Curso de hermenéutica

Teología

'Pero ¿entiendes lo que lees?', fue la pregunta que Felipe le hizo al eunuco (Hechos 8:30).

'Pero ¿entiendes lo que lees?', fue la pregunta que Felipe le hizo al eunuco (Hechos 8:30). Es de importancia vital para entender la Biblia, y también para exponerla, interpretarla bien. Como estamos ante un libro divino-humano, en el sentido de que fue inspirado por Dios y que usó hombres para escribirlo, es preciso, por un lado, que el autor divino del libro, el Espíritu Santo, nos enseñe lo que quiso decir; pero también necesitamos un correcto acercamiento a su contenido y una mente que sabe usar los métodos adecuados para hacerlo.

Naturaleza muerta con Biblia, por Vincent van Gogh (1885). Rijksmuseum
Naturaleza muerta con Biblia, por Vincent van Gogh (1885).
Rijksmuseum
Hay diferentes tipos de literatura en la Biblia y cada una exige un acercamiento particular, porque no es lo mismo una narración que una poesía y no es igual un texto profético que una carta. Hay pasajes, y hasta libros enteros, que tienen un carácter ritual y ceremonial, minucioso y repetitivo que demanda gran atención y cuidado; también hay libros cuyo lenguaje está envuelto en una simbología que no es fácil de entender. Todo ello supone un esfuerzo por parte del intérprete, para adentrarse en cada caso en el material que tiene entre manos y tratarlo de forma adecuada. No obstante, y a pesar de esa diversidad, es fácil encontrar en medio de ella una línea que la recorre de principio a fin, lo cual nos ayuda a no perdernos en detalles pequeños sino a concentrarnos en lo que es determinante. Es decir, la Biblia, con toda la variedad de autores y épocas que la distinguen, posee una uniformidad en el mensaje, que se va desvelando y llevando a cabo a lo largo de sus páginas, siendo Cristo ese hilo conductor en el que confluye todo y da sentido a todo.

Es muy importante tener una traducción de la Biblia que sea confiable, habiendo algunas que lo son más que otras. La Reina-Valera está aquilatada por la calidad del trabajo que hicieron en el siglo XVI Casiodoro de Reina y Cipriano de Valera. La Biblia de las Américas es una excelente traducción moderna. Otras, con lenguaje más asequible y popular, ganan en facilidad de lectura, pero pierden en profundidad de contenido.

La recta interpretación de la Biblia ha de tener como último objetivo la aplicación personal de las verdades encontradas. Es decir, no se trata de lograr descifrar un texto para gloriarse de ello, sino de entenderlo para vivirlo, porque la Biblia no es un libro para especulación sino para ser escudriñado, creído y obedecido.

El material de estas lecciones procede de la obra Self-Interpreting Bible de John Brown (1722-1787).

Doy gracias a mi hija, María Calvo, por hacer posible que estas lecciones estén al alcance de todos.

Wenceslao Calvo, Madrid 2019