Historia

ADALGAR († 909)

Adalgar, tercer arzobispo de Hamburgo-Bremen (888-909), falleció el día 9 de mayo del año 909. Cuando Rimberto, que fue designado en el 865 para suceder a Ansgar, primer arzobispo de Hamburgo, se detuvo en la abadía de Corvey en su camino hacia su campo de trabajo, el abad Adalgar le dio a su hermano, también llamado Adalgar, como compañero. El más joven Adalgar era entonces diácono. Hacia el fin de la vida de Rimberto fue consagrado obispo para ayudar a este último, sucediéndole en el arzobispado el 11 de junio del 888. Durante la segunda mitad de sus veinte años de obispado la edad y las enfermedades le obligaron a tener un coadjutor en la persona de Hoger, otro monje de Corvey, encargándose después cinco obispos vecinos de ayudar al arzobispo en sus deberes metropolitanos.

Adalgar vivió en tiempos tempestuosos. Aunque la victoria de Arnulfo sobre los normandos (891), fue una liberación para su diócesis y aunque bajo Luis el Niño (900-911) sufrió menos que los distritos del sur y del este de las incursiones húngaras, sin embargo la confusión general limitó la actividad de Adalgar, pudiendo hacer muy poco en los reinos septentrionales que se suponía eran parte de su misión. También hubo nuevas diatribas sobre la relación de Bremen con la sede arzobispal de Colonia. Bremen había estado originalmente bajo la jurisdicción de Colonia, pero esta relación se disolvió con el establecimiento del arzobispado de Hamburgo en el año 848, confirmando el papa Nicolás I la subordinación de Bremen a Hamburgo en el 864. En el año 890 el arzobispo Hermann de Colonia escribió al papa Esteban VI pidiéndole que el arzobispo de Hamburgo, como obispo de Bremen se sujetara a él. El curso de la controversia es un poco oscuro, pero se sabe que Esteban citó a las partes a Roma y cuando Adalgar apareció solo y los delegados de Hermann se presentaron con credenciales dudosas, el papa remitió el asunto al arzobispo Fulk de Reims, para que se decidiera en un sínodo en Worms. Mientras tanto Esteban murió y su sucesor Formoso puso la investigación en manos de un sínodo en Francfort, en el año 892, bajo Hatto de Maguncia. Basándose en su informe, Formoso decidió que Bremen debía unirse a Hamburgo, mientras que esta última no tuviera sedes sufragáneas, pero que debía pasar a Colonia una vez que alguna se creara, tomando parte mientras tanto el arzobispo de Hamburgo en los sínodos provinciales de Colonia, sin admitir su subordinación. Se sabe poco de la personalidad de Adalgar. Por la forma en que su biógrafo Rimberto y Adam de Bremen hablan de él, se deduce que fue un hombre de carácter, aunque no lo suficientemente fuerte para los difíciles tiempos que le tocó vivir.


Bibliografía:
Vita Rimberti, en MGH, Script., ii. (1829) 764-775, y en MPL, cxxvi. 991-1010; Adam de Bremen, Gesta Hammenburgensis ecclesiæ pontificum, en MGH, Script., vii. (1846) 267-389; Jaffé, Regesta, vol. i.; G. Dehio, Geschichte des Erzbistums Hamburg-Bremen, i. 97-100, Berlín, 1877; Hauck, KD, vol. ii.