Historia
ALBERTO DE PRUSIA (1490-1568)
- Primeros años y conversión al protestantismo
- Relación con Lutero y Melanchthon y ayuda a la Reforma
- Progresos de la Reforma
- Reorganización de los asuntos eclesiásticos
- Su visitación y sus consecuencias
- Ordenanzas de 1540 y 1544
- Últimos esfuerzos en favor de la Reforma

por Lucas Cranach el Viejo
Fue el tercer hijo del margrave Federico el Viejo de Brandeburgo-Ansbach, recibiendo una educación castrense en varias cortes y siendo hecho canónigo de la catedral de Colonia. En 1508, con su hermano Casimiro, tomó parte en la campaña del emperador Maximiliano contra Venecia. Fue elegido gran maestre de la orden teutónica el 15 de diciembre de 1510, siendo investido con la dignidad de su oficio en 1511 y haciendo solemne entrada en Königsberg en 1512. Sus esfuerzos para hacer su orden independiente de Polonia, a quien debía lealtad desde la paz de Thorn en 1466, desembocaron en una guerra con el rey polaco, que devastó el territorio de la orden hasta que se alcanzó una tregua de cuatro años en 1521. Alberto entonces visitó Alemania, intentando en vano obtener la ayuda de los príncipes alemanes contra Polonia. Mientras asistía a la dieta de Nuremberg en 1522-23 oyó los sermones de Andreas Osiander, a quien luego llamaría 'padre en Cristo', abrazando la fe reformada junto con otros en esa ciudad. Por esa influencia y por la de los escritos de Lutero desde el año 1520, fue ganado para la nueva enseñanza confesando abiertamente sus convicciones.
Relación con Lutero y Melanchthon y ayuda a la Reforma.
En junio de 1523 dirigió una carta confidencial a Lutero, solicitando su consejo sobre la reforma de la orden teutónica y los medios de llevar una renovación de la vida cristiana a su territorio. En su respuesta Lutero le aconsejaba convertir el territorio espiritual de la orden en un principado secular. En septiembre de 1523 visitó al reformador en Wittenberg, aconsejándole de nuevo Lutero, con el acuerdo de Melanchthon, que aboliera la insensata e inicua regla de la orden, entrara él mismo en el estado del matrimonio y convertiera el estado de la orden en secular. Esta entrevista fue el comienzo de una relación estrecha entre Alberto y los reformadores de Wittenberg, seguida inmediatamente por el Ermahnung an die Herren Deutschen Ordens falsche Keuschheit zu meiden und zu recten ehelichen Keuschheit zu greifen, de Lutero. Con el consejo y ayuda de éste, Alberto procuró la predicación del puro evangelio en su capital, llamando a hombres como Johann Briessmann y Paulus Speratus. Johannes Amandus, llamado en el mismo tiempo que Briessmann, demostró ser un predicador popular y con talento, pero también un agitador fanático que fue obligado a dejar la ciudad y el país en 1524. Su lugar lo ocupó Johannes Poliander. Autorizado por Alberto, el obispo Jorge de Polentz, que favorecía la Reforma, envió hombres entendidos a predicar por el país, esparciéndose escritos evangélicos por el territorio gracias a los esfuerzos de Georg Vogler, amigo de Alberto y canciller de su hermano en Ansbach. En la Navidad de 1523 Jorge de Polentz abrazó abiertamente la nueva fe y al año siguiente, con el consentimiento de su soberano, aconsejó a los ministros no sólo predicar el puro evangelio sino también usar la lengua alemana en la administración del bautismo y de la Cena del Señor. Al mismo tiempo recomendaba la lectura de los escritos de Lutero y declaraba abrogada la excomunión.
Progresos de la Reforma.
La causa hizo rápidos progresos en Königsberg. Briessmann daba clases gratis a los laicos y ministros, con el objetivo de promover el conocimiento del evangelio. Speratus predicaba a grandes multitudes, publicándose escritos evangélicos en la nueva imprenta, especialmente sermones y panfletos de Briessmann y Speratus. Se abolieron los abusos y los elementos no evangélicos en el culto y en la constitución interna de las iglesias, como imágenes, altares de santos y misas. Se estableció una caja común para la ayuda de los pobres. El movimiento reformador adquirió nuevo ímpetu por la conversión de un segundo prelado prusiano, Erhard de Queiss, obispo de Pomerania, quien emitió un programa de reforma bajo el título Themata en su diócesis para la renovación de la vida espiritual basándose en el evangelio. Lo más importante de todo fue la puesta en práctica del consejo de Lutero, que transformaba el territorio de la orden en un ducado secular hereditario bajo la soberanía de Polonia, tras haber expirado el periodo de tregua y haberse firmado la paz con esa nación. El 10 de abril de 1525 tuvo lugar la investidura formal de Alberto como duque de Prusia en Cracovia, tras jurar fidelidad al rey Segismundo. Hacia finales del siguiente mes hizo solemne entrada en Königsberg, recibiendo el homenaje de los prelados prusianos, los caballeros de la orden y los estamentos. El 1 de julio de 1526 se casó con la princesa danesa Dorotea, quien era también una fiel seguidora del evangelio, en el castillo de Königsberg.
Reorganización de los asuntos eclesiásticos.
A continuación tuvo lugar una reorganización de los asuntos eclesiásticos sobre el fundamento de la constitución episcopal existente. Los dos obispos, Jorge de Polentz y Erhard de Queiss, que estaban separados de Roma por su fe evangélica y actividad reformadora, se casaron. Como obispos evangélicos se dedicaron a las funciones puramente eclesiásticas, como ordenación, visitación, inspección y casamientos. El duque, como soberano evangélico, se reservó el derecho de convocar la dieta para regular los asuntos eclesiásticos, emitiendo un mandato el 6 de julio de 1525 pidiendo a los ministros que predicaran el evangelio en toda pureza y fidelidad cristiana, testificando contra la superstición prevaleciente y contra la impiedad e inmoralidad extendidas de la borrachera, licenciosidad, maldiciones y frívolos juramentos. El resultado fue el Landesordnung, que regulaba la designación y sostenimiento de los ministros, la suplencia de vacantes, la observancia de las festividades, la apropiación de dinero recibido por las iglesias para fundaciones pías y los pobres. El Landesordnung, contenía también regulaciones para el servicio divino diseñadas por los obispos y publicadas por Alberto en marzo de 1526 bajo el título Artikel der Ceremonien und andere Ordnung.
Su visitación y sus consecuencias.
Para la mejor regulación de los males existentes, Alberto, en acuerdo con los obispos, señaló una comisión de clérigos y laicos que visitaran las diferentes parroquias, a fin de examinar la vida y obra de los ministros, dando cuando fuera necesario información e instrucción. El resultado de esta visitación, la primera en Prusia, fue tal que en un mandato fechado el 24 de abril de 1528 Alberto recomendaba a los dos obispos continuar tales visitaciones en sus diócesis e inculcar en los ministros la búsqueda de una buena doctrina y vida. Para que tal supervisión fuera permanente ordenó nombrar superintendentes. A fin de beneficiar a los no alemanes los ministros fueron suplidos con traductores para la predicación de la Palabra. Alberto recomendó la Postilla de Lutero como modelo de predicación del evangelio, haciendo que se distribuyeran un gran número de copias entre los ministros. También ordenó conferencias trimestrales bajo la presidencia de superintendentes, autorizando en julio de 1529 a que los obispos convocaran sínodos para tratar cuestiones referentes a la fe, doctrina, matrimonio y otros asuntos de importancia para los pastores. Indujo a Speratus, quien había sucedido a Queise como obispo de Pomerania, a preparar un bosquejo de doctrinas, que se publicó bajo el título Christliche statuta synodalia y se distribuyó entre los ministros. Este documento fue precursor de la Confesión de Augsburgo, siendo asignado por los obispos a los ministros en 1530 como canon doctrinal. Fue de importancia especial durante una crisis desatada por el duque. Influenciado por su amigo Friedrich von Heideck favoreció las enseñanzas de Caspar Schwenckfeld, a quien encontró en Liegnitz, dando cargos a sus seguidores. Las nuevas ordenanzas de los obispos no fueron atendidas al principio, convocándose un coloquio en Rastenburg en diciembre de 1531, bajo la presidencia de Speratus, que no trajo resultados satisfactorios. Finalmente se prohibió la enseñanza de los entusiastas a la vez que se permitía libertad en asuntos de fe. Ante los desórdenes provocados por los anabaptistas de Münster el duque quiso impedir que los mismos se propagaran a su región. En agosto de 1535 ordenó a Speratus que preservara la unidad y pureza de doctrina. Renovó su garantía a su hermano, el margrave Jorge, de que 'él y su país deseban ser considerados miembros constantes en la línea de los profesantes de la Confesión de Augsburgo', en la que permaneció fiel hasta el fin.
Ordenanzas de 1540 y 1544.
En 1540 Alberto publicó una ordenanza suplementaria a las Landesordnung de 1525, sobre los muchos males en la vida del pueblo y su cura y otra sobre la elección y sostenimiento de los ministros, sus viudas y huérfanos. Ayudado por los dos obispos hizo una gira de inspección en el invierno de 1542-43 para conocer la condición espiritual y moral del país. Al finalizar la gira en febrero de 1543 publicó un mandato en alemán y polaco, exhortando al pueblo a hacer uso diligente de los medios de gracia y amonestando a los nobles que despreciaban la Palabra y los sacramentos. Cada casa debía designar por turnos un oficial que vigilara, desde un lugar elevado, la asistencia a la iglesia. Además de los textos del domingo, el ministro tenía que pasar media hora explicando el catecismo. Durante la semana se tendrían reuniones caseras en los hogares, en las que se examinaría a la gente en su conocimiento de la Palabra de Dios. Para mantener la constitución episcopal, Alberto, en un memorándum de 1542, garantizaba la continuidad de los dos obispados con la provisión de que hombres piadosos y entendidos deberían ser escogidos para tales puestos. Para promover la vida de la iglesia emitió el Ordnung vom äusserlichen Gottesdienst und Artikel der Ceremonien (1544), que complementaba el Artikel de 1525. Para mejorar el servicio en las iglesias exigió que los niños en las escuelas fueran entrenados en el canto, preparando Kugelmann, el músico de la corte, un himnario.
Últimos esfuerzos en favor de la Reforma.
Alberto continuó escribiéndose con Lutero y Melanchthon, mostrando muchas notas manuscritas suyas citas sobre los Salmos y las cartas paulinas, que muestran cuán profundamente investigaba las Escrituras. Para promover la cultura cristiana creó una biblioteca en su castillo, que sería el comienzo de la biblioteca pública fundada por él mismo en 1540. Para beneficio de una educación evangélica más elevada estableció escuelas superiores latinas, fundando en Königsberg una escuela que en 1544, con la ayuda de Lutero y Melanchthon, transformó en universidad. Como primer rector llamó a Georg Sabinus, yerno de Melanchthon, aunque su carácter obstaculizó el desarrollo de la institución. Un impedimento mayor fue la designación, en 1549, del antiguo reformador de Nuremberg, Andreas Osiander, como primer profesor de teología, ya que su doctrina de la justificación creó controversias. Tras la muerte de Osiander (1552) su yerno Johann Funck obtuvo tal influencia sobre el duque que solo nombró a seguidores de Osiander, cuyos oponentes, encabezados por J. Mörlin se vieron obligados a dejar el país. La confusión política y eclesiástica fue tan grande que una comisión polaca se vio obligada a intervenir, siendo ejecutados en 1566 Funck y dos de su facción como 'perturbadores de la paz, traidores y promotores de la herejía de Osiander.' Los antiguos consejeros del duque fueron entonces reinstalados en sus puestos.
Estas dolorosas experiencias hicieron que Alberto buscara el descanso y la restauración de la paz en la Iglesia y el país. Volvió a llamar a Mörlin y Martin Chemnitz y a consecuencia de una resolución del sínodo que se convocó en 1567, para acatar el corpus doctrinæ de la Iglesia luterana, hizo que prepararan el Corpus doctrinæ Pruthenicum o Wiederholung der Summa und Inhalt der rechten allgemeinen christlichen Kirchenlehre-repetitio corporis doctrinæ christianæ en el que se refutaron los errores de Osiander. Este credo, que fue aprobado por los estamentos, lo publicó Alberto con un prefacio, fechado el 9 de julio de 1567, en el que se señalaba que 'nadie será admitido a ningún oficio en la Iglesia o la escuela si no lo aprueba y acepta.' Tras la resolución de las cuestiones doctrinales se revisó el antiguo orden eclesiástico, cuyo resultado fue el Kirchenordnung und Ceremonien, publicado en 1568. Las vacantes episcopales de Pomerania y Samland quedaron cubiertas con la designación de G. Venediger (Venetus) y J. Mörlin, respectivamente, tras haberse solventado cuestiones como la elección, jurisdicción y salario de los obispos, con lo que se reafirmó la antigua constitución episcopal de la Iglesia prusiana. Así pues, a pesar de las pruebas de sus últimos años, Alberto vio el pleno desarrollo de la Iglesia evangélica en el ducado de Prusia, restaurándose la calma y la paz antes de su muerte. Dejó un bello testimonio de su fe evangélica en su testamento para Alberto Federico, hijo de su segunda esposa, Ana de Brunswick, con quien se había casado en 1550. Sus últimas palabras fueron: 'En tus manos encomiendo mi espíritu, tú que me has redimido, oh Señor Dios de la verdad.'
Bibliografía:
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