Historia

ADELAIDA DE FRANCIA

Adelaida de Francia, esposa de Luis el Tartamudo, rey de Francia, vivió en el último tercio del siglo noveno. Luis II, llamado el Tartamudo, pretendió, sin conseguirlo, hacerla su amante; la resistencia tenaz y resuelta de la joven enardeció los deseos y aumentó la pasión del rey, que ofreció dar a Adelaida mano y nombre de esposa y compartió con ella el trono y el tálamo. Adelaida de Francia aceptó y Luis cumplió en todo cuanto de él dependía, su promesa. Repudió a su esposa legítima Ausgarda, de la cual había ya tenido dos hijos, y se desposó con Adelaida. Pero el papa Juan VIII se negó en absoluto a conceder el divorcio y por consiguiente a legitimar el matrimonio de Luis y Adelaida. Luis el Tartamudo era hombre muy capaz de prescindir tranquilamente del beneplácito del papa y se disponía a proclamar reina de Francia a su segunda esposa cuando el día 10 de abril de 879, murió con treinta y cinco años. Adelaida, al morir su esposo, estaba encinta de pocos meses; medio año después, el 17 de setiembre, dio a luz un niño, que fue rey, andando el tiempo, en 898, con el nombre de Carlos III, llamado el Simple. Adelaida de Francia no fue reina, ni ante la Iglesia considerada como esposa legítima del rey; su hijo, sin embargo, cuando llegó a los diez y ocho años ocupó el trono.