Historia

ALACOQUE, MARGARITA MARÍA († 1690)

Margarita María Alacoque, religiosa francesa, nacióen Janots el 25 de julio de 1647 y murió el 17 de octubre de 1690.

Margarita María Alacoque
Bajo la influencia de su director, el jesuita La Colombière, Margarita, monja en el convento salesiano en Paray-le-Monial en Borgoña, practicó una ferviente devoción mística hacia Cristo que resultó en éxtasis. Según su relato, el 16 de junio de 1675, estando orando ante el sacramento vio a Jesús "mostrándole su corazón en un trono inflamado, rodeado por espinas y coronado por una cruz, diciéndole que era su voluntad que una devoción especial se ofreciera a su sagrado corazón en reparación por las irreverencias cometidas contra él en el más santo de los sacramentos. Y que el viernes tras la octava del Corpus Christi debería dedicarse a esta devoción." Revelaciones posteriores confirmaron la primera y el convento se convirtió en una sede de devoción. Colombière y sus sucesores Croiset y Rolin trabajaron para esparcirla, publicando Croiset el primer libro sobre el asunto en Lyón en 1690. La nueva devoción no fue bien recibida en Roma, el libro de Croiset fue puesto en el Índice en 1704, mientras que en 1697 la solicitud de los salesianos para una festividad al Sagrado Corazón con oficio propio había sido rechazada por la Congregación de Ritos, un rechazo que fue renovado en 1707 y 1727. Mientras tanto, mediante las confraternidades la devoción se difundió por la Suiza alemana hasta Alemania. Languet, entonces obispo de Soissons y posterior arzobispo de Sens, la defendió en su biografía de Margarita, publicando luego el jesuita Gallifet el más importante De cultu sacrosancti cordis Dei (Roma, 1726). El resultado fue que se afirmaron milagros, procurando los reyes y reinas que el papa otorgara una misa y oficio propio para la festividad, lo que fue finalmente concedido, sobre el expreso entendimiento de que el culto iba dirigido al corazón de Jesús sólo como símbolo de su amor. La oposición determinada contra la devoción vino por influencia de Scipione de' Ricci, obispo de Pistoja, y de la tendencia racionalista que a finales del siglo XVIII se había esparcido desde la Toscana por una gran parte de Italia, entablándose una lucha literaria por ambas partes.