Historia

ALESIUS, ALEXANDER (1500-1565)

Alexander Alesius (forma latinizada de Aless, también conocido como Alesse, ab Ales y Alane), teólogo luterano, nació en Edimburgo, Escocia, el 23 de abril de 1500 y murió en Leipzig el 17 de marzo de 1565.

Alexander Alesius
Alexander Alesius
Provenía de una familia que había alcanzado distinciones cívicas ('atavi consules'); pero su descendencia de Alejandro de Hales es simplemente una conjetura piadosa de su panegirista Thomasius. Habiendo sido educado en la universidad de St. Andrews, obtuvo una canonjía a edad temprana. No se sabe nada más acerca de sus días de juventud, excepto su propia historia de cómo fue milagrosamente preservado de rodar por un precipicio, cuya misericordia atribuyó no a los versículos de Juan que llevaba, sino a la fe de sus padres (Thomasius, citando Epistola dedicatoria Commentar in Joannem de Alesius). Los problemas de su vida comenzaron después de haber alcanzado la edad adulta. Los escritos de Lutero deben haberse introducido en Escocia antes de que se aprobara la ley del 17 de julio de 1525 que los prohibía (M'Crie's, Life of Knox, 17); y Alesius se describe a sí mismo habiéndose ganado el aplauso de los teólogos, al refutar esos escritos con los argumentos de Fisher, obispo de Rochester (Thomasius, citando Expositio in Psalm. XXXVII. de Alesius). En consecuencia, en 1527 fue elegido para debatir con Patrick Hamilton, el joven abad de Fern, para recuperarlo de las ideas heréticas que adoptó en Alemania de 'Martín Lutero, Philip Melanchthon, Francis Lambert y otros hombres eruditos' (Spotiswood). Pero Alesius, en lugar de convencer a Hamilton, quedó muy conmocionado por los argumentos opuestos a los suyos; y la heroica muerte del 'protomártir' del protestantismo escocés en 1528, tuvo el efecto de inclinar fuertemente al canónigo de St. Andrews a la causa de la Reforma. Según Thomasius, el propio Alesius narra varios incidentes del martirio de Hamilton en su Expositio in Psalm. XXXVII y en su respuesta a Cochlæus. Otros martirios siguieron en Escocia; y la mano de la Iglesia —si se puede identificar una política con una persona, sería la mano del arzobispo Beaton— pesaba 'sobre los que entendían la verdad de las cosas de otra manera que antes.' Alesius, quien se había sentido movido a pronunciar ante un sínodo provincial en St. Andrews una alocución latina contra la incontinencia del clero, ofendió profundamente al preboste de St. Andrews, quien interpretó la reprensión como algo personal hacia él. Dio la casualidad de que todo el capítulo había estado a punto de proferir una queja al rey Jacobo V contra la brutalidad del preboste, quien apareció con una banda armada en la sala del capítulo y casi termina con Alesius en el acto. El ofensor canónigo fue arrojado en prisión, donde el enfurecido preboste atentó de nuevo contra su vida; pronto los otros canónigos también fueron arrestados. El rey Jacobo, habiendo escuchado sobre el asunto, inmediatamente ordenó su liberación (agregando amablemente que lo habría visitado en persona, si hubiera sido posible entrar a un lugar tan pestífero). Los otros canónigos fueron liberados, pero Alesius fue arrojado a otra mazmorra peor, que describe como una cueva de horrores. Habiendo ordenado el rey que lo liberaran, el preboste lo sacó de la cárcel durante un día y luego lo encerró nuevamente. Una apelación al arzobispo solo produjo un mensaje del preboste de que el discurso de Alesius había convencido al primado de su buena voluntad hacia los herejes luteranos. Así, Alesius permaneció en prisión durante un año, hasta que, durante la ausencia de su perseguidor, fue liberado por sus hermanos canónigos. Pero su enemigo regresó pronto y, después de casi arrancar a Alesius del altar donde estaba diciendo misa, lo encarceló una vez más. Esta vez, algunos de los canónigos, viendo que era una cuestión de vida o muerte, le aconsejaron la huida inmediata más allá de los mares. Le proporcionaron algo de dinero; y así, después de una breve vacilación, 'constituit piissimus Christi famulus abire' (Bale), llegó al puerto, a un barco donde fue acogido con bondad por un alemán. Los jinetes de su enemigo llegaron a la orilla, justo cuando el barco salía del puerto (Thomasius, citando casi verbalmente la respuesta de Alesius a Cochlæus). La fecha de su huida y llegada a Alemania fue 1532, no 1534, que es la mencionada por algunas autoridades. Sin embargo, fue en agosto de 1534 cuando James Hay, obispo de Ross, que ejercía como comisionado del arzobispo de St. Andrews, pronunció la sentencia en Holyrood House 'contra Alexander Alesse, el maestro John Fife, John Macbee y un tal Macdougal, quienes fueron convocados a dicha dieta, y no comparecieron' (Spotiswoode, History of the Church and State of Scotland, 66).

Después de su llegada a Alemania, Alesius pasó un poco de tiempo en Colonia, donde vio arder a dos hombres que pensaban rectamente, y en otras ciudades, y en 1533 llegó a Wittenberg, donde conoció a Lutero y Melanchthon, declarando su adhesión a la Confesión de Augsburgo del año 1530. Había dudado hasta entonces, antes de elegir definitivamente su lado, declarando típicamente que si bien no consentía en 'todos los sueños de los monjes', echaba de menos en los luteranos cierta moderación y juicio en algunas cosas (Thomasius, ut supra). Su primera publicación en el lado protestante, por supuesto, provocó una réplica por parte de uno de los campeones literarios de Roma. La cuestión sobre la libre circulación de las Escrituras entre los laicos, se estaba convirtiendo rápidamente en uno de los asuntos cruciales del conflicto de la Reforma, que lo conduciría hacia cuestiones no imaginadas en sus fases anteriores. Hasta el momento, la Iglesia de Roma no había hecho ninguna declaración autorizada sobre el tema, ni tampoco iba a hacerlo hasta que las reglas del Index librorum prohibitorum fueran redactadas por el concilio de Trento y sancionadas en 1564 por el papa Pío IV. Por el momento, el asunto seguía siendo esencialmente un asunto de disciplina episcopal o arzobispal, no existía una uniformidad absoluta en la práctica y el esfuerzo por hacer circular la Biblia en la lengua vulgar tenía partidarios de una indudable ortodoxia. En Escocia el conocimiento de las Escrituras se difundió entre la gente, antes de que un solo ejemplo, hasta donde se sabe, ocurriera en una enseñanza pública sobre la doctrina de la Reforma (M'Crie, Life of Knox, 20). El decreto de los obispos escoceses contra el que Alesius protestó en consecuencia, posee una importancia considerable en la historia del conflicto religioso en Escocia. Epistola contra decretum quorundam Episcoporum in Scotia se publicó en 1533, como se ha dicho, en Leipzig, pero Cochlæus lo dice expresamente, y es mucho más probable, que se publicara con anterioridad en Wittenberg. No mucho después de aparecer pblicada, Johannes Cochlæus (Dobeneck), ortodoxo secretario del duque Jorge de Sajonia y guerrero teológico, que lanzó Philippics contra Melanchthon y sometió todos los actos y escritos de Lutero 'desde 1517 hasta 1546' inclusive, a un exhaustivo 'comentario', estuvo listo con una refutación. Este tratado (Expediat laicis legere noui Testamenti libros lingua Vernacula) lo dedicó Cochlæus, en un prefacio bastante ingeniosamente concebido, al rey Jacobo V de Escocia, a quien ni sus propias simpatías populares ni los consejeros de la forma de pensar de Sir David Lyndsay habían inducido a pelear con la Iglesia. (Una copia de este tratado, fechada en 1533, se encuentra en la biblioteca de la universidad de Cambridge.) De un ingreso en las cuentas del tesorero, en el año 1534, parecería que los obispos escoceses no eran ajenos a la composición del tratado de Cochlæus: 'Item, to ane servand of Cocleus, quhilk brot fra his maister ane buik intitulat, to his reward Xli' (M'Crie, Life of Knox, i. 395 nota). Alesius respondió con Responsio ad Cochlæi calumnias, también dirigido al rey Jacobo V.

El 'rey de los Comunes' escocés murió en 1542 sin, como parece, haber reconocido plenamente la fuerza del impulso que fue tan vital para afectar al futuro de su pueblo. Su tío, el rey Enrique VIII, había elegido mucho antes su parte y la de sus súbditos. En 1534 se aprobó el Acta de Supremacía, y la influencia de Cromwell y Cranmer sobre la política religiosa de la corona estaba casi en su apogeo. El 'llamamiento a una mejor comprensión' de Cromwell lo atribuye Foxe a su estudio del texto del Nuevo Testamento en su camino hacia y desde Roma; y es antes del año 1535 que la mente del arzobispo es descrita por Strype (Memorials of Cranmer (1812), i. 48) 'corriendo mucho para introducir el uso de la Sagrada Escritura en inglés entre la gente.' Por lo tanto, Alesius era un invitado bienvenido cuando llegó a Inglaterra en agosto de 1535, portador de una carta para el rey Enrique de Melanchthon, con un libro que señalaba 'la mayoría de las controversias', esforzándose lo más posible 'por mitigarlas.' (Se supone que el libro era el 'Comentario a la epístola a los Romanos', ya que los 'Coloquios' de Melanchthon no se publicaron hasta un año después). Melanchthon envió el mismo regalo por Alesius a Cranmer, con una carta alabando al portador de la misma 'por su saber, probidad y diligencia en todo buen oficio' (Strype, libro iii. cap. xxiii.). El arzobispo retuvo a Alesius durante un tiempo en Lambeth, surgiendo la amistad entre ambos. Ninguna estimación de Cranmer dejaría de lado el entusiasta homenaje que recibió en días posteriores por el muy avezado Alesius, quien habla de él en términos que no pueden ser de adulación y no parecen ser de simple retórica (ver la carta de Alesius a Bale, citada por éste en el apéndice a su cita de la primera en su Scriptores Brytanniæ). Alesius también fue muy bien recibido por Latimer. En 1535, Alesius fue enviado a dar clase sobre teología en Cambridge, donde en ese año Cromwell sucedió a Fisher como canciller y como visitador presentó los memorables mandatos reales. En una carta escrita posteriormente por él desde Alemania a Bucero en Cambridge, se refiere a la agradable compañía que había disfrutado anteriormente en King College (MS. en Corpus Christi College, Cambridge, citado en el art. 'Ales' en Biographical Dictionary de S.D.U.K.); pero a pesar de las favorables circunstancias de los tiempos, parece haber ofendido a los de diferente forma de pensar. Por lo tanto, muy pronto dejó Cambridge para establecerse en Londres, donde después de estudiar medicina, una ciencia a la que ya había prestado atención en años anteriores, bajo un médico eminente llamado Nicholas o Nicol, comenzó una práctica no infructífera por su cuenta. Fue durante este período de su residencia en Inglaterra que, en el año 1537, Alesius fue llamado accidentalmente a participar en una discusión en una convocación presidida por Cromwell como vicario general. Cromwell, cuando se dirigía a la reunión, se encontró por casualidad con Alesius y lo presentó a los obispos como erudito del rey, un título otorgado a jóvenes eruditos, patrocinado y hasta cierto punto respaldado por el rey, con miras a su posterior empleo como 'oradores 'o de otro modo a su servicio. El tema de la discusión fue el número de los sacramentos y el discurso de Alesius despertó la ira del obispo de Londres (Stokesley), que apeló a la tradición. Por lo tanto, Alesius se declaró dispuesto a dejar que el argumento a favor de dos sacramentos solo se basara en la prueba de la proposición 'que nuestra fe y religión cristianas se apoyan únicamente en la palabra de Dios, que está escrita en la Biblia', lo que fue aceptado por su adversario. Sin embargo, al día siguiente, Cromwell le ordenó a Alesius que no participara más en la discusión de los obispos, sino que redujera su argumento a la Escritura; lo que en consecuencia hizo en el tratado Of the Auctorite of the Word of God concerning the Number of the Sacraments. Después de este episodio, la facción reformadora de Londres siguió teniendo en cuenta a Alesius, a quien se menciona junto con Bucero mientras discutió con Gardiner, cuando éste fue en una misión a Alemania, los principios fundamentales sobre los cuales se deben conducir todas las controversias religiosas. Sin embargo, la caída de Cromwell en 1540, o cuando ese suceso arrojó su sombra, hizo aconsejable que Alesius dejara Inglaterra. Su nombre era bien conocido en Alemania (de donde a su partida, Johannes Stigelius lo había 'alabado con una elegía'), tanto por su estancia anterior allí, como a través de su tratado De Schismate, en el que profesó 'purgar a los protestantes del cargo de haberla producido.' Melanchthon le había proporcionado 'la sustancia y los argumentos' de esta defensa, que Alesius envió desde Inglaterra a Jorge de Anhalt, un príncipe en especial amistad con Lutero (Strype, libro iii. cap. iii.). En consecuencia, se fue a Alemania, acompañado, según Spotiswoode, de sus antiguos compañeros escoceses en el exilio, Fife y Macdougal. En 1540 fue nombrado profesor de teología del elector Joaquín II de Brandeburgo en Frankfort-on-the-Oder; cargo en el que, además de entregar una especie de discurso inaugural que posee un gran valor biográfico, participó en un momento único en la historia de la Reforma alemana. Ya en 1540 había sido enviado a la conferencia de Worms, donde, sin embargo, según Camerarius, el cardenal Granvelle que presidió, consciente de la preparación de Alesius para la refriega, no le permitió hablar (Bayle; la presencia de Alesius en Worms es confirmada por una carta de Cruciger con fecha de Worms, 6 de noviembre de 1540, en la que informa a Lutero de la llegada de Alesius). En la dieta celebrada en Ratisbona en la primavera de 1541, parecía haber una buena perspectiva de llegar a un compromiso sobre la dificultad religiosa, más especialmente por la doctrina de la justificación, definida provisionalmente en un sentido favorable a las ideas luteranas; pero Lutero y el elector de Sajonia se opusieron a un acuerdo que trataron como un mosaico, y Lutero en particular se resintió de la disposición de Bucero y el landgrave de Hesse para llegar a un acuerdo con el emperador. Las cosas se mantuvieron así, cuando se le ocurrió al elector Joaquín y al margrave Jorge de Brandeburgo enviar una embajada formal a Lutero en nombre de varios estamentos del reino, para inducirlo a ceder. A esta embajada, que llegó a Wittenberg en junio de 1541, y presentó solemnemente sus poderes al patriarca protestante, Alesius fue adscrito como su teólogo. Al principio, la respuesta de Lutero se consideró satisfactoria, pero al final se descubrió que insistía en la aceptación de la Augustana y su Apología pura y simple; y así, este notable intento, como muchos otros menos prometedores, quedó en nada.

Alesius fue empleado en varias de estas misiones, después de haberse mudado en 1543 a Leipzig. Su partida de Frankfort-on-the-Oder fue causada por su disputa sobre la cuestión de si el magistrado civil puede y debe castigar la fornicación, manteniendo la idea afirmativa con Melanchthon y molestándose por el retraso de la decisión. El gobierno de Brandenburgo, enojado por su abrupta partida, y suponiendo que se había refugiado con Melanchthon en Wittenberg, citó a la universidad de esa ciudad para que lo castigara; pero había ido a Leipzig, donde el duque Mauricio era ahora el soberano territorial. Fue recibido calurosamente por Fachsius, que era burgomaestre y profesor de derecho en Leipzig, y por cuyos buenos oficios obtuvo favores de parte del elector (Thomasius, citando la dedicación de Alesius de su Epit. Catech. a los hijos de Fachsius). Parece haber sido nombrado rápidamente para una cátedra y según Bale, en algún momento se convirtió en deán de la facultad de teología; Strype, cuyo relato es claramente inexacto, dice que Fife se convirtió en profesor con él. En 1543, Alesius, en una hora feliz por una paz tal como la que había deseado, rechazó una llamada a Königsberg, donde el duque Alberto de Prusia estaba a punto de fundar una universidad. En Leipzig, Alesius continuó llevando una vida literaria activa, componiendo una larga serie de obras exegéticas, dogmáticas y controversiales y, aunque aparentemente de disposición contenciosa, luchó por la conciliación y la concordia. Pertenecía a ese generoso, aunque optimista, grupo de teólogos del que Melanchthon era dirigente y ejemplo, para quienes no había abismo entre el luteranismo y el calvinismo que no pudiera salvarse por el esfuerzo concienzudo, incluso entre el nuevo saber y la 'vetus ecclesia'. En los días del Interim de Augsburgo estuvo entre los teólogos protestantes que habrían asistido al concilio de Trento, y sin duda fue contado entre 'die falschen Christen, die Adiaphoristen, die gottlosen Sophisten', entre quienes 'Philips' era el jefe. Estuvo presente en Naumburg en 1554, donde se intentó una especie de acuerdo preliminar entre los príncipes protestantes; en Nuremberg en 1555, donde ayudó a Melanchthon a disipar el conflicto causado por los seguidores del anciano Osiander; nuevamente en Naumburg, y en Dresde, en 1561. Sus ideas, como las de Melanchthon, en verdad se inclinaban hacia el calvinismo; en la llamada controversia sinergista (sobre las relaciones entre la fe y las buenas obras), se puso del lado de Georg Major y, en consecuencia, fue atacado enconadamente por los fanáticos ortodoxos que seguían a Flacius.

En el reinado de Eduardo VI, Alesius parece haber visitado una vez más Inglaterra, donde el arzobispo Cranmer lo empleó para traducir al latín la primera liturgia de ese rey (1549) para uso de Martín Bucero y Pietro Martire Vermigli, cuyas ideas sobre el Libro de Comunión deseaba Cranmer, pero carecía del conocimiento necesario de la lengua inglesa. Es en referencia a esta tarea y a los cambios introducidos posteriormente en el servicio de comunión que, en una disputa celebrada en Oxford el 18 de abril de 1554, entre Latimer y un numeroso conjunto de opositores, que el presidente doctor Weston declaró que 'un escocés desbocado quitó la adoración de Cristo en el sacramento; por cuya imposición esa herejía fue puesta en el último libro de comunión; tanto prevaleció la autoridad de ese hombre en ese momento.' Esto al menos muestra que la reputación de Alesius en Inglaterra fue duradera; Parker (luego arzobispo) lo llamó 'virum in theologia perdoctum'. Parece que en más de un sentido fue útil a Bucero, cuyo Ordinationes Anglorum Ecclesiæ alemán tradujo al latín, acompañándolo con un prefacio, 'para consuelo de las iglesias en todas partes en estos tristes tiempos' (Strype, ut supra, ed. 1812, i. 579). En Leipzig, disfrutó de una vejez pacífica y honrada, siendo dos veces, en 1555 y 1561, elegido rector de la universidad, como miembro de la 'nación' sajona. La última aparición pública de Alesius de la que queda registro fue la disputación que mantuvo en Leipzig, el 29 de noviembre de 1560, en la que confirmó las ideas de Major ya referidas (Thomasius).

Se casó con una inglesa 'de la ilustre familia de Mayn', teniendo dos hijas y un hijo. Una le sobrevivió. Alesius parece haber despertado mucha buena voluntad entre aquellos que eran más o menos de su propia forma de pensar y que admiraban su inteligencia, saber, diligencia y habilidad como combatiente. Su gran maestro, Melanchthon, que tenía la costumbre de hablar de él como 'Scotus', sin mencionar ni su nombre de pila ni su apellido, parece en ocasiones haberlo considerado bastante paradójico e inestable, pero apreció su amistad. El sabio Camerarius habla de él en términos elogiosos, apenas menos entusiastas que los que le aplica el apasionado Bale. Su principal distinción es que, aunque en su carrera como defensor del nuevo saber, fue valiente cuando se necesitaba valor, poseía una flexibilidad mental y una moderación de sentimientos raros entre los reformadores, y no menos importante entre los de su tierra natal. Al mismo tiempo, es una de esas figuras en la historia de la Reforma que muestra que su carácter cosmopolita fue, desde algunos puntos de vista, tan marcado como el del Renacimiento.

La siguiente lista de las obras originales de Alesius está tomada de las memorias de A. T. Paget en Biographical Dictionary of the U. K. S., siendo la lista en Scriptorum Brytanniæ Centuria XIV de Bale la base. Casi todas están en un volumen cada una.

Exegéticas. In aliquot Psalmos, o Expositio Libri Psalmorum Davidis juxta Hebræorum et D. Hieronymi Supputationes, Leipzig, 1550, 1596; De Utilitate Psalmorum en la edición de Leipzig de De Autore et Usu Psalmorum, 1542; In Evangelium Johannis, Basilea, 1553; In omnes Epistolas Pauli libri XIV.; Disputationes in Paulum ad Romanos, Leipzig; Expositio I. Epistolæ ad Timotheum et Epistolæ ad Titum, Leipzig, 1550; Posterioris ad Timotheum, Leipzig, 1551.
Dogmáticas y controversiales. Las siguientes obras se refieren a la circulación de la Biblia en lengua vernácula: De Scripturis legendis in Lingua materna, Leipzig, 1533; Ad Scotorum Regem contra Episcopos, Estrasburgo, 1542; Contra Calumnias Cochlæi, Leipzig, 1551; Responsio ad Jacobum V Regem, Leipzig, 1554.
Obras controversialeas contra los católicos son: Liber de Schismate, scil. purgans Reformatos ab isto crimine; De Authoritate verbi Dei adversus Joannem Stokisley Londinensem episcopum, Estrasburgo, 1542; De Missa ac Cœna Domini; Responsio adversus Ricardum Tapperum de Missa ac Cœna Domini, Leipzig, 1565; Contra Lovaniensium Articulos, o en la edición Leipzig, 1559, Responsio ad XXXII Lovaniensium Articulos; Pro Scotorum Concordia. Según Paget este tratado, publicado Leipzig, 1544, como Cohortatio Alex Alesii ad Concordiam Pietatis en Patriam missa, es distinto de Cohortatio ad Pietatis Concordiam ineundam, Leipzig, 1559.
Las siguientes se refieren principalmente a controversias protestantes: De Justificatione contra Osiandrum, publicado bajo diferentes títulos, Wittenberg, 1552, y Leipzig, 1553 y 1554; De utriusque Naturæ Officiis in Christo; De distincta ejus Hypostasi; Contra Michaelem Servetum ejusque Blasphemias Disputationes tres, Leipzig, 1554; Assertio Doctrinæ Catholicæ de Trinitate adversus Valent. Gentilem, Leipzig, 1569, y Ginebra, 1567; Disputatio de perpetuo consensu Ecclesiæ, Leipzig, 1553; Oratio de Gratitudine, Leipzig, 1541; De restituendis Scholis, Leipzig (esta es la alocución de Frankfort mencionada); Catechismus Christianus; Epistolæ tam ad me [Bale] quam ad alios.
Las traducciones del latín mencionadas por Bale son Ordinationes Anglorum Ecclesiæ de Bucero, entre Scripta Anglica de Bucero, Basilea, 1577; Æ Præfatio super obedientiam Gardineri; de mea [vocación de Bale].


Bibliografía:
J. Thomasius, Oratio de Alexandro Alesio, en sus Orationes, Leipzig, 1683; T. Beza, Icones, Ginebra, 1580; C. Wordsworth, Ecclesiastical Biography, vol. ii., Londres, 1853; T. McCrie, Life of John Knox, Nota 1, Londres, 1874; DNB, i. 254-259.