Historia
HINDUISMO

En torno al siglo VI a. C. se desarrollaron varios movimientos de reforma en el hinduismo, entre los que hay que mencionar las tres corrientes de culto teísta que prosiguen, de diversas formas, hasta la época moderna. Cada una de ellas se inspira en una parte de las escrituras védicas, entre las que ocupan un lugar destacado los Puranas y los poemas épicos. Estos cultos asimilaron además elementos de culto locales. A lo largo de los siglos, se añadieron a los escritos primitivos numerosas obras importantes en las diversas lenguas de la India.
a) El culto a Visnú, el dios solar, venerado en sus diversas manifestaciones (o avataras), entre las que son especialmente conocidas Rama y Krishna. A la devoción a Krishna está dedicada la Bhagavadgita, incluida en el poema épico del Ramayana; muchos hindúes la consideran como perteneciente a la clase Sruti. En este ambiente se desarrolló la forma religiosa de la bhakti, que quiere decir "devoción".
b) El culto a Siva ("fausto", en los Vedas un epíteto de Rudra, dios de la tempestad), "dador de la lluvia", que se ha difundido especialmente en Cachemira y en la India meridional. Esta forma religiosa tiene a menudo las características de un culto de la fertilidad, en donde se representa a Siva por el linga, símbolo fálico.
c) El Saktismo comprende los cultos de varias divinidades femeninas. La palabra Sakti significa la energía divina, y se la representa, en relación con el linga, en la yoni (símbolo de los órganos genitales femeninos). La divinidad más importante (especialmente en el nordeste de la India) es Durga o Kali. Solo en este culto se encuentran sacrificios cruentos de animales.
En el antiguo patrimonio literario y religioso, no sin relación con los diversos cultos, se inspiran también cierto número de escuelas de pensamiento, entre ellas las del Yoga y las del Vedanta.
En la Edad Media, bajo el influjo del islam, surgieron varias corrientes religiosas que intentaban armonizar los valores de las dos religiones. En este contexto se coloca el origen de la religión de los sijs y de la secta de Kabir-Panthi (finales del siglo xv). En el siglo XIX, el contacto con las culturas de Occidente provocó diversos movimientos de reforma y de reafirmación de las antiguas tradiciones, como el Arya Samaj fundado por S. D. Sarasváti (1824-1883). En la primera mitad del siglo XX la India conoció grandes figuras religiosas, que dejaron su huella en la vida espiritual del país, como Vivekananda (1862-1902), fundador de la "Ramakrishna Mission ", Sri Ramana Maharshi (1879- 1950), Sri Aurobindo Ghose (1872-1950) y K. M. Gandhi (1869-1948).

| ANTECEDENTES | Durante el siglo IV a. C. los arios conquistaron buena parte de la actual India. Su panteón de dioses, similar al de los griegos, se combinó con tradiciones hindúes para formar una combinación de creencias y prácticas conocidas como hinduismo. La forma más común de hinduismo en Occidente es Advaita Vedanta, que cree en la completa identidad entre el ser y el Dios impersonal y final. El jainismo representa la forma hinduista más antigua. La religión sij procura unir elementos del hinduismo y del islam. |
| DIOS | Los hinduistas creen en muchos dioses o encarnaciones de los mismos. Principal entre ellos es Shiva, una figura que representa los lados creativo y destructivo de la divinidad así como el ideal de la meditación yoga, y Vishnú, que se encarna muchas veces a lo largo de la Historia para traer el mensaje de salvación al hombre. Entre esas encarnaciones de Vishnú (o avatares) están Rama, un rey benevolente, y Krishna, una figura impetuosa, violenta y erótica. Los dioses son amorales, siendo celebrada su libertad de las usuales restricciones que los humanos tenemos. Algunas veces son representados bajo imaginería sexual. Muchas sectas dentro del hinduismo adoran una compleja variedad de dioses, los cuales son vistos usualmente como manifestaciones de un ser supremo: Brahman. Brahman es contemplado por muchos hinduistas como un Dios personal y amante que quiere la salvación de todos los hombres, aunque lo corriente es que sea concebido como un ser completamente impersonal, supremo, que está por encima de todo lo creado y ajeno a lo que ocurre en la Tierra. |
| HOMBRE Y UNIVERSO | El universo material no es creación de un Dios personal sino una especie de emanaciones inconscientes de lo divino. Como tal, no tiene principio y algunos dirían que no tiene fin. A la vez es irreal, una ilusión porque la única realidad verdadera es Brahman. Los hinduistas creen que el universo "palpita", siendo periódicamente destruido y recreado en periodos que duran más de 4.000 millones de años. El mundo es una enorme serie de ciclos repetitivos, siendo cada ciclo una copia exacta del último. El hombre está obligado a desempeñar una parte en este gigantesco, ilusorio y pesado universo. Cada alma humana es sin principio y pasa a través de una serie de reencarnaciones. El hinduismo resuelve el problema de la existencia del sufrimiento y el mal en una manera muy ingeniosa: todo el sufrimiento presente es merecido, siendo el pago del karma, la acumulación de los hechos realizados en las vidas pasadas; a su vez, todo el mal presente será remunerado exactamente en forma de sufrimiento en vidas futuras. Como resultado el hinduismo tradicional no ha prestado mucha atención a la solución o paliación del sufrimiento de la gente, aunque algunos movimientos de reforma sociales han surgido en el siglo pasado. La vida es básicamente dolorosa, llena de problemas que son temporalmente aliviados por los placeres terrenales. Bajo la irrealidad y miseria, el alma humana es idéntica con el supremo Brahman, quien no tiene parte en este universo sufriente. |
| SALVACIÓN | La meta final de la salvación en el hinduismo es el escape de la rueda inacabable de nacimientos, muertes y reencarnaciones. Eso puede significar el descanso eterno en los brazos de un Dios personal y amante, pero usualmente significa la disolución de la personalidad en el abismo insondable de Brahma. Hay cuatro yogas o caminos de alcanzar la salvación:
El raja yoga es considerado el más elevado de todos, pero para la mayor parte de la gente que no pueden ser monjes, los otros son válidos. |
| MORAL | A causa del enorme número de encarnaciones de cualquier individuo, el hinduismo admite que la falta de desarrollo espiritual en la mayor parte de la gente significa que vivirán vidas normales. Sin embargo, se enseña que la persona puede crecer para llegar al ideal de la plena renuncia de la personalidad. Por lo tanto, la búsqueda de la riqueza y el amor del sexo opuesto se consideran propios de ciertas etapas de la vida, pero cuando madura la gente deja sus posesiones terrenales para convertirse en monjes ambulantes. No obstante, sin importar la etapa de la vida en la que alguien esté 'la renuncia a los frutos de tus labores' es la ley de moralidad suprema. Los hinduistas buscan permanecer conscientes de la naturaleza ilusoria de este mundo y progresivamente se niegan a sí mismos, al menos en pensamiento, toda recompensa material, emocional y hasta espiritual. Durante siglos, las nociones de reencarnación y karma se han usado para apoyar las crueldades del sistema de castas hindú, que relega a la mayoría de la población a la pobreza y servilismo. A causa de la influencia occidental el sistema de castas ha sido desmantelado en cierto grado, pero la idea de que todo el sufrimiento humano es merecido es todavía responsable de una gran cantidad de injusticia. |
| ADORACIÓN | Los hinduistas tienen una noción mágica y legalista, pues sostienen que es posible ganar méritos por medio del contacto con objetos y personas santas, siendo ésta su noción de gracia. Entre las clases populares es normal tener la imagen familiar de un dios en el hogar, teniendo los pueblos sus propias imágenes también. Animales como la vaca, el mono y la serpiente son reverenciados. Ciertos ríos, el Ganges en particular, son considerados sagrados, impartiendo su baño en ellos una mejora en el karma. Incluso entre los hinduistas más intelectuales ciertas porciones de sus escrituras son memorizadas y cantadas, las historias recreadas y los dioses adorados en una manera estática. Los santones son grandemente reverenciados y al servirlos se espera que algo de su santidad se comunique y ayude a la salvación |