Historia

ACISCLO Y VICTORIA († 303)

Acisclo y Victoria fueron dos jóvenes hermanos que sufrieron el martirio en Córdoba, ciudad que los venera como patronos. Según un acta que se conserva en San Juan de los Reyes (Toledo), su muerte ocurrió en 303, siendo emperadores Diocleciano y Maximiano. Fueron sometidos al martirio por orden del pretor Dión y en presencia suya. Primero experimentaron los horrores del fuego y luego fueron sumergidos en las aguas de un río. Al salir con vida de estas pruebas, el prefecto mandó someterlos nuevamente a las llamas, sujetándolos debajo de unas grandes ruedas y acumulando encima tanta leña que el fuego alcanzó a muchos espectadores, algunos de los cuales murieron por las quemaduras. Por fin, Acisclo fue conducido al anfiteatro y degollado. A Victoria le amputaron los pechos y le cortaron la lengua, que ella misma arrebató de las manos a los sicarios y la arrojó a la cara del pretor, quien irritado mandó que la aserraran, muriendo en este tormento y manteniendo su fe con la misma entereza que había demostrado en las anteriores pruebas.