Historia
ALEJANDRO DE CONSTANTINOPLA († c. 340)
Alejandro de Constantinopla, patriarca de esa ciudad, del 317 a 340, combatió a Arrio en el concilio de Nicea, en cuya asamblea fue éste condenado. En 335, un nuevo concilio convocado por el emperador Constantino, levantó la excomunión a Arrio y a sus partidarios. La vuelta de Arrio a la Iglesia debía efectuarse solemnemente en Constantinopla; la víspera de esta ceremonia Alejandro hizo a Dios la siguiente súplica: "Si Arrio debe ser admitido mañana en la Iglesia, quítame antes del mundo; pero si tú tienes piedad de la Iglesia, echa de esta tierra a Arrio." El mismo día Arrio fue encontrado muerto. Los ortodoxos atribuyeron esta muerte a un milagro; los arrianos a un crimen. Alejandro al día siguiente dio gracias a Dios por haber atendido sus ruegos. Fundó Alejandro, a orillas del Éufrates y en Constantinopla, dos monasterios, llamados Acemetes (que no duermen), porque turnaban en sus veladas para cantar las alabanzas a Dios.