Historia

ABAD Y QUEIPO, MANUEL (c. 1775- c. 1823)

Manuel Abad y Queipo, obispo español, nació en Asturias hacia 1775 y murió después de 1823. Ordenado in sacris pasó a Méjico, y, siendo juez de testamentos en Valladolid de Michoacán, fue enviado a España en 1808, con el difícil encargo de lograr que se derogase o suspendiese el decreto que afectaba las rentas de las capellanías en beneficio del Tesoro público. Logrado su objeto, regresó a Méjico, y fue nombrado obispo de Michoacán. Al estallar la insurrección separatista, procuró sosegar en lo posible la exaltación de los ánimos con su ejemplo y sus consejos; pero esta noble actitud, tachada de antipatriótica por los realistas, y sus antecedentes, abiertamente opuestos a la Inquisición, le hicieron sospechoso al virrey, el cual le embarcó para España y a su llegada se le formó causa por desafecto. Consiguió, sin embargo, una audiencia de Fernando VII y obtuvo la absolución; pero al día siguiente fue preso de orden del inquisidor general y encerrado en un convento. Los acontecimientos políticos de 1820 le devolvieron la libertad. Formó parte de la Junta provisional de Gobierno que rigió el país hasta la definitiva reunión de las Cortes; y, nombrado después obispo de Tortosa, la reacción de 1823 le sorprendió en su diócesis, la Inquisición le condenó a seis años de cárcel y murió en su encierro, sin que pueda precisarse la fecha de su fallecimiento.