Historia
ADALBERTO
A instigación de Bonifacio dos sínodos francos (744 y 745) le desposeyeron y le condenaron a penitencia como 'siervo y precursor del Anticristo'. Un sínodo romano confirmó la condena y lo excomulgó. En el año 747 un sínodo franco recibió un mandato del papa para que apresara a Adalberto y lo enviara a Roma. El major domus, Pipino, quemó sus cruces y capillas, pero el pueblo parece haber simpatizado con su obispo, que nunca reconoció la autoridad de sus jueces y al que no se permitió defenderse a sí mismo. Se desconoce su destino. La tradición de Maguncia afirma que fue derrotado en una discusión con Bonifacio, apresado en Fulda y asesinado por un porquero cuando intentaba escapar. Las opiniones sobre él difieren. Algunos lo ven mentalmente desequilibrado o como un impostor o fanático. Pero otros ven en él, como en su compatriota Clemente entre los francos orientales, libertados de Roma, un oponente de la tendencia romanizadora de su tiempo y una víctima de la política eclesiástica de Bonifacio.
Bibliografía:
Rettberg, i. (1846) 314-317, 368-370; H. Hahn, Jahrbücher des fränkischen Reichs, p. 67-82, Berlín, 1863; Boniface, Epistolæ, en Jaffé, Monumenta Moguntina, 1866; J. H. A. Ebrard, Die iroschottische Missionskirche der sechsten, siebenten, und achten Jahrhunderten, p. 341, 432-434, Gütersloh, 1873; A. Werner, Bonifatius, p. 279-297, Leipzig, 1875; DCB, i. 77-78; Hauck, KD, i. (1904) 507-513.