Historia

ALBERICO (c. 1080-1148)

Alberico, benedictino francés, nació en Beauvaisis hacia 1080 y murió en Verdún en 1148. Fue subprior de las abadías de Cluny y Saint-Mary-du-Champ, distinguiéndose como hábil reparador de varias discordias entre monjes, prelados y reyes. Sostuvo los derechos del papa contra Poncio, abad de Cluny, que se negaba a reconocerlo; ayudó a Pedro el Venerable a restablecer la disciplina eclesiástica en la orden, y éste le envió de abad a Vezelay, cuyos monjes se negaron a darle posesión hasta intervenir Inocencio III. Los frailes fueron encarcelados por desobediencia. A petición de Pedro el Venerable, rehusó el obispado de Langres para completar la reforma de su orden, siendo después cardenal-obispo de Ostia. El papa le envió a Inglaterra para resolver el conflicto entre David I, rey de Escocia, y el usurpador Esteban; después a Sicilia para sofocar la revolución contra Roger II y luego a oriente a deponer al patriarca Rodolfo, a quien mandó a Roma cargado de cadenas. Al volver a Roma, Lucio II (1145) le confirió el cargo de legado en Francia para combatir a los herejes, en compañía de Bernardo y Godofredo, obispo de Chartres. Repuso a éste en su silla y consiguió que Luis el Joven proclamara la segunda cruzada. En 1147 acompañó a Eugenio III en su viaje a Francia y al trasladarse de Tréveris a Reims, donde se preparaba un concilio, cayó repentinamente enfermo y murió en Verdún.