Titanic

“Pero un samaritano, que iba de camino, vino cerca de él, y viéndole, fue movido a misericordia; y acercándose, vendó sus heridas, echándoles aceite y vino; y poniéndole en su cabalgadura, lo llevó al mesón, y cuidó de él.” (33 Pero cierto samaritano, que iba de viaje, llegó adonde él estaba; y cuando lo vio, tuvo compasión, 34 y acercándose, le vendó sus heridas, derramando aceite y vino sobre ellas; y poniéndolo sobre su propia cabalgadura, lo llevó a un mesón y lo cui[…]Lucas 10:33-34)
“Salvaron a seis del agua, incluida yo. Seis de mil quinientos. Después, las 700 personas en los botes sólo podían esperar. Esperar a morir, esperar a vivir, esperar una absolución que jamás llegaría.”

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