieron dispuestos a prestar servicios civiles y sociales compensatorios.

El experimento de William Penn contribuyó a la dirección que los Estados Unidos tomarían posteriormente en dos aspectos fundamentales: primero, ofrecer libertad religiosa en una escala más amplia como nunca fue conocida antes; segundo, demostrar que la libertad religiosa y el progreso económico van de la mano.