Historia
INSTITUCIONES EDUCATIVAS
Pero las escuelas no eran suficientes para una colonia que soñaba con preparar ministros para el evangelio que estuvieran a la máxima altura de capacitación académica. En 1636, dieciséis años después de haber llegado a la nueva tierra, los puritanos erigieron el colegio que tomaría el nombre del generoso patrocinador que hizo posible su levantamiento: John Harvard. Desde el principio la nueva institución no estaba reducida al ámbito de los estudios bíblicos sino que estaba dedicada también al avance de toda buena literatura, arte y ciencia, aunque por supuesto la influencia cristiana se apreciaba en cada rincón del nuevo colegio.
Dos generaciones más tarde, en 1701, Connecticut siguió el ejemplo y fundó Yale College, con el propósito de que fuera un lugar más cercano y menos caro que Harvard. Los congregacionales pusieron en marcha esta institución primero en Saybrook pero en 1716 cambiaron su ubicación a New Haven, modificándose en 1718 el nombre de "Collegiate School" por el de Yale, según el apellido de otro generoso patrocinador que respondiendo a la petición de Cotton Mather (1663-1728) hizo posible que la nueva institución fuera una realidad. Al igual que Harvard, Yale tenía como propósito la educación de la juventud y la propagación del evangelio en toda su pureza. Sin embargo, el paso del tiempo demostraría que si bien la primera aserción fue cumplida con creces en ambos casos, la segunda fue sustituida por un proceso de secularización que cambió el espíritu original de esas instituciones.
| NOMBRE | PROFESORES DESTACADOS | ALUMNOS PROMINENTES | CARACTERÍSTICAS NOTABLES | TEXTOS NOTABLES |
|---|---|---|---|---|
| Harvard | Charles Chauncy![]() Paul Tillich | Solomon Stoddard![]() Cotton Mather Ralph Waldo Emerson John Adams | El colegio fue fundado obedeciendo al profundo compromiso de los puritanos con la educación. Los estudiantes tenían que leer sus Biblias dos veces al día, estipulándose que cada estudiante considerara el principal fin de su vida: conocer a Dios y a Jesucristo. Para ser admitidos los alumnos tenían que saber latín y griego. | 'El Señor se ha complacido dirigiendo los corazones de los magistrados... para erigir una escuela o colegio y que rápidamente sea un vivero de conocimiento en estos parajes.' (Thomas Shepard) |
| Yale | Timothy Dwight![]() | Jonathan Edwards![]() Henry Sloan Coffin | ||
| Princeton | Samuel Davies![]() Jonathan Edwards Samuel Miller (1769-1850) Robert Dick Wilson Geerhardus Vos W. M. Paxton Francis L. Patton | James Madison Woodrow Wilson James H. Brookes Allan MacRae F. Scott Fitzgerald | Tras el Primer Gran Despertar los presbiterianos que simpatizaban con el mismo fundaron en 1746 el Colegio de New Jersey, que más tarde tomaría el nombre de Princeton. Sostenido por el apoyo de los presbiterianos de todas las colonias y también de muchos en las islas Británicas, no sufrió reveses durante la Revolución. Al contrario, se identificó completamente con la causa, siendo su presidente, John Witherspoon (1723-1794), el único ministro en firmar la Declaración de Independencia, lo que ayuda a explicar que a la Revolución se le llamara desde los estamentos británicos "rebelión presbiteriana". | 'Ustedes están aquí como estudiantes de teología, y si quieren ser hombres religiosos deben cumplir su deber para con su vida religiosa en sus estudios teológicos, deben entrar totalmente en la vida religiosa orgánica de la comunidad de la cual forman parte. Pero al hacer todo esto deben mantener el fuego de la vida espiritual ardiendo magníficamente en sus corazones; en lo más íntimo de su ser: ustedes deben ser hombres de Dios.' (B. B. Warfield, The Religious Life of Theological Students) 'El Seminario de Princeton nunca ha contribuido para nada a modificar el sistema calvinista. Siempre ha defendido las tradiciones de la teología reformada. Ustedes pueden decir que no es original, quizá sea así, pero desde luego tampo es provinciano. No tiene excentricidades en sus modos, ni contraseñas, ni frases caseras, ni etiquetas teológicas, ni marcas de fabricación propia. El seminario simplemente enseñó la vieja teología calvinista sin modificación y presentó obstinada resistencia a las modificaciones propuestas en otros lugares. Ha habido una teología de New Haven, una teología Andover, pero nunca hubo una teología distintivamente princetoniana. El orgullo de Princeton, si tiene razón de enorgullecerse, es su inquebrantable fidelidad a la teología de la Reforma.' 'A veces se ha supuesto, erróneamente, que existe una "teología de Princeton". Los doctores Alexander y Hodge siempre repudiaron semejante idea. El Seminario de Princeton siempre ha mantenido y enseñado la teología de la Confesión de Fe de Westminster: La majestad y la soberanía de Dios todopoderoso; la total incapacidad del hombre caído para salvarse a sí mismo y el mérito de la salvación referido totalmente al poder y la gracia de Dios. Es, sencillamente, la forma pura y consecuente del evangelicalismo que, junto a Pablo, dice: 'por gracia sois salvos, por la fe, y esto no de vosotros, pues es don de Dios...' Las más recientes formas y modificaciones del calvinismo han dejado de ser, pero esta forma pura y consecuente del sobrenaturalismo y evangelicalismo cristiano permanece como una barrera indestructible frente al diluvio del naturalismo que amenaza inundar todas las iglesias de la cristiandad. "Soli Deo Gloria" podría ser el lema del Seminario de Princeton, como debería serlo de toda verdadera teología y religión.' 'El nombre de este seminario es conocido en todo el mundo. Su principal distinción es su enseñanza bíblica. La base de esta fe es la Biblia. Su única pregunta se resume así: ¿Qué ha dicho Dios? Su prueba definitiva es la Palabra de Dios. Sus profesores nunca han llegado al punto de pensar que ellos saben más que la Biblia. Este seminario siempre ha enseñado que existen dos cuestiones que deben considerarse. Primera, ¿es ésta la Palabra de Dios?, y segunda, ¿qué es lo que significa? Cuando esto se resuelve no queda nada más que creer y adorar.' |























