Historia

BAUTISTAS

Los orígenes bautistas en Estados Unidos se pueden trazar hasta Roger Williams, quien estableció una iglesia bautista en Providence en 1639, tras haber sido expulsado de Massachusetts por los puritanos. Aunque Rhode Island permaneció siendo una fortaleza bautista, el centro neurálgico en la América colonial de la vida bautista sería Filadelfia.

El crecimiento bautista fue estimulado por el Primer Gran Despertar de mediados del siglo XVIII. El crecimiento numérico fue notorio en las colonias meridionales, donde Shubal Stearns estableció una iglesia en Sandy Creek, Carolina del Norte, en 1755. Desde allí los predicadores sembraron por toda la región meridional, estableciendo un dominio bautista en la región que persiste hasta el día de hoy. La membresía de las comunidades bautistas continuó creciendo rápidamente en el siglo XIX.

Los bautistas no se unieron en Estados Unidos definitivamente en un cuerpo nacional hasta 1814, cuando un interés creciente en misiones puso de manifiesto la necesidad de una organización más centralizada. Sin embargo, la Convención General fue pronto desgarrada por las disensiones sobre la cuestión de la esclavitud, produciéndose una división formal en 1845, cuando la Convención Bautistas del Sur se organizó en Augusta, Georgia, en 1845, siendo confirmada por la creación de la Convención Bautistas del norte en 1907. Los bautistas meridionales y los septentrionales (más tarde bautistas americanos) desarrollaron características regionales distintivas tras la guerra civil y todavía muestran diferentes tendencias en teología, actividad misionera y adoración.