Historia

PENTECOSTALES

El pentecostalismo pertenece a la corriente dentro del cristianismo que destaca la experiencia personal del Espíritu Santo como una de las principales características del cristiano. Tal vez se podría trazar su origen hasta John Wesley, cuya experiencia personal y su enseñanza de la santificación completa como una segunda obra de gracia le convertirían en el bisabuelo del pentecostalismo. En efecto, los metodistas fueron los antecesores naturales de los movimientos de santidad del siglo XIX que alumbraron al pentecostalismo. En reuniones al aire libre y convenciones, los maestros de la santidad proclamaban la 'segunda bendición', la santificación del corazón de todo pecado y, como algunos lo llamaban, 'el bautismo del Espíritu Santo'.

Hacia finales del siglo XIX y como consecuencia de la oposición a la enseñanza de la santificación completa en el seno de las antiguas denominaciones, se produjo la formación de diversas iglesias de santidad. La creencia en el bautismo en el Espíritu Santo y fuego como una tercera bendición se esparció de forma considerable, lo que produjo un inusitado interés en los dones espirituales, particularmente el de la sanidad. El paso decisivo se dio en los albores del siglo XX en Topeka, Kansas. Allí se formuló la doctrina de que hablar en otras lenguas (no conocidas por el sujeto) era la evidencia inicial de que alguien había recibido el bautismo en el Espíritu Santo. Pronto esta enseñanza comenzó a ganar apoyo especialmente en el sur de Estados Unidos a comienzos del siglo XX.

Pero sería el avivamiento que comenzaría en la calle Azusa, Los Ángeles, en 1906, el que forjaría la conexión entre el bautismo en el Espíritu Santo y las lenguas. Se puede considerar que allí nació el pentecostalismo. Cientos de otras partes de Norteamérica, de Europa y del Tercer Mundo, visitaron la calle Azusa, volviendo con su mensaje a sus lugares de origen. El fuego se esparció rápidamente, resultando en la formación de muchas nueva iglesias. Otros grupos de santidad también fueron influidos por la nueva enseñanza sobre las lenguas, haciéndose pentecostales en doctrina.

Actualmente las iglesias pentecostales están esparcidas por todo el mundo, siendo una de las grandes fuerzas evangélicas y la que tiene un crecimiento más rápido. En Estados Unidos las denominaciones pentecostales más grandes son las Asamblea de Dios, la Iglesia de Dios en Cristo (la denominación negra más grande), la Iglesia de Dios y la Iglesia Pentecostal Santidad. En África y Latinoamérica su crecimiento es abrumador, siendo el grupo no católico más numeroso en buena parte de países, constituyendo un rival serio para la hegemonía católica en Latinoamérica.

En general las iglesias pentecostales son totalmente ortodoxas en doctrina, con la excepción de las iglesias 'Solo Jesús' y similares, que niegan la Trinidad y bautizan en el nombre de Jesús. Otra iglesia pentecostal unitaria es la Iglesia Pentecostal Unida, la más grande de todas las de ese tipo, calculándose que una cuarta parte de los pentecostales en Estados Unidos son unitarios.

Los pentecostales contemplan a Cristo en una cuádruple faceta: como Salvador, como Bautizador, como Sanador y como Rey. Los evangelistas de sanidad tienen un destacado papel en la expansión pentecostal, aunque algunos han llegado a afirmar que la enfermedad en un cristiano es consecuencia de un desorden moral o de falta de fe para recibir la sanidad. La convicción de que la segunda venida de Cristo es inminente es una faceta muy acentuada entre los pentecostales.

La adoración está encuadrada en el marco de 12 1 En cuanto a los dones espirituales, no quiero, hermanos, que seáis ignorantes. 2 Sabéis que cuando erais paganos, de una manera u otra erais arrastrados hacia los ídolos mudos. 3 Por tanto, os hago saber que nadie hablando por el Espíritu de Dio[…]1 Corintios 12-14, donde se habla de los dones espirituales.

Árbol de la Reforma