Historia

ANABAUTISTAS

El nombre anabaptista significa rebautizador y fue el apelativo denigratorio con el que sus enemigos los apodaron.

Retrato del pastor menonita Anslo y de su mujer, 1641, por Rembrandt. Museo Dahlem, Berlín
Retrato del pastor menonita Anslo y de su mujer, 1641, por Rembrandt. Museo Dahlem, Berlín
El movimiento comenzó en el siglo XVI, siendo una corriente radical dentro de la Reforma. Su principal característica era el bautismo de adultos, lo cual suponía un crimen castigado con la muerte según las leyes de aquel tiempo. Los anabaptistas negaron que ellos fueran rebautizadores, ya que no reconocían valor al bautismo infantil. El único bautismo válido era el realizado por adultos que hacían pública confesión de fe cristiana. Los anabaptistas también creían que la iglesia es la comunidad de los redimidos que debe estar separada del Estado, el cual existe para el castigo de los malos. La mayoría de los anabaptistas eran pacifistas y condenaban que un cristiano participase en funciones militares, judiciales o políticas. También rechazaban hacer juramentos. A diferencia de los otros grupos de la Reforma, cuya intención era purificar o reformar la iglesia, los anabaptistas buscaban restaurar la Iglesia al espíritu que tuvo en el Nuevo Testamento.

El movimiento comenzó en Zurich entre un grupo de jóvenes que se rebelaron contra la aparente connivencia de Zwinglio hacia los magistrados y su lentitud en aplicar la reforma completa a la iglesia. A las afueras de Zurich se celebró el primer bautismo de adultos en 1525, convirtiéndose pronto en un movimiento de masas. La vehemencia de los dirigentes anabaptistas y las implicaciones revolucionarias de su enseñanza, provocaron su expulsión de una ciudad a otra, lo cual no hizo sino aumentar más la dinámica del movimiento. Pronto los magistrados tomaron medidas y la mayoría de los dirigentes anabaptistas fueron ejecutados o murieron en prisión.

Algunas corrientes anabaptistas creyeron encontrarse en el fin de los tiempos, promoviendo una teocracia que en algún caso fue impuesta bajo coacción. También hubo corrientes que recalcaban la comunidad de bienes como nota característica de la verdadera Iglesia.

Árbol de la Reforma