Historia

CARISMÁTICOS

A comienzos de los años sesenta, la enseñanza pentecostal comenzó a penetrar en las denominaciones protestantes más antiguas, comenzando con los anglo-católicos en California. Este neo-pentecostalismo causó inquietudes dentro de muchas denominaciones, si bien muchos neo-pentecostales o carismáticos han permanecido dentro de sus denominaciones originales, funcionando como grupos de oración y reuniéndose en conferencias.

En la segunda mitad de la década de los sesenta, este movimiento carismático emergente se difundió rápidamente entre la generación de jóvenes más contestataria, desilusionados con una sociedad que justificaba la guerra de Vietnam. El 'movimiento de Jesús', cautivó la atención de muchos por un corto tiempo, pero hizo un gran impacto en esa generación. Más significativo fue el desarrollo del movimiento dentro de la Iglesia católica, que en unos años se convirtió en una fuerza a tener en cuenta, gozando del apoyo del cardenal Suenens, de Bélgica, y de muchos obispos.

Actualmente el movimiento carismático ha crecido, rompiendo muchas barreras y malos entendidos, aunque no ha estado exento de polémicas sobre ciertos aspectos relacionados con el culto y la adoración. En los años sesenta los carismáticos se conformaban con sostener la teología clásica pentecostal en gran medida, dando prominencia al hablar en otras lenguas. Pero con el crecimiento del movimiento se han puesto en cuestión las categorías clásicas pentecostales, buscando formular la teología de la experiencia pentecostal más cuidadosamente, junto con un renovado interés por la expresión comunitaria del Espíritu Santo en nuevas formas.

Árbol de la Reforma