Estudios bíblicos
Ezequiel
| Fecha a. C. | Ministerio profético | Hebreos | Babilonios | Medos | Romanos |
|---|---|---|---|---|---|
| 598 | Ezequiel Jeremías | 2ª Deportación - Joaquín al cautiverio | Nabucodonosor II | Imperio medo | Civilización etrusca |
| 587 | Caída de Jerusalén - 3ª Deportación |

de la Biblia de Lutero, 1534, folio 81
El nombre del profeta en hebreo es yehezqe'l, lo que probablemente quiere decir "Dios fortalece". En la Septuaginta aparece como Iezequiel y en la Vulgata como Ezechiel, de donde se deriva el nombre en español. No se hace ninguna mención de este profeta en las Escrituras, fuera de su propio libro. Era sacerdote (la palabra del SEÑOR fue dirigida al sacerdote Ezequiel, hijo de Buzi, en la tierra de los caldeos junto al río Quebar; y allí vino sobre él la mano del SEÑOR.)[…]Ezequiel 1:3) y fue llamado al ministerio profético cuanto tenía treinta años de edad, ministerio que duró unos 22 años. Ejerció el ministerio en el destierro, antes y después de que aconteciera la caída de Jerusalén. La datación del ministerio de Ezequiel nos la proporciona él mismo, al contar las fechas a partir del cautiverio del rey Joaquín, esto es, en la segunda de las tres deportaciones que la nación sufrió a manos de los caldeos, siendo la primera bajo Joacim, en la que Daniel fue llevado a Babilonia, y la tercera y definitiva bajo Sedequías, al producirse la caída de Jerusalén. De esta manera su ministerio comienza cinco años después de que Joaquín fuera deportado ((En aquel día cinco del mes, en el quinto año del destierro del rey Joaquín,[…]Ezequiel 1:2) y seis antes de que se produjera la caída de Jerusalén, estando las otras fechas en su libro consignadas en los siguientes pasajes: Y sucedió en el año sexto, en el día cinco del sexto mes, que estando yo sentado en mi casa y los ancianos de Judá sentados ante mí, bajó allí sobre mí la mano del Señor DIOS.[…]Ezequiel 8:1; 20:1; 24:1; 26:1; 29:1,17; 30:20; 31:1; 32:1,17; 33:21; 40:1. El texto en En el año duodécimo de nuestro destierro, a los cinco días del décimo mes, vino a mí un fugitivo de Jerusalén, diciendo: La ciudad ha sido tomada.[…]Ezequiel 33:21 señala el día en que Ezequiel supo que Jerusalén había caído, lo cual es un gozne demarcador en su libro.
Una somera división del libro podría ser la siguiente:
1. Pasajes anteriores a la caída de Jerusalén (1 1 Sucedió que en el año treinta, al quinto día del cuarto mes, estando yo entre los desterrados junto al río Quebar, los cielos se abrieron y vi visiones de Dios. 2 (En aquel día cinco del mes, en el quinto año del destierro del rey Joaquín, 3 la p[…]Ezequiel 1-24).
2. Profecías contra naciones extranjeras (25 1 Y vino a mí la palabra del SEÑOR, diciendo: 2 Hijo de hombre, pon tu rostro hacia los hijos de Amón, y profetiza contra ellos, 3 y di a los hijos de Amón: "Oíd la palabra del Señor DIOS. Así dice el Señor DIOS: 'Por cuanto dijiste: "¡Ajá!" contr[…]Ezequiel 25-32).
3. Profecías proclamadas después de la caída de Jerusalén (33 1 Y vino a mí la palabra del SEÑOR, diciendo: 2 Hijo de hombre, habla a los hijos de tu pueblo y diles: "Si yo traigo una espada sobre un país, y la gente del país toma a un hombre de entre ellos y lo ponen de centinela, 3 y éste ve venir la espad[…]Ezequiel 33-48).
El profeta emplea dos recursos para transmitir su mensaje; uno es la acción por medio de símbolos y otro es la metáfora, recursos que no son exclusivos suyos, pues otros profetas, como Jeremías u Oseas, también los usan. La diferencia es que Ezequiel lo hace con mucha profusión.
1. Pasajes anteriores a la caída de Jerusalén (1 1 Sucedió que en el año treinta, al quinto día del cuarto mes, estando yo entre los desterrados junto al río Quebar, los cielos se abrieron y vi visiones de Dios. 2 (En aquel día cinco del mes, en el quinto año del destierro del rey Joaquín, 3 la p[…]Ezequiel 1-24).
El libro comienza con una visión de la gloria de Dios, en su majestad y trascendencia, visión que evocará la descrita en 1 Después de esto miré, y vi una puerta abierta en el cielo; y la primera voz que yo había oído, como sonido de trompeta que hablaba conmigo, decía: Sube acá y te mostraré las cosas que deben suceder después de éstas. 2 Al instante estaba yo en el Es[…]Apocalipsis 4. En los capítulos 2 y 3 se produce el llamamiento de Ezequiel a los cautivos, en el que, sin rodeos, es advertido por Dios sobre la dureza de su misión (4 A los hijos de duro semblante y corazón empedernido, a quienes te envío, les dirás: Así dice el Señor DIOS. 6 Y tú, hijo de hombre, no temas, no temas ni a ellos ni a sus palabras aunque haya contigo cardos y espinas y te sientes en escorpiones; no[…]Ezequiel 2:4,6), pero al mismo tiempo es equipado para la misma (8 He aquí, he hecho tu rostro tan duro como sus rostros, y tu frente tan dura como sus frentes. 9 Como esmeril, más duro que el pedernal, he hecho tu frente. No les temas ni te atemorices ante ellos, porque son casa rebelde. […]Ezequiel 3:8-9), siendo constituido como atalaya entre ellos (Hijo de hombre, te he puesto por centinela de la casa de Israel; cuando oigas la palabra de mi boca, adviérteles de mi parte.[…]Ezequiel 3:17).
Los capítulos 4 y 5 describen el asedio y la destrucción de Jerusalén por medio de acciones simbólicas, en una especie de croquis minimizado (1 Y tú, hijo de hombre, toma una tableta de barro, ponla delante de ti y graba en ella una ciudad, Jerusalén. 2 Y pon sitio contra ella: edifica un muro de asedio contra ella, echa un terraplén contra ella, pon campamentos delante de ella, y coloca c[…]Ezequiel 4:1-3), durmiendo sobre el costado izquierdo durante 390 días (4 Y tú acuéstate sobre el lado izquierdo, y pon sobre él la iniquidad de la casa de Israel; por el número de días que estés acostado sobre él, llevarás su iniquidad. 5 Porque yo te he asignado un número de días igual a los años de su iniquidad, tresc[…]Ezequiel 4:4-5), un día por año del pecado de Israel, lo que eleva la maldad de la ciudad hasta los comienzos del reino, racionando la comida y bebida, cocinándola en excremento animal (9 Y tú toma trigo, cebada, habas, lentejas, millo y centeno; ponlos en una vasija y hazte con ellos pan; conforme al número de días que estés acostado sobre tu lado, trescientos noventa días, lo comerás. 10 El alimento que comas será de veinte siclos[…]Ezequiel 4:9-13) y cortándose el cabello y la barba (1 Y tú, hijo de hombre, toma una espada afilada; tómala y hazla pasar sobre tu cabeza y sobre tu barba como navaja de barbero. Toma luego una balanza y divide el pelo cortado. 2 Una tercera parte quemarás a fuego en medio de la ciudad cuando terminen[…]Ezequiel 5:1-2), acciones todas ellas premonitorias de lo que le ocurrirá a la ciudad. Los capítulos 6 y 7 anuncian la espada que viene contra la tierra de Israel.
En los capítulos 8 al 11 el profeta es transportado sobrenaturalmente a la ciudad de Jerusalén, donde es testigo directo de las abominaciones que se cometen en el mismo templo (5 Y El me dijo: Hijo de hombre, levanta ahora tus ojos hacia el norte. Y levanté mis ojos hacia el norte, y he aquí, al norte de la puerta del altar, estaba el ídolo de los celos a la entrada. 10 Entré, pues, y miré; y he aquí, había toda clase de re[…]Ezequiel 8:5,10,11,14,16), razón por la cual Dios envía seis verdugos para ejecutar su juicio, comenzando por el santuario (Matad a viejos, jóvenes, doncellas, niños y mujeres hasta el exterminio, pero no toquéis a ninguno sobre quien esté la señal. Comenzaréis por mi santuario. Comenzaron, pues, con los ancianos que estaban delante del templo.[…]Ezequiel 9:6), una alusión que Pedro usará en su carta (Porque es tiempo de que el juicio comience por la casa de Dios; y si comienza por nosotros primero, ¿cuál será el fin de los que no obedecen al evangelio de Dios?[…]1 Pedro 4:17), librándose solamente los marcados con una señal (y el SEÑOR le dijo: Pasa por en medio de la ciudad, por en medio de Jerusalén, y pon una señal en la frente de los hombres que gimen y se lamentan por todas las abominaciones que se cometen en medio de ella.[…]Ezequiel 9:4). Además de este terrible juicio la presencia de Dios se retira del templo (18 Y la gloria del SEÑOR salió de sobre el umbral del templo y se puso sobre los querubines. 19 Cuando los querubines alzaron sus alas y se elevaron del suelo ante mis ojos salieron con las ruedas a su lado, y se detuvieron a la entrada de la puerta […]Ezequiel 10:18-19; 11:23), cosa lógica, al estar saturada esa morada de pecado. En la puerta oriental el profeta encuentra un grupo de hombres que alientan una falsa esperanza en el pueblo (los cuales dicen: "¿No está cerca el tiempo de edificar casas? Esta ciudad es la olla y nosotros la carne."[…]Ezequiel 11:3) y ante la súbita muerte de uno de ellos y la exclamación del profeta, temiendo que sea un anticipo de la destrucción total del pueblo (Y sucedió que mientras yo profetizaba, Pelatías, hijo de Benaía, murió. Entonces caí sobre mi rostro, y clamé a gran voz y dije: ¡Ah, Señor DIOS! ¿Vas a acabar por completo con el remanente de Israel?[…]Ezequiel 11:13), Dios anuncia el regreso de los cautivos y la obra de renovación interior que llevará a cabo en ellos (17 Por tanto di: "Así dice el Señor DIOS: 'Yo os recogeré de entre los pueblos y os reuniré de las tierras entre las cuales habéis sido dispersados, y os daré la tierra de Israel.'" 18 Cuando lleguen allí, quitarán de ella todas sus cosas detestables[…]Ezequiel 11:17-20). Es el primer anuncio, en medio de los anuncios de juicio, sobre la salvación venidera.
El capítulo 12 vuelve a echar mano del simbolismo, en esta ocasión representando el profeta la partida hacia el cautiverio (3 Y tú, hijo de hombre, prepárate el equipaje del destierro y sal al destierro de día, ante sus ojos; sal al destierro desde tu lugar a otro lugar, ante sus ojos. Quizá entiendan, aunque son una casa rebelde. 4 Saca tu equipaje como equipaje del dest[…]Ezequiel 12:3-6). Un espinoso asunto que Ezequiel, igual que Jeremías, tuvo que enfrentar es la presencia de falsos profetas, cuyos mensajes son de bienestar engañoso (Sí, porque han engañado a mi pueblo, diciendo: "¡Paz!", cuando no hay paz. Y cuando alguien edifica un muro, he aquí, ellos lo recubren con cal;[…]Ezequiel 13:10) y de confusión moral (Porque habéis entristecido el corazón del justo con falsedad, cuando yo no lo he entristecido, y habéis fortalecido las manos del impío para que no se aparte de su mal camino a fin de preservar su vida,[…]Ezequiel 13:22). Los propios dirigentes del pueblo tienen corazones inconversos (Hijo de hombre, estos hombres han erigido sus ídolos en su corazón, y han puesto delante de su rostro lo que los hace caer en su iniquidad. ¿Me dejaré yo consultar por ellos?[…]Ezequiel 14:3), no estando dispuestos a dejar su pecado, por lo que ni la presencia de algún justo entre el pueblo evitaría el juicio (Ezequiel 14:14,17-18). Pero de nuevo, tras este duro anuncio, Dios declara la existencia de un remanente superviviente (Sin embargo, he aquí, en ella quedarán sobrevivientes, hijos e hijas que serán sacados. He aquí, saldrán hacia vosotros y veréis su conducta y sus obras; entonces seréis consolados de la calamidad que he traído contra Jerusalén, de todo lo que he tra[…]Ezequiel 14:22). El capítulo 15 compara a Jerusalén con la madera de la vid, que no sirve para ser trabajada y mucho menos si está calcinada.
En el capítulo 16 el profeta echa mano de la metáfora, recurso que volverá a utilizar, para describir la historia de Jerusalén; su bajo origen, su exposición a la muerte nada más nacer, su salvación de la misma por Dios, el pacto conyugal que establece con ella y el derramamiento de su bendición; en contraste con esas misericordias de Dios, se presenta la infidelidad de Jerusalén, a la que se describe como una ramera fornicaria en los términos más crudos, lo cual conlleva los juicios más severos. En comparación con Sodoma y con Samaria, Jerusalén sale más culpable que ellas. No obstante, y aquí está la grandeza de la gracia, Dios establecerá con ella un pacto eterno. Los capítulos 22 y 23 tienen ciertos paralelismos con el 16, ya que se evoca la infidelidad de Jerusalén hacia Dios en términos similares, esto es, como una mujer fornicaria que, desde sus comienzos, se ha prostituido. La idea de un marido traicionado por una esposa adúltera, con las consecuencias de repudio y castigo, satura el capítulo 22. La maldad de Jerusalén, en el capítulo 23, es superior a la de su hermana Samaria, ya que ésta fornicó con los asirios y sufrió las consecuencias, de todo lo cual fue testigo Jerusalén, quien tuvo la ventaja de sacar provechosas lecciones y escarmentar en cabeza ajena. Sin embargo, en lugar de aprender del caso de Samaria, la sobrepasó en maldad.
En el capítulo 17 de nuevo Ezequiel usa la metáfora, describiendo al reino de Judá como una vid y a Nabucodonosor como un águila y a Egipto como otra. Sedequías, puesto por Nabucodonosor sobre el trono, buscará el apoyo de Egipto, aunque en vano, ya que será llevado al cautiverio. Pero el fracaso de la monarquía en la persona de Sedequías, da pie para el anuncio del establecimiento del reino que Dios levantará (22 Así dice el Señor DIOS: Yo también tomaré un renuevo de lo más alto de la copa del cedro y lo plantaré; arrancaré de la punta de sus renuevos uno tierno y lo plantaré en un monte alto y eminente. 23 En el alto monte de Israel lo plantaré; extender[…]Ezequiel 17:22-24).
El capítulo 18 establece el principio de la responsabilidad individual, según el cual cada uno es responsable de sus actos, para bien o para mal. Se consideran tres generaciones, padre, hijo y nieto, siendo el primero justo, el segundo malvado y el tercero justo. La justicia del primero no se le cuenta al segundo, de la misma manera que la maldad del segundo no se le cuenta al tercero. Por otro lado, se advierte contra el peligro del determinismo, esto es, de pensar que el estado del justo es invariable, haga lo que haga, o que el estado del malvado también lo es, haga lo que haga. El justo puede caer y el malvado puede convertirse. De este modo se combaten dos posturas igualmente perniciosas, la de la presunción jactanciosa, por un lado, y la de la desesperación sin salida, por otro.
El capítulo 19 expone bajo dos metáforas la lamentable condición a la que ha quedado reducida la monarquía en Judá; la primera metáfora contempla a sus reyes como leones, habiendo sido llevados dos al cautiverio (Joacaz a Egipto y Joaquín a Babilonia); la segunda contempla a la nación como a una vid de cuyas varas salieron cetros; pero ahora la vid está seca y quemada, sin posibilidad de cetro.
En el capítulo 20 los ancianos de Israel vienen al profeta para consultar a Dios. Pero la respuesta de Dios es recordarles la triple rebelión histórica en que la nación se ha desenvuelto, primero en Egipto ('Pero se rebelaron contra mí y no quisieron escucharme; no arrojaron las cosas detestables que les atraían, ni abandonaron los ídolos de Egipto. Entonces decidí derramar mi furor sobre ellos, para desahogar contra ellos mi ira en medio de la tierra d[…]Ezequiel 20:8), luego en el desierto ('Pero la casa de Israel se rebeló contra mí en el desierto; no anduvieron en mis estatutos y desecharon mis decretos, por los cuales el hombre que los cumple vivirá, y mis días de reposo profanaron en gran manera. Entonces decidí derramar mi furor so[…]Ezequiel 20:13) y después en Canaán ('Cuando los traje a la tierra que había jurado darles, miraron a toda colina alta y todo árbol frondoso, y allí ofrecieron sus sacrificios y allí presentaron sus ofrendas provocativas; allí presentaron también su aroma agradable y allí derramaron sus[…]Ezequiel 20:28). Lo grandioso es que frente a esta trayectoria impía, Dios actuará para santificar su nombre (40 'Porque en mi santo monte, en el alto monte de Israel'--declara el Señor DIOS--'allí me servirá toda la casa de Israel, toda ella, en esta tierra; allí los aceptaré y allí reclamaré vuestras ofrendas y las primicias de vuestros dones con todas vue[…]Ezequiel 20:40-44), haciéndolo de manera totalmente contraria a lo que podría esperarse, dado que efectuará el regreso de la nación a la tierra de Israel.
El capítulo 21 tiene como tema la espada desenvainada de Dios, que no es otra que la de Nabucodonosor (Y tú, hijo de hombre, traza dos caminos por donde venga la espada del rey de Babilonia; ambos saldrán de una misma tierra. Haz una señal y ponla al comienzo del camino a la ciudad.[…]Ezequiel 21:19).
Hay dos señales en el capítulo 24, escrito cuando Nabucodonosor puso sitio a Jerusalén; una es la de la olla hirviente, que prefigura lo que va a ocurrir con esa ciudad y otra es la muerte de la esposa de Ezequiel, por la que el profeta no debe lamentarse ni guardar luto, lo cual es muestra de lo que los cautivos deben hacer cuando se enteren de la caída de Jerusalén. No es el lamento por esa caída lo que deben manifestar, sino por la causa de la misma por lo que deben llorar, es decir, por sus propias maldades ("Vuestros turbantes estarán sobre vuestras cabezas y vuestro calzado en vuestros pies. No os lamentaréis ni lloraréis, sino que os pudriréis en vuestras iniquidades y gemiréis unos con otros.[…]Ezequiel 24:23).
2. Profecías contra naciones extranjeras (25 1 Y vino a mí la palabra del SEÑOR, diciendo: 2 Hijo de hombre, pon tu rostro hacia los hijos de Amón, y profetiza contra ellos, 3 y di a los hijos de Amón: "Oíd la palabra del Señor DIOS. Así dice el Señor DIOS: 'Por cuanto dijiste: "¡Ajá!" contr[…]Ezequiel 25-32).
La segunda parte del libro son profecías contra las naciones de alrededor: Amón, 1 Y vino a mí la palabra del SEÑOR, diciendo: 2 Hijo de hombre, pon tu rostro hacia los hijos de Amón, y profetiza contra ellos, 3 y di a los hijos de Amón: "Oíd la palabra del Señor DIOS. Así dice el Señor DIOS: 'Por cuanto dijiste: "¡Ajá!" contra m[…]Ezequiel 25:1-7; Moab, 8 "Así dice el Señor DIOS: 'Por cuanto Moab y Seir dicen: "He aquí, la casa de Judá es como todas las naciones", 9 por tanto, he aquí, voy a abrir el flanco de Moab y privarla de sus ciudades, de las ciudades que están en sus fronteras, la gloria de […]Ezequiel 25:8-11; Edom, 12 "Así dice el Señor DIOS: 'Por cuanto Edom ha obrado vengativamente contra la casa de Judá, ha incurrido en grave culpa y se ha vengado de ellos,' 13 por tanto, así dice el Señor DIOS: 'Yo extenderé también mi mano contra Edom y cortaré de ella hom[…]Ezequiel 25:12-14; Filistea, 15 "Así dice el Señor DIOS: 'Por cuanto los filisteos han obrado vengativamente y con desprecio de alma han tomado venganza, destruyendo por causa de perpetua enemistad,' 16 por tanto, así dice el Señor DIOS: 'He aquí, yo extenderé mi mano contra los[…]Ezequiel 25:15-17; Tiro, 26 1 Y sucedió que en el undécimo año, el día primero del mes, vino a mí la palabra del SEÑOR, diciendo: 2 Hijo de hombre, por cuanto Tiro ha dicho acerca de Jerusalén: "¡Ajá!, la puerta de los pueblos está rota, se abrió para mí, me llenaré, ya que […]Ezequiel 26:1-28:19; Sidón, 20 Y vino a mí la palabra del SEÑOR, diciendo: 21 Hijo de hombre, pon tu rostro hacia Sidón, profetiza contra ella, 22 y di: "Así dice el Señor DIOS: 'He aquí, estoy contra ti, Sidón, y seré glorificado en medio de ti; y sabrán que yo soy el SEÑOR, c[…]Ezequiel 28:20-26; Egipto, 29 1 En el décimo año, el décimo mes, a los doce días del mes, vino a mí la palabra del SEÑOR, diciendo: 2 Hijo de hombre, pon tu rostro contra Faraón, rey de Egipto, y profetiza contra él y contra todo Egipto. 3 Habla y di: "Así dice el Señor DIOS: […]Ezequiel 29:1-32:32. Las cuatro primeras van dirigidas contra los tradicionales pueblos enemistados con Jerusalén, los cuales son juzgados por la actitud que tomaron ante su caída (3 y di a los hijos de Amón: "Oíd la palabra del Señor DIOS. Así dice el Señor DIOS: 'Por cuanto dijiste: "¡Ajá!" contra mi santuario cuando era profanado, y contra la tierra de Israel cuando era desolada, y contra la casa de Judá cuando iba en cautiv[…]Ezequiel 25:3,8,12,15). La misma causa se alega contra Tiro (Hijo de hombre, por cuanto Tiro ha dicho acerca de Jerusalén: "¡Ajá!, la puerta de los pueblos está rota, se abrió para mí, me llenaré, ya que ella está asolada",[…]Ezequiel 26:2), solamente que con esta ciudad la profecía se extiende en gran manera. Tiro son los fenicios, los grandes comerciantes de la antigüedad, que establecieron colonias comerciales hasta en regiones remotas y ricas, como las costas de España. La ruina de esa ciudad se producirá a manos de Nabucodonosor (Porque así dice el Señor DIOS: He aquí, traeré por el norte sobre Tiro a Nabucodonosor, rey de Babilonia, rey de reyes, con caballos, carros, jinetes y un gran ejército.[…]Ezequiel 26:7), anunciándose el fin de su emporio en unos términos (16 Entonces descenderán de sus tronos todos los príncipes del mar, se quitarán sus mantos y se despojarán de sus vestiduras bordadas. Se vestirán de temores, se sentarán en tierra, temblarán a cada momento y se horrorizarán a causa de ti. 17 Elevarán[…]Ezequiel 26:16-17) que evocan la caída de esa otra ciudad, denominada Babilonia, en 9 Y los reyes de la tierra que cometieron actos de inmoralidad y vivieron sensualmente con ella, llorarán y se lamentarán por ella cuando vean el humo de su incendio, 10 mirando de pie desde lejos por causa del temor de su tormento, y diciendo: "¡Ay,[…]Apocalipsis 18:9-11,15-19. El capítulo 27 de Ezequiel es una magistral descripción de Tiro, representada como si fuera una embarcación primorosamente construida, cuyas transacciones mercantiles abarcaban toda clase de productos y todo tipo de naciones. Precisamente la abundante riqueza producida por esos negocios es la fuente de la arrogancia del gobernante de Tiro (Hijo de hombre, di al príncipe de Tiro: "Así dice el Señor DIOS: 'Aun cuando tu corazón se ha enaltecido y has dicho: "Un dios soy, sentado estoy en el trono de los dioses, en el corazón de los mares", no eres más que un hombre y no Dios, aunque haya[…]Ezequiel 28:2), cuya ruina se anuncia en los términos más directos ('Por la multitud de tus iniquidades, por la injusticia de tu comercio, profanaste tus santuarios. Y yo he sacado fuego de en medio de ti, que te ha consumido; y te he reducido a ceniza sobre la tierra a los ojos de todos los que te miran.[…]Ezequiel 28:18). El caso de Sidón es parecido a los anteriores, al ser la causa de su juicio la mala actitud hacia Jerusalén ('Y no habrá más zarza punzante ni espina dolorosa para la casa de Israel de ninguno de los que la rodean y la desprecian; y sabrán que yo soy el Señor DIOS.'[…]Ezequiel 28:24).
Las profecías contra Egipto se extienden a lo largo de cuatro capítulos (29-32) y también a lo largo del tiempo del ministerio de Ezequiel, pues son pronunciadas en los años décimo (En el décimo año, el décimo mes, a los doce días del mes, vino a mí la palabra del SEÑOR, diciendo:[…]Ezequiel 29:1), undécimo (Y sucedió en el año once, el mes primero, el día siete del mes, que vino a mí la palabra del SEÑOR, diciendo:[…]Ezequiel 30:20; 31:1), duodécimo (1 Y sucedió en el año duodécimo, el mes duodécimo, el día primero del mes, que vino a mí la palabra del SEÑOR, diciendo: 17 Y sucedió en el año duodécimo, el quince del mes, que vino a mí la palabra del SEÑOR, diciendo: […]Ezequiel 32:1,17) y vigesimoséptimo (En el año veintisiete, el primer mes, el día primero del mes, vino a mí la palabra del SEÑOR, diciendo:[…]Ezequiel 29:17), es decir, antes y después de la conquista de Jerusalén. El profeta describe a Egipto como a un cocodrilo (Habla y di: "Así dice el Señor DIOS: 'He aquí, estoy contra ti, Faraón, rey de Egipto, el gran monstruo que yace en medio de sus ríos, que ha dicho: "Mío es el Nilo, yo mismo me lo hice."[…]Ezequiel 29:3), como a un gran árbol ('¿A quién, pues, eres semejante en gloria y grandeza entre los árboles del Edén? Sin embargo, serás derribado con los árboles del Edén a las profundidades de la tierra; yacerás en medio de los incircuncisos, con los que fueron muertos a espada. Así e[…]Ezequiel 31:18) o como a un león joven (Hijo de hombre, eleva una elegía por Faraón, rey de Egipto, y dile: "Parecías un leoncillo de las naciones pero eras como el monstruo de los mares; prorrumpías en tus ríos, enturbiabas las aguas con tus pies y ensuciabas sus ríos."[…]Ezequiel 32:2). En todas esas descripciones late el orgullo que anida en el alma de esa nación (Habla y di: "Así dice el Señor DIOS: 'He aquí, estoy contra ti, Faraón, rey de Egipto, el gran monstruo que yace en medio de sus ríos, que ha dicho: "Mío es el Nilo, yo mismo me lo hice."[…]Ezequiel 29:3; 31:2; 32:2), por lo cual Ezequiel anuncia su destrucción a manos de Nabucodonosor (Hijo de hombre, Nabucodonosor, rey de Babilonia, hizo que su ejército realizara una gran campaña contra Tiro; toda cabeza ha quedado calva y toda espalda desollada. Pero él y su ejército no recibieron pago de Tiro por la campaña que había realizado c[…]Ezequiel 29:18; 30:10,25; 32:11). La endecha del profeta sobre el descenso de Egipto al Seol (Hijo de hombre, laméntate por la multitud de Egipto, hazla descender, a ella y a las hijas de las naciones poderosas, a las profundidades de la tierra, con los que descienden a la fosa;[…]Ezequiel 32:18), donde yacen ya otras naciones poderosas (Asiria, Elam, Mesec y Tubal), es indicativa del hundimiento de cualquier grandeza nacional humana.
3. Profecías proclamadas después de la caída de Jerusalén (33 1 Y vino a mí la palabra del SEÑOR, diciendo: 2 Hijo de hombre, habla a los hijos de tu pueblo y diles: "Si yo traigo una espada sobre un país, y la gente del país toma a un hombre de entre ellos y lo ponen de centinela, 3 y éste ve venir la espad[…]Ezequiel 33-48).
Desde En el año duodécimo de nuestro destierro, a los cinco días del décimo mes, vino a mí un fugitivo de Jerusalén, diciendo: La ciudad ha sido tomada.[…]Ezequiel 33:21 comienza la tercera parte del libro, al conocer Ezequiel la conquista de Jerusalén. En 23 Entonces vino a mí la palabra del SEÑOR, diciendo: 24 Hijo de hombre, los que viven en estos lugares desolados de la tierra de Israel, dicen: Uno solo era Abraham, y poseyó la tierra; así que a nosotros que somos muchos se nos ha dado la tierra en[…]Ezequiel 33:23-31 hay un doble mensaje, uno para los que han quedado en la tierra de Israel y otro para los que ya estaban con Ezequiel en el cautiverio. Es significativo constatar que la actitud del primer grupo es de presunción orgullosa, al compararse con Abraham, a pesar de sus manifiestos pecados (24 Hijo de hombre, los que viven en estos lugares desolados de la tierra de Israel, dicen: Uno solo era Abraham, y poseyó la tierra; así que a nosotros que somos muchos se nos ha dado la tierra en posesión. 25 Por tanto, diles: "Así dice el Señor DIO[…]Ezequiel 33:24-26), mientras que la del segundo grupo es de falsa adulación a las palabras del profeta (30 Pero en cuanto a ti, hijo de hombre, los hijos de tu pueblo hablan de ti junto a los muros y en las entradas de las casas; hablan el uno al otro, cada cual a su hermano, diciendo: Venid ahora, y oíd cual es la palabra que viene del SEÑOR. 31 Y vie[…]Ezequiel 33:30-32). Todo ello es indicativo de que a pesar del serio correctivo recibido, la nación sigue en sus viejos hábitos que le han llevado a la ruina. El capítulo 34 es una fuerte diatriba contra los dirigentes de la nación, que se han aprovechado del pueblo en lugar de apacentarlo (2 Hijo de hombre, profetiza contra los pastores de Israel; profetiza y di a los pastores: "Así dice el Señor DIOS: '¡Ay de los pastores de Israel que se apacientan a sí mismos! ¿No deben los pastores apacentar el rebaño? 3 'Coméis la grosura, os habé[…]Ezequiel 34:2-10); también contiene una dura reprensión contra los miembros poderosos del pueblo que han desplazado a los débiles (17 Mas en cuanto a vosotras, ovejas mías, así dice el Señor DIOS: "He aquí, yo juzgaré entre oveja y oveja, entre carneros y machos cabríos. 18 "¿Os parece poco pacer en los buenos pastos, para que holléis con vuestros pies el resto de vuestros pasto[…]Ezequiel 34:17-22). Todo ello da pie a dos grandes anuncios, siendo el primero el de la reunión del rebaño disperso y su vuelta a la tierra de Israel (11 Porque así dice el Señor DIOS: He aquí, yo mismo buscaré mis ovejas y velaré por ellas. 12 Como un pastor vela por su rebaño el día que está en medio de sus ovejas dispersas, así yo velaré por mis ovejas y las libraré de todos los lugares adonde f[…]Ezequiel 34:11-16) y el segundo el levantamiento de un verdadero pastor que lo apaciente (23 Entonces pondré sobre ellas un solo pastor que las apacentará, mi siervo David; él las apacentará y será su pastor. 24 Y yo, el SEÑOR, seré su Dios, y mi siervo David será príncipe en medio de ellas. Yo, el SEÑOR, he hablado. 25 Haré un pacto de p[…]Ezequiel 34:23-31).

El capítulo 35 contiene una profecía contra Edom, el inveterado adversario de Jacob, a quien Dios juzga por su animadversión ('Por cuanto tuviste enemistad perpetua y entregaste a los hijos de Israel al poder de la espada en el tiempo de su calamidad, en el tiempo del castigo final,[…]Ezequiel 35:5).
En el capítulo 36 hay dos mensajes que son sinónimos; el primero se encuadra geográficamente (1 Y tú, hijo de hombre, profetiza a los montes de Israel, y di: "Montes de Israel, oíd la palabra del SEÑOR. 2 "Así dice el Señor DIOS: 'Por cuanto el enemigo ha dicho contra vosotros: "¡Ajá!" y: "Las alturas eternas han pasado a ser posesión nuestra[…]Ezequiel 36:1-15) y el segundo nacionalmente (17 Hijo de hombre, cuando la casa de Israel habitaba en su propia tierra, ellos mismos la contaminaron con su conducta y con sus obras; como la impureza de una mujer en su menstruación fue su conducta delante de mí. 18 Por tanto, derramé mi furor sob[…]Ezequiel 36:17-36). Los montes de Israel, sus alturas, sus lugares destacados y prominentes, han sido tomados por el enemigo. La nación, sus gentes, también. Ambas entidades han quedado subyugadas, de manera que el triunfo del enemigo es total. Un triunfo que no solamente es sobre esas dos entidades, tierra y nación, sino que parece ser también sobre Dios mismo, por cuanto su nombre está ligado indisolublemente a ellas. De ahí los sendos mensajes de restauración que les son dirigidos. Es notorio destacar que el móvil para la intervención de Dios en favor de la tierra y de la nación es reivindicarse a sí mismo, dado que su nombre ha quedado en entredicho. En otras palabras, el fin último de la restauración de tierra y nación es la santificación del nombre de Dios. Esa intervención se anuncia en términos que son premonitorios del Nuevo Testamento, en cuanto a la limpieza, en cuanto al otorgamiento de un nuevo corazón y en cuanto a la donación del Espíritu de Dios (25 'Entonces os rociaré con agua limpia y quedaréis limpios; de todas vuestras inmundicias y de todos vuestros ídolos os limpiaré. 26 'Además, os daré un corazón nuevo y pondré un espíritu nuevo dentro de vosotros; quitaré de vuestra carne el corazón[…]Ezequiel 36:25-27); todo ello a fin de asegurar la permanencia dentro de la voluntad de Dios.
El capítulo 37 contiene dos mensajes; el primero es una visión (1 La mano del SEÑOR vino sobre mí, y me sacó en el Espíritu del SEÑOR, y me puso en medio del valle que estaba lleno de huesos. 2 Y El me hizo pasar en derredor de ellos, y he aquí, eran muchísimos sobre la superficie del valle; y he aquí, estaban mu[…]Ezequiel 37:1-14) y el segundo una declaración (15 Y vino a mí la palabra del SEÑOR, diciendo: 16 Y tú, hijo de hombre, toma una vara y escribe en ella: "Para Judá y para los hijos de Israel, sus compañeros." Toma luego otra vara y escribe en ella: "Para José, vara de Efraín, y para toda la casa d[…]Ezequiel 37:15-28). En la visión se compara a la nación como a un conjunto de huesos desperdigados. Lo que humanamente es imposible, que los huesos vuelvan a tener vida, se hará factible por la poderosa intervención de Dios. Se trata de una metáfora sobre la condición de la nación cautiva, sin esperanza, y su restauración. En la declaración se proclama la reunificación del pueblo dividido en dos en uno solo, anunciándose de nuevo el surgimiento del gobernante figurado en David.
Después de la anunciada restauración de Israel, los capítulos 38 y 39 tratan con el intento de las naciones gentiles coaligadas para destruirla (11 y dirás: "Subiré contra una tierra indefensa. Iré contra los que viven tranquilos, que habitan confiados, que habitan todos ellos sin murallas, sin cerrojos ni puertas; 12 para tomar botín y para proceder al saqueo, para volver tu mano contra los […]Ezequiel 38:11-12); intento que será derrotado por una manifestación de Dios especial y sobrenatural (19 'Y en mi celo y en el fuego de mi furor declaro que ciertamente en aquel día habrá un gran terremoto en la tierra de Israel. 20 'Y los peces del mar, las aves del cielo, las bestias del campo y todos los animales que se arrastran sobre la tierra, […]Ezequiel 38:19-22). Esta batalla final será recogida en y saldrá a engañar a las naciones que están en los cuatro extremos de la tierra, a Gog y a Magog, a fin de reunirlas para la batalla; el número de ellas es como la arena del mar.[…]Apocalipsis 20:8.
Los capítulos 40 al 48 describen la visión del templo en el que la presencia de Dios será permanente (La ciudad tendrá dieciocho mil codos en derredor; y el nombre de la ciudad desde ese día será : el SEÑOR está allí.[…]Ezequiel 48:35), frente a la ausencia de dicha presencia en el templo antiguo. Esa presencia, expresada en la palabra gloria, hace su entrada en 2 y he aquí, la gloria del Dios de Israel venía de la parte del oriente. Su voz era como el sonido de muchas aguas, y la tierra resplandecía de su gloria. 4 La gloria del SEÑOR entró en el templo por el camino de la puerta que da hacia el oriente. […]Ezequiel 43:2,4, llenando definitivamente el templo (Y el Espíritu me levantó y me llevó al atrio interior, y he aquí, la gloria del SEÑOR llenó el templo.[…]Ezequiel 43:5; 44:4).

Notas características de Ezequiel.
En el libro de Ezequiel es posible percibir las siguientes notas destacadas:
La trascendencia de Dios, que destaca en el capítulo inicial del libro con una teofanía de la gloria de Dios; una trascendencia que por su propia naturaleza es inexpresable por el lenguaje humano, de ahí el continuo uso de aproximaciones para describirla, con las palabras apariencia (5 En su centro había figuras semejantes a cuatro seres vivientes. Y este era su aspecto: tenían forma humana. 16 El aspecto de las ruedas y su hechura era como el brillo del crisólito, y las cuatro tenían la misma forma; su aspecto y su hechura eran […]Ezequiel 1:5,16,27) y aspecto o semejanza, es decir, parecido (5 En su centro había figuras semejantes a cuatro seres vivientes. Y este era su aspecto: tenían forma humana. 10 Y la forma de sus caras era como la cara de un hombre; los cuatro tenían cara de león a la derecha y cara de toro a la izquierda, y los c[…]Ezequiel 1:5,10,13,16,26,28). Que el libro comience de esta manera tan majestuosa con la realidad de Dios en la tierra del cautiverio, muestra de forma patente que esa presencia no depende de lo que suceda en Jerusalén sino que es independiente, no perdiendo un ápice de su gloria por la decadencia de su pueblo.
El nombre Señor Jehová aparece en este libro nada menos que 207 veces, sobrepasando con creces a todos los demás libros del Antiguo Testamento en esa designación de Dios. La conjunción de ambos nombres, Señor y Jehová, subraya de forma enfática la plena soberanía y deidad del Dios de Israel, que no sufre menoscabo a pesar de que se pudiera pensar lo contrario en vista del estado en que Israel se halla.
La manera en la que Dios se dirige al profeta es siempre hijo de hombre, expresión que aparece más de noventa veces y que es exclusiva de Ezequiel, salvo en una ocasión en la que Dios habla así a Daniel (El se acercó adonde yo estaba, y cuando llegó, me aterroricé y caí sobre mi rostro, pero él me dijo: Entiende, hijo de hombre, que la visión se refiere al tiempo del fin.[…]Daniel 8:17). La primera ocasión en la que Dios emplea esa expresión es en Y me dijo: Hijo de hombre, ponte en pie para que yo te hable.[…]Ezequiel 2:1 y a partir de ahí invariablemente lo hará. La pregunta de porqué en este profeta sea ésa la forma usada, se debe a que la manifestación gloriosa de Dios con la que se abre el libro sitúa en su debida perspectiva la relación de Dios con el hombre que es su siervo, marcando la distancia entre el que es gloriosamente trascendente y el que es un mero mortal.
La santidad de Dios se advierte por el continuado uso del término antónimo para santo, que es profano, un contraste procedente de Levítico. Profanar es reducir lo elevado y sublime al nivel de lo común y ordinario. De la misma manera que hay una antítesis entre lo limpio y lo inmundo, también hay otra entre lo santo y lo profano. La profanación es del templo ("Por tanto, ¡vivo yo!--declara el Señor DIOS--que por haber profanado mi santuario con todos tus ídolos detestables y con todas tus abominaciones, yo me retiraré, mi ojo no tendrá piedad, y tampoco perdonaré.[…]Ezequiel 5:11), del sábado (13 'Pero la casa de Israel se rebeló contra mí en el desierto; no anduvieron en mis estatutos y desecharon mis decretos, por los cuales el hombre que los cumple vivirá, y mis días de reposo profanaron en gran manera. Entonces decidí derramar mi furor[…]Ezequiel 20:13,16,21) y del nombre de Dios, o sea, de Dios mismo ('Pero retiré mi mano y actué en consideración a mi nombre, para que no fuera profanado ante los ojos de las naciones a cuya vista los había sacado.[…]Ezequiel 20:22; 36:20,21,22,23), radicando el fracaso del ministerio en no hacer diferencia entre lo santo y lo profano (Sus sacerdotes han violado mi ley y han profanado mis cosas sagradas; entre lo sagrado y lo profano no han hecho diferencia, y entre lo inmundo y lo limpio no han enseñado a distinguir; han escondido sus ojos de mis días de reposo, y he sido profanad[…]Ezequiel 22:26), mientras que el ministerio renovado en el nuevo templo enseña a hacer esa diferencia ('Enseñarán a mi pueblo a discernir entre lo sagrado y lo profano, y harán que ellos sepan distinguir entre lo inmundo y lo limpio.[…]Ezequiel 44:23). Entre las frases empleadas aparece en varias ocasiones la de que Dios se santifica ('Como aroma agradable os aceptaré, cuando os haya sacado de entre los pueblos y os haya recogido de las tierras donde estáis dispersos; y mostraré mi santidad entre vosotros a la vista de las naciones.[…]Ezequiel 20:41; 28:22,25; 36:23; 38:16,23; 39:27), expresando con ella que Dios se manifiesta ostensiblemente, interviniendo de manera decisiva en este mundo según su voluntad.
Algo llamativo en este libro es que la intervención salvadora de Dios en favor de su pueblo tiene como razón de ser la vindicación de Dios mismo (21 Pero yo he tenido compasión de mi santo nombre, que la casa de Israel había profanado entre las naciones adonde fueron. 22 Por tanto, dí a la casa de Israel: "Así dice el Señor DIOS: 'No es por vosotros, casa de Israel, que voy a actuar, sino por […]Ezequiel 36:21,22), siendo la salvación del pueblo solamente una consecuencia secundaria del propósito primordial. Además, la noción de gracia está presente de manera evidente, pues es en las descripciones de corrupción y decadencia de la nación, cuando todo indicaría que no hay nada más allá de la justicia y juicio de Dios, donde aparece la gracia restauradora (Porque así dice el Señor DIOS: Yo haré contigo como has hecho tú, que has despreciado el juramento violando el pacto.[…]Ezequiel 16:59; 20:44).
Una frase típica de Ezequiel es y sabrán (o conocerán) que yo soy el Señor, la cual aparece 51 veces en su libro. No es exclusiva de este profeta, pero casi. Aparece varias veces en Éxodo, especialmente en las señales sobre Egipto (5 Y sabrán los egipcios que yo soy el SEÑOR, cuando yo extienda mi mano sobre Egipto y saque de en medio de ellos a los hijos de Israel. 17 "Así dice el SEÑOR: 'En esto conocerás que yo soy el SEÑOR: he aquí, yo golpearé con la vara que está en mi ma[…]Éxodo 7:5,17; 14:4,18), pero también sobre los israelitas (He oído las murmuraciones de los hijos de Israel. Háblales, diciendo: "Al caer la tarde comeréis carne, y por la mañana os saciaréis de pan; y sabréis que yo soy el SEÑOR vuestro Dios."[…]Éxodo 16:12), aunque en ocasiones las propias ordenanzas dadas a Israel tienen el propósito que comunica esa expresión (Y conocerán que yo soy el SEÑOR su Dios, que los saqué de la tierra de Egipto para morar yo en medio de ellos. Yo soy el SEÑOR su Dios.[…]Éxodo 29:46; 31:13). Es decir, en todos los casos la idea detrás de la frase es que quede constancia rotunda de la indisputable realidad y prominencia de Dios, tanto entre sus enemigos como entre su pueblo, tanto a través de sus juicios como a través de sus instituciones. Pues bien, esa idea de la manifiesta soberana realidad de Dios es la que transmite la expresión que tantas veces se halla en Ezequiel, hasta el punto de ser peculiarmente suya. En muchas ocasiones surge a consecuencia del juicio (7 'Los muertos caerán en medio de vosotros, y sabréis que yo soy el SEÑOR. 10 'Y sabrán que yo soy el SEÑOR; no en vano he dicho que les haría este mal.'" 13 'Y sabréis que yo soy el SEÑOR, cuando sus muertos estén en medio de sus ídolos alrededor de[…]Ezequiel 6:7,10,13,14; 7:4,27; 11:10,12; 12:15,16,20; 13:14,21,23; 14:8; 20:26,38; 22:16,22; 25:5,7,11,17; 26:6; 28:22,23,24; 29:6,9; 30:8,19,25,26; 32:15; 35:4,9,15; 38:23; 39:6,7), de forma que conocer a Dios de esa manera es experimentar su lado severo. Pero en otras ocasiones la frase alude a experimentar la gracia y misericordia salvadora y restauradora de Dios (Estableceré mi pacto contigo; y sabrás que yo soy el SEÑOR;[…]Ezequiel 16:62; 20:42,44; 28:26; 29:21; 36:11,38; 37:6; 39:22). Pero en ambos casos, tanto en el lado severo como en el lado benévolo, lo que brilla es el señorío de Dios.
Hay varias palabras que Ezequiel usa de forma profusa, hasta el punto de ser características, aunque no exclusivas, suyas, como ídolos, que se encuentra en 38 ocasiones; abominación, fuerte palabra para describir los pecados de Israel a lo largo de su historia, que sucede 43 veces; fornicación, que llena los capítulos 16 y 23. Esos términos están relacionados entre sí y muestran la fuente del pecado y la naturaleza del mismo. La palabra espada está más de 70 veces, superando a los demás libros de la Biblia, aunque va seguido de cerca por Jeremías. Espada es sinónimo de guerra, lo cual indica el amargo correctivo que Dios emplea para castigar a su pueblo.
Clase audiovisual sobre Ezequiel (I) - Cap. 1
Clase audiovisual sobre Ezequiel (II) - Cap. 2 al 9
Clase audiovisual sobre Ezequiel (III) - Cap. 10 al 15
Clase audiovisual sobre Ezequiel (IV) - Cap. 16
Clase audiovisual sobre Ezequiel (V) - Cap. 17 al 22
Clase audiovisual sobre Ezequiel (VI) - Cap. 23 al 32
Clase audiovisual sobre Ezequiel (VII) - Cap. 33 al 37
Clase audiovisual sobre Ezequiel (VIII) - Cap. 38 al 48
| Libros | Año antes de Cristo |
|---|---|
| Pentateuco | 1300 |
| Josué | 1200 |
| Jueces | 1050 |
| Rut | 1050 |
| Samuel | 1025 |
| Reyes | 586 |
| Crónicas | 350 |
| Esdras | 450 |
| Nehemías | 420 |
| Ester | 425 |
| Job | ¿1300? |
| Salmos | 1075-425 |
| Proverbios | 1000-700 |
| Eclesiastés | 1000 |
| Cantar de los cantares | 1000 |
| Isaías | 758-697 |
| Jeremías | 627-586 |
| Lamentaciones | 586 |
| Ezequiel | 592-570 |
| Daniel | 605-539 |
| Oseas | 785-725 |
| Joel | ¿870? |
| Amós | 795-785 |
| Abdías | ¿740? |
| Jonás | 825-784 |
| Miqueas | 745-700 |
| Nahúm | 623 |
| Habacuc | ¿600? |
| Sofonías | 626-621 |
| Hageo | 520 |
| Zacarías | 520-475 |
| Malaquías | ¿430? |