Sarah Flower (Fuller) Adams, unitaria inglesa, nació en Harlow, a 40 kilómetros al nordeste de Londres, Essex, el 22 de febrero de 1805 y murió en Londres el 14 de agosto de 1848.
Sarah Flower Adams y su hermana Elizabeth
Era hija de Benjamin y hermana de Eliza Flower (1803-46). Después de la muerte de su padre en 1827 vivió con la familia de W. J. Fox y se convirtió en colaboradora de Monthly Repository, principalmente en los años 1834 y 1835, que entones dirigía él. En 1834 se casó con William Bridges Adams (1797-1872), un inventor de motores e ingeniero de distinción, además de escritor sobre temas políticos. Su obra principal, Vivia Perpetua, a Dramatic Poem, se publicó en 1841. También fue autora de un largo poema en balada métrica, titulado The Royal Progress, sobre la rendición de la soberanía de la Isla de Wight a Eduardo I por parte de Isabel, condesa de Albemarle, que apareció en Illuminated Magazine de 1845. También compuso varios himnos, puestos en música por su hermana, que poseyó un gran talento musical, y utilizados en los cultos de Finsbury Chapel; igualmente numerosos poemas inéditos sobre temas sociales y políticos, escritos principalmente para la ley anti-maíz, ejemplos de los cuales se encontrarán en el cuarto volumen de Lectures to the Working Classes de Fox; y un pequeño catecismo religioso titulado The Flock at the Fountain. Heredó la sordera y una débil constitución que le impidió seguir la profesión de actriz, que había escogido porque 'el drama es un epítome de la mente y maneras de la humanidad, y los sabios de todas las edades ha concordado en hacer del mismo lo que en verdad debería ser, un suplemento del púlpito.' Vivia Perpetua, aunque moderadamente interesante como obra de teatro, está expresada en una fina tensión de emoción apasionada, que simboliza, bajo el pretexto de la conversión de Vivia al cristianismo, la propia devoción de la autora a los altos ideales que inspiraron su vida. Esta verdad del sentimiento redime la elocuencia de la señora Adams de la imputación de retórica y, a pesar de la falta de arte de la construcción y la convencionalidad sobre los accesorios de la escena, hace que su obra sea realmente impresionante. El monólogo de Vivia sobre el abandono del altar de Júpiter es especialmente elocuente. Pero la autora estuvo más felizmente inspirada en sus himnos, que, como simples expresiones de sentimiento devocional a la vez puro y apasionado, difícilmente pueden ser superados. Además proporcionó catorce himnos originales y dos traducciones a Hymns and Anthems (1840), una colección para la capilla de Fox en Finsbury, incluyendo su bien conocida composición Nearer, my God, to thee, a menudo erróneamente atribuida a la señora Beecher Stowe, que se conoce allí donde se habla el idioma inglés y ha sido traducida a otras lenguas; y el poema que comienza con la línea 'él envía sol, él envía lluvia' es aún más exquisito en su espíritu mezclado de fervor y resignación. Fue una mujer de enorme talento y muy estimada por un círculo de amigos que incluía, entre otros, a W. J. Linton, Harriet Martineau, Leigh Hunt y Robert Browning. Todos los que la conocieron personalmente hablan de ella con entusiasmo, siendo descrita como una mujer de singular belleza y atractivo, delicada y verdaderamente femenina, de mente elevada y en sus días de salud, juguetona y alegre. No tuvo descendencia.
El siguiente es su himno Nearer, my God, to thee traducido al español por T. M. Westrup y titulado Cerca de ti, Señor:
Cerca de ti, Señor, quiero morar;
Tu grande, tierno amor quiero gozar.
Llena mi pobre ser, limpia mi corazón,
Hazme tu rostro ver en comunión.
Pasos inciertos doy, el sol se va;
Mas si contigo estoy, no temo ya.
Himnos de gratitud ferviente cantaré,
Y fiel a ti, Jesús, siempre seré.
Día feliz veré creyendo en ti,
En que yo habitaré, cerca de ti.
Mi voz alabará tu dulce nombre allí,
Y mi alma gozará cerca de ti.
Bibliografía: DNB, i. 101; S. W. Duffield, English Hymns, p. 382-388, Nueva York, 1886; Julian, Hymnology, p. 16; N. Smith, Hymns Historically Famous, p. 174-182, Chicago, 1901.