Historia

OTROS REFORMADORES SUIZOS

Suiza sería la patria del tipo de Reforma propiciada por Zwinglio, pero también fue el hogar donde nació el anabaptismo. La influencia de Calvino se hizo notar, debido a que Ginebra fue la ciudad donde el reformador vivió y enseñó, dejando una huella que traspasó los límites de Suiza misma y alcanzó a otras partes del mundo.

OTROS REFORMADORES SUIZOS
NOMBREFECHAEDUCACIÓNHECHOS NOTABLESTEXTOS NOTABLES
Johann Oecolampadius
1482-1531Bolonia

Heidelberg

Estudió derecho y teología.

Fue un notable filólogo.

Influenciado por Erasmo, Melanchthon y Lutero.

Tomó la iniciativa para traer la Reforma a Basilea.

Tomó parte en la reunión de Marburgo.

Fue un estrecho colaborador de Zwinglio.

Guillaume Farel
1489-1565ParísAlumno de Jacques Lefèvre y miembro del “grupo de Meaux”.

Expulsado de Francia, se convirtió en evangelista itinerante en Suiza.

Aportó mucho para traer la Reforma a Berna y Ginebra.

Convenció a Calvino para que trabajara en la Iglesia de Ginebra.

Pasó la última parte de su vida en Neuchatel.

'Con la intención de abrir una escuela para instruir a los jóvenes en la virtud y en el conocimiento, y para procurarme medios de vida. Recibido inmediatamente con fraterna buena voluntad por algunos de los burgueses del lugar, se me pidió que predicara la Palabra de Dios antes que el gobernador, que estaba entonces en Berna, regresara. Accedí a su pedido. Pero tan pronto volvió el gobernador, le solicité permiso para seguir con la escuela, y algunas de mis relaciones también le solicitaron que me permitiera predicar. El gobernador accedió, pero con la condición de que no predicara sino la simple, pura y clara Palabra de Dios de acuerdo con el Antiguo y el Nuevo Testamento, sin agregado alguno que fuere contrario a la Palabra, y sin atacar los santos sacramentos... Prometí conformarme a la voluntad del gobernador, y me declaré dispuesto a someterme a cualquier castigo que le placiera infligirme si desobedecía sus órdenes o actuara en cualquier forma que fuese contraria a la Palabra de Dios.'
(Correspondencia)
Martín Bucero
1491-1551HeidelbergFue llamado el pacificador de la Reforma.

Fue un monje dominico.

Se inclinó hacia el humanismo bajo la influencia de Erasmo.

Tras escuchar a Lutero, dejó los dominicos.

Dirigió la Reforma en Estrasburgo, donde influyó a Calvino.

Intentó reconciliar a los más enconados luteranos, reformados y católicos.

Enseñó en Cambridge por invitación especial de Thomas Cranmer, siendo un factor importante en el surgimiento del puritanismo.

Aunque murió en 1551, su cuerpo fue exhumado y quemado durante el reinado de María Tudor.

Heinrich Bullinger
1504-1575ColoniaInfluenciado por Erasmo, Lutero y Melanchthon.

Sucedió a Zwinglio en Zurich.

Colaboró en escribir la Primera y Segunda Confesión Helvética.

Opuesto al presbiterianismo.

'En su conjunto la Biblia se divide en cinco grandes divisiones, determinada cada una por su materia:
  1. El Antiguo Testamento tiene por materia al Rey y su reino venidero, en promesa y profecía.
  2. Los cuatro evangelios al reino ofrecido y rechazado. El Rey crucificado por Israel en la tierra.
  3. Los Hechos y las cartas paulinas tempranas, al Rey y al reino nuevamente ofrecidos (19 Por tanto, arrepentíos y convertíos, para que vuestros pecados sean borrados, a fin de que tiempos de refrigerio vengan de la presencia del Señor, 20 y El envíe a Jesús, el Cristo designado de antemano para vosotros, 21 a quien el cielo debe recib[…]Hechos 3:19-21) y rechazados por la dispersión en Roma (25 Y al no estar de acuerdo entre sí, comenzaron a marcharse después de que Pablo dijo una última palabra: Bien habló el Espíritu Santo a vuestros padres por medio de Isaías el profeta, 26 diciendo: VE A ESTE PUEBLO Y DI: "AL OIR OIREIS, Y NO ENTENDE[…]Hechos 28:25,26).
  4. Las cartas paulinas posteriores, al reino en suspenso. El Rey hecho cabeza sobre todas las cosas a la Iglesia.
  5. El Apocalipsis, al reino establecido con juicio divino en poder glorioso. El rey entronizado.'

(Comentario sobre el Apocalipsis)
Theodore Beza
1519-1605OrleánsEstudió derecho.

Convertido al evangelio en 1548 tras una grave enfermedad.

Enseñó griego en Lausana y Ginebra.

Presidió la Academia en Ginebra.

Defendió la postura Reformada en el Coloquio de Poissy.

Sucedió a Calvino en el liderazgo en Ginebra.

Partidario del supralapsarianismo, la doctrina que enseña que Dios decretó la caída como medio de salvar a los elegidos del pecado.

Descubrió el Codex Bezae.

Fue consejero de los hugonotes franceses.

'Nosotros no recibimos por Palabra de Dios más que la doctrina escrita contenida en los libros de los profetas y los apóstoles, llamados el Antiguo y el Nuevo Testamento. Ya que, ¿quién podría darnos la seguridad de nuestra salvación sino aquellos que han sido testigos, sin ninguna sombra de duda?

En cuanto a los escritos de los antiguos doctores y concilios; antes de aceptarlos sin ninguna reserva, es necesario primeramente que sean cotejados enteramente con la Escritura, y luego entre ellos mismos, ya que el Espíritu de Dios no puede contradecirse jamás.

Entonces, ¿somos como Cam, hijo de Noé (Y Cam, padre de Canaán, vio la desnudez de su padre, y se lo contó a sus dos hermanos que estaban afuera.[…]Génesis 9:22), que descubrió la vergüenza de su padre? ¿Nos creemos más sabios que los antiguos doctores griegos y latinos? ¿Somos tan presuntuosos que pensamos ser los primeros que han descubierto la verdad y condenamos la ignorancia de todo el mundo? ¡No quiera Dios que seamos hallados siendo tales! Pero habréis de concedernos, caballeros, que ha habido concilios y concilios, doctores y doctores; toda vez que no es de hoy el que haya falsos profetas en la Iglesia de Dios, como los apóstoles ya nos avisaron en muchas ocasiones. y especialmente en la primera epístola a Timoteo, capítulo 4, y en los Hechos de los Apóstoles capítulo 20.

En segundo lugar, y en cuanto a aquellos que aceptamos y recibimos, puesto que toda la verdad que en los mismos podamos hallar debe encontrarse necesariamente en las Escrituras de donde la han tomado, ¿qué medio más seguro para aprovecharnos de sus escritos que probarlos con esta piedra de toque (la Biblia), considerando los testimonios y las razones de la Escritura sobre la cual basaron su interpretación? Ciertamente, nadie puede ni debe atribuirles más de lo que ellos mismos han requerido: "La doctrina del Espíritu Santo es la que se expone y declara en los libros canónicos, contra la cual doctrina si los Concilios ordenaran alguna cosa ésta sería ilícita" (Jerónimo, In Galat.). Y San Agustín escribía a Fortunato: "No debemos tener las opiniones de los hombres, por más católicos y grandes personajes que hayan sido, al mismo nivel que las Escrituras canónicas. Séanos, pues, lícito, con la debida reverencia debida a tales personajes, el rechazar cualquier cosa que en sus escritos no corresponda a la verdad... Así hago yo con los escritos de los demás, y así quiero que mis lectores hagan con los míos" (Agustín. Ad. Fortunat. Epist.). Y en términos parecidos escribe en su epístola 112 y también en el segundo libro, cap. 37 contra Cresconius.

"San Cipriano tampoco escribió de manera distinta, pues dijo: "No hemos de mirar lo que tal o cual ha hecho antes de nosotros, sino lo que ha hecho Jesucristo quien es antes que todos nosotros". Y esta misma es la regla que da Agustín a Jerónimo en una de sus cartas; y en otro lugar, cuando disputa contra los que querían ampararse en el concilio de Arimini (325): "No nos basemos, ni yo sobre el concilio de Nicea (el cual a pesar de todo es el más antiguo y el más recnocido y aprobado), ni vosotros sobre el concilio de Arimini, sino detengámonos a considerar las Sagradas Escrituras. Tampoco fue de distinto parecer Juan Crisóstomo, en su segunda exposición de san Mateo, homilía 19, ya que, decía, la iglesia se apoya sobre el fundamento de los profetas y apóstoles (Comp. edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo Cristo Jesús mismo la piedra angular,[…]Efesios 2:20; San J. Crisóstomo, In Matth. Hom.19).

Así, pues, en conclusión, nosotros recibimos la Sagrada Escritura como declararión completa de todo lo que se precisa para nuestra salvación. Y por lo que respecta a cuanto puede hallarse en los concilios o en los libros de los doctores antiguos, no desechamos lo que puede ayudarnos siempre que esté fundado sobre el testimonio explícito de la Escritura. Pero, por el honor de Dios, no nos traigáis su autoridad sola, desnuda, sin que sea examinada por la piedra de toque de la Escritura. ya que decimos con San Agustín: "Si alguna dificultad hay en la interpretación de un pasaje bíblico, el Espíritu Santo ha equilibrado de tal modo las Sagradas Escrituras que lo que en un lugar se nos dice obscuramente, en otro se nos declara con toda claridad" (Agustín, De Doctr. Christ., II, 6). Hasta aquí por lo que se refiere a este punto, que hemos tratado un poco más ampliamente con el fin de que nadie entienda que nosotros somos enemigos de los antiguos concilios, ni de los antiguos padres, por medio de los cuales plugo a Dios enseñar a su Iglesia.'