Historia
AFRA
Afra fue una mártir cristiana de la que todo lo que se sabe es que murió en Augsburgo. Este hecho está atestiguado por Venancio Fortunato (Vita Martini, iv. 642-643) y por la mención de su nombre en los más antiguos martirologios. No hay motivo para dudar de su historicidad, pues la importancia de Augsburgo hace posible que un hecho así sucediera al introducirse el cristianismo. Su Acta (edición de B. Krusch, MGH, Script., Rer. Merov., iii, 1896, 41-64) consiste de dos partes independientes, Conversio y Passio, de las que la segunda es la más antigua. Se dice que fue consagrada al servicio de Venus por su madre, viviendo una vida inmoral en Augsburgo hasta que se convirtió al cristianismo mediante un obispo y un diácono quienes, en el tiempo de la persecución, hallaron refugio en su casa, sin saber su condición. Afra confesó valientemente su fe muriendo en la pira con otros cristianos un 5 de agosto.
Bibliografía:
Rettberg, KD, i. 144-149; Friedrich, KD, i. 186-199, 427-430, ii. 653-654; L. Duchesne, Ste. Afra d’Augsbourg, en Bulletin critique, ii. (1897) 301-305.