Historia

ALEJANDRO V (c. 1339-1410)

Alejandro V (Pietro Philargi) fue papa entre los años 1409 y 1410.

Alejandro V
Alejandro V
Fue recogido por los franciscanos como huérfano en Creta, ingresando en su orden. Tras viajar por Italia, Inglaterra y Francia adquirió renombre como maestro de retórica en la universidad de París. Más tarde ocupó un puesto en la corte de Galeazzo Visconti en Milán, de cuya sede fue arzobispo en 1402. Inocencio VII le hizo cardenal y en 1408 fue uno de los que abandonaron a Gregorio XII a fin de acabar con el cisma, invitando el mismo año al papa al concilio de Pisa como representante de los cardenales. Tras ser desposeídos Gregorio XII y Benedicto XIII, Alejandro fue unánimemente elegido papa por la influencia del cardenal Baltasar Cossa el 26 de julio de 1409. Igual que los demás cardenales había firmado un acuerdo de que si era elegido papa continuaría el concilio hasta que la Iglesia experimentara una reforma exhaustiva en la cabeza y en los miembros. Pero una vez en el puesto despidió a los miembros a sus diócesis, para que tomaran consejo sobre los puntos que necesitaban reforma.

El cisma no acabó con su elección, pues Benedicto XIII era reconocido todavía por España, Portugal y Escocia, mientras que Gregorio XII lo era por Nápoles, Hungría, el rey de los romanos y algunos príncipes italianos. La mayor parte de Alemania, junto a Inglaterra y Francia se declaraba por la elección del concilio, así como los dirigentes reformistas Gerson y Pierre d'Ailly. Alejandro estaba más preocupado por la recuperación de los Estados de la Iglesia que por la reforma. Roma y Umbría eran posesión de Ladislao de Nápoles, protector de Gregorio XII. Alejandro lo excomulgó, declarándolo depuesto y trasfiriendo su corona a Luis II de Anjou, quien, con el cardenal Cossa, mandó un ejército contra Roma. Aunque esta expedición no tuvo éxito, los seguidores de Alejandro lograron controlar en los últimos días de 1409 la ciudad. Sin embargo, Alejandro no regresó sino que se quedó en Bolonia, una cómoda ciudad en manos de sus hermanos franciscanos y de Baltasar Cossa. Los frailes le indujeron a publicar una bula el 12 de octubre de 1409, que confirmaba todos los extensos privilegios de las órdenes mendicantes en el confesionario, paralizando prácticamente la jurisdicción de los párrocos. Cuando manifestó la intención de extender esta norma a Francia, la universidad de París, con Gerson a la cabeza, amenazó con represalias de excluir a los frailes del púlpito. Alejandro murió el 3 de mayo de 1410, antes de que este ultimátum llegara a Roma. Algunos creen que murió envenenado. Su carrera la juzgó él mismo de esta manera: "Cuando fui arzobispo era rico; siendo cardenal fui pobre; habiéndome elevado a papa, soy un mendigo." Para los historiadores católicos posteriores como Alejandro fue proclamado papa por un concilio ilegítimo, el de Pisa, no está considerado un papa estrictamente legal, aunque lo incluyen en sus listas.


Bibliografía:
Vita, en L. A. Muratori, Rer. Ital. script., iii. 2, p. 842, Milán; Bower, Popes, iii. 167-171; Hefele, Conciliengeschichte, vi. 1033; Creighton, Papacy, i. 257-265; Pastor, Popes, i. 190-191.