Historia

ALEANDRO, GIROLAMO (1480-1542)

Girolamo Aleandro (latín Hieronymus Aleander), humanista y cardenal italiano, llamado el Viejo, nació en Motta, a 48 kilómetros al nordeste de Venecia, Italia, el 13 de febrero de 1480 y murió en Roma el 31 de enero de 1542.

Girolamo Aleandro
Estudió en su localidad natal y en Venecia, estableciéndose allí como maestro en 1499 y siendo colaborador para la imprenta de Aldo Manucio. El papa Alejandro VI le nombró secretario de su hijo César Borgia y le confió varias misiones diplomáticas. El rey de Francia, Luis XII, le nombró catedrático de griego de la universidad de París, obteniendo gran reputación como erudito clásico y siendo rector de esa institución. Al año siguiente fue a Lieja donde gracias a la influencia del obispo Everardo fue nombrado canciller de la sede de Chartres. Como representante de Everardo, que anhelaba el capelo cardenalicio, viajó a Roma en 1516, ganándose el favor del cardenal Julio de Médicis, de quien fue secretario particular. Después León X le nombraría bibliotecario del Vaticano. En 1520 fue como nuncio papal a la corte de Carlos V, con el encargo de combatir a Lutero. Procuró la condenación de éste en la dieta de Worms en 1521, suponiéndose que fue el autor del edicto emitido contra el reformador. En 1524 fue nombrado arzobispo de Brindisi, siendo enviado como nuncio a la corte de Francisco I de Francia con quien fue hecho prisionero en Pavía.

Hasta 1531 vivió sin empleo, especialmente en Venecia la mayor parte del tiempo, acosado por las deudas. Pero en ese año fue enviado como representante papal ante Carlos V, a quien acompañó a los Países Bajos e Italia, incitando al emperador a que actuase contra los protestantes. Desplegó gran energía para combatir la herejía que invadía el centro de Europa, persiguiendo a los protestantes en todos aquellos países, y haciendo quemar a dos frailes agustinos, por herejes, en Bruselas. Tras residir como nuncio en Venecia desde 1533 a 1535 fue llamado a Roma por Pablo III quien deseaba usar los conocimientos históricos de Aleandro, al que elevó al cardenalato, para el concilio que estaba planeando. Por sus servicios se le otorgó el capelo cardenalicio en 1538, siendo enviado ese mismo año a Venecia como legado para el concilio que allí se habría de convocar. De ahí fue a la corte del rey alemán Fernando, donde al principio se inclinó por una política conciliatoria hacia los protestantes, pero al ver que sus esfuerzos fallaron exigió su destrucción total. Cuando comenzó a escribir la obra De concilio habendo, le sorprendió la muerte. De sus escritos son de extraordinario valor para la historia de la Reforma los informes que cubren sus varias misiones diplomáticas. Sus cartas son también de importancia, estando entre sus destinatarios Aldo Manucio, Erasmo, Ulrich von Hutten, Bembo, Contarini y Pole. Sus diarios destacan por sus francas revelaciones sobre las indulgencias que se permitía a sí mismo y que estaban en contraste con su condición eclesiástica. Entre sus obras publicadas son dignas de mención: Lexicon graeco-latinum (París, 1512); Tabulae sane utiles graecorum Musarum addito compendio ingredi volentibus; el poema en versos latinos Ad Julium et Neraeama; una Gramática griega y la versión de algunos autores de la antigua Grecia.


Bibliografía:
A. Mai, Spicilegium Romanum, ii. 231-240, Roma, 1839; H. Læmmer, Monumenta Vaticana, p. 77 sig., 223-241, Friburgo, 1861; J. J. I. von Döllinger, Beiträge zur politischen, kirchlichen und Culturgeschichte, iii. 243-284, Viena, 1882; P. Balan, Monumenta Reformationis Lutheranæ, 1 sig., 335 sig.; P. de Nolhac, Studi e Documenti di Storia a Diritto, ix. 208-217, Roma, 1888; B. Morsolin, Il Concilio di Vicenza, Venecia, 1889; W. Friedensburg, Legation Aleanders 1538-39, en Nuntiaturberichte aus Deutschland, vol. iii.-iv., Gotha, 1893; H. Omont, Journal autobiographique du . . . J. Aléandre, p. 35-98, 113 sqq., París, 1895; W. Friedensburg, ut sup. iii. 28-41, 44, y Preface, p. v.-vii.; C. Perocco, Biografio del cardinale G. Aleandri, Venecia, 1839; K. Jansen, Aleander am Reichstage zu Worms, Kiel, 1883; G. M. Massuchelli, Gli Scrittori d’Italia, I. i. 406-424, Brescia, 1753; T. Brieger, Aleander und Luther 1521, parte 1, Gotha, 1884.