Historia

INGLATERRA

En Inglaterra la Reforma comenzó con tintes políticos más bien que religiosos. En 1534 el rey Enrique VIII rompió con el papa Clemente VII al no concederle éste la aprobación del divorcio para casarse con Ana Bolena. Como consecuencia Enrique rechazó la autoridad papal y estableció la Iglesia anglicana con el rey como cabeza suprema. Eso no quiere decir que Enrique fuera en alguna manera protestante; al contrario, él siguió siendo católico, aunque un católico cismático. Pero ese factor ayudó a que los hombres que promovían la Reforma en Inglaterra pudieran actuar con mayor libertad.

LA REFORMA EN INGLATERRA
REYHECHOS NOTABLESIDEAS NOTABLESTEXTOS NOTABLES
Enrique VIII (1509-1547)
La influencia de Wycliffe y posteriormente los humanistas, como Colet y Erasmo, deja huella en Inglaterra.

Enrique toma como esposa a Catalina (1509) viuda de su hermano Arturo, recientemente fallecido, e hija de los Reyes Católicos Isabel y Fernando.

El matrimonio se realiza mediante dispensa papal que es otorgada, tras dudas y vacilaciones, por Julio II. En principio un casamiento así estaba catalogado como pecado por la ley canónica.

Todos los hijos del matrimonio o nacen muertos o mueren poco después de nacer, salvo María.

Los problemas de conciencia, la falta de un heredero varón y la pasión por otra mujer, Ana Bolena, animan a Enrique a divorciarse de Catalina.

Enrique apela a Clemente VII para solicitar el divorcio. Negativa de éste ante la posibilidad de enojar al emperador Carlos V, tío de Catalina.

Enrique solicita el parecer de las universidades: éstas responden que su casamiento fue nulo.

Enrique convoca al Parlamento (1529) y echa mano de una antigua ley inglesa (Præmunire,1353, 1393) que prohíbe a los súbditos llevar causas a tribunales extranjeros, concretamente a los tribunales papales.

El Parlamento (1532), a instancias de la Cámara de los Comunes, emite la resolución llamada Sumisión del clero y una ley sobre las anatas.

Tras la muerte del arzobispo Warham, Enrique propone a Thomas Cranmer, favorable a su divorcio y también a las ideas de la Reforma, como arzobispo de Canterbury.

Boda de Enrique con Ana Bolena (1533).

Cranmer, actuando como primado de la Iglesia de Inglaterra, declara nulo el primer matrimonio del rey y válido el segundo.

Clemente VII expide una bula de excomunión contra Enrique e insta al emperador, a todos los gobernantes cristianos y a los súbditos del rey a oponérsele por las armas.

El Parlamento inglés aprueba (1534) una serie de enérgicas leyes que completan la separación de la iglesia de Inglaterra de la Sede romana.

Thomas Cromwell, nombrado vicario general, inicia las visitaciones y promueve la Gran Biblia.

Ejecución de Thomas More (1535), ante su negativa de reconocer la nulidad del matrimonio de Enrique con Catalina y de prestar juramento renunciando a la autoridad papal.

Redacción de los Diez Artículos (1536) por Enrique VIII.

Ley del Parlamento sobre Disolución de los monasterios.

Sumisión del clero:
No se dictarán nuevos cánones sin licencia y ratificación del rey.

Todos los cánones anteriores se someterán a una comisión revisora designada a partes iguales por el rey y por el Parlamento.

Todo lo que sea contrario a las prerrogativas del rey debe ser eliminado.

Leyes de 1534:
Prohibición del pago de anatas a Roma.

Ley de Sucesión: Nulidad del matrimonio de Enrique y Catalina; Catalina es la “princesa de Gales”, es decir, la viuda de Arturo. Validez del casamiento con Ana Bolena; en defecto de sucesión masculina, a Isabel le corresponde la corona.

Acta de Supremacía: El rey es por derecho cabeza suprema de la Iglesia de Inglaterra, teniendo atribución para efectuar visitaciones y corregir abusos eclesiásticos.

Ley de Traiciones: Llamar hereje o cismático al rey o negarle alguno de sus títulos (cabeza suprema de la Iglesia de Inglaterra entre otros) es considerado traición.

Abjuración de la supremacía papal sobre el clero: El pontífice romano no tiene mayor jurisdicción dada a él por Dios en las Sagradas Escrituras que cualquier otro obispo extranjero.

Diez Artículos:
Son normas de ortodoxia la Biblia, los tres credos (apóstoles, Nicea y Atanasio) y los cuatro primeros concilios; tres sacramentos: bautismo, penitencia y eucaristía;

'En nombre de Dios y de la gloriosa y bienaventurada Virgen, nuestra señora Santa María y de toda la Santa Compañía Celestial: Nos Enrique por la gracia de Dios, etc., muy humilde y sinceramente, encomendamos y legamos nuestra alma al Todopoderoso Dios. También rogamos con toda instancia a la bienaventurada Virgen María, Su Madre, con toda la Santa Compañía Celestial, que oren por nosotros mientras vivamos en este mundo y al tiempo de salir de él para que podamos alcanzar la vida eterna lo más pronto posible. También encargamos a nuestros albaceas que hagan limosnas a la gente pobre para que oren por la remisión de nuestros pecados. Y queremos que los deanes y canónigos de nuestra capilla de San Jorge, dentro de nuestro palacio de Windsor, reciban propiedades que den 600 libras esterlinas de rédito al año, para ellos y sus sucesores, para celebrar misa en dicho altar.'
(Testamento de Enrique VIII)
Eduardo VI
(1547-1553)
Ante la minoría de edad de Eduardo VI, asume la regencia (1547) un Consejo compuesto de dieciséis personas nombradas por Enrique VIII, cinco de las cuales eran simpatizantes de la Reforma.

Emisión de una serie de Preceptos (1547) para el clero de carácter reformista.

El obispo Hooper visita su diócesis de Gloucester (1551) con el resultado de gran ignorancia en la encuesta realizada al clero.

El Parlamento aboga porque la comunión sea en ambas especies y para actualizar dicho servicio se edita el Libro de Comunión, en el que algunas oraciones se dicen en inglés; se prohíbe usar ceniza el Miércoles de Ceniza y se ordena la retirada de todas las imágenes de las iglesias.

Se edita el Libro de Oración Común (1549) para evitar la diversidad de formas y liturgias de celebrar el servicio; se respalda con el Acta de Uniformidad.

Vuelta de muchos refugiados ingleses (Ridley, Hooper) de Alemania y Suiza a su patria; ante la persecución en el continente, notables reformadores (Bucero) buscan refugio en la isla, dando así un impulso a la Reforma.

Destitución de obispos romanistas e instalación de reformadores avanzados en sus sedes.

John Knox, liberado de la esclavitud, en Inglaterra.

Revisión del Libro de Oración Común (1552) y puesta en vigor por una segunda Ley de Uniformidad.

Edición de los Cuarenta y dos Artículos (1552), base de la posterior confesión de fe isabelina de los Treinta y Nueve Artículos.

Preceptos:
Obligación del clero de instruir al pueblo contra supersticiones romanistas: imágenes, reliquias y milagros sacerdotales; orden de colocar una Biblia en lengua vernácula “del mayor tamaño posible” en cada iglesia.

Que los clérigos prediquen contra el poder y la jurisdicción usurpados por el obispo de Roma; que todas las imágenes de las que se había abusado como objeto de peregrinación fueran destruidas; que se leyeran en inglés los evangelios y las epístolas.

Libro de Oración Común (revisión):

Supresión de la palabra altar, reemplazada por mesa; ministro y sacerdote se usan como términos equivalentes.

Eliminación de ciertas vestiduras episcopales.

Supresión del arrodillamiento en el acto de la comunión.

'Cuando el sacerdote dé el sacramento del Cuerpo de Cristo, dirá a cada uno estas palabras: “El Cuerpo de nuestro Señor Jesucristo, que fue dado por ti, preserve tu cuerpo y alma hasta la vida eterna.” Y cuando el ministro dé el sacramento de la Sangre, lo que hará haciéndolo beber una sola vez y no más, dirá: “La Sangre de nuestro Señor Jesucristo, que fue derramada por ti, preserve tu cuerpo y alma hasta la vida eterna.”
(Primer Libro de Oración Común)
'Luego el ministro, al dar el pan, dirá: “Toma y come esto en memoria de que Cristo murió por ti, y aliméntate de él (Cristo) en tu corazón por fe y con gratitud.” Y al dar la copa el ministro dirá: “Bebe esto en memoria de que la sangre de Cristo fue derramada por ti, y sé agradecido.”
(Segundo Libro de Oración Común)

María Tudor
(1553-1558)
Tras la muerte de Eduardo VI asciende (1553) al trono María Tudor, hija de Enrique VIII y Catalina de Aragón.

El deseo de la nueva reina es hacer volver a la nación a la obediencia a Roma, para lo cual contará con la ayuda de su primo Carlos V.

María expide su Proclama sobre religión, aconsejando moderación a sus súbditos, afirmando sus propias creencias católicas y prohibiendo la predicación no autorizada.

Coronación y primer Parlamento bajo María (1553) en el que se declara válido el matrimonio de Enrique con Catalina y se anula la legislación religiosa de la época de Eduardo VI.

Son encarcelados los obispos protestantes, Cranmer, Ridley, Coverdale y Latimer; los refugiados protestantes procedentes del continente huyen de Inglaterra y los obispos romanistas son reinstalados en sus puestos.

El papa Julio II nombra (1553) como nuncio al cardenal Reginald Pole, quien en su momento se opuso al divorcio de Enrique y Catalina y por tal causa tuvo que salir del país.

María Tudor se casa con Felipe II, rey de España (1554).

Los reyes, los lores y los comunes en ceremonia solemne (1554) se arrodillan pidiendo ante el legado papal la absolución y la recepción del reino en la unidad de la Iglesia de Roma.

Derogación por el Parlamento de todas las leyes antipapales de los reinados de Enrique VIII y Eduardo VI.

Emisión por la reina de una serie de Preceptos para la vuelta de la Iglesia de Inglaterra al romanismo.

Aparece colgado en una horca un gato vestido de sacerdote (1554) con una coronilla en la cabeza y un papel redondo como una hostia en las patas delanteras.

Fruto de las visitaciones a las diócesis son los encarcelamientos de obispos y teólogos reformados.

Declaración de fe de los encarcelados (1554), firmada por Hooper, Coverdale y Bradford entre otros.

Comienzo de las ejecuciones (1555) que pondrán el apodo deSanguinaria a María Tudor. Muerte en la hoguera de Ridley y Latimer.

Cranmer acusado de adulterio (por haberse casado), perjurio (por haber quebrantado su obediencia al papa) y herejía (por negar la transubstanciación).

Cranmer es depuesto, degradado y castigado como hereje; luego se retracta por escrito de sus creencias reformadas.

En el mismo momento de su ejecución Cranmer se arrepiente públicamente de su retractación.

La muerte de María Tudor pone fin a las persecuciones.

Preceptos:
Los obispos han de poner en ejecución todos los cánones y leyes eclesiásticas; han de impedir que los herejes sean admitidos a funciones eclesiásticas; han de remover a todos los sacerdotes casados; han de observar todas las fiestas y ceremonias en uso en los últimos días de Enrique VIII; los maestros sospechosos de herejía han de ser destituidos.

Declaración de fe de los presos protestantes:
Todos los libros canónicos son la Palabra de Dios, único juez en materia de fe.

La Iglesia católica es la que cree y sigue las doctrinas enseñadas en las Escrituras.

Aceptación del Credo de los Apóstoles, las decisiones de los cuatro primeros concilios y las enseñanzas de Tertuliano, Atanasio y Dámaso I.

La justificación es por la misericordia de Dios y sólo puede ser recibida por la fe, la cual es una persuasión obrada por el Espíritu Santo.

El culto ha de estar acorde con la Palabra de Dios y hecho en lengua vernácula.

La oración ha de ser hecha a Dios por medio de Jesucristo.

La Cena ha de ser administrada según Cristo la instituyó, sin mutilar el sacramento ni adorarlo.

'Bien sé que la ignorancia puede excusar a otros hombres, pero el que sabe cuán perjudicial y dañino es para la corona, las leyes y las costumbres de este reino, el poder y autoridad con que el papa desafía, y sin embargo lo permite, no puedo ver, en modo alguno, cómo puede mantener su debida fidelidad, lealtad y verdad a la corona y al estado de su reino.'
(Carta de Cranmer a María Tudor)

'En el momento en que era llevado al cadalso, sacó de su pecho el mismo papel (la retractación), arrojándolo, en presencia de la multitud, con sus propias manos a las llamas, pidiendo a Dios y a su pueblo lo perdonasen por haber consentido en tal acto, que excusó diciendo que lo había hecho para beneficio público, pensando que si su vida era preservada, según esperara, podría haber sido alguna vez de utilidad para el pueblo, pidiendo a todos que persistieran en las doctrinas que él creía, y negando absolutamente el Sacramento y la supremacía de la iglesia. Y, por último, extendiendo su brazo y mano derechos, dijo: "Esto que ha pecado, al firmar el escrito, debe ser lo primero que sufra el castigo"; y así se puso en la pira y se dejó quemar.'
Retractación de Cranmer en el cadalso.

Isabel I
(1558-1603)
En su juventud Isabel había sido alumna del obispo Hooper.

A su entrada en Londres (1558) acepta la Biblia que se le presenta, apretándola contra su pecho y llevándosela a los labios.

La reina no asiste a la misa con la que se abre el Parlamento.

Muerte del cardenal Pole, arzobispo de Canterbury y artífice de la reacción católica bajo María Tudor.

Nombramiento de Matthew Parker, quien había sido capellán de Ana Bolena e instructor de Isabel, como arzobispo de Canterbury.

La Cámara de los Lores se opone a dos intentos de pasar el proyecto de Ley de Supremacía promovido desde la Cámara de los Comunes.

El tercer proyecto es aprobado (1559) con la enmienda de que la reina es gobernadora suprema de Inglaterra en asuntos temporales y espirituales.

El Parlamento aprueba la Ley de Uniformidad por la que impone el Libro de Oración Común del tiempo de Eduardo VI.

Se permite el casamiento del clero; se ordena la destrucción de capillas y lugares de peregrinación, idolatría y superstición.

Visitación de las parroquias para explicar los cambios.

Los hugonotes y flamencos perseguidos en Francia y Holanda hallan cobijo en Inglaterra, así como los españoles Casiodoro de Reina, Cipriano de Valera y Antonio del Corro.

Los puritanos, tras su retirada durante el reinado de María Tudor, levantan cabeza de nuevo.

Resurgir católico en Inglaterra (1568) por la influencia de la Contrarreforma en el continente.

William Allen (1532-1594), graduado de Oxford, se niega a hacer el juramento a la supremacía de la reina, fundando un seminario en Reims (1578) para la formación de sacerdotes ingleses con el fin de recuperar a Inglaterra para el catolicismo.

María Estuardo, reina de los escoceses, quien enviudó de Francisco II de Francia y perdió el trono de Escocia, recibe asilo (1568) en Inglaterra.

Las intrigas de María, reina de los escoceses, y sus pretensiones al trono de Inglaterra, desembocan en su ejecución (1587).

Se promulgan los Treinta y Nueve Artículos (1571), modificación de los Cuarenta y Dos Artículos del reinado de Eduardo VI.

La Armada Invencible derrotada (1588); Inglaterra en la cúspide de su poder.

Ley de Supremacía (1559)
La reina es 'Gobernadora Suprema de este reino y de todos los demás dominios y países de su Alteza, tanto en todas las cosas y causas espirituales y eclesiásticas como en las temporales'.

Obligación de todos los miembros del clero y funcionarios públicos a reconocerla como tal y renuncia a la apelación a todo príncipe o prelado extranjero dentro del reino.

Suprimidos los pagos y apelaciones al papa; no se reconoce la autoridad del papa.

El canon de la Sagrada Escritura en los Treinta y Nueve Artículos es el mismo que usan los demás protestantes.

Puritanismo:

Los puritanos se atenían a la teología del pacto: pacto de obras de Dios con Adán; pacto de gracia con Cristo a favor de los escogidos.

Opuestos a las vestiduras prescritas para el clero: son un ataque al sacerdocio universal de todos los creyentes; al acto de arrodillarse en la comunión: supone un acto de adoración a la presencia corporal de Cristo; al gobierno episcopal de la Iglesia: son favorables al modelo presbiteriano.

Insistencia en guardar el día del Señor y condena de la profanación del mismo.

Los independientes (cada congregación local es independiente) o separatistas (separación de la Iglesia anglicana), propugnaban la existencia de iglesias 'reunidas', es decir, no oficiales ni nacionales, sino compuestas de personas ligadas entre sí de forma comprometida. Son los primeros congregacionales.

Los bautistas, entre los independientes, afirmaban que el bautismo es para adultos.

'El Cuerpo de nuestro Señor Jesucristo, que fue dado por ti, preserve tu cuerpo y alma hasta la vida eterna. Toma y come esto en memoria de que Cristo murió por ti, y aliméntate de él (Cristo) en tu corazón por fe y con gratitud.

La Sangre de nuestro Señor Jesucristo, que fue derramada por ti, preserve tu cuerpo y alma hasta la vida eterna.Bebe esto en memoria de que la sangre de Cristo fue derramada por ti, y sé agradecido
(Libro de Oración Común)

De la suficiencia de la Sagrada Escritura para la salvación
'La Sagrada Escritura contiene todas las cosas necesarias para la salvación, de manera que cualquier cosa que no se lea en ella ni pueda ser probada, no ha de ser requerida de nadie para ser creída como artículo de fe ni como requisito necesario para la salvación. (Artículo VI)

De los tres Credos
Los tres credos, el Niceno, el de Atanasio y el llamado de los Apóstoles, han de ser plenamente recibidos y creídos porque están certificados por las Sagradas Escrituras. (Artículo VIII)

De la voluntad libre
La condición del hombre tras la caída de Adán es tal, que no puede volverse ni prepararse por sí mismo, por su propia fuerza y buenas obras a la fe y llamado de Dios. Por lo tanto no tenemos el poder de hacer buenas obras agradables y aceptables a Dios sin la gracia de Dios por medio de Cristo que nos prepara para que podamos tener una buena voluntad y trabaja con nosotros cuando ya tenemos buena voluntad. (Artículo X)

De la justificación del ser humano
Somos tenidos por justos ante Dios sólo por los méritos de nuestro Señor y Salvador Jesucristo y no por nuestras propias obras o méritos. Que seamos justificados por la fe solamente es una doctrina salubérrima y llena de consuelo, como en la homilía de la justificación explica Fusius. (Artículo XI)

De las buenas obras
Aunque las buenas obras, que son frutos de la fe y proceden de la justificación, no pueden quitar nuestros pecados ni mitigar la severidad del juicio de Dios, sin embargo son agradables a Dios en Cristo y surgen necesariamente de una fe viva y verdadera, de modo que por medio de ellas se hace evidente la fe viva como un árbol se conoce por el fruto. (Artículo XII)
(Treinta y Nueve Artículos)

Jacobo I
1603-1625)
Al morir Isabel I, nombra heredero de su trono a Jacobo VI rey de Escocia e hijo de María Estuardo.

La Conspiración de la Pólvora (1605), en la que se buscaba la vida del rey y volar el parlamento, descubierta; sus principales inspiradores, católicos, ejecutados.

El Parlamento aprueba una serie de disposiciones más restrictivas hacia los católicos como reacción a la conspiración de la pólvora.

El arzobispo de Canterbury emite una serie de cánones en los que afirma que el episcopado es de origen divino.

El enfrentamiento entre el rey y la Cámara de los Comunes (compuesta mayoritariamente de puritanos) va en aumento.

Tras cuatro años de trabajos se edita la nueva versión de la Biblia (1611), conocida como 'Versión del rey Jacobo'.

El apego del rey a los deportes y bailes celebrados en domingo, acentúa su enfrentamiento con los puritanos.

La idea de Jacobo era una monarquía absoluta, según el modelo francés, basada en una forma episcopal de Iglesia: 'Sin obispos no hay rey.'

'Un presbiterio se aviene tanto con la monarquía como Dios con el diablo.'

De las obras hechas antes de la justificación
'Las obras hechas antes de la gracia de Cristo y la inspiración del Espíritu Santo, no son agradables a Dios, por cuanto no proceden de la fe en Cristo Jesús, ni capacitan a los hombres para recibir la gracia, o (como dicen los escolásticos) merecerla de congruo; más bien al no ser hecha como Dios ha querido y mandado, no dudamos que ellas tienen la naturaleza del pecado.(Artículo XIII)
(Treinta y Nueve Artículos)
Carlos I
(1625-1649)
Carlos I se casa con Enriqueta María, hija de Enrique IV de Francia, de convicciones católicas.

Enfrentamiento entre Carlos I y el Parlamento a causa de Richard Montague, enemigo de los puritanos y a quien el rey nombra su capellán personal.

Nuevo enfrentamiento a causa del Duque de Buckingham; el rey declara disuelto el Parlamento.

Ante la necesidad de fondos, que sólo el Parlamento puede aprobar, el rey convoca de nuevo al Parlamento, pero la Cámara de los Comunes insiste en tratar los puntos en conflicto antes de votar los fondos que el rey precisa; nuevamente el rey lo disuelve (1629).

Pérdida de popularidad del rey e influencia de los puritanos.

William Laud, nombrado arzobispo de Canterbury (1633-1645), se convierte en enemigo encarnizado de los puritanos.

Laud, trata de imponer la liturgia anglicana en la presbiteriana Escocia; rebelión escocesa y guerra contra Inglaterra (1640).

Finalmente, Laud fue ajusticiado (1645) por mandato de la Cámara de los Comunes, en la que predominaban los puritanos.

La Asamblea de Westminster, convocada por el Parlamento, y compuesta por pastores y teólogos, redacta (1646) la Confesión de Fe de Westminster de acento calvinista.

El rey convoca al Parlamento con el fin de buscar fondos para la guerra contra los escoceses.

Consciente de la débil posición del rey, el Parlamento toma medidas para limitar sus prerrogativas; el enfrentamiento entre rey y Parlamento concluye en guerra civil y posterior ejecución de Carlos I.

La idea de Carlos sobre la monarquía era la misma de su padre: algo que viene por derecho divino. Por lo tanto la monarquía está ligada indisolublemente al episcopado.

William Laud promueve un anglicanismo cercano al catolicismo: sustituyó las mesas de la comunión por altares; defendió el arminianismo y se opuso al calvinismo; no favoreció la observancia puritana del domingo.

Proliferación de grupos radicales entre los disidentes religiosos: niveladores (levellers), roturadores (diggers), Quinta Monarquía y cuáqueros.

Los niveladores profesaban ideas democráticas e igualitarias: libertad de conciencia y libertad de prensa.

Los roturadores reivindicaban la igualdad en las propiedades: ocupación y roturación de tierras baldías.

La Quinta Monarquía esperaba de inmediato el regreso de Cristo y el establecimiento de su reino (quinta monarquía).

Los cuáqueros proclamaban la Luz Interior que hay en cada hombre.

Renunciaron al juramento, insistieron en la honradez, practicaron la sencillez en el comer, hablar y vestir, se opusieron a todo lo que fuera formalismo e hipocresía en religión y culto, defendieron los derechos de los débiles y los indios, colocaron en el ministerio cristiano a la mujer al mismo nivel que elhombre, tuteaban a todos, afirmaron que los gobiernos existen para el bien del pueblo.

De la predestinación

La predestinación para vida es el eterno propósito de Dios por el cual, desde antes de la fundación del mundo, él decretó, por su consejo firme y secreto, librar de la maldición y condenación a los que había escogido en Cristo de entre la humanidad y traerlos por medio de Cristo a la salvación eterna como vasos de honra. Por lo tanto, los que son arropados con tan excelente beneficio son llamados a su debido tiempo por medio de su Espíritu, según el propósito de Dios, por la gracia obedecen el llamamiento, son justificados gratuitamente, hechos hijos de Dios por adopción, conformados a la imagen de Cristo el Hijo unigénito, caminan santamente en buenas obras y al final obtienen por la misericordia de Dios la felicidad eterna.

Para los piadosos la consideración de nuestra predestinación y elección en Cristo, está llena de dulce, agradable e inefable consuelo, al experimentar en sí mismos la obra del Espíritu de Cristo y mortificar las obras de la carne y sus miembros terrenales, elevando sus mentes hacia cosas elevadas y celestiales, a la vez que se afirman en su fe en la eterna salvación a ser disfrutada a través de Cristo y se encienden en amor ferviente a Dios. Pero para los curiosos y personas carnales, que no tienen el Espíritu de Cristo, el tener continuamente ante sus ojos la sentencia de la predestinación de Dios, es el más peligroso tropiezo, mediante el cual el diablo los arroja en la desesperación o en la perniciosa presunción de una vida impura.' (Artículo XVII)
(Treinta y Nueve Artículos)

Oliver Cromwell (1649-1660)
(Lord Protector)
Cromwell fue el artífice de la victoria del ejército parlamentario sobre el ejército real.

Tras la ejecución de Carlos I, Cromwell rechaza la corona pero asume el título de Lord Protector.

Durante su mandato el puritanismo adquirió protagonismo, siendo el mismo Cromwell puritano por convicción.

La política de Cromwell fue de tolerancia, dotando a Inglaterra de lo más cercano a una libertad religiosa plena.

De La Iglesia

'La iglesia visible de Cristo es una congregación de personas fieles, en la que la pura Palabra de Dios es predicada y los sacramentos son debidamente administrados, según la ordenanza de Cristo en todas las cosas que de necesidad se requieren para los mismos. Como la iglesia de Jerusalén, Alejandría y Antioquía han errado, también la de Roma ha errado, no sólo en su vida y asuntos de ceremonias, sino también en asuntos de fe.(Artículo XIX)

Del purgatorio

La doctrina romana sobre el purgatorio, indulgencias, veneración de imágenes y reliquias e invocación de los santos, es cosa hueca vanamente inventada y no tiene base en la Escritura, más bien es repugnante a la Palabra de Dios.'(Artículo XXII)

Carlos II (1660-1685)
Con la llamada a Carlos II al trono por el Parlamento, comienza el período de la Restauración monárquica.

Reacción generalizada contra los rigores morales puritanos.

La peste se desata en Londres (1665), seguida de un terrible incendio (1666); los puritanos ven en todo ello un juicio de Dios por el olvido de la verdadera fe.

El Parlamento aprueba el Test Act (1673).

Test Act:
Se prohíbe ejercer cargo público a quien se niegue a reconocer elActa de Supremacía,aceptar los ritos de la Iglesia anglicana y repudiar la transubstanciación.
Jacobo II (1685-1688)
Jacobo II, de convicción católica, intenta (1682) que el Parlamento anule el hábeas corpus y el Test Act; negativa frontal del Parlamento.

El rey publica, por cuenta propia, una Declaración de Indulgencia.

La reina, una princesa católica, da a luz (1688) un príncipe heredero.

El pueblo inglés llama al trono al protestante Guillermo de Orange.

Declaración de Indulgencia (1687):
Se suspende por un año la aplicación del Test Act y se autoriza a disidentes y católicos a celebrar sus cultos.
Guillermo III
(1689-1702)
Jacobo II, ante el rechazo del pueblo inglés huye a Francia.

Guillermo de Orange, nieto de Carlos I de Inglaterra y María, hija de Jacobo II de Inglaterra, suben al trono (1689) al acceder a la petición hecha por el Parlamento inglés. Es la Revolución Gloriosa.

La condición que pone el Parlamento para la subida al trono de los nuevos soberanos es la Declaración de Derechos, por la que se protegen los derechos del pueblo inglés y se anulan los abusos del pasado.

Irlanda, predominantemente católica, no reconoce a los nuevos reyes y afirma su lealtad a Jacobo II.

Guerra con Irlanda (1690) en la que Jacobo y sus seguidores son derrotados.

Establecimiento de dos partidos políticos: conservadores (torys) y liberales (whigs).

Declaración de derechos(1689) (Bill of Rights):
El rey no puede suspender la ejecución de las leyes, ni dispensar de las mismas; no puede fijar impuestos ni mantener un ejército sin el acuerdo del Parlamento; los súbditos pueden presentar recursos al rey y quedan amparados contra los abusos de la justicia; será obligatorio convocar al Parlamento con frecuencia; ningún católico podrá ser rey de Inglaterra.

Ley de Tolerancia(1689) (Tolerance Act):
Todos, excepto los católicos, tienen derecho a ejercer públicamente su culto, abrir escuelas y tener acceso a todas las funciones públicas.