Heinrich von Ahaus, fundador de los
Hermanos de la Vida Común en Alemania, nació en el principado de Ahaus, cerca de Münster en 1370 y murió en Münster en 1439. Pertenecía a una noble familia cuyos antepasados se remontaban al siglo IX y que tomó su nombre de sus territorios en el río Aa. En 1396 tomó los hábitos e influenciado por su tía, antigua
abadesa de Vreden en Gelderland, que era miembro de las Hermanas de la Vida Común en Deventer, se afilió a los seguidores de la nueva enseñanza en esa localidad. Permaneció en Deventer probablemente hasta el año 1400, viviendo en estrecha asociación con compañeros y sucesores de
Groote, fundador de la fraternidad, tales como
Florentius Radewyns, Brinckerink,
Gerhard Zerbolt y
Thomas à Kempis. Habiendo aprendido los principios y la organización de los Hermanos e imbuido de su celo, volvió a Westfalia y al año de su llegada fundó una fraternidad en Münster. La
muerte de su padre le dejó con abundantes medios con los que construir una casa para el hospedaje de los Hermanos. Más tarde les cedió su magnífica residencia en Springbrunnen, que se convirtió en la sede del
capítulo general de la fraternidad. No obstante, al vivir sin
votos o reglas escritas y dedicarse a la práctica de la humildad cristiana, se encontraron con la oposición de muchos
clérigos y
laicos. Los primeros recelaban de su estilo de vida que mezclaba lo
ascético y espiritual con lo secular, resintiéndose de la influencia que rápidamente estaban ejerciendo en el campo educativo, mientras que los ciudadanos de Münster consideraban la actividad de la fraternidad, en la elaboración de bellos libros que constituía la principal fuente de su sostenimiento, una competencia no deseada. Los
dominicos eran sus oponentes más celosos, siendo uno de ellos, Matthaus Grabow, quien los denunció ante el
concilio de Constanza. Gracias a la intercesión de
Gerson y
Pierre d'Ailly obtuvieron una plena vindicación (1418), sirviendo la persecución para incrementar aún más su influencia. Ahaus fue uno de los representantes enviados a Constanza para defender la causa de la fraternidad.
En 1416 Ahaus se estableció en Colonia, donde estaba la segunda gran casa de la comunidad, efectuándose en 1428 una unión entre los capítulos de Colonia y Münster, por la que las dos quedaban constituidas en un solo organismo. En 1441 se añadió a esta unión el capítulo de Wesel en Cleves, que había sido fundado por Ahaus en 1435. Al final de su vida Ahaus estaba inmerso en la creación de nuevos capítulos y la supervisión de las casas establecidas. Además de los tres grandes capítulos mencionados, se crearon muchas pequeñas fundaciones en las diócesis de Münster y Osnabrück. Comunidades de Hermanas de la Vida Común también se establecieron en Emmerich, Herford, Hildesheim y otros lugares, aparte de la casa madre de Münster. Los trabajos de Ahaus ejercieron una influencia benéfica en la vida de la Iglesia en Alemania. Se elevó el nivel de saber entre el clero y el monasticismo fue purificado de muchos males, a la vez que sus ideales de una vida espiritual recibieron amplia extensión por la fundación de comunidades seculares. Los Hermanos fueron también influyentes en el establecimiento de escuelas, en la difusión de literatura manuscrita e impresa y en la extensión del uso de la lengua vernácula para propósitos religiosos.
Bibliografía:
L. Schulze, Heinrich von Ahaus, en ZKW, iii., 1882.